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		<title><![CDATA[NinjaWorld - Campos y Montañas de la Tormenta]]></title>
		<link>https://ninjaworld.es/</link>
		<description><![CDATA[NinjaWorld - https://ninjaworld.es]]></description>
		<pubDate>Mon, 25 May 2026 00:12:21 +0000</pubDate>
		<generator>MyBB</generator>
		<item>
			<title><![CDATA[(C) Reflejos del torreón lejano]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-c-reflejos-del-torreon-lejano</link>
			<pubDate>Sat, 14 Jan 2023 20:25:14 +0100</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=1206">Senju Hayato</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-c-reflejos-del-torreon-lejano</guid>
			<description><![CDATA[El fulgor de una atronadora mañana lluviosa no era más que el anuncio de un día común en las tierras de la tormenta. Lucían en perfecta simbiosis el agua, el viento y los rayos, aunque éstos últimos fuesen efímeros cuál estrella fugaz. El graznido de los cuervos retumbaba incluso más alto de lo normal, en lo que éstos revoloteaban aleatoriamente alrededor del torreón de Amegakure con más prestigio, el de la vidrieras más importantes.<br />
<br />
—<span style="color: mediumorchid;" class="mycode_color">Supongo que era de esperar...</span> —Se dijo a sí mismo el titiritero.<br />
<br />
El chico tampoco estaba extrañado ante la situación. Había sido citado para un nuevo encargo, una nueva misión. En ésta ocasión no sólo compartía aventura con la señorita Moguko, si no que también tendrían entre filas a un supuesto experto en Fuinjutsu. Al menos eso decía el pergamino que tenía entre manos.<br />
<br />
<div style="background: #000; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020; margin-top: 5px;">
    <div style="color: #cfcfcf; font-weight: bold; padding: 8px; width: auto;">
        <input type="button" class="button spoiler-button" style="font-weight: bold;" value="Abrir pergamino" /><br />
    </div>
    <div class="quotecontent">
        <div style="padding: 8px; display: none; border-bottom-right-radius: 5px; border-bottom-left-radius: 5px;">
<div style="border-top: 2px solid dodgerblue; font-size: 11px;">
<br />
<div align="center"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-size: 16px;">(C) Reflejos del torreón lejano</span></span></div></div>
<br />
<div style="border-top: 2px solid dodgerblue; font-size: 11px;"></div>
<br />
<span style="color: white;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Publicada en:</span></span> Amegakure<br />
<span style="color: white;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Solicitante:</span></span> Secretaría del edificio del Uzukage<br />
<span style="color: white;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Lugar:</span></span> Nokoto<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Tras un análisis e informe por parte de dos genin en la misión [url=https://ninjaworld.es/tema-d-misterios-del-torreon-lejano]Misterios del torreón lejano[url], se emite la solicitud de resolver la situación en Nokoto. Con la ayuda de un chunin con grandes conocimientos de Fuinjutsu, se tratara de abrir una brecha en el sellado de la aldea, y liberar a sus habitantes. Se requiere de los genins que han realizado la anterior misión para realizar también ésta.</span><br />
</div>
    </div>
</div>
<br />
<br />
Por el momento, tan solo él esperaba bajo el amparo que le proporcionaba el techado pasado el umbral de la puerta. Tenía en la mano siniestra un paraguas, el cuál aún no había abierto, pues tenía que esperar al resto de imtegrantes de la misión. Seguramente no faltaba mucho para ello, los shinobis suelen ser de todo menos poco puntuales. Al menos eso dicen en los libros.<br />
<br />
Frente a Arata, una cortina de agua actuaba como pantalla de cine para un espectador sin demasiada prisa por salir de la sala.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[El fulgor de una atronadora mañana lluviosa no era más que el anuncio de un día común en las tierras de la tormenta. Lucían en perfecta simbiosis el agua, el viento y los rayos, aunque éstos últimos fuesen efímeros cuál estrella fugaz. El graznido de los cuervos retumbaba incluso más alto de lo normal, en lo que éstos revoloteaban aleatoriamente alrededor del torreón de Amegakure con más prestigio, el de la vidrieras más importantes.<br />
<br />
—<span style="color: mediumorchid;" class="mycode_color">Supongo que era de esperar...</span> —Se dijo a sí mismo el titiritero.<br />
<br />
El chico tampoco estaba extrañado ante la situación. Había sido citado para un nuevo encargo, una nueva misión. En ésta ocasión no sólo compartía aventura con la señorita Moguko, si no que también tendrían entre filas a un supuesto experto en Fuinjutsu. Al menos eso decía el pergamino que tenía entre manos.<br />
<br />
<div style="background: #000; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020; margin-top: 5px;">
    <div style="color: #cfcfcf; font-weight: bold; padding: 8px; width: auto;">
        <input type="button" class="button spoiler-button" style="font-weight: bold;" value="Abrir pergamino" /><br />
    </div>
    <div class="quotecontent">
        <div style="padding: 8px; display: none; border-bottom-right-radius: 5px; border-bottom-left-radius: 5px;">
<div style="border-top: 2px solid dodgerblue; font-size: 11px;">
<br />
<div align="center"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-size: 16px;">(C) Reflejos del torreón lejano</span></span></div></div>
