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		<title><![CDATA[NinjaWorld - Lago Partido]]></title>
		<link>https://ninjaworld.es/</link>
		<description><![CDATA[NinjaWorld - https://ninjaworld.es]]></description>
		<pubDate>Sun, 14 Jun 2026 00:33:45 +0000</pubDate>
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		<item>
			<title><![CDATA[Alzarse de las cenizas una vez mas]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-alzarse-de-las-cenizas-una-vez-mas</link>
			<pubDate>Fri, 03 Jan 2025 13:09:56 +0100</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=201">Himura Ren</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-alzarse-de-las-cenizas-una-vez-mas</guid>
			<description><![CDATA[Había pasado un tiempo desde aquella conversación entre su "maestro" y ella. Tras una semana ayudando en su pequeño local y haciendo alguna misión sencilla esporádica, Ren decidió salir a dar un largo paseo de varios días, visitando diferentes sitios. Para aquella travesía, vistió de forma sencilla; una sudadera oscura, unos pantalones iguales que tenían algunos bolsillos en los laterales y unas zapatillas que subían hasta sus tobillos para resguardar el final de los pantalones con una suela blanca bajo estos. En su cintura, llevaba el daisho que tanto le había costado conseguir, compuesto por una wakizashi y una uchigatana. <br />
<br />
El lugar actual en el que estaba, era una localidad que había visitado en el pasado, pero no aquel sitio en concreto. Tras llegar al lago, lo bordeó un poco hasta pararse con las manos en los bolsillos a contemplarlo, y de rebote el puente donde solía combatirse. Su expresión era algo seria, pero no alicaída. <br />
<br />
Finalmente se agazapó, para coger un par de piedras, buscando las mas planas. Observó la que tenia en la mano, y tras ello la lanzó con fuerza, buscando que rebotara sobre la superficie del actualmente tranquilo lago. Consiguió que saltara una vez.<br />
<br />
— <span style="color: royalblue;" class="mycode_color">Tsk</span> — protestó sin estar conforme con el resultado.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Había pasado un tiempo desde aquella conversación entre su "maestro" y ella. Tras una semana ayudando en su pequeño local y haciendo alguna misión sencilla esporádica, Ren decidió salir a dar un largo paseo de varios días, visitando diferentes sitios. Para aquella travesía, vistió de forma sencilla; una sudadera oscura, unos pantalones iguales que tenían algunos bolsillos en los laterales y unas zapatillas que subían hasta sus tobillos para resguardar el final de los pantalones con una suela blanca bajo estos. En su cintura, llevaba el daisho que tanto le había costado conseguir, compuesto por una wakizashi y una uchigatana. <br />
<br />
El lugar actual en el que estaba, era una localidad que había visitado en el pasado, pero no aquel sitio en concreto. Tras llegar al lago, lo bordeó un poco hasta pararse con las manos en los bolsillos a contemplarlo, y de rebote el puente donde solía combatirse. Su expresión era algo seria, pero no alicaída. <br />
<br />
Finalmente se agazapó, para coger un par de piedras, buscando las mas planas. Observó la que tenia en la mano, y tras ello la lanzó con fuerza, buscando que rebotara sobre la superficie del actualmente tranquilo lago. Consiguió que saltara una vez.<br />
<br />
— <span style="color: royalblue;" class="mycode_color">Tsk</span> — protestó sin estar conforme con el resultado.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Llueve sobre mojado]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-llueve-sobre-mojado</link>
			<pubDate>Tue, 14 Jul 2020 21:41:43 +0200</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=2">Amedama Daruu</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-llueve-sobre-mojado</guid>
			<description><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/tema-dojos-220-1%C2%BA-div-final-daruu-vs-datsue?pid=72785#pid72785" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">Daruu y Ayame</a> caminaban torpemente sorteando los árboles del Lago Partido. El primero cargaba con la segunda, renqueante, confundida por la técnica de una misteriosa atacante enmascarada. Ignorando el peligro de sus familiares y confiándoles su esperanza, los muchachos pretendían acudir al socorro, o al menos comprobar el estado, de otro amigo. Se trataba nada más y nada menos que de Uchiha Datsue, quien ahora estaba <a href="https://ninjaworld.es/tema-kreuzung-iii?pid=72576#pid72576" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">tirado de cualquier manera en la orilla</a>.<br />
<br />
—<span style="color: mediumseagreen;" class="mycode_color">¿Ya puedes caminar?</span> —preguntó Daruu, y dejó que Ayame se apoyara en un tronco cercano. Se acercó al uzujin—. <span style="color: mediumseagreen;" class="mycode_color">Eh. Oye, Datsue. ¿Estás bien? ¡Datsue!</span> —Le cogió por los hombros y le dio un par de sacudidas suaves—. <span style="color: mediumseagreen;" class="mycode_color">Despierta.</span><br />
<br />
Daruu se dio la vuelta hacia Ayame.<br />
<br />
»<span style="color: mediumseagreen;" class="mycode_color">Kaido, Akame y otro tipo aparecieron delante de nosotros. Yui y Hanabi bajaron a luchar contra ellos, y yo sólo pude pensar en poneros a salvo. A él, porque sabía que lo primero que haría sería tirarse encima de Akame. Y en su estado... bueno.</span> —Daruu se encogió de hombros—. <span style="color: mediumseagreen;" class="mycode_color">En cuanto vi quien estaba atacándote, la reconocí.  Por el poder de su chakra, y por el pelo negro. ¿Esa era la tal Kuroyuki?</span> —Daruu negó con la cabeza—. <span style="color: mediumseagreen;" class="mycode_color">Tenía que sacarte de allí a ti también. ¡Maldita sea! ¿Acaso los Generales y Dragón Rojo están colaborando?</span>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/tema-dojos-220-1%C2%BA-div-final-daruu-vs-datsue?pid=72785#pid72785" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">Daruu y Ayame</a> caminaban torpemente sorteando los árboles del Lago Partido. El primero cargaba con la segunda, renqueante, confundida por la técnica de una misteriosa atacante enmascarada. Ignorando el peligro de sus familiares y confiándoles su esperanza, los muchachos pretendían acudir al socorro, o al menos comprobar el estado, de otro amigo. Se trataba nada más y nada menos que de Uchiha Datsue, quien ahora estaba <a href="https://ninjaworld.es/tema-kreuzung-iii?pid=72576#pid72576" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">tirado de cualquier manera en la orilla</a>.<br />
