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		<title><![CDATA[NinjaWorld - Yachi]]></title>
		<link>https://ninjaworld.es/</link>
		<description><![CDATA[NinjaWorld - https://ninjaworld.es]]></description>
		<pubDate>Sun, 07 Jun 2026 14:01:41 +0000</pubDate>
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		<item>
			<title><![CDATA[[Información de rol] Yachi]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-informacion-de-rol-yachi--7878</link>
			<pubDate>Wed, 25 Aug 2021 16:52:35 +0200</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=1">Sama-sama</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-informacion-de-rol-yachi--7878</guid>
			<description><![CDATA[<div align="center"><span style="font-size: 32px;"><br />
<span style="color: darkorange;" class="mycode_color">Yachi</span></span></div>
<br />
<div style="padding: 10px; margin-top: 5px; background-color: #080808; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020;"><i>Yachi es el nombre de un pueblecito pequeño en las Tierras de Llovizna, en el País de la Tormenta. Se encuentra sobre unos escarpados riscos, excavados por la incesante actividad de un río de turbulentas aguas que discurre ahora por su fondo. Cuando alguien dice Yachi suele referirse precisamente a este río, que sirve de reclamo turístico. A los habitantes de este pueblo no les gusta que les recuerden que sólo se acuerdan de su pueblo por el cañón y no por sus granjas de calabazas, aunque en el fondo están orgullosos de su paisaje. </i></div>
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Actual relación con las aldeas:</span> Yachi se muestra agradecida con las tres aldeas por su servicio durante las desapariciones ocurridas durante uno de los <a href="https://ninjaworld.es/tema-solsticio-de-sangre" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">solsticios</a>, pero su relación con Uzushiogakure y Amegakure está algo fría después de que los dos shinobi que atendieron la misión se negaran a quedarse en la Fiesta de la Cosecha y a probar los dulces típicos de la región. Con Kusagakure está algo mejor.<br />
<br />
<br />
<div align="center"><span style="font-size: 24px;"><span style="color: darkorange;" class="mycode_color">~</span> <span style="color: deepskyblue;" class="mycode_color">PNJs de interés</span> <span style="color: darkorange;" class="mycode_color">~</span></span></div>
<br />
Yachi está gobernado por <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: orange;" class="mycode_color">Nankin Hada</span></span>, una mujer entrada en edad de cabellos lisos y oscuros (aunque algo canos) que siempre recoge con horquillas con forma de calabaza y ojos de color caramelo parcialmente ocultos por unas gafas. La gobernante está muy orgullosa de su pueblo, y no dudará ni un instante en presumir de él invitando a cualquier visita a probar las delicias típicas de allí (como el zumo de calabaza o el bizcocho de calabaza).<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: firebrick;" class="mycode_color">Natsu</span></span> y <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: khaki;" class="mycode_color">Mai</span></span> son los guardias aposentados frente a la casa de la gobernadora. Natsu es estricto, fiel y servicial, incluso algo desconfiado con los extraños, pero se preocupa visiblemente por su compañera. Mai es algo más relajada, y suele sentir cierta debilidad por los hombres con fama. Sin embargo, parece haber cierta tensión sentimental entre ambos, como un quiero y no puedo constante.<br />
<br />
<span style="color: silver;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Aru</span></span> es el sirviente de mayor rango de la casa de la gobernadora, un hombre tan fiel como servicial a su señora.<br />
<br />
<br />
<div align="center"><span style="font-size: 24px;"><span style="color: darkorange;" class="mycode_color">~</span> <span style="color: deepskyblue;" class="mycode_color">Lugares de interés</span> <span style="color: darkorange;" class="mycode_color">~</span></span></div>
<br />
La casa de la gobernadora resalta con respecto al resto, es algo más opulenta a simple vista, pero sigue sin acercarse a la grandiosidad de los edificios de los Kage. Es un edificio de piedra de dos plantas, de paredes naranjas y un tejado a dos aguas de tejas oscuras. Un extenso jardín con flores y matorrales, cuidados con esmero, se extiende frente a la puerta principal. Todo el complejo está rodeado por una valla de piedra y agujas verticales de metal oscuro. La puerta principal está guardada por dos soldados con naginatas: Natsu y Mai. Dos puertas de roble conducen al interior del edificio: La primera sala es un amplio recibidor, con una gran lámpara de araña. Al final, en sendos extremos, dos escalinatas ascienden hasta juntarse en su cima para después tomar direcciones opuestas en la primera planta del edificio. Entre ambas escalinatas, en la planta baja, otro par de puertas conduce a una especie de sala de reunión, con una gran mesa redonda de madera con diez sillas a su alrededor, y estanterías con infinidad de libros y documentos en las paredes, entre los retratos de numerosos hombres y mujeres.<br />
<br />
Al este de Yachi una serie de colinas se alzan sobre un denso bosque junto a un escarpado acantilado. Hacía tiempo, una anciana mujer vivía sobre una de estas colinas, pero la casa quedó abandonada tras su desaparición. Aunque los gatos callejeros a los que solía dar de comer siguen pasándose por allí de vez en cuando.<br />
<br />
Cerca de la plaza central de Yachi, de adoquines de piedra, con varios bandos de metal y una fuente con forma de calabaza en su centro; hay un pequeño parque donde suelen jugar los niños.<br />
<br />
El oeste del pueblo está reservado para los múltiples campos de cultivo, donde crecen y se recolectan las famosas calabazas de Yachi.<br />
<br />
<br />
<div align="center"><span style="font-size: 24px;"><span style="color: darkorange;" class="mycode_color">~</span> <span style="color: deepskyblue;" class="mycode_color">Eventos de interés</span> <span style="color: darkorange;" class="mycode_color">~</span></span></div>
<br />
La Fiesta de la Cosecha es el acontecimiento más importante de Yachi. Se celebra en el solsticio de otoño, y todos los habitantes decoran todo el pueblo y la ciudad con infinidad de calabazas talladas que iluminan con velas durante este día.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div align="center"><span style="font-size: 32px;"><br />
<span style="color: darkorange;" class="mycode_color">Yachi</span></span></div>
<br />
<div style="padding: 10px; margin-top: 5px; background-color: #080808; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020;"><i>Yachi es el nombre de un pueblecito pequeño en las Tierras de Llovizna, en el País de la Tormenta. Se encuentra sobre unos escarpados riscos, excavados por la incesante actividad de un río de turbulentas aguas que discurre ahora por su fondo. Cuando alguien dice Yachi suele referirse precisamente a este río, que sirve de reclamo turístico. A los habitantes de este pueblo no les gusta que les recuerden que sólo se acuerdan de su pueblo por el cañón y no por sus granjas de calabazas, aunque en el fondo están orgullosos de su paisaje. </i></div>
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Actual relación con las aldeas:</span> Yachi se muestra agradecida con las tres aldeas por su servicio durante las desapariciones ocurridas durante uno de los <a href="https://ninjaworld.es/tema-solsticio-de-sangre" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">solsticios</a>, pero su relación con Uzushiogakure y Amegakure está algo fría después de que los dos shinobi que atendieron la misión se negaran a quedarse en la Fiesta de la Cosecha y a probar los dulces típicos de la región. Con Kusagakure está algo mejor.<br />
<br />
<br />
<div align="center"><span style="font-size: 24px;"><span style="color: darkorange;" class="mycode_color">~</span> <span style="color: deepskyblue;" class="mycode_color">PNJs de interés</span> <span style="color: darkorange;" class="mycode_color">~</span></span></div>
<br />
Yachi está gobernado por <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: orange;" class="mycode_color">Nankin Hada</span></span>, una mujer entrada en edad de cabellos lisos y oscuros (aunque algo canos) que siempre recoge con horquillas con forma de calabaza y ojos de color caramelo parcialmente ocultos por unas gafas. La gobernante está muy orgullosa de su pueblo, y no dudará ni un instante en presumir de él invitando a cualquier visita a probar las delicias típicas de allí (como el zumo de calabaza o el bizcocho de calabaza).<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: firebrick;" class="mycode_color">Natsu</span></span> y <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: khaki;" class="mycode_color">Mai</span></span> son los guardias aposentados frente a la casa de la gobernadora. Natsu es estricto, fiel y servicial, incluso algo desconfiado con los extraños, pero se preocupa visiblemente por su compañera. Mai es algo más relajada, y suele sentir cierta debilidad por los hombres con fama. Sin embargo, parece haber cierta tensión sentimental entre ambos, como un quiero y no puedo constante.<br />
<br />
<span style="color: silver;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Aru</span></span> es el sirviente de mayor rango de la casa de la gobernadora, un hombre tan fiel como servicial a su señora.<br />
<br />
<br />
<div align="center"><span style="font-size: 24px;"><span style="color: darkorange;" class="mycode_color">~</span> <span style="color: deepskyblue;" class="mycode_color">Lugares de interés</span> <span style="color: darkorange;" class="mycode_color">~</span></span></div>