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<div style="border-top: 2px solid dodgerblue; font-size: 11px;"></div>
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<span style="color: white;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Publicada en:</span></span> Amegakure<br />
<span style="color: white;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Solicitante:</span></span> Secretaría del edificio del Uzukage<br />
<span style="color: white;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Lugar:</span></span> Nokoto<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Tras un análisis e informe por parte de dos genin en la misión [url=https://ninjaworld.es/tema-d-misterios-del-torreon-lejano]Misterios del torreón lejano[url], se emite la solicitud de resolver la situación en Nokoto. Con la ayuda de un chunin con grandes conocimientos de Fuinjutsu, se tratara de abrir una brecha en el sellado de la aldea, y liberar a sus habitantes. Se requiere de los genins que han realizado la anterior misión para realizar también ésta.</span><br />
</div>
    </div>
</div>
<br />
<br />
Por el momento, tan solo él esperaba bajo el amparo que le proporcionaba el techado pasado el umbral de la puerta. Tenía en la mano siniestra un paraguas, el cuál aún no había abierto, pues tenía que esperar al resto de imtegrantes de la misión. Seguramente no faltaba mucho para ello, los shinobis suelen ser de todo menos poco puntuales. Al menos eso dicen en los libros.<br />
<br />
Frente a Arata, una cortina de agua actuaba como pantalla de cine para un espectador sin demasiada prisa por salir de la sala.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[(D) Misterios del torreón lejano]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-d-misterios-del-torreon-lejano</link>
			<pubDate>Sat, 08 Oct 2022 17:24:55 +0200</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=1206">Senju Hayato</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-d-misterios-del-torreon-lejano</guid>
			<description><![CDATA[El día había avanzado de la manera habitual por esos parajes. La lluvia seguían incesante, sin brindar un solo descanso a cuantos paseaban bajo los dominios de la tormenta. El sol parecía esconderse de manera tímida entre las oscuras nubes, aunque aún así brindaba de una fuerte claridad, suficiente más bien.<br />
<br />
En las puertas de la Villa, el titiritero esperaba a su acompañante. Apenas era la hora de salida, pero a él le gustaba llegar siempre con tiempo de sobra, era ya casi una costumbre. En ésta ocasión tenía puesto sobre sus prendas una capa de viaje impermeable, de color azul cielo. En alguna que otra ocasión no había tenido conocimiento de quién sería su acompañante, pero ésta vez había sido distinto. Para cuando solicitó la misión, comenzaron a buscar a otro genin candidato, y entre los nombres que se barajaron salió el de una conocida compañera: Moguko. Sin ser presuntuoso, y con respeto, sugirió él mismo que fuese Moguko su compañera.<br />
<br />
Tras echar un vistazo a su reloj, volvió a revisarse las pertenencias. Tenía 3 pergaminos, su portaobjetos, su bandana, y algún kunai suelto. Uno de los pergaminos era un tanto especial en comparación a los otros dos, era el que llevaba toda la información sobre la actual misión que llevarían a cabo.<br />
<br />
<br />
<div style="background: #000; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020; margin-top: 5px;">
    <div style="color: #cfcfcf; font-weight: bold; padding: 8px; width: auto;">
        <input type="button" class="button spoiler-button" style="font-weight: bold;" value="Abrir pergamino" /><br />
    </div>
    <div class="quotecontent">
        <div style="padding: 8px; display: none; border-bottom-right-radius: 5px; border-bottom-left-radius: 5px;">
<div style="border-top: 2px solid dodgerblue; font-size: 11px;">
<br />
<div align="center"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-size: 16px;">(D) Misterios del torreón lejano</span></span></div></div>
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<div style="border-top: 2px solid dodgerblue; font-size: 11px;"></div>
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<span style="color: white;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Publicada en:</span></span> Amegakure<br />
<span style="color: white;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Solicitante:</span></span> Encargado del centro de mensajería<br />
<span style="color: white;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Lugar:</span></span> Nokoto<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Se está recibiendo todos los días un mensaje de una chica que está pidiendo ayuda para su amiga desde el pueblo de Nokoto, situado al sureste. No se trata de una solicitud formal, siempre viene sin remitente y en una carta escrita con letra aparentemente infantil, pero tampoco se puede obviar la solicitud por parecer solo una broma de una niña. El encargado del centro de mensajería solicita a un par de genin que vayan a Nokoto, y comprueben la veracidad del peligro, y del remitente de la carta. Éste encargo por parte de la administración solicita específicamente que los genin solo verifiquen el problema, y que en caso de que los problemas sean reales informen, para dado el caso ejecutar una misión del correspondiente rango.</span><br />
</div>
    </div>
</div>
<br />