<br />
—<span style="color: mediumseagreen;" class="mycode_color">¿Ya puedes caminar?</span> —preguntó Daruu, y dejó que Ayame se apoyara en un tronco cercano. Se acercó al uzujin—. <span style="color: mediumseagreen;" class="mycode_color">Eh. Oye, Datsue. ¿Estás bien? ¡Datsue!</span> —Le cogió por los hombros y le dio un par de sacudidas suaves—. <span style="color: mediumseagreen;" class="mycode_color">Despierta.</span><br />
<br />
Daruu se dio la vuelta hacia Ayame.<br />
<br />
»<span style="color: mediumseagreen;" class="mycode_color">Kaido, Akame y otro tipo aparecieron delante de nosotros. Yui y Hanabi bajaron a luchar contra ellos, y yo sólo pude pensar en poneros a salvo. A él, porque sabía que lo primero que haría sería tirarse encima de Akame. Y en su estado... bueno.</span> —Daruu se encogió de hombros—. <span style="color: mediumseagreen;" class="mycode_color">En cuanto vi quien estaba atacándote, la reconocí.  Por el poder de su chakra, y por el pelo negro. ¿Esa era la tal Kuroyuki?</span> —Daruu negó con la cabeza—. <span style="color: mediumseagreen;" class="mycode_color">Tenía que sacarte de allí a ti también. ¡Maldita sea! ¿Acaso los Generales y Dragón Rojo están colaborando?</span>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Culito de lobo]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-culito-de-lobo</link>
			<pubDate>Tue, 09 Jun 2020 21:16:07 +0200</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=992">Himura Hana</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-culito-de-lobo</guid>
			<description><![CDATA[Entró de nuevo por el hospital. Recordaba los días en que le daba autentico pavor entrar en aquel lugar, fruto de los recuerdos de la muerte de su madre. Las horas que había pasado a su lado, esperando que sencillamente... se fuese. Cómo lloró aquella noche, cómo definió gran parte de lo que es ahora.. <br />
<br />
Y ahora, entraba alegremente sin acordarse siquiera de lo que era temblar sin control por puro terror. ¿Cuantas veces había tenido que ir a aquel hospital durante las semanas del torneo? ¿Diez? ¿Doce? Entre las que venía de visita y las que venía de paciente casi había pasado más tiempo en aquel lugar que en su habitación.<br />
<br />
La última vez había sido ella la que había estado ingresada, pero para esa ronda le tocaba a Ren. En un primer momento no pudo evitar imaginarse la situación de la primera ronda, donde apenas había tenido una sola herida, entraría, estaría discutiendo con Nanashi y Oda y después podrían irse a comprar helado o a pasear y explicarse los combates. Nada más lejos de la realidad. <br />
<br />
Al parecer, según le habían explicado ambos, Ren había salido muy débil del combate y con veneno en la sangre. Hana aún tendría que haber dado gracias de que no combatiese hasta la inconsciencia como hacían otros. Le habían tratado casi todas las heridas, pero en un punto de la tarde, sencillamente se había quedado dormida. Le habían dado un antidoto para el veneno y con ninjutsu médico habían tratado las heridas más graves.<br />
<br />
La uzujin se acercó a la camilla, admirando la belleza inocente que desprendía Ren dormida, nada que ver con nada que hubiese visto. Para cuando acabaron de explicarle como había ido todo, Nanashi y Oda se levantaron casi al unísono y se fueron hacia la puerta. Hana les miró aterrada, ¿cómo la iban a dejar sola con Ren? ¿Y si se levantaba y le dolía algo? ¿Y si se despertaba y tenía amnesia? ¿Y si le decían que no era familiar como le habían hecho a Ren? Se excusaron con que llevaban horas esperando a Hana para poder irse a por algo de comer y que ellos mismos dirían que eran hermanas, así que Hana tomó el asiento y se quedó al lado de Ren, esperando. <br />
<br />
Al cabo de unos minutos, no pudo evitar cogerle una mano, acariciándola suavemente. Volvían a estar solas en una habitación de hospital, eso iba a acabar como tradición. Le acarició una mejilla, apartandole un par de pelos que se habían quedado mal puestos. Los labios de Ren la tentaban y ella era de tentación fácil, pero negó con la cabeza, deteniendose a sí misma. Ya la había besado a traición suficientes veces y Ren había estado incomoda todas ellas. ¿Por qué se sentía así? No entendía qué pasaba. No entendía por qué era tan extraño que quisiera besarla. ¿Qué había de malo? <br />
<br />
Se quedó pensando en ello con la mirada clavada en el rostro dormido de Ren y las manos entrelazadas con la suya.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Entró de nuevo por el hospital. Recordaba los días en que le daba autentico pavor entrar en aquel lugar, fruto de los recuerdos de la muerte de su madre. Las horas que había pasado a su lado, esperando que sencillamente... se fuese. Cómo lloró aquella noche, cómo definió gran parte de lo que es ahora.. <br />
<br />
Y ahora, entraba alegremente sin acordarse siquiera de lo que era temblar sin control por puro terror. ¿Cuantas veces había tenido que ir a aquel hospital durante las semanas del torneo? ¿Diez? ¿Doce? Entre las que venía de visita y las que venía de paciente casi había pasado más tiempo en aquel lugar que en su habitación.<br />
<br />
La última vez había sido ella la que había estado ingresada, pero para esa ronda le tocaba a Ren. En un primer momento no pudo evitar imaginarse la situación de la primera ronda, donde apenas había tenido una sola herida, entraría, estaría discutiendo con Nanashi y Oda y después podrían irse a comprar helado o a pasear y explicarse los combates. Nada más lejos de la realidad. <br />
<br />
Al parecer, según le habían explicado ambos, Ren había salido muy débil del combate y con veneno en la sangre. Hana aún tendría que haber dado gracias de que no combatiese hasta la inconsciencia como hacían otros. Le habían tratado casi todas las heridas, pero en un punto de la tarde, sencillamente se había quedado dormida. Le habían dado un antidoto para el veneno y con ninjutsu médico habían tratado las heridas más graves.<br />
<br />