<br />
La casa de la gobernadora resalta con respecto al resto, es algo más opulenta a simple vista, pero sigue sin acercarse a la grandiosidad de los edificios de los Kage. Es un edificio de piedra de dos plantas, de paredes naranjas y un tejado a dos aguas de tejas oscuras. Un extenso jardín con flores y matorrales, cuidados con esmero, se extiende frente a la puerta principal. Todo el complejo está rodeado por una valla de piedra y agujas verticales de metal oscuro. La puerta principal está guardada por dos soldados con naginatas: Natsu y Mai. Dos puertas de roble conducen al interior del edificio: La primera sala es un amplio recibidor, con una gran lámpara de araña. Al final, en sendos extremos, dos escalinatas ascienden hasta juntarse en su cima para después tomar direcciones opuestas en la primera planta del edificio. Entre ambas escalinatas, en la planta baja, otro par de puertas conduce a una especie de sala de reunión, con una gran mesa redonda de madera con diez sillas a su alrededor, y estanterías con infinidad de libros y documentos en las paredes, entre los retratos de numerosos hombres y mujeres.<br />
<br />
Al este de Yachi una serie de colinas se alzan sobre un denso bosque junto a un escarpado acantilado. Hacía tiempo, una anciana mujer vivía sobre una de estas colinas, pero la casa quedó abandonada tras su desaparición. Aunque los gatos callejeros a los que solía dar de comer siguen pasándose por allí de vez en cuando.<br />
<br />
Cerca de la plaza central de Yachi, de adoquines de piedra, con varios bandos de metal y una fuente con forma de calabaza en su centro; hay un pequeño parque donde suelen jugar los niños.<br />
<br />
El oeste del pueblo está reservado para los múltiples campos de cultivo, donde crecen y se recolectan las famosas calabazas de Yachi.<br />
<br />
<br />
<div align="center"><span style="font-size: 24px;"><span style="color: darkorange;" class="mycode_color">~</span> <span style="color: deepskyblue;" class="mycode_color">Eventos de interés</span> <span style="color: darkorange;" class="mycode_color">~</span></span></div>
<br />
La Fiesta de la Cosecha es el acontecimiento más importante de Yachi. Se celebra en el solsticio de otoño, y todos los habitantes decoran todo el pueblo y la ciudad con infinidad de calabazas talladas que iluminan con velas durante este día.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Aprendiendo a conectar]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-aprendiendo-a-conectar</link>
			<pubDate>Fri, 12 Mar 2021 11:52:35 +0100</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=1140">Sarutobi Saori</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-aprendiendo-a-conectar</guid>
			<description><![CDATA[Había pasado más de un día desde que Kazuo y su hijo se habían subido a aquel tren en Uzushiogakure y, a decir verdad, no había sido el viaje más cómodo de sus vidas, sí, el sitio disponía de camas para dormir, pero en un espacio tan reducido que parecía que todo se te venía encima, por no hablar del constante movimiento del vagón, lo cual era de esperar pero seguía siendo molesto.<br />
<br />
Los dos Sarutobi habían acudido a Yachi es busca de cierto proveedor de calabazas, sin duda, las mejores de todo Oonindo, según su padre, que quería negociar para poder incluir un plato con este ingrediente para su restaurante. ¿Qué pintaba Saori allí? Bueno, no iba a perder la oportunidad de salir de la Villa por primera vez ahora que se había convertido en genin, ¿quién sabe lo que le esperaría allí?<br />
<br />
Aún tardaron unas cuantas horas más en llegar a su destino, prácticamente había anochecido y, a pesar de no hacer un frío que te helase los huesos, sí que se necesitaba ir abrigado, por lo que el Sarutobi llevaba un gorro de lana negro y guantes además de su ropa habitual. <br />
<br />
Desempacaron en el hostal en el que se iban a alojar e, inmediatamente, su padre decidió que se iba a acostar ya que al día siguiente tenía una reunión importante. Por su parte, Saori, decidió salir a dar una vuelta por el pueblo y a llenar el estómago, que empezaba a rugir de hambre.<br />
<br />
El joven había recorrido prácticamente medio pueblo cuando encontró un pequeño puesto de comida típica de la zona que, cómo no, se basaba en la combinación de varios ingredientes con la calabaza.<br />
<br />
—<span style="color: darkorange;" class="mycode_color">Por favor, ¡póngame una brocheta de cerdo asado!</span>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Había pasado más de un día desde que Kazuo y su hijo se habían subido a aquel tren en Uzushiogakure y, a decir verdad, no había sido el viaje más cómodo de sus vidas, sí, el sitio disponía de camas para dormir, pero en un espacio tan reducido que parecía que todo se te venía encima, por no hablar del constante movimiento del vagón, lo cual era de esperar pero seguía siendo molesto.<br />
<br />
Los dos Sarutobi habían acudido a Yachi es busca de cierto proveedor de calabazas, sin duda, las mejores de todo Oonindo, según su padre, que quería negociar para poder incluir un plato con este ingrediente para su restaurante. ¿Qué pintaba Saori allí? Bueno, no iba a perder la oportunidad de salir de la Villa por primera vez ahora que se había convertido en genin, ¿quién sabe lo que le esperaría allí?<br />
<br />
Aún tardaron unas cuantas horas más en llegar a su destino, prácticamente había anochecido y, a pesar de no hacer un frío que te helase los huesos, sí que se necesitaba ir abrigado, por lo que el Sarutobi llevaba un gorro de lana negro y guantes además de su ropa habitual. <br />
<br />
Desempacaron en el hostal en el que se iban a alojar e, inmediatamente, su padre decidió que se iba a acostar ya que al día siguiente tenía una reunión importante. Por su parte, Saori, decidió salir a dar una vuelta por el pueblo y a llenar el estómago, que empezaba a rugir de hambre.<br />
<br />
El joven había recorrido prácticamente medio pueblo cuando encontró un pequeño puesto de comida típica de la zona que, cómo no, se basaba en la combinación de varios ingredientes con la calabaza.<br />
<br />
—<span style="color: darkorange;" class="mycode_color">Por favor, ¡póngame una brocheta de cerdo asado!</span>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Solsticio de sangre]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-solsticio-de-sangre</link>
			<pubDate>Thu, 01 Oct 2020 00:01:18 +0200</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=1">Sama-sama</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-solsticio-de-sangre</guid>
			<description><![CDATA[<div style="background: #000; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020; margin-top: 5px;">
    <div style="color: #cfcfcf; font-weight: bold; padding: 8px; width: auto;">
        <input type="button" class="button spoiler-button" style="font-weight: bold;" value="Off" /><br />
    </div>
    <div class="quotecontent">
        <div style="padding: 8px; display: none; border-bottom-right-radius: 5px; border-bottom-left-radius: 5px;">Ayame al habla, con hueco de rol.<br />
<br />
He pensado en crear esta tramita especial para estas fechas que se avecinan. Los participantes ya sabéis quiénes sois, y podéis ir entrando libremente. Como viene siendo habitual, os recuerdo que se debe responder en un plazo de <span style="color: red;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">72 horas</span></span>, de sobrepasarse este límite se le saltará el turno en esa ronda, de reiterarse estas ausencias conllevarían a diversas consecuencias para el personaje... <br />
</div>
    </div>
</div>
<br />
<br />
<br />
Sobre unos escarpados riscos excavados por la incesante acción de un río de turbulentas aguas que ahora discurría por su fondo, un pequeño pueblecito se alzaba en las Tierras de la Llovizna del País de la Tormenta. Un pueblo famoso por las calabazas que los habitantes del pueblo cultivaban en sus tierras y de las que tan orgullosos se sentían. Era un pueblo pacífico, muy tranquilo, y al que muchas personas acudían desde todas partes de Ōnindo simplemente para disfrutar de los escarpados paisajes alfombrados de verdes y salpicados por rocas aquí y allí. O al menos lo era, hasta que comenzaron las desapariciones.<br />
<br />
Luna tras luna, alguien desaparecía en mitad de la noche. Unas veces era un hombre al cerrar su negocio, otras era una pobre anciana que había salido a dar de comer a sus gatos, a veces sólo era un niño que, despistado, regresaba a casa más tarde de lo habitual... El agresor, o los agresores, no parecían hacer distinción alguna, y le daba igual el sexo, edad o posición social de sus víctimas. No había ningún hilo vinculante que las uniese. Las noches seguían sucediéndose, y con ellas las desapariciones, y los vecinos de Yachi, aterrorizados y hartos, se acogieron a las tres aldeas shinobi. Aunque pertenecían al País de la Tormenta, se encontraban en una posición intermedia entre los tres y ya les daba igual quién viniera a socorrerles y de donde. Sólo querían que vinieran. Así, los pergaminos volaron al este, al norte y al sur, hasta las manos de sus legítimos propietarios. Un pergamino sellado con una letra S en grande.<br />
<br />
<br />
<div style="background: #000; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020; margin-top: 5px;">
    <div style="color: #cfcfcf; font-weight: bold; padding: 8px; width: auto;">
        <input type="button" class="button spoiler-button" style="font-weight: bold;" value="Abrir pergamino" /><br />
    </div>
    <div class="quotecontent">
        <div style="padding: 8px; display: none; border-bottom-right-radius: 5px; border-bottom-left-radius: 5px;">
<div style="border-top: 2px solid crimson; font-size: 11px;"></div>
<br />