La uzujin se acercó a la camilla, admirando la belleza inocente que desprendía Ren dormida, nada que ver con nada que hubiese visto. Para cuando acabaron de explicarle como había ido todo, Nanashi y Oda se levantaron casi al unísono y se fueron hacia la puerta. Hana les miró aterrada, ¿cómo la iban a dejar sola con Ren? ¿Y si se levantaba y le dolía algo? ¿Y si se despertaba y tenía amnesia? ¿Y si le decían que no era familiar como le habían hecho a Ren? Se excusaron con que llevaban horas esperando a Hana para poder irse a por algo de comer y que ellos mismos dirían que eran hermanas, así que Hana tomó el asiento y se quedó al lado de Ren, esperando. <br />
<br />
Al cabo de unos minutos, no pudo evitar cogerle una mano, acariciándola suavemente. Volvían a estar solas en una habitación de hospital, eso iba a acabar como tradición. Le acarició una mejilla, apartandole un par de pelos que se habían quedado mal puestos. Los labios de Ren la tentaban y ella era de tentación fácil, pero negó con la cabeza, deteniendose a sí misma. Ya la había besado a traición suficientes veces y Ren había estado incomoda todas ellas. ¿Por qué se sentía así? No entendía qué pasaba. No entendía por qué era tan extraño que quisiera besarla. ¿Qué había de malo? <br />
<br />
Se quedó pensando en ello con la mirada clavada en el rostro dormido de Ren y las manos entrelazadas con la suya.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Quién eres realmente]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-quien-eres-realmente</link>
			<pubDate>Thu, 07 May 2020 01:47:41 +0200</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=380">King Roga</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-quien-eres-realmente</guid>
			<description><![CDATA[Era temprano en la mañana, para que no digan que el Yotsuki era perezoso. Aunque ciertamente, el llegar a aquel sitio tenía una razón en específico. <span style="color: goldenrod;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">"¿En qué momento pasó esto?"</span></span> Fruncía el ceño al pensar.<br />
<br />
Se hallaba sentado en uno de los extremos del puente, tenía sus gafas por sobre la frente y un cigarrillo en la boca. Sus manos se hallaban ocupadas con Otome, arpeando las cuerdas mientras ajustaba las clavijas. <span style="color: goldenrod;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">"No sufrió daño al pelear pero si que se ha desafinado en su totalidad."</span></span> Tres días habían pasado desde que fue derrotado en la semifinal, pero nuevamente su cabeza dura le hizo salir un poco antes de lo recomendado por los médicos del hospital. Ciertamente odiaba quedarse quieto y debía buscar un lugar dónde pudiese sentirse más cómodo. <span style="color: goldenrod;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">"Y de todas maneras no quiero que luego me echen la culpa si luego en Nishinoya huele a tabaco."</span></span> Hizo una pausa para sostener el cigarro y expulsar el humo.<br />
<br />
Escogió un sitio un tanto remoto y silencioso. Normalmente era alguien que socializaba mucho y buscaba la fiesta y el bullicio de las urbes, pero cuando algo le afligía prefería que los demás no se enterasen. Esto ocurría en muy raras ocasiones, pues generalmente bastaba con guardárselo y sonreír fanfarrón.<br />
<br />
Sin embargo la derrota reciente le estaba pinchando el pecho más de lo que él desearía. Su escape más común era canalizar sus emociones en canciones, aunque en esos momentos se sentía incapaz de ordenar las ideas correctamente. Continuaba concentrado en su guitarra, aunque realmente aquella actividad sólo era un pretexto para ocupar su mente y no recordar.<br />
<br />
A aquella hora calculaba que nadie llegaría a entrenar y podría estar tranquilo, o eso creía él.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Era temprano en la mañana, para que no digan que el Yotsuki era perezoso. Aunque ciertamente, el llegar a aquel sitio tenía una razón en específico. <span style="color: goldenrod;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">"¿En qué momento pasó esto?"</span></span> Fruncía el ceño al pensar.<br />
<br />
Se hallaba sentado en uno de los extremos del puente, tenía sus gafas por sobre la frente y un cigarrillo en la boca. Sus manos se hallaban ocupadas con Otome, arpeando las cuerdas mientras ajustaba las clavijas. <span style="color: goldenrod;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">"No sufrió daño al pelear pero si que se ha desafinado en su totalidad."</span></span> Tres días habían pasado desde que fue derrotado en la semifinal, pero nuevamente su cabeza dura le hizo salir un poco antes de lo recomendado por los médicos del hospital. Ciertamente odiaba quedarse quieto y debía buscar un lugar dónde pudiese sentirse más cómodo. <span style="color: goldenrod;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">"Y de todas maneras no quiero que luego me echen la culpa si luego en Nishinoya huele a tabaco."</span></span> Hizo una pausa para sostener el cigarro y expulsar el humo.<br />
<br />
Escogió un sitio un tanto remoto y silencioso. Normalmente era alguien que socializaba mucho y buscaba la fiesta y el bullicio de las urbes, pero cuando algo le afligía prefería que los demás no se enterasen. Esto ocurría en muy raras ocasiones, pues generalmente bastaba con guardárselo y sonreír fanfarrón.<br />
<br />
Sin embargo la derrota reciente le estaba pinchando el pecho más de lo que él desearía. Su escape más común era canalizar sus emociones en canciones, aunque en esos momentos se sentía incapaz de ordenar las ideas correctamente. Continuaba concentrado en su guitarra, aunque realmente aquella actividad sólo era un pretexto para ocupar su mente y no recordar.<br />
<br />
A aquella hora calculaba que nadie llegaría a entrenar y podría estar tranquilo, o eso creía él.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Dos intrépidos y una flor]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-dos-intrepidos-y-una-flor</link>
			<pubDate>Tue, 24 Mar 2020 20:52:58 +0100</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=139">Uzumaki Eri</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-dos-intrepidos-y-una-flor</guid>
			<description><![CDATA[Las memorias del Torneo anterior invadieron a Eri en cuanto puso un pie en los Dojos aquel año 220. Fue como si todos los recuerdos y los sentimientos que conllevaban la asaltasen y no dejaban que la pelirroja pudiera dormir tranquila a no ser que se marchara a ojear el lugar una nueva vez, ¿habría cambiado algo? ¿O todo seguiría igual? Eran dos de las preguntas que más incomodaban a la joven kunoichi que, ese mismo día justo después de la hora de comer, se encaminó al Lago Partido.<br />
<br />
Sabía que había acudido como espectadora para ver a Datsue en su máximo esplendor, pero ella había vivido todo aquello como si fuera una participante más, aun sin medirse con nadie. <br />
<br />
Caminó por el puente que cruzaba el lago lentamente, escuchando sus pasos resonar bajo ella mientras la calma la invadía junto a los rayos de sol. Hacía calor, pero no quería quedarse entrenando siempre, así que un pequeño paseo no le haría daño ni a ella ni a nadie.<br />
<br />
Se apoyó justo donde ella creyó que estaba el medio del puente, y miró directamente al agua, pensativa. Había vivido tanto allí que ahora se sentía extraña  al volver a pisar aquel suelo.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Las memorias del Torneo anterior invadieron a Eri en cuanto puso un pie en los Dojos aquel año 220. Fue como si todos los recuerdos y los sentimientos que conllevaban la asaltasen y no dejaban que la pelirroja pudiera dormir tranquila a no ser que se marchara a ojear el lugar una nueva vez, ¿habría cambiado algo? ¿O todo seguiría igual? Eran dos de las preguntas que más incomodaban a la joven kunoichi que, ese mismo día justo después de la hora de comer, se encaminó al Lago Partido.<br />
<br />
Sabía que había acudido como espectadora para ver a Datsue en su máximo esplendor, pero ella había vivido todo aquello como si fuera una participante más, aun sin medirse con nadie. <br />
<br />
Caminó por el puente que cruzaba el lago lentamente, escuchando sus pasos resonar bajo ella mientras la calma la invadía junto a los rayos de sol. Hacía calor, pero no quería quedarse entrenando siempre, así que un pequeño paseo no le haría daño ni a ella ni a nadie.<br />
<br />
Se apoyó justo donde ella creyó que estaba el medio del puente, y miró directamente al agua, pensativa. Había vivido tanto allí que ahora se sentía extraña  al volver a pisar aquel suelo.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Unific] ¿Has mejorado lo suficiente?]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-unific-has-mejorado-lo-suficiente</link>
			<pubDate>Mon, 23 Mar 2020 11:15:47 +0100</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=4">Sasaki Reiji</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-unific-has-mejorado-lo-suficiente</guid>
			<description><![CDATA[Cada uno había viajado hasta el valle por su cuenta. Datsue, Eri, Hana. Cada uno de mis conocidos había caminado por su cuenta hasta él lugar, o tal vez juntos, pero no conmigo. No, no, no es que me dejasen solo. Yo había decidido viajar por mi cuenta para meditar.<br />
<br />
Observé mi reflejo en las claras aguas de aquél lago en el que una vez peleé contra un jounin de Amegakure. ¿Había cambiado algo o seguía siendo el mismo? Desde luego, en mi reflejo, solo se veía el paso del tiempo, y no es que me hubiera hecho viejo, pero había crecido. <br />
<br />
—<span style="color: steelblue;" class="mycode_color">Ja, por más que miré el lago ni va a aparecer  un espíritu del agua fuese a salir del lago a darme una espada mágica que milagrosamente me ayude a ganar este torneo.</span><br />
<br />
Aquello era una referencia a mi libro favorito, donde un muchacho que parecía que no tenia la fuerza para enfrentarse a nadie recibía una espada mágica de un espíritu acuático que salia de un lago como aquél.<br />
<br />
El muchacho y su espada mágica vivían aventuras y derrotaba a todos sus enemigos, para finalmente, convertirse en un guerrero de leyenda. Al final del libro, se descubre que la espada no tenía ningún poder mágico, y que el poder había estado siempre en el corazón del muchacho.<br />
<br />
—<span style="color: steelblue;" class="mycode_color">Aunque yo no necesito una espada mágica, prefiero una hecha por mí...</span><br />
<br />
La verdad es que me preocupaba bastante el no conocer a mis rivales. Los Ninjas no peleaban como Yuuna. Y si yo había entrenado con ella era por que mi objetivo era recuperar el pais del Hierro y pelear contra los samuráis. <br />
<br />
No. Los shinobis tenían otro estilo. ¿Podría hacer algo contra ellos? Daruu había estado a otro nivel, pero... ¿Y aquellos que estaban a mi altura? ¿Tendría alguna oportunidad?<br />
<br />
—<span style="color: steelblue;" class="mycode_color">O tal vez sí que necesite una espada mágica...</span><br />
<br />
Por lo menos, lo daría todo desde el primer combate. Quizás no ganaría, pero nadie diría que Reiji no lo había intentado. Y si ganaba, pues mejor. Por lo menos pondría a prueba cuanto había mejorado durante aquellos meses.<br />
<br />
Eché un último vistazo a mi reflejo en el lago. Había cambiado. Si. Pero la verdadera pregunta era: ¿Había mejorado lo suficiente?]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Cada uno había viajado hasta el valle por su cuenta. Datsue, Eri, Hana. Cada uno de mis conocidos había caminado por su cuenta hasta él lugar, o tal vez juntos, pero no conmigo. No, no, no es que me dejasen solo. Yo había decidido viajar por mi cuenta para meditar.<br />
<br />
Observé mi reflejo en las claras aguas de aquél lago en el que una vez peleé contra un jounin de Amegakure. ¿Había cambiado algo o seguía siendo el mismo? Desde luego, en mi reflejo, solo se veía el paso del tiempo, y no es que me hubiera hecho viejo, pero había crecido. <br />
<br />
—<span style="color: steelblue;" class="mycode_color">Ja, por más que miré el lago ni va a aparecer  un espíritu del agua fuese a salir del lago a darme una espada mágica que milagrosamente me ayude a ganar este torneo.</span><br />
<br />
Aquello era una referencia a mi libro favorito, donde un muchacho que parecía que no tenia la fuerza para enfrentarse a nadie recibía una espada mágica de un espíritu acuático que salia de un lago como aquél.<br />
<br />
El muchacho y su espada mágica vivían aventuras y derrotaba a todos sus enemigos, para finalmente, convertirse en un guerrero de leyenda. Al final del libro, se descubre que la espada no tenía ningún poder mágico, y que el poder había estado siempre en el corazón del muchacho.<br />
<br />
—<span style="color: steelblue;" class="mycode_color">Aunque yo no necesito una espada mágica, prefiero una hecha por mí...</span><br />
<br />
La verdad es que me preocupaba bastante el no conocer a mis rivales. Los Ninjas no peleaban como Yuuna. Y si yo había entrenado con ella era por que mi objetivo era recuperar el pais del Hierro y pelear contra los samuráis. <br />
<br />