<div align="center"><span style="color: crimson;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-size: 24px;">(S) Solsticio de Sangre</span></span></span></div>
<br />
<div style="border-top: 2px solid crimson; font-size: 11px;"></div>
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Publicada en:</span> Amegakure/Kusagakure/Uzushiogakure<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Solicitante:</span> Alcalde de Yachi<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Lugar:</span> Yachi<br />
<br />
<div style="padding: 10px; margin-top: 5px; background-color: #080808; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020; font-size: 15px"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">«Noche tras noche se están produciendo desapariciones de personas en nuestro pueblo. Siempre es una persona, y nunca deja rastro alguno de su desaparición. Simplemente, desaparece como si se la llevara el viento. La situación es crítica, y en cosa de una semana tendrá lugar la Fiesta de la Cosecha. Nos preocupa enormemente, pues dicha fiesta se celebra por la noche y tememos que el agresor pueda aprovechar el momento entre la multitud.<br />
<br />
Por eso solicitamos <span style="text-decoration: underline;" class="mycode_u">urgentemente</span> la intervención de alguno de sus shinobi o kunoichi para esclarecer los casos, y terminar con esta época de terror de una buena vez por todas.»</span></div>
<br />
<div style="border-top: 2px solid crimson; font-size: 11px;"></div>
</div>
    </div>
</div>
<br />
<br />
Los tres shinobi, de sus respectivas tres aldeas, recibieron el pergamino de la misión, y los tres llegarían aproximadamente al mismo tiempo al pueblo la noche de antes de la Fiesta de la Cosecha. Era media tarde, y el sol comenzaba a declinar por el horizonte. Para cuando llegaron se encontraron con una curiosa estampa: todas y cada una de las casas habían adornado sus jardines y los dinteles de sus casas con calabazas que habían ahuecado, tallado diferentes rostros y figuras y habían iluminado con ayuda de velas. <br />
<br />
¿La misión de estos tres chicos? Investigar las desapariciones, dar con el o los causantes, y terminar con ellas.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="background: #000; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020; margin-top: 5px;">
    <div style="color: #cfcfcf; font-weight: bold; padding: 8px; width: auto;">
        <input type="button" class="button spoiler-button" style="font-weight: bold;" value="Off" /><br />
    </div>
    <div class="quotecontent">
        <div style="padding: 8px; display: none; border-bottom-right-radius: 5px; border-bottom-left-radius: 5px;">Ayame al habla, con hueco de rol.<br />
<br />
He pensado en crear esta tramita especial para estas fechas que se avecinan. Los participantes ya sabéis quiénes sois, y podéis ir entrando libremente. Como viene siendo habitual, os recuerdo que se debe responder en un plazo de <span style="color: red;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">72 horas</span></span>, de sobrepasarse este límite se le saltará el turno en esa ronda, de reiterarse estas ausencias conllevarían a diversas consecuencias para el personaje... <br />
</div>
    </div>
</div>
<br />
<br />
<br />
Sobre unos escarpados riscos excavados por la incesante acción de un río de turbulentas aguas que ahora discurría por su fondo, un pequeño pueblecito se alzaba en las Tierras de la Llovizna del País de la Tormenta. Un pueblo famoso por las calabazas que los habitantes del pueblo cultivaban en sus tierras y de las que tan orgullosos se sentían. Era un pueblo pacífico, muy tranquilo, y al que muchas personas acudían desde todas partes de Ōnindo simplemente para disfrutar de los escarpados paisajes alfombrados de verdes y salpicados por rocas aquí y allí. O al menos lo era, hasta que comenzaron las desapariciones.<br />
<br />
Luna tras luna, alguien desaparecía en mitad de la noche. Unas veces era un hombre al cerrar su negocio, otras era una pobre anciana que había salido a dar de comer a sus gatos, a veces sólo era un niño que, despistado, regresaba a casa más tarde de lo habitual... El agresor, o los agresores, no parecían hacer distinción alguna, y le daba igual el sexo, edad o posición social de sus víctimas. No había ningún hilo vinculante que las uniese. Las noches seguían sucediéndose, y con ellas las desapariciones, y los vecinos de Yachi, aterrorizados y hartos, se acogieron a las tres aldeas shinobi. Aunque pertenecían al País de la Tormenta, se encontraban en una posición intermedia entre los tres y ya les daba igual quién viniera a socorrerles y de donde. Sólo querían que vinieran. Así, los pergaminos volaron al este, al norte y al sur, hasta las manos de sus legítimos propietarios. Un pergamino sellado con una letra S en grande.<br />
<br />
<br />
<div style="background: #000; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020; margin-top: 5px;">
    <div style="color: #cfcfcf; font-weight: bold; padding: 8px; width: auto;">
        <input type="button" class="button spoiler-button" style="font-weight: bold;" value="Abrir pergamino" /><br />
    </div>
    <div class="quotecontent">
        <div style="padding: 8px; display: none; border-bottom-right-radius: 5px; border-bottom-left-radius: 5px;">
<div style="border-top: 2px solid crimson; font-size: 11px;"></div>
<br />
<div align="center"><span style="color: crimson;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-size: 24px;">(S) Solsticio de Sangre</span></span></span></div>
<br />
<div style="border-top: 2px solid crimson; font-size: 11px;"></div>
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Publicada en:</span> Amegakure/Kusagakure/Uzushiogakure<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Solicitante:</span> Alcalde de Yachi<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Lugar:</span> Yachi<br />
<br />
<div style="padding: 10px; margin-top: 5px; background-color: #080808; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020; font-size: 15px"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">«Noche tras noche se están produciendo desapariciones de personas en nuestro pueblo. Siempre es una persona, y nunca deja rastro alguno de su desaparición. Simplemente, desaparece como si se la llevara el viento. La situación es crítica, y en cosa de una semana tendrá lugar la Fiesta de la Cosecha. Nos preocupa enormemente, pues dicha fiesta se celebra por la noche y tememos que el agresor pueda aprovechar el momento entre la multitud.<br />
<br />
Por eso solicitamos <span style="text-decoration: underline;" class="mycode_u">urgentemente</span> la intervención de alguno de sus shinobi o kunoichi para esclarecer los casos, y terminar con esta época de terror de una buena vez por todas.»</span></div>
<br />
<div style="border-top: 2px solid crimson; font-size: 11px;"></div>
</div>
    </div>
</div>
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<br />
Los tres shinobi, de sus respectivas tres aldeas, recibieron el pergamino de la misión, y los tres llegarían aproximadamente al mismo tiempo al pueblo la noche de antes de la Fiesta de la Cosecha. Era media tarde, y el sol comenzaba a declinar por el horizonte. Para cuando llegaron se encontraron con una curiosa estampa: todas y cada una de las casas habían adornado sus jardines y los dinteles de sus casas con calabazas que habían ahuecado, tallado diferentes rostros y figuras y habían iluminado con ayuda de velas. <br />
<br />
¿La misión de estos tres chicos? Investigar las desapariciones, dar con el o los causantes, y terminar con ellas.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[El pastor mentiroso]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-el-pastor-mentiroso</link>
			<pubDate>Thu, 30 Jan 2020 23:35:37 +0100</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=946">Taka Kisame</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-el-pastor-mentiroso</guid>
			<description><![CDATA[Despedida, año 219.<br />
<br />
Era una tarde nublada más. Una ligera llovizna regaba las grandes plantaciones de calabaza. Los transeúntes del pueblo, ya acostumbrados la ignoraban como si no existiera y caminaban por la calle haciendo sus quehaceres diarios. Varios hombres cargaban un carro con enormes calabazas mientras los caballos aprovechaban para descansar del árduo trabajo que se les encomendaba aquella mañana. Algunos niños correteaban por las calles, ligeramente embarradas. Parecía como si aquel perdido pueblo fuese de otro lugar, la paz que se respiraba en aquella zona era admirable y, tan agradable, que el genin de Amegakure se detuvo en aquel pueblo en su largo periplo. Era un perfecto lugar para descansar y estaba seguro de que allí no se perdería, como le ocurría continuamente.<br />
<br />
Entró a la taberna local. No era demasiado grande y tenía un aire familiar y frugal que llamaba bastante la atención. No había mucha gente a esas horas, pero sí un hombre con gesto preocupado dándole vueltas con la cuchara a su taza de té mientras la miraba fijamente. El tabernero parecía somnoliento, limpiando algunas de las mesas que había en el establecimiento, mientras las únicas otras dos personas que había allí, terminaban sus desayunos y se disponían a salir del establecimiento azada en mano y poniéndose la kasa de paja.<br />
<br />
El lugar estaba hecho casi completamente de madera. A la entrada, podían verse varias mesas ajadas y rajadas por el tiempo, acompañadas de un puñado de sillas cada una. Algunas tenían dos, otras cuatro... No había un número ni un orden exacto. Al fondo, estaba la barra, la cual no tenía ningún taburete. Era un lugar bastante humilde, cosa que se podía esperar siendo un lugar así.<br />
<br />