No. Los shinobis tenían otro estilo. ¿Podría hacer algo contra ellos? Daruu había estado a otro nivel, pero... ¿Y aquellos que estaban a mi altura? ¿Tendría alguna oportunidad?<br />
<br />
—<span style="color: steelblue;" class="mycode_color">O tal vez sí que necesite una espada mágica...</span><br />
<br />
Por lo menos, lo daría todo desde el primer combate. Quizás no ganaría, pero nadie diría que Reiji no lo había intentado. Y si ganaba, pues mejor. Por lo menos pondría a prueba cuanto había mejorado durante aquellos meses.<br />
<br />
Eché un último vistazo a mi reflejo en el lago. Había cambiado. Si. Pero la verdadera pregunta era: ¿Había mejorado lo suficiente?]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Baile de espadas]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-baile-de-espadas</link>
			<pubDate>Wed, 22 Jan 2020 13:08:48 +0100</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=2">Amedama Daruu</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-baile-de-espadas</guid>
			<description><![CDATA[Nada más poner pie en el puente, Daruu sintió un escalofrío. Allí mismo, hacía lo que parecía ahora una eternidad, había disputado un combate contra Uchiha Akame. Lo que pareció una reconciliación con alguien a quien consideraba un enemigo. <span style="color: mediumseagreen; font-style: italic;">«<span style="opacity: 0.65;">¿Qué irónico, verdad?</span>»</span>, pensó, mientras caminaba en silencio, acariciando la barandilla del puente con la punta de los dedos. <span style="color: mediumseagreen; font-style: italic;">«<span style="opacity: 0.65;">A veces, las primeras impresiones sí que son las correctas. Al final eras un hijo de puta de cuidado, ¿verdad?</span>»</span> El shinobi saltó a la baranda y se acuclilló mirando la superficie tranquila del <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Lago Partido</span>. Tomó aire y suspiró lentamente. A pesar de todo, aquél lugar le inspiraba tranquilidad. El Valle de los Dojos siempre le había inspirado tranquilidad. Era un lugar tan... tranquilo.<br />
<br />
De pronto, unos pasos contra la madera del otro extremo del puente rompieron el silencio. Alarmado como sólo puede estarlo un ninja, el muchacho desvió enseguida la mirada hacia allá. Llevaba una bandana atada al brazo izquierdo, de color carmesí, pero no lograba distinguir el símbolo de la placa. ¿Uzujin?<br />
<br />
—<span style="color: mediumseagreen;" class="mycode_color">Buenas tardes</span> —dijo Daruu, dándose la vuelta y quedando sentado del lado del puente—. <span style="color: mediumseagreen;" class="mycode_color">¿Compañero shinobi?</span>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Nada más poner pie en el puente, Daruu sintió un escalofrío. Allí mismo, hacía lo que parecía ahora una eternidad, había disputado un combate contra Uchiha Akame. Lo que pareció una reconciliación con alguien a quien consideraba un enemigo. <span style="color: mediumseagreen; font-style: italic;">«<span style="opacity: 0.65;">¿Qué irónico, verdad?</span>»</span>, pensó, mientras caminaba en silencio, acariciando la barandilla del puente con la punta de los dedos. <span style="color: mediumseagreen; font-style: italic;">«<span style="opacity: 0.65;">A veces, las primeras impresiones sí que son las correctas. Al final eras un hijo de puta de cuidado, ¿verdad?</span>»</span> El shinobi saltó a la baranda y se acuclilló mirando la superficie tranquila del <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Lago Partido</span>. Tomó aire y suspiró lentamente. A pesar de todo, aquél lugar le inspiraba tranquilidad. El Valle de los Dojos siempre le había inspirado tranquilidad. Era un lugar tan... tranquilo.<br />
<br />
De pronto, unos pasos contra la madera del otro extremo del puente rompieron el silencio. Alarmado como sólo puede estarlo un ninja, el muchacho desvió enseguida la mirada hacia allá. Llevaba una bandana atada al brazo izquierdo, de color carmesí, pero no lograba distinguir el símbolo de la placa. ¿Uzujin?<br />
<br />
—<span style="color: mediumseagreen;" class="mycode_color">Buenas tardes</span> —dijo Daruu, dándose la vuelta y quedando sentado del lado del puente—. <span style="color: mediumseagreen;" class="mycode_color">¿Compañero shinobi?</span>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Haciendo piña]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-haciendo-pina</link>
			<pubDate>Fri, 22 Sep 2017 15:20:37 +0200</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=34">Uchiha Datsue</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-haciendo-pina</guid>
			<description><![CDATA[Datsue no se encontraba en el famoso puente que partía el lago en dos, sino todo lo más alejado posible de éste, en la orilla del lago, lejos de la muchedumbre y de las miradas indiscretas. Aparte de su habitual vestimenta —una camisa blanca de mangas enrolladas y un pantalón corto y oscuro—, en sus manos yacía un shamisen. <br />
<br />
Estaba sentado, descalzo y con los pies dentro de la fresca y cristalina agua del lago. El bachi, en su zurda, rasgaba las cuerdas del instrumento musical a un ritmo lento, mientras tarareaba en voz baja una canción que estaba componiendo. Una canción dedicada a Aiko. <br />
<br />
Después de su breve escarceo amoroso, el Uchiha no la había vuelto a ver. Habían quedado en volver a verse, por supuesto, después de la segunda ronda del torneo. Sin embargo, y aunque Datsue fue puntual por primera vez en su vida a la cita, ni rastro hubo de la kunoichi. Estuvo esperándola toda la mañana. Y la tarde. Y la noche… Con un agujero en el estómago por temor a ausentarse a por comida y que justo llegase ella. Un agujero que fue extendiéndose hacia su pecho, al aceptar a regañadientes, que le habían dado plantón. <br />
<br />
Quizá no había sido lo suficientemente bueno para ella. Quizá le había usado para divertirse un rato y ya, como un juguete por el que solo te interesas al ser novedad. Quizá, simplemente, se había olvidado. <br />
<br />
Chasqueó la lengua, irritado, y volvió a centrarse en la canción…]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Datsue no se encontraba en el famoso puente que partía el lago en dos, sino todo lo más alejado posible de éste, en la orilla del lago, lejos de la muchedumbre y de las miradas indiscretas. Aparte de su habitual vestimenta —una camisa blanca de mangas enrolladas y un pantalón corto y oscuro—, en sus manos yacía un shamisen. <br />
<br />
Estaba sentado, descalzo y con los pies dentro de la fresca y cristalina agua del lago. El bachi, en su zurda, rasgaba las cuerdas del instrumento musical a un ritmo lento, mientras tarareaba en voz baja una canción que estaba componiendo. Una canción dedicada a Aiko. <br />
<br />
Después de su breve escarceo amoroso, el Uchiha no la había vuelto a ver. Habían quedado en volver a verse, por supuesto, después de la segunda ronda del torneo. Sin embargo, y aunque Datsue fue puntual por primera vez en su vida a la cita, ni rastro hubo de la kunoichi. Estuvo esperándola toda la mañana. Y la tarde. Y la noche… Con un agujero en el estómago por temor a ausentarse a por comida y que justo llegase ella. Un agujero que fue extendiéndose hacia su pecho, al aceptar a regañadientes, que le habían dado plantón. <br />
<br />
Quizá no había sido lo suficientemente bueno para ella. Quizá le había usado para divertirse un rato y ya, como un juguete por el que solo te interesas al ser novedad. Quizá, simplemente, se había olvidado. <br />
<br />
Chasqueó la lengua, irritado, y volvió a centrarse en la canción…]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Tigre y Dragón]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-tigre-y-dragon</link>
			<pubDate>Wed, 13 Sep 2017 19:38:10 +0200</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=158">Uchiha Akame</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-tigre-y-dragon</guid>
			<description><![CDATA[Estaba cayendo ya el ocaso, y los últimos rayos de Sol teñían el cielo veraniego de naranjas, rojos y añiles. Al calor sofocante del día daba, poco a poco, paso una brisa nocturna de lo más refrescante. En Verano normalmente los habitantes del Valle elegían aquella hora del día para volver a sus casas y cenar, estar con la familia o terminar sus quehaceres. Los que podían, claro. <br />
<br />
Era por esa misma razón que Uchiha Akame llegó al Lago Partido cuando la mayoría de la gente que había pasado el día allí, refrescandose en sus frías aguas o a la sombra de alguno de los árboles de frondosas copas que poblaban sus orillas. Deseaba paz. Mejor dicho, <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">necesitaba</span> paz. Sus pasos procedían de Nantōnoya, concretamente de la habitación de su compañero Datsue —al que, por cierto, había estado a punto de matar allí mismo—. Durante el camino Akame se arrepintió varias veces de haber dejado que aquella rata se saliese con la suya pagando sólo un cabezazo en la mejilla como precio. Pero realmente sabía que no tenía muchas más opciones, de modo que cuando llegó al Lago Partido sólo quería despejarse. <br />
<br />
¿Y qué  mejor forma de hacerlo conocía el Uchiha? Pues entrenar. Era o eso, o leer, y con el cuerpo todavía temblándole —a ratos— de ira, le hubiese sido imposible mantener la concentración en ninguno de sus libros; y eso que todavía tenía <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Fundamentos Básicos del Fuuton</span> pendiente.<br />
<br />
Sea como fuere, cuando Akame llegó allí no quedaba nadie. Comenzó a andar por el puente de madera que atravesaba las aguas, deteniéndose a cada rato para mascullar alguna maldición. De repente levantó la vista y atisbó una figura al otro lado. Una figura que conocía muy bien.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Estaba cayendo ya el ocaso, y los últimos rayos de Sol teñían el cielo veraniego de naranjas, rojos y añiles. Al calor sofocante del día daba, poco a poco, paso una brisa nocturna de lo más refrescante. En Verano normalmente los habitantes del Valle elegían aquella hora del día para volver a sus casas y cenar, estar con la familia o terminar sus quehaceres. Los que podían, claro. <br />
<br />
Era por esa misma razón que Uchiha Akame llegó al Lago Partido cuando la mayoría de la gente que había pasado el día allí, refrescandose en sus frías aguas o a la sombra de alguno de los árboles de frondosas copas que poblaban sus orillas. Deseaba paz. Mejor dicho, <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">necesitaba</span> paz. Sus pasos procedían de Nantōnoya, concretamente de la habitación de su compañero Datsue —al que, por cierto, había estado a punto de matar allí mismo—. Durante el camino Akame se arrepintió varias veces de haber dejado que aquella rata se saliese con la suya pagando sólo un cabezazo en la mejilla como precio. Pero realmente sabía que no tenía muchas más opciones, de modo que cuando llegó al Lago Partido sólo quería despejarse. <br />
<br />
¿Y qué  mejor forma de hacerlo conocía el Uchiha? Pues entrenar. Era o eso, o leer, y con el cuerpo todavía temblándole —a ratos— de ira, le hubiese sido imposible mantener la concentración en ninguno de sus libros; y eso que todavía tenía <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Fundamentos Básicos del Fuuton</span> pendiente.<br />
<br />
Sea como fuere, cuando Akame llegó allí no quedaba nadie. Comenzó a andar por el puente de madera que atravesaba las aguas, deteniéndose a cada rato para mascullar alguna maldición. De repente levantó la vista y atisbó una figura al otro lado. Una figura que conocía muy bien.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Pescando lo que sea]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-pescando-lo-que-sea</link>
			<pubDate>Wed, 06 Sep 2017 23:54:47 +0200</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=12">Karamaru</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-pescando-lo-que-sea</guid>
			<description><![CDATA[No iba a dejar que la decepción de haber perdido en primer ronda lo dominara, <span style="color: dodgerblue; font-style: italic;">«NO SEÑOR»</span>, no iba a dejar de entrenar y mejorar por una derrota, <span style="color: dodgerblue; font-style: italic;">«NO SEÑOR»</span>, no iba a dejar de divertirse por la tristeza, <span style="color: dodgerblue; font-style: italic;">«NO SEÑOR»</span>, no iba a quedarse encerrado en su habitación hasta que el torneo terminase, <span style="color: dodgerblue; font-style: italic;">«NO SEÑOR»</span>.<br />
<br />
¿Por qué alguien se iba a quedar encerrado viendo el techo cuando un Sol hermoso brillaba en un cielo sin nubes? Era un día de entrenamiento, como cualquier otro, no había excusa que valiera para no salir a mover los músculos un poco y de paso divertirse. Por suerte para Karamaru, había llevado su pequeña caña de pescar por si en algún momento tenía que relajarse, más suerte aún cuando encontró ese lago vagando sin rumbo por los dojos días atrás.<br />