El genin se puso en la barra al lado de aquel hombre. Esperaría a que el dueño del local le atendiera, sabía que de buena mañana no era la mejor de las ideas meterle prisa al tipo, estaba claro que tenía sueño y que le hubiera gustado quedarse otro rato en la cama. Mientras, el hombre que tenía al lado, levantaba la cabeza y miraba hacia adelante, como buscando a alguien, pero al no ver al tabernero simplemente volvió a agachar la cabeza y siguió revolviendo su té con gesto sombrío y sin decir nada. Era bastante evidente que aquel hombre tenía demasiadas cosas en la cabeza, o que algo le estaba torturando, porque podían vérsele unas ojeras inhumanas en el rostro. Tanto, que hasta el propio Kisame se preocupó por él. Hacía varios días que no dormía, eso estaba claro.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Despedida, año 219.<br />
<br />
Era una tarde nublada más. Una ligera llovizna regaba las grandes plantaciones de calabaza. Los transeúntes del pueblo, ya acostumbrados la ignoraban como si no existiera y caminaban por la calle haciendo sus quehaceres diarios. Varios hombres cargaban un carro con enormes calabazas mientras los caballos aprovechaban para descansar del árduo trabajo que se les encomendaba aquella mañana. Algunos niños correteaban por las calles, ligeramente embarradas. Parecía como si aquel perdido pueblo fuese de otro lugar, la paz que se respiraba en aquella zona era admirable y, tan agradable, que el genin de Amegakure se detuvo en aquel pueblo en su largo periplo. Era un perfecto lugar para descansar y estaba seguro de que allí no se perdería, como le ocurría continuamente.<br />
<br />
Entró a la taberna local. No era demasiado grande y tenía un aire familiar y frugal que llamaba bastante la atención. No había mucha gente a esas horas, pero sí un hombre con gesto preocupado dándole vueltas con la cuchara a su taza de té mientras la miraba fijamente. El tabernero parecía somnoliento, limpiando algunas de las mesas que había en el establecimiento, mientras las únicas otras dos personas que había allí, terminaban sus desayunos y se disponían a salir del establecimiento azada en mano y poniéndose la kasa de paja.<br />
<br />
El lugar estaba hecho casi completamente de madera. A la entrada, podían verse varias mesas ajadas y rajadas por el tiempo, acompañadas de un puñado de sillas cada una. Algunas tenían dos, otras cuatro... No había un número ni un orden exacto. Al fondo, estaba la barra, la cual no tenía ningún taburete. Era un lugar bastante humilde, cosa que se podía esperar siendo un lugar así.<br />
<br />
El genin se puso en la barra al lado de aquel hombre. Esperaría a que el dueño del local le atendiera, sabía que de buena mañana no era la mejor de las ideas meterle prisa al tipo, estaba claro que tenía sueño y que le hubiera gustado quedarse otro rato en la cama. Mientras, el hombre que tenía al lado, levantaba la cabeza y miraba hacia adelante, como buscando a alguien, pero al no ver al tabernero simplemente volvió a agachar la cabeza y siguió revolviendo su té con gesto sombrío y sin decir nada. Era bastante evidente que aquel hombre tenía demasiadas cosas en la cabeza, o que algo le estaba torturando, porque podían vérsele unas ojeras inhumanas en el rostro. Tanto, que hasta el propio Kisame se preocupó por él. Hacía varios días que no dormía, eso estaba claro.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[El lirio y la orquídea]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-el-lirio-y-la-orquidea</link>
			<pubDate>Mon, 03 Jun 2019 19:03:49 +0200</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=851">Sagiso Ranko</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-el-lirio-y-la-orquidea</guid>
			<description><![CDATA[<div style="background: #000; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020; margin-top: 5px;">
    <div style="color: #cfcfcf; font-weight: bold; padding: 8px; width: auto;">
        <input type="button" class="button spoiler-button" style="font-weight: bold;" value="Música de ambientación/Flauta de Ranko" /><br />
    </div>
    <div class="quotecontent">
        <div style="padding: 8px; display: none; border-bottom-right-radius: 5px; border-bottom-left-radius: 5px;"><iframe width="560" height="315" src="//www.youtube-nocookie.com/embed/SipwZvQyPWc" frameborder="0" allowfullscreen="true"></iframe></div>
    </div>
</div>
<br />
Después de su aventura en Yugakure, un lugar demasiado bullicioso para Ranko, la kunoichi de la trenza decidió ir en dirección opuesta, hacia el oeste. Y a un lugar en esencia contrario a la aldea de las termas.<br />
<br />
A pesar de que había escuchado que Yachi era un lugar sumamente popular por los impresionantes paisajes del cañón, poco se decía del pueblito mismo. Al verlo a la distancia, Ranko se lo imaginó bastante acogedor, con muchas personas alegres y mucho silencio típico de un lugar alejado de todo. Un lugar lleno de aire fresco y verde. Era su primera vez en el País de la Tormenta, y hasta el momento todo había ido bien. Vestía una blusa que su hermana le había regalado: parecía la parte superior de un kimono, era una de esas mezclas de estilos que tanto agradaban a Kuumi. A Ranko se le hacía raro llevar algo con mangas, pero el color cerúleo con motivos florales blancos le gustó bastante. También llevaba un cómodo pantalón de artes marciales de color oscuro y sus zapatos de siempre.<br />
<br />
Eran aproximadamente las cuatro de la tarde, y la chica estaba algo cansada de andar. A pesar de que no le hacía falta mucho para llegar a Yachi, donde buscaría pasar la noche, Ranko decidió aprovechar el cálido aire de la tarde, así como un árbol solitario a varios metros del camino, para descansar. Normalmente se exigiría andar, no, correr hasta cumplir su objetivo, pero ese día algo le ganó a su instinto del esfuerzo. No fue pereza ni comodidad. Fue calma.<br />
<br />
Se apartó de la senda y caminó hasta el árbol, rodeándolo y quedando del lado opuesto a la vía. Colocó su mochila a un lado, se sentó con un suave suspiro de tranquilidad, con la espalda contra el tronco, y respiró profundamente. Abrió su mochila y buscó en ella una flauta de madera. Ante sí se extendía un paisaje que quería ser rocoso, pero la hierba no le dejaba del todo. El cañón estaba al otro lado del camino, pero no le importó. El ambiente era lo que le hacía sentir tan tranquila.<br />
<br />
<span style="color: plum;" class="mycode_color">“Hasta un guerrero disfruta las épocas de paz”</span> pensó. Acercó la flauta a su rostro, pero se detuvo. Recordó el valle de Unraikyo, y cómo el tocar la flauta le había llevado a un interesante combate con un chico fuerte, pero algo egocéntrico. ¿A qué le llevaría la música esta vez?<br />
<br />
Colocó la flauta en sus labios y sopló.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="background: #000; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020; margin-top: 5px;">
    <div style="color: #cfcfcf; font-weight: bold; padding: 8px; width: auto;">
        <input type="button" class="button spoiler-button" style="font-weight: bold;" value="Música de ambientación/Flauta de Ranko" /><br />
    </div>
    <div class="quotecontent">
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    </div>
</div>
<br />
Después de su aventura en Yugakure, un lugar demasiado bullicioso para Ranko, la kunoichi de la trenza decidió ir en dirección opuesta, hacia el oeste. Y a un lugar en esencia contrario a la aldea de las termas.<br />
<br />
A pesar de que había escuchado que Yachi era un lugar sumamente popular por los impresionantes paisajes del cañón, poco se decía del pueblito mismo. Al verlo a la distancia, Ranko se lo imaginó bastante acogedor, con muchas personas alegres y mucho silencio típico de un lugar alejado de todo. Un lugar lleno de aire fresco y verde. Era su primera vez en el País de la Tormenta, y hasta el momento todo había ido bien. Vestía una blusa que su hermana le había regalado: parecía la parte superior de un kimono, era una de esas mezclas de estilos que tanto agradaban a Kuumi. A Ranko se le hacía raro llevar algo con mangas, pero el color cerúleo con motivos florales blancos le gustó bastante. También llevaba un cómodo pantalón de artes marciales de color oscuro y sus zapatos de siempre.<br />
<br />
Eran aproximadamente las cuatro de la tarde, y la chica estaba algo cansada de andar. A pesar de que no le hacía falta mucho para llegar a Yachi, donde buscaría pasar la noche, Ranko decidió aprovechar el cálido aire de la tarde, así como un árbol solitario a varios metros del camino, para descansar. Normalmente se exigiría andar, no, correr hasta cumplir su objetivo, pero ese día algo le ganó a su instinto del esfuerzo. No fue pereza ni comodidad. Fue calma.<br />
<br />
Se apartó de la senda y caminó hasta el árbol, rodeándolo y quedando del lado opuesto a la vía. Colocó su mochila a un lado, se sentó con un suave suspiro de tranquilidad, con la espalda contra el tronco, y respiró profundamente. Abrió su mochila y buscó en ella una flauta de madera. Ante sí se extendía un paisaje que quería ser rocoso, pero la hierba no le dejaba del todo. El cañón estaba al otro lado del camino, pero no le importó. El ambiente era lo que le hacía sentir tan tranquila.<br />
<br />
<span style="color: plum;" class="mycode_color">“Hasta un guerrero disfruta las épocas de paz”</span> pensó. Acercó la flauta a su rostro, pero se detuvo. Recordó el valle de Unraikyo, y cómo el tocar la flauta le había llevado a un interesante combate con un chico fuerte, pero algo egocéntrico. ¿A qué le llevaría la música esta vez?<br />
<br />
Colocó la flauta en sus labios y sopló.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Desaciertos dorados]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-desaciertos-dorados</link>
			<pubDate>Thu, 04 Apr 2019 04:18:57 +0200</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=16">Hanamura Kazuma</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-desaciertos-dorados</guid>
			<description><![CDATA[Su primer viaje al extranjero tenía un matiz extraño: por un lado, se encontraba a gran distancia de Kusagakure, visitando Arashi no Kuni; y por el otro se encontraba en las Tierras de la Llovizna, región aledaña a su pueblo natal, ubicado en el Paraje sin sol. Se imaginaba que todos los viajes a una región fronteriza debían de aportar ese curioso equilibrio entre las sensaciones de lejanía y proximidad.<br />
<br />
Por norma general se limitaba conocer primero los rincones de su país; pero la posibilidad de acompañar a un importante geólogo a una expedición era algo que no podía perderse. El estudioso en cuestión era Kako Mikitada, un amigo y colaborador de su maestro. Kazuma había logrado unirse a la expedición sumando la petición de su maestro y su ofrecimiento voluntario como guardaespaldas. El grupo ya había contratado a varios <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">ninjas</span> locales para el asunto de la protección, pero tener un par de ojos extras, sin costo alguno, era una buena oferta. Por supuesto, tratándose de un chiquillo se limitaron darle solo la información más superficial; aunque él se aseguraba de prestar atención para enterarse de cuanto pudiese, a pesar de que aquello implicase escuchar a escondidas. <br />
<br />
La expedición llego a Yachi durante una tarde y el clima les recibió con una lluvia leve y cálida. Mikitada dispuso el acomodamiento de sus trabajadores en una de las posadas, y luego se fue escoltado a una importante reunión para poner en orden el correspondiente papeleo.<br />
<br />
Kazuma aún no sabía con certeza que iban a hacer allí, pero la incertidumbre era parte de su concepto de aventura. Sabiendo que tendría un tiempo libre, y queriendo aprovecharlo, abandonó su habitación y fue explorar el pueblo.<br />
<br />
<div style="background: #000; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020; margin-top: 5px;">
    <div style="color: #cfcfcf; font-weight: bold; padding: 8px; width: auto;">
        <input type="button" class="button spoiler-button" style="font-weight: bold;" value="Off" /><br />
    </div>
    <div class="quotecontent">
        <div style="padding: 8px; display: none; border-bottom-right-radius: 5px; border-bottom-left-radius: 5px;">Utilizo para esta trama el hueco de nuevos usuarios.</div>
    </div>
</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Su primer viaje al extranjero tenía un matiz extraño: por un lado, se encontraba a gran distancia de Kusagakure, visitando Arashi no Kuni; y por el otro se encontraba en las Tierras de la Llovizna, región aledaña a su pueblo natal, ubicado en el Paraje sin sol. Se imaginaba que todos los viajes a una región fronteriza debían de aportar ese curioso equilibrio entre las sensaciones de lejanía y proximidad.<br />
<br />
Por norma general se limitaba conocer primero los rincones de su país; pero la posibilidad de acompañar a un importante geólogo a una expedición era algo que no podía perderse. El estudioso en cuestión era Kako Mikitada, un amigo y colaborador de su maestro. Kazuma había logrado unirse a la expedición sumando la petición de su maestro y su ofrecimiento voluntario como guardaespaldas. El grupo ya había contratado a varios <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">ninjas</span> locales para el asunto de la protección, pero tener un par de ojos extras, sin costo alguno, era una buena oferta. Por supuesto, tratándose de un chiquillo se limitaron darle solo la información más superficial; aunque él se aseguraba de prestar atención para enterarse de cuanto pudiese, a pesar de que aquello implicase escuchar a escondidas. <br />
<br />
La expedición llego a Yachi durante una tarde y el clima les recibió con una lluvia leve y cálida. Mikitada dispuso el acomodamiento de sus trabajadores en una de las posadas, y luego se fue escoltado a una importante reunión para poner en orden el correspondiente papeleo.<br />
<br />
Kazuma aún no sabía con certeza que iban a hacer allí, pero la incertidumbre era parte de su concepto de aventura. Sabiendo que tendría un tiempo libre, y queriendo aprovecharlo, abandonó su habitación y fue explorar el pueblo.<br />
<br />
<div style="background: #000; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020; margin-top: 5px;">
    <div style="color: #cfcfcf; font-weight: bold; padding: 8px; width: auto;">
        <input type="button" class="button spoiler-button" style="font-weight: bold;" value="Off" /><br />
    </div>
    <div class="quotecontent">
        <div style="padding: 8px; display: none; border-bottom-right-radius: 5px; border-bottom-left-radius: 5px;">Utilizo para esta trama el hueco de nuevos usuarios.</div>
    </div>
</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Mejunje de calabaza]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-mejunje-de-calabaza</link>
			<pubDate>Mon, 29 Oct 2018 16:04:36 +0100</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=5">Sasagani Yota</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-mejunje-de-calabaza</guid>
			<description><![CDATA[<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Yachi, aquella aldea situada prácticamente en la frontera del País de la Tormenta y de los Bosques, no solo era famosa por sus impresionantes paisajes, sino también por su producto local: la calabaza. Mamá me había hablado de ella y de la festividad de aquella época del año en una aldea cercana a su ubicación. Por lo visto tenían la costumbre de festejar el día de los muertos, donde recordaban todos aquellos seres queridos que se habían ido y ahora habitaban los dominios del Yomi. al parecer toda la aldea se disfrazaba para la ocasión y hacían una gran fiesta.<br />
<br />
Nosotros teníamos a papá en el Yomi, después de todo lo que sucedió en el Valle Aodori, cuando firmé el pacto de sangre con las arañas. Por ello, decidimos viajar hasta allí y, en lo personal, la verdad es que tenía muchas de ver todo lo que rodeaba aquella festividad.<br />
<br />
Tras dos intensos días de viaje, al fin llegamos y me quedé fascinado ante lo que pude ver. Las calles y las casas estaban decoradas por todas aquellas calabazas y por un aspecto algo fúnebre. En aquellas calabazas se esbozaban rostros de todo tipo; tristes, alegres, risueños... Sin embargo al ver corretear a los niños y a los habitantes, incluso los que habían viajado para la ocasión distaban de reflejar una sensación de miedo o tristeza, reían y se lo pasaban bien. Algunos niños incluso iban disfrazados; de bruja, de fantasmas, incluso algunos con calabazas en la cabeza como si fuera un casco o una máscara. <br />
<br />
En cuanto a nosotros, lo primero que hicimos fue buscar un lugar en el que hospedarnos ante de empezar a disfrutar de la fiesta y, finalmente encontramos una habitación en un lugar llamado el viajero incansable. Estaba situado en el centro y muy cerca del punto de ebullición de la aldea.</span><br />
<br />
<span style="color: yellow;" class="mycode_color">— Esto es impresionante mamá</span><br />
<br />
<span style="color: turquoise;" class="mycode_color">— Ya te dije que lo pasaríamos bien, Yotita —</span> <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">dijo, risueña</span><br />
<br />
<span style="color: springgreen;" class="mycode_color">— ¡Incluso yo podría pasar desapercibida! —</span> <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">dijo Kumopansa, y la verdad es que no le faltaba razón.</span>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Yachi, aquella aldea situada prácticamente en la frontera del País de la Tormenta y de los Bosques, no solo era famosa por sus impresionantes paisajes, sino también por su producto local: la calabaza. Mamá me había hablado de ella y de la festividad de aquella época del año en una aldea cercana a su ubicación. Por lo visto tenían la costumbre de festejar el día de los muertos, donde recordaban todos aquellos seres queridos que se habían ido y ahora habitaban los dominios del Yomi. al parecer toda la aldea se disfrazaba para la ocasión y hacían una gran fiesta.<br />
<br />
Nosotros teníamos a papá en el Yomi, después de todo lo que sucedió en el Valle Aodori, cuando firmé el pacto de sangre con las arañas. Por ello, decidimos viajar hasta allí y, en lo personal, la verdad es que tenía muchas de ver todo lo que rodeaba aquella festividad.<br />
<br />
Tras dos intensos días de viaje, al fin llegamos y me quedé fascinado ante lo que pude ver. Las calles y las casas estaban decoradas por todas aquellas calabazas y por un aspecto algo fúnebre. En aquellas calabazas se esbozaban rostros de todo tipo; tristes, alegres, risueños... Sin embargo al ver corretear a los niños y a los habitantes, incluso los que habían viajado para la ocasión distaban de reflejar una sensación de miedo o tristeza, reían y se lo pasaban bien. Algunos niños incluso iban disfrazados; de bruja, de fantasmas, incluso algunos con calabazas en la cabeza como si fuera un casco o una máscara. <br />
<br />
En cuanto a nosotros, lo primero que hicimos fue buscar un lugar en el que hospedarnos ante de empezar a disfrutar de la fiesta y, finalmente encontramos una habitación en un lugar llamado el viajero incansable. Estaba situado en el centro y muy cerca del punto de ebullición de la aldea.</span><br />
<br />
<span style="color: yellow;" class="mycode_color">— Esto es impresionante mamá</span><br />
<br />
<span style="color: turquoise;" class="mycode_color">— Ya te dije que lo pasaríamos bien, Yotita —</span> <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">dijo, risueña</span><br />