<br />
Pero lo último que hizo con esa caña fue relajarse, ahora más que nunca su cuerpo pedía movilidad, entrenamiento, desgaste. No aguantó ni unos pocos minutos parado en el puente que cruzaba por el medio del lago, tenía que correr a como sea, aunque de todas maneras si estaba allí era para pescar algo, o muchos algos que eso siempre es mejor.<br />
<br />
<span style="color: gold;" class="mycode_color">¡¡¡¡¡IUUUUUUUUUJUUUUUUUU!!!!!</span>- los gritos del calvo resonaban entre el silencio del lugar cada vez que saltaba aquel puente.<br />
<br />
Corría en círculos con el centro tomado en su caña de pescar que reposaba en la barandilla de madera, saltando dos veces por vuelta por sobre encima del puente que partía el lago en dos. Cada tanto se paraba a lanzar unos puños al aire, otras veces un par de patadas, y otras tantas lo hacía sin siquiera parar de correr. Había que aprovechar que no había nadie cerca para que se queje de que andaba molestando.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[No iba a dejar que la decepción de haber perdido en primer ronda lo dominara, <span style="color: dodgerblue; font-style: italic;">«NO SEÑOR»</span>, no iba a dejar de entrenar y mejorar por una derrota, <span style="color: dodgerblue; font-style: italic;">«NO SEÑOR»</span>, no iba a dejar de divertirse por la tristeza, <span style="color: dodgerblue; font-style: italic;">«NO SEÑOR»</span>, no iba a quedarse encerrado en su habitación hasta que el torneo terminase, <span style="color: dodgerblue; font-style: italic;">«NO SEÑOR»</span>.<br />
<br />
¿Por qué alguien se iba a quedar encerrado viendo el techo cuando un Sol hermoso brillaba en un cielo sin nubes? Era un día de entrenamiento, como cualquier otro, no había excusa que valiera para no salir a mover los músculos un poco y de paso divertirse. Por suerte para Karamaru, había llevado su pequeña caña de pescar por si en algún momento tenía que relajarse, más suerte aún cuando encontró ese lago vagando sin rumbo por los dojos días atrás.<br />
<br />
Pero lo último que hizo con esa caña fue relajarse, ahora más que nunca su cuerpo pedía movilidad, entrenamiento, desgaste. No aguantó ni unos pocos minutos parado en el puente que cruzaba por el medio del lago, tenía que correr a como sea, aunque de todas maneras si estaba allí era para pescar algo, o muchos algos que eso siempre es mejor.<br />
<br />
<span style="color: gold;" class="mycode_color">¡¡¡¡¡IUUUUUUUUUJUUUUUUUU!!!!!</span>- los gritos del calvo resonaban entre el silencio del lugar cada vez que saltaba aquel puente.<br />
<br />
Corría en círculos con el centro tomado en su caña de pescar que reposaba en la barandilla de madera, saltando dos veces por vuelta por sobre encima del puente que partía el lago en dos. Cada tanto se paraba a lanzar unos puños al aire, otras veces un par de patadas, y otras tantas lo hacía sin siquiera parar de correr. Había que aprovechar que no había nadie cerca para que se queje de que andaba molestando.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Un pañuelo para lustrar una espada]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-un-panuelo-para-lustrar-una-espada</link>
			<pubDate>Wed, 06 Sep 2017 16:34:37 +0200</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=158">Uchiha Akame</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-un-panuelo-para-lustrar-una-espada</guid>
			<description><![CDATA[Era una calurosa mañana de Verano aquella en la que Akame se encontró —bajo un frondoso árbol, junto a la orilla del Lago Partido—, en la necesidad de un pañuelo para darle lustro a la hoja de su recientemente adquirida espada. Había pasado de ronda —otra vez— en el Torneo, y sin tener que llegar a usarla; pero, por si acaso se presentaba la necesidad en futuros combates, quería que aquella pieza estuviese debidamente cuidada. O, al menos, que lo pareciese. Así que allí se encontraba, con la espalda apoyada en el tronco del árbol que le daba sombra —imprescindible si uno no quería morir de calor a esas horas de la mañana—, las piernas cruzadas y el ninjatō en su regazo. <br />
<br />
El Uchiha daba ligeras pasadas con los bajos de su camiseta, de color blanco y sin mangas, pero la hoja de acero seguía pareciendo igual de roñosa. Suspiró. <span style="color: indianred; font-style: italic;">«Esto me pasa por comprar la primera espada que veo...»</span>, se lamentó para sus adentros. Y es que claro, al perder su apreciado Lamento de Hazama justo antes del combate contra Nabi, había tenido que agenciarse la primera espada que pudo encontrar. Nada barata —tenía que admitirlo— y de dudosa calidad, se la había vendido un tipo algo sospechoso en Sendōshi. <br />
<br />
De modo que allí estaba, sopesando la empuñadura forrada de tiras de cuero que parecían a punto de aflojarse, mirando la hoja un tanto torcida y tratando de sacarle algo de brillo; sin éxito. <br />
<br />
—<span style="color: khaki;" class="mycode_color">¡Aaaah! Qué molestia.</span>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Era una calurosa mañana de Verano aquella en la que Akame se encontró —bajo un frondoso árbol, junto a la orilla del Lago Partido—, en la necesidad de un pañuelo para darle lustro a la hoja de su recientemente adquirida espada. Había pasado de ronda —otra vez— en el Torneo, y sin tener que llegar a usarla; pero, por si acaso se presentaba la necesidad en futuros combates, quería que aquella pieza estuviese debidamente cuidada. O, al menos, que lo pareciese. Así que allí se encontraba, con la espalda apoyada en el tronco del árbol que le daba sombra —imprescindible si uno no quería morir de calor a esas horas de la mañana—, las piernas cruzadas y el ninjatō en su regazo. <br />
<br />
El Uchiha daba ligeras pasadas con los bajos de su camiseta, de color blanco y sin mangas, pero la hoja de acero seguía pareciendo igual de roñosa. Suspiró. <span style="color: indianred; font-style: italic;">«Esto me pasa por comprar la primera espada que veo...»</span>, se lamentó para sus adentros. Y es que claro, al perder su apreciado Lamento de Hazama justo antes del combate contra Nabi, había tenido que agenciarse la primera espada que pudo encontrar. Nada barata —tenía que admitirlo— y de dudosa calidad, se la había vendido un tipo algo sospechoso en Sendōshi. <br />
<br />