<br />
<span style="color: springgreen;" class="mycode_color">— ¡Incluso yo podría pasar desapercibida! —</span> <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">dijo Kumopansa, y la verdad es que no le faltaba razón.</span>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Jaleo internacional]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-jaleo-internacional</link>
			<pubDate>Mon, 12 Mar 2018 16:08:35 +0100</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=730">Inuzuka Etsu</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-jaleo-internacional</guid>
			<description><![CDATA[Podía ser bien lunes, como jueves. Sin duda, lo único claro era que en la vida de un shinobi dispuesto a convertirse en el mas grande de su época, no había momento de descanso. Era shinobi desde que despertaba hasta que volvía a cerrar los ojos. Shinobi las 24 horas del día realmente, pues incluso durmiendo no hacía mas que pensar en qué podía hacer por mejorar sus habilidades, o por entrenar de manera mas eficiente. Toda su vida se sumía en un solo y único objetivo, pero eso estaba lejos de ser una carga para el Inuzuka. Se había acostumbrado a ello desde pequeño, no había otro camino.<br />
<br />
—<span style="color: mediumseagreen;" class="mycode_color">Vamos, ya queda poco Akane</span> —aseguró Etsu.<br />
<br />
El perro lo miró tedioso, ya era la decimoquinta vez que el chico afirmaba lo mismo. A su alrededor solo habían montañas, montañas, montañas, y mas montañas. De vez en cuando había un leve intervalo de llanuras, pero rápidamente desaparecían. Igual, fuese como fuese, había algo que estaba matando lentamente a ambos; genin y huskie. Llevaban como cuatro horas andando bajo la lluvia, y el cielo no parecía dispuesto a dar tregua.<br />
<br />
—<span style="color: mediumseagreen;" class="mycode_color">En serio, ya tenemos que estar al lado.</span><br />
<br />
Y cubiertos apenas por un flamante chubasquero, ambos continuaron la marcha. El huskie adoptaba la forma de su hermano, y era por ello que podía salvaguardarse en gran parte de la lluvia. Menos mal que aquél tipo raro les había advertido de ésto... aunque casi parecía una broma.<br />
<br />
¿De verdad nunca paraba de llover en esas tierras?<br />
<br />
Conforme avanzaron, junto al linde del río, terminaron por ver a lo lejos lo que podía distinguirse como una ciudad. Era algo inconfundible, no había manera de que erraran sus vistas. Fue entonces que el rastas chasqueó los dedos en un enérgico movimiento que siguió con el brazo.<br />
<br />
—<span style="color: mediumseagreen;" class="mycode_color">¿Ves? ¡te lo dije!</span><br />
<br />
De nuevo, se aventuraba a combatir a los posibles dojos de la aldea, ciudad, o lo que quiera que fuese ese sitio llamado Yachi. No había vuelta atrás, ya casi había llegado y regresar no era una opción. Con entusiasmo renovado, el dúo de Inuzukas avanzó con intención de llegar lo antes posible a la mencionada Yachi.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Podía ser bien lunes, como jueves. Sin duda, lo único claro era que en la vida de un shinobi dispuesto a convertirse en el mas grande de su época, no había momento de descanso. Era shinobi desde que despertaba hasta que volvía a cerrar los ojos. Shinobi las 24 horas del día realmente, pues incluso durmiendo no hacía mas que pensar en qué podía hacer por mejorar sus habilidades, o por entrenar de manera mas eficiente. Toda su vida se sumía en un solo y único objetivo, pero eso estaba lejos de ser una carga para el Inuzuka. Se había acostumbrado a ello desde pequeño, no había otro camino.<br />
<br />
—<span style="color: mediumseagreen;" class="mycode_color">Vamos, ya queda poco Akane</span> —aseguró Etsu.<br />
<br />
El perro lo miró tedioso, ya era la decimoquinta vez que el chico afirmaba lo mismo. A su alrededor solo habían montañas, montañas, montañas, y mas montañas. De vez en cuando había un leve intervalo de llanuras, pero rápidamente desaparecían. Igual, fuese como fuese, había algo que estaba matando lentamente a ambos; genin y huskie. Llevaban como cuatro horas andando bajo la lluvia, y el cielo no parecía dispuesto a dar tregua.<br />
<br />
—<span style="color: mediumseagreen;" class="mycode_color">En serio, ya tenemos que estar al lado.</span><br />
<br />
Y cubiertos apenas por un flamante chubasquero, ambos continuaron la marcha. El huskie adoptaba la forma de su hermano, y era por ello que podía salvaguardarse en gran parte de la lluvia. Menos mal que aquél tipo raro les había advertido de ésto... aunque casi parecía una broma.<br />
<br />
¿De verdad nunca paraba de llover en esas tierras?<br />
<br />
Conforme avanzaron, junto al linde del río, terminaron por ver a lo lejos lo que podía distinguirse como una ciudad. Era algo inconfundible, no había manera de que erraran sus vistas. Fue entonces que el rastas chasqueó los dedos en un enérgico movimiento que siguió con el brazo.<br />
<br />
—<span style="color: mediumseagreen;" class="mycode_color">¿Ves? ¡te lo dije!</span><br />
<br />
De nuevo, se aventuraba a combatir a los posibles dojos de la aldea, ciudad, o lo que quiera que fuese ese sitio llamado Yachi. No había vuelta atrás, ya casi había llegado y regresar no era una opción. Con entusiasmo renovado, el dúo de Inuzukas avanzó con intención de llegar lo antes posible a la mencionada Yachi.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[La marca de la calabaza]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-la-marca-de-la-calabaza</link>
			<pubDate>Sat, 28 Oct 2017 22:27:30 +0200</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=1">Sama-sama</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-la-marca-de-la-calabaza</guid>
			<description><![CDATA[Era de noche y hacía frío, quizá unos cuantos grados bajo cero seguramente, pero eso no impedía que las calles de Yachi estuviesen iluminadas, incluso el tiempo atmosférico les había dado un respiro y aquel día dejaba ver unas cuantas estrellas en el cielo. La cosecha pronto llegaría a su fin y por ello estaban celebrando una gran fiesta en honor a sus queridas calabazas. Todos los niños correteaban de un lado para otro, de puesto en puesto; bajo la atenta mirada de sus padres, alguna pareja joven se paraba detrás de algún puesto para charlar y disfrutar de algún dulce típico del pueblo, señores ya entrados en edad estaban sentados disfrutando del ambiente y otros simplemente paseaban, los vendedores parecían ajenos a todo a excepción de mantener su puesto lleno e incluso había algún que otro shinobi disfrutando de algún juego. Y es que, aunque la temperatura fuera bastante fría, eso no bajaba el ánimo a aquellos que optaban por disfrutar aquello.<br />
<br />
Hace unos años no era tan conocido, pero justo en el año doscientos diecisiete se había esparcido por todo el país, puede que incluso por los vecinos, y era normal. ¿A quién no le gustaba un buen festival donde podías probar manjares, pasear, jugar en bastantes puestos y comprar caretas? ¿Cómo? ¿Que qué pasa con las caretas? Un par de lustros atrás los niños decidieron utilizar caretas en honor del fruto típico de Yachi, la calabaza; como símbolo del festejo, por eso se las colocan en la cara con una goma sujetándola. Normalmente tienen el rostro feliz, pero algunas representan caras ajenas a la felicidad, incluso otras llegan a dar hasta terrible miedo, pero eso a los niños no les gusta, así que se optó por borrarlo de la festividad. Hay quien dice que aún se siguen haciendo, solo por respetar la tradición, pero pocas son las que se ven.<br />
<br />
Un vendedor ambulante había montado un pequeño puesto de caretas justo a la entrada del pueblo, algunos niños ya habían comprado la suya y revoloteaban alrededor, otros se alejaban rápidamente hacia sus padres para enseñársela, y el hombre no dejaba de sonreír mientras contaba su dinero sentado detrás del pequeño puesto. <br />
<br />
Todo parecía normal.<br />
<br />
<div style="background: #000; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020; margin-top: 5px;">
    <div style="color: #cfcfcf; font-weight: bold; padding: 8px; width: auto;">
        <input type="button" class="button spoiler-button" style="font-weight: bold;" value="Off" /><br />
    </div>
    <div class="quotecontent">
        <div style="padding: 8px; display: none; border-bottom-right-radius: 5px; border-bottom-left-radius: 5px;">¡Bienvenidos! Primero de todo, gracias a los que participan en esto por hacerlo posible pues me hace bastante ilusión. Pasando a la trama, esto es una mera introducción de lo que tengo pensado, un poco de ambientación para que vayamos calentando. El orden ahora mismo me da igual, podéis postear cuando queráis y poner la excusa que más os guste. El plazo normalmente será de 72 horas, a no ser que alguien tenga algo urgente que requiera de su atención.<br />
<br />
Sin más que añadir, espero que os guste y disfrutad <img src="https://ninjaworld.es/images/emotes/dosuveses/1.gif" alt="Sonrisa" title="Sonrisa" class="smilie smilie_86" /></div>
    </div>
</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Era de noche y hacía frío, quizá unos cuantos grados bajo cero seguramente, pero eso no impedía que las calles de Yachi estuviesen iluminadas, incluso el tiempo atmosférico les había dado un respiro y aquel día dejaba ver unas cuantas estrellas en el cielo. La cosecha pronto llegaría a su fin y por ello estaban celebrando una gran fiesta en honor a sus queridas calabazas. Todos los niños correteaban de un lado para otro, de puesto en puesto; bajo la atenta mirada de sus padres, alguna pareja joven se paraba detrás de algún puesto para charlar y disfrutar de algún dulce típico del pueblo, señores ya entrados en edad estaban sentados disfrutando del ambiente y otros simplemente paseaban, los vendedores parecían ajenos a todo a excepción de mantener su puesto lleno e incluso había algún que otro shinobi disfrutando de algún juego. Y es que, aunque la temperatura fuera bastante fría, eso no bajaba el ánimo a aquellos que optaban por disfrutar aquello.<br />
<br />
Hace unos años no era tan conocido, pero justo en el año doscientos diecisiete se había esparcido por todo el país, puede que incluso por los vecinos, y era normal. ¿A quién no le gustaba un buen festival donde podías probar manjares, pasear, jugar en bastantes puestos y comprar caretas? ¿Cómo? ¿Que qué pasa con las caretas? Un par de lustros atrás los niños decidieron utilizar caretas en honor del fruto típico de Yachi, la calabaza; como símbolo del festejo, por eso se las colocan en la cara con una goma sujetándola. Normalmente tienen el rostro feliz, pero algunas representan caras ajenas a la felicidad, incluso otras llegan a dar hasta terrible miedo, pero eso a los niños no les gusta, así que se optó por borrarlo de la festividad. Hay quien dice que aún se siguen haciendo, solo por respetar la tradición, pero pocas son las que se ven.<br />
<br />
Un vendedor ambulante había montado un pequeño puesto de caretas justo a la entrada del pueblo, algunos niños ya habían comprado la suya y revoloteaban alrededor, otros se alejaban rápidamente hacia sus padres para enseñársela, y el hombre no dejaba de sonreír mientras contaba su dinero sentado detrás del pequeño puesto. <br />
<br />
Todo parecía normal.<br />
<br />
<div style="background: #000; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020; margin-top: 5px;">
    <div style="color: #cfcfcf; font-weight: bold; padding: 8px; width: auto;">
        <input type="button" class="button spoiler-button" style="font-weight: bold;" value="Off" /><br />
    </div>
    <div class="quotecontent">
        <div style="padding: 8px; display: none; border-bottom-right-radius: 5px; border-bottom-left-radius: 5px;">¡Bienvenidos! Primero de todo, gracias a los que participan en esto por hacerlo posible pues me hace bastante ilusión. Pasando a la trama, esto es una mera introducción de lo que tengo pensado, un poco de ambientación para que vayamos calentando. El orden ahora mismo me da igual, podéis postear cuando queráis y poner la excusa que más os guste. El plazo normalmente será de 72 horas, a no ser que alguien tenga algo urgente que requiera de su atención.<br />
<br />
Sin más que añadir, espero que os guste y disfrutad <img src="https://ninjaworld.es/images/emotes/dosuveses/1.gif" alt="Sonrisa" title="Sonrisa" class="smilie smilie_86" /></div>
    </div>
</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Yachiría]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-yachiria</link>
			<pubDate>Fri, 05 May 2017 10:55:33 +0200</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=139">Uzumaki Eri</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-yachiria</guid>
			<description><![CDATA[No había sido convocado a ningún tipo de misión, debido, quizás, al revuelo que se había montado por la muerte de la Uzukage, desconociendo aún cómo había podido suceder tal cosa. Por ello decidió aprovechar el tiempo y llevarse a su hermana de viaje.<br />
<br />
Desde que se graduó ella prácticamente no habían hablado, y eso no le gustaba, ni a él ni a la chica que tenía al lado y que disfrutaba admirando el paisaje. Eri, por su parte, estaba encantada de poder viajar con su hermano mayor, Ryu había estado tan ocupado haciendo vete tu a saber qué cosas que no habían tenido tiempo para pasarlo juntos, así que cuando éste le propuso salir a viajar juntos, no dudó en decir que sí al instante.<br />
<br />
Y allí se encontraban, sentados detrás de un carro que les había prometido acercarles a Yachi.<br />
<br />
<div style="padding: 10px; margin-top: 5px; background-color: #080808; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020;"><i><div align="center">• • •</div></i></div>
<br />
Yachi era un pueblo pequeño, bastante frecuentado por turistas de muchos sitios. Situado en el País de la Lluvia donde prácticamente nunca dejaba de llover. La pequeña quedó maravillada cuando su hermano y ella bajaron del carro, enamorándose a primera vista del paisaje que encontraba ahí cerca.<br />
<br />
— <span style="color: Orchid;" class="mycode_color">¡Mira Ryu, mira cuantos campos!</span><br />
<br />
El chico sonrió y le revolvió el pelo para luego dejar caer sobre ella una capa con capucha, idéntica a la suya pues ambos deberían resguardarse un poco del agua que caía sobre sus cabezas.<br />
<br />
— <span style="color: SteelBlue;" class="mycode_color">Tengo que ir a ver a un amigo que vive por aquí, ¿prefieres investigar sola o me acompañas?</span><br />
<br />
— <span style="color: Orchid;" class="mycode_color">¿Tardarás mucho?</span> — Cuestionó la joven sin dejar de admirar el paisaje.<br />
<br />
— <span style="color: SteelBlue;" class="mycode_color">Lo dudo.</span><br />
<br />
— <span style="color: Orchid;" class="mycode_color">Entonces voy a investigar un poco, además, tengo hambre, voy a ver si encuentro un sitio para tomar algo.</span> — Y anunciando aquello, se fue a investigar aquel pequeño pueblo.<br />
<br />
No parecía muy grande, así que pronto divisó un lugar donde poder refugiarse de la lluvia y tomar algo. Parecía algo similar a un café, pero donde vendían helados, tés y también postres. Era algo normal ya que siendo un pueblo turístico, debían cubrir todas aquellas necesidades. La joven leyó el cartel donde ponía ''Yachiría".<br />
<br />
Con un suave golpe, la puerta se abrió hacia dentro, y un olor a dulce inundó las fosas nasales de la joven. El lugar era pequeño pero se encontraba bien colocado: hileras de mesas adornaban la estancia y una barra de madera se encontraba a la izquierda, con asientos repartidos cercanos a ella. El lugar era brillante, de parees blancas y suelos marrones claros. Eri tomó asiento en la barra, junto a una joven, y tomó la pequeña carta que se encontraba a su derecha.<br />
<br />
<span style="color: SkyBlue; font-style: italic;">«Veamos, qué puedo tomar...»</span>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[No había sido convocado a ningún tipo de misión, debido, quizás, al revuelo que se había montado por la muerte de la Uzukage, desconociendo aún cómo había podido suceder tal cosa. Por ello decidió aprovechar el tiempo y llevarse a su hermana de viaje.<br />
<br />
Desde que se graduó ella prácticamente no habían hablado, y eso no le gustaba, ni a él ni a la chica que tenía al lado y que disfrutaba admirando el paisaje. Eri, por su parte, estaba encantada de poder viajar con su hermano mayor, Ryu había estado tan ocupado haciendo vete tu a saber qué cosas que no habían tenido tiempo para pasarlo juntos, así que cuando éste le propuso salir a viajar juntos, no dudó en decir que sí al instante.<br />
<br />
Y allí se encontraban, sentados detrás de un carro que les había prometido acercarles a Yachi.<br />
<br />
<div style="padding: 10px; margin-top: 5px; background-color: #080808; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020;"><i><div align="center">• • •</div></i></div>
<br />
Yachi era un pueblo pequeño, bastante frecuentado por turistas de muchos sitios. Situado en el País de la Lluvia donde prácticamente nunca dejaba de llover. La pequeña quedó maravillada cuando su hermano y ella bajaron del carro, enamorándose a primera vista del paisaje que encontraba ahí cerca.<br />
<br />
— <span style="color: Orchid;" class="mycode_color">¡Mira Ryu, mira cuantos campos!</span><br />
<br />
El chico sonrió y le revolvió el pelo para luego dejar caer sobre ella una capa con capucha, idéntica a la suya pues ambos deberían resguardarse un poco del agua que caía sobre sus cabezas.<br />
<br />
— <span style="color: SteelBlue;" class="mycode_color">Tengo que ir a ver a un amigo que vive por aquí, ¿prefieres investigar sola o me acompañas?</span><br />
<br />
— <span style="color: Orchid;" class="mycode_color">¿Tardarás mucho?</span> — Cuestionó la joven sin dejar de admirar el paisaje.<br />
<br />
— <span style="color: SteelBlue;" class="mycode_color">Lo dudo.</span><br />
<br />
— <span style="color: Orchid;" class="mycode_color">Entonces voy a investigar un poco, además, tengo hambre, voy a ver si encuentro un sitio para tomar algo.</span> — Y anunciando aquello, se fue a investigar aquel pequeño pueblo.<br />
<br />
No parecía muy grande, así que pronto divisó un lugar donde poder refugiarse de la lluvia y tomar algo. Parecía algo similar a un café, pero donde vendían helados, tés y también postres. Era algo normal ya que siendo un pueblo turístico, debían cubrir todas aquellas necesidades. La joven leyó el cartel donde ponía ''Yachiría".<br />
<br />
Con un suave golpe, la puerta se abrió hacia dentro, y un olor a dulce inundó las fosas nasales de la joven. El lugar era pequeño pero se encontraba bien colocado: hileras de mesas adornaban la estancia y una barra de madera se encontraba a la izquierda, con asientos repartidos cercanos a ella. El lugar era brillante, de parees blancas y suelos marrones claros. Eri tomó asiento en la barra, junto a una joven, y tomó la pequeña carta que se encontraba a su derecha.<br />
<br />
<span style="color: SkyBlue; font-style: italic;">«Veamos, qué puedo tomar...»</span>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Paisaje anaranjado]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-paisaje-anaranjado</link>
			<pubDate>Wed, 26 Apr 2017 16:13:04 +0200</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=12">Karamaru</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-paisaje-anaranjado</guid>