De modo que allí estaba, sopesando la empuñadura forrada de tiras de cuero que parecían a punto de aflojarse, mirando la hoja un tanto torcida y tratando de sacarle algo de brillo; sin éxito. <br />
<br />
—<span style="color: khaki;" class="mycode_color">¡Aaaah! Qué molestia.</span>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Verde, azul y rojo]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-verde-azul-y-rojo</link>
			<pubDate>Sun, 06 Aug 2017 02:54:17 +0200</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=382">Tsukiyama Daigo</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-verde-azul-y-rojo</guid>
			<description><![CDATA[Luego de lo ocurrido en su combate contra Daruu, Daigo tuvo que permanecer hospitalizado durante un par de días, pues la pelea le hizo llegar al límite de su resistencia y de sus ya pequeñas reservas de chakra.<br />
<br />
El chico se recuperó rápidamente de los daños provocados por el Juuken de Daruu, pues el dolor de cabeza y las dificultades al caminar desaparecieron apenas un día después de haber sido tratado. Pero sus brazos eran otra historia.<br />
<br />
Los brazos del peliverde ahora lucían una vendas blancas que iban desde sus manos hasta los codos, que tenían la función de evitar que recibiese más daños, pues durante la pelea recibió dos potentísimas técnicas de Suiton en sus brazos.<br />
<br />
Ahora, apenas un día después de haberse recuperado, el boxeador se encontraba haciendo mejor se le daba: boxear. Pero esta vez no lo hacía para entrenar y mejorar, no, ahora estaba boxeando a modo de terapia, para digerir todo lo que había sucedido durante su pelea.<br />
<br />
Daigo esquivaba y bloqueaba los ataques de una copia exacta de sí mismo que, aunque era un mero clon ilusorio sin substancia alguna, servía mejor para el entrenamiento del Taijutsu que simplemente golpear al aire.<br />
<br />
Entonces, cuando el chico alcanzó a golpear el rostro del clon y este desapareció en una cortina de humo, se sentó en el borde del puente, dándole la espalda al agua.<br />
<br />
<span style="color: springgreen;" class="mycode_color">—Maldita sea...</span> —se dijo a sí mismo luego de dejar escapar un largo y pesado suspiro—. <span style="color: springgreen;" class="mycode_color">No pude dar suficiente pelea... soy la vergüenza de Kusagakure.</span>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Luego de lo ocurrido en su combate contra Daruu, Daigo tuvo que permanecer hospitalizado durante un par de días, pues la pelea le hizo llegar al límite de su resistencia y de sus ya pequeñas reservas de chakra.<br />
<br />
El chico se recuperó rápidamente de los daños provocados por el Juuken de Daruu, pues el dolor de cabeza y las dificultades al caminar desaparecieron apenas un día después de haber sido tratado. Pero sus brazos eran otra historia.<br />
<br />
Los brazos del peliverde ahora lucían una vendas blancas que iban desde sus manos hasta los codos, que tenían la función de evitar que recibiese más daños, pues durante la pelea recibió dos potentísimas técnicas de Suiton en sus brazos.<br />
<br />
Ahora, apenas un día después de haberse recuperado, el boxeador se encontraba haciendo mejor se le daba: boxear. Pero esta vez no lo hacía para entrenar y mejorar, no, ahora estaba boxeando a modo de terapia, para digerir todo lo que había sucedido durante su pelea.<br />
<br />
Daigo esquivaba y bloqueaba los ataques de una copia exacta de sí mismo que, aunque era un mero clon ilusorio sin substancia alguna, servía mejor para el entrenamiento del Taijutsu que simplemente golpear al aire.<br />
<br />
Entonces, cuando el chico alcanzó a golpear el rostro del clon y este desapareció en una cortina de humo, se sentó en el borde del puente, dándole la espalda al agua.<br />
<br />
<span style="color: springgreen;" class="mycode_color">—Maldita sea...</span> —se dijo a sí mismo luego de dejar escapar un largo y pesado suspiro—. <span style="color: springgreen;" class="mycode_color">No pude dar suficiente pelea... soy la vergüenza de Kusagakure.</span>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[¿Sabes nadar?]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-sabes-nadar</link>
			<pubDate>Sun, 02 Jul 2017 16:23:19 +0200</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=139">Uzumaki Eri</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-sabes-nadar</guid>
			<description><![CDATA[Sabía nadar, claro que sabía nadar, ¿cómo no iba a saber nadar si se había criado en Uzushiogakure? Por Shiona-sama que en paz descanse, ¡claro que sabía, y era la mejor! O lo había sido en algún momento de su larga vida... Claro, porque no nadaba desde hacía un mes, o dos, más o menos.<br />
<br />
Ahora se encontraba en un puente que separaba un gran lago, dispuesto allí, por lo que había podido leer en alguno de los panfletos que habían en el salón de estar del sitio donde se hospedaba; porque era un lugar para entrenar en el combate en zonas o bien estrechas —el puente— o bien dependiendo de si sabes o no andar sobre el agua o bien... Nadar.<br />
<br />
Y a ella ese día le apetecía entrenar un poco, no sabía con exactitud cuánto faltaba para los combates, y se encontraba bastante nerviosa, ¡apenas había practicado!<br />
<br />
Así que por eso estaba allí, en medio del puente observando como el agua, cristalina, se movía gracias al viento que allí soplaba.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Sabía nadar, claro que sabía nadar, ¿cómo no iba a saber nadar si se había criado en Uzushiogakure? Por Shiona-sama que en paz descanse, ¡claro que sabía, y era la mejor! O lo había sido en algún momento de su larga vida... Claro, porque no nadaba desde hacía un mes, o dos, más o menos.<br />
<br />
Ahora se encontraba en un puente que separaba un gran lago, dispuesto allí, por lo que había podido leer en alguno de los panfletos que habían en el salón de estar del sitio donde se hospedaba; porque era un lugar para entrenar en el combate en zonas o bien estrechas —el puente— o bien dependiendo de si sabes o no andar sobre el agua o bien... Nadar.<br />
<br />
Y a ella ese día le apetecía entrenar un poco, no sabía con exactitud cuánto faltaba para los combates, y se encontraba bastante nerviosa, ¡apenas había practicado!<br />
<br />
Así que por eso estaba allí, en medio del puente observando como el agua, cristalina, se movía gracias al viento que allí soplaba.]]></content:encoded>
		</item>
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