			<description><![CDATA[<div style="background: #000; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020; margin-top: 5px;">
    <div style="color: #cfcfcf; font-weight: bold; padding: 8px; width: auto;">
        <input type="button" class="button spoiler-button" style="font-weight: bold;" value="OFF" /><br />
    </div>
    <div class="quotecontent">
        <div style="padding: 8px; display: none; border-bottom-right-radius: 5px; border-bottom-left-radius: 5px;">Perdon si escribo sin tildes. Estoy en un PC al que no le puedo cambiar la configuracion del teclado y esta en ingles <img src="https://ninjaworld.es/images/emotes/dosuveses/10.gif" alt="Lengua" title="Lengua" class="smilie smilie_57" /></div>
    </div>
</div>
<br />
En cada cartelera, de cada calle, de cada ciudad, se podian leer las mismas palabras. La misma invitacion una y otra vez hasta el punto de convertirse cansino, pero era un motivo que, al fin y al cabo, terminaba interesando. Entre tanta pelea, mision y complicaciones, uno siempre se podia dar el lujo de pasear un rato como turista y olvidarse los problemas del dia a dia. <br />
<br />
<div style="padding: 10px; margin-top: 5px; background-color: #080808; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020;"><i><div align="center"><span style="color: orangered;" class="mycode_color">FESTIVAL DE VERANO DE YACHI</span><br />
<br />
Sean todos invitados al festival de la calabaza, una semana inolvidable donde veran los mejores espectaculos de agronomia. Juegos, concursos y conferencias, para disfrutar, divertir y aprender al mismo tiempo.<br />
<br />
¿Crees tener la calabaza mas grande de todo Onindo?<br />
<br />
Pues ven al festival de Yachi y <span style="color: orangered;" class="mycode_color">DEMUESTRALO</span>.<br />
<br />
<br />
Increibles premios esperan.</div></i></div>
<br />
Uno no se podia negar a semejante invitacion, sobretodo despues de verla una y otra y otra vez. Era un viaje corto, de tan solo un par de dias, y no se perdia nada con ir a ver que tan espectacular era lo que le esperaba. Ese dia de verano, el calvo se calzo las botas y partio rumbo al sur.<br />
<br />
<div style="padding: 10px; margin-top: 5px; background-color: #080808; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020;"><i><div align="center">...</div></i></div>
<br />
El fuerte de la celebracion era el momento nocturno. Hacia pocas horas que el calvo habia llegado y tras pocas horas de no ver nada asombroso, las luces se encendieron y el show comenzo. Luces naranjas cubrian cada edificio y calle, todos los campos de calabazas iluminados y cada lugar de espectaculo tambien. Todos los alli presentes estaban cubiertos bajo una fina capa naranja, un espectaculo visual envidiable.<br />
<br />
El evento mas importante: las mascaras de calabaza que la mayoria de invitados llevaba. Eran de estilo Noche de Brujas, con sus dos aperturas para los ojos y una en la boca. Claramente el calvo paseaba de aqui para alla con su mascara puesta y su metal que lo identificaba shinobi de Ame reluciente.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="background: #000; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020; margin-top: 5px;">
    <div style="color: #cfcfcf; font-weight: bold; padding: 8px; width: auto;">
        <input type="button" class="button spoiler-button" style="font-weight: bold;" value="OFF" /><br />
    </div>
    <div class="quotecontent">
        <div style="padding: 8px; display: none; border-bottom-right-radius: 5px; border-bottom-left-radius: 5px;">Perdon si escribo sin tildes. Estoy en un PC al que no le puedo cambiar la configuracion del teclado y esta en ingles <img src="https://ninjaworld.es/images/emotes/dosuveses/10.gif" alt="Lengua" title="Lengua" class="smilie smilie_57" /></div>
    </div>
</div>
<br />
En cada cartelera, de cada calle, de cada ciudad, se podian leer las mismas palabras. La misma invitacion una y otra vez hasta el punto de convertirse cansino, pero era un motivo que, al fin y al cabo, terminaba interesando. Entre tanta pelea, mision y complicaciones, uno siempre se podia dar el lujo de pasear un rato como turista y olvidarse los problemas del dia a dia. <br />
<br />
<div style="padding: 10px; margin-top: 5px; background-color: #080808; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020;"><i><div align="center"><span style="color: orangered;" class="mycode_color">FESTIVAL DE VERANO DE YACHI</span><br />
<br />
Sean todos invitados al festival de la calabaza, una semana inolvidable donde veran los mejores espectaculos de agronomia. Juegos, concursos y conferencias, para disfrutar, divertir y aprender al mismo tiempo.<br />
<br />
¿Crees tener la calabaza mas grande de todo Onindo?<br />
<br />
Pues ven al festival de Yachi y <span style="color: orangered;" class="mycode_color">DEMUESTRALO</span>.<br />
<br />
<br />
Increibles premios esperan.</div></i></div>
<br />
Uno no se podia negar a semejante invitacion, sobretodo despues de verla una y otra y otra vez. Era un viaje corto, de tan solo un par de dias, y no se perdia nada con ir a ver que tan espectacular era lo que le esperaba. Ese dia de verano, el calvo se calzo las botas y partio rumbo al sur.<br />
<br />
<div style="padding: 10px; margin-top: 5px; background-color: #080808; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020;"><i><div align="center">...</div></i></div>
<br />
El fuerte de la celebracion era el momento nocturno. Hacia pocas horas que el calvo habia llegado y tras pocas horas de no ver nada asombroso, las luces se encendieron y el show comenzo. Luces naranjas cubrian cada edificio y calle, todos los campos de calabazas iluminados y cada lugar de espectaculo tambien. Todos los alli presentes estaban cubiertos bajo una fina capa naranja, un espectaculo visual envidiable.<br />
<br />
El evento mas importante: las mascaras de calabaza que la mayoria de invitados llevaba. Eran de estilo Noche de Brujas, con sus dos aperturas para los ojos y una en la boca. Claramente el calvo paseaba de aqui para alla con su mascara puesta y su metal que lo identificaba shinobi de Ame reluciente.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Guiados por el hado de antaño]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-guiados-por-el-hado-de-antano</link>
			<pubDate>Wed, 22 Mar 2017 23:42:04 +0100</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=2">Amedama Daruu</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-guiados-por-el-hado-de-antano</guid>
			<description><![CDATA[La madre de Daruu tenía una cabaña en el fondo del gran cañón de Yachi. Era una señora cabaña, a decir verdad, más parecida a una casa: dos pisos, cocina, dos servicios y varias habitaciones. Todo un lujazo, que, según ella, había ganado en compensación de un envío de fresas que había caído al fondo del cañón. Daruu pensaba que aquella compensación superaba con creces el valor de cien envíos de frutas.<br />
<br />
Pero su madre tenía contactos. Y conocía los chanchullos del comerciante con gente importante. Cosas que no debían conocerse en Amegakure si se quería garantizar la seguridad del pobre diablo...<br />
<br />
...de modo que tenían una buena casa. Y Daruu, cada vez que se alejaba de Amegakure, y se hacía tarde, podía contar con un segundo hogar donde pasar la noche.<br />
<br />
Ahora amanecía, y Daruu se había levantado temprano, porque consideraba que se merecía un día de descanso de tanta luz de neón y de la lluvia. Qué mejor descanso que entrenar por una vez en el silencio de la mañana, acompañado sólo del canto de los pájaros al borde del río del fondo del cañón, que transcurría a tan sólo diez metros de la puerta de la cabaña.<br />
<br />
Pero antes, quizás le vendría bien tumbarse en la fresca y verde hierba, cerrar los ojos, dejarse llevar...<br />
<br />
...ah, qué buen día que hacía.<br />
<br />
Escuchó unos pasos a su derecha, y, honestamente sorprendido de que alguien pasase por allí, se levantó de golpe, quedando sentado y observando al extraño que acababa de entrar en escena.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[La madre de Daruu tenía una cabaña en el fondo del gran cañón de Yachi. Era una señora cabaña, a decir verdad, más parecida a una casa: dos pisos, cocina, dos servicios y varias habitaciones. Todo un lujazo, que, según ella, había ganado en compensación de un envío de fresas que había caído al fondo del cañón. Daruu pensaba que aquella compensación superaba con creces el valor de cien envíos de frutas.<br />
<br />
Pero su madre tenía contactos. Y conocía los chanchullos del comerciante con gente importante. Cosas que no debían conocerse en Amegakure si se quería garantizar la seguridad del pobre diablo...<br />
<br />
...de modo que tenían una buena casa. Y Daruu, cada vez que se alejaba de Amegakure, y se hacía tarde, podía contar con un segundo hogar donde pasar la noche.<br />
<br />
Ahora amanecía, y Daruu se había levantado temprano, porque consideraba que se merecía un día de descanso de tanta luz de neón y de la lluvia. Qué mejor descanso que entrenar por una vez en el silencio de la mañana, acompañado sólo del canto de los pájaros al borde del río del fondo del cañón, que transcurría a tan sólo diez metros de la puerta de la cabaña.<br />
<br />
Pero antes, quizás le vendría bien tumbarse en la fresca y verde hierba, cerrar los ojos, dejarse llevar...<br />
<br />
...ah, qué buen día que hacía.<br />
<br />
Escuchó unos pasos a su derecha, y, honestamente sorprendido de que alguien pasase por allí, se levantó de golpe, quedando sentado y observando al extraño que acababa de entrar en escena.]]></content:encoded>
		</item>
	</channel>
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