En ésta ocasión era una misión un tanto singular, estaban encargado de recolectar información, aunque tenían más bien poca información de lo que debían buscar. Pero bueno, en peores situaciones se habrían visto, al menos ésta no parecía peligrosa. Después de todo, seguía siendo una misión de rango bajo.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[El día había avanzado de la manera habitual por esos parajes. La lluvia seguían incesante, sin brindar un solo descanso a cuantos paseaban bajo los dominios de la tormenta. El sol parecía esconderse de manera tímida entre las oscuras nubes, aunque aún así brindaba de una fuerte claridad, suficiente más bien.<br />
<br />
En las puertas de la Villa, el titiritero esperaba a su acompañante. Apenas era la hora de salida, pero a él le gustaba llegar siempre con tiempo de sobra, era ya casi una costumbre. En ésta ocasión tenía puesto sobre sus prendas una capa de viaje impermeable, de color azul cielo. En alguna que otra ocasión no había tenido conocimiento de quién sería su acompañante, pero ésta vez había sido distinto. Para cuando solicitó la misión, comenzaron a buscar a otro genin candidato, y entre los nombres que se barajaron salió el de una conocida compañera: Moguko. Sin ser presuntuoso, y con respeto, sugirió él mismo que fuese Moguko su compañera.<br />
<br />
Tras echar un vistazo a su reloj, volvió a revisarse las pertenencias. Tenía 3 pergaminos, su portaobjetos, su bandana, y algún kunai suelto. Uno de los pergaminos era un tanto especial en comparación a los otros dos, era el que llevaba toda la información sobre la actual misión que llevarían a cabo.<br />
<br />
<br />
<div style="background: #000; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020; margin-top: 5px;">
    <div style="color: #cfcfcf; font-weight: bold; padding: 8px; width: auto;">
        <input type="button" class="button spoiler-button" style="font-weight: bold;" value="Abrir pergamino" /><br />
    </div>
    <div class="quotecontent">
        <div style="padding: 8px; display: none; border-bottom-right-radius: 5px; border-bottom-left-radius: 5px;">
<div style="border-top: 2px solid dodgerblue; font-size: 11px;">
<br />
<div align="center"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-size: 16px;">(D) Misterios del torreón lejano</span></span></div></div>
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<div style="border-top: 2px solid dodgerblue; font-size: 11px;"></div>
<br />
<span style="color: white;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Publicada en:</span></span> Amegakure<br />
<span style="color: white;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Solicitante:</span></span> Encargado del centro de mensajería<br />
<span style="color: white;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Lugar:</span></span> Nokoto<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Se está recibiendo todos los días un mensaje de una chica que está pidiendo ayuda para su amiga desde el pueblo de Nokoto, situado al sureste. No se trata de una solicitud formal, siempre viene sin remitente y en una carta escrita con letra aparentemente infantil, pero tampoco se puede obviar la solicitud por parecer solo una broma de una niña. El encargado del centro de mensajería solicita a un par de genin que vayan a Nokoto, y comprueben la veracidad del peligro, y del remitente de la carta. Éste encargo por parte de la administración solicita específicamente que los genin solo verifiquen el problema, y que en caso de que los problemas sean reales informen, para dado el caso ejecutar una misión del correspondiente rango.</span><br />
</div>
    </div>
</div>
<br />
En ésta ocasión era una misión un tanto singular, estaban encargado de recolectar información, aunque tenían más bien poca información de lo que debían buscar. Pero bueno, en peores situaciones se habrían visto, al menos ésta no parecía peligrosa. Después de todo, seguía siendo una misión de rango bajo.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[(D) Limpiando escombros]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-d-limpiando-escombros</link>
			<pubDate>Fri, 10 Sep 2021 20:40:16 +0200</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=1052">Akamatsu Nao</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-d-limpiando-escombros</guid>
			<description><![CDATA[Lluvia. ¿Cotidianidad o déjà vu? Jun sentiría que por alguna razón, ese día ya lo había vivido antes. ¿Era porque su rutina era la misma de siempre? ¿O porque el destino le había preparado algo?<br />
<br />
Afuera de su hogar, se escucharon pasos, o mejor dicho, pisadas. Algo o alguien, se paró frente a la puerta de su casa y empezó a llamar con fuerza para que le atendieran. <br />
<br />
Tres golpes, tres exactos golpes.<br />
<br />
Al abrir la puerta, ahí estaría de nuevo: Un enorme doberman, con la bandana de Amegakure en su cuello, sentado, esperando. El animal dejó un pergamino al pie del portón, alzando la mirada.<br />
<br />
<span style="color: tomato;" class="mycode_color">—¡Traigo una misión para Nara Jun! —</span> Dijo el canino con portentosa voz.<br />
<br />
<br />
<div style="background: #000; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020; margin-top: 5px;">
    <div style="color: #cfcfcf; font-weight: bold; padding: 8px; width: auto;">
        <input type="button" class="button spoiler-button" style="font-weight: bold;" value="Contenido del Pergamino" /><br />
    </div>
    <div class="quotecontent">
        <div style="padding: 8px; display: none; border-bottom-right-radius: 5px; border-bottom-left-radius: 5px;"><div style="border-top: 2px solid cornflowerblue; font-size: 11px;">
<br />
<div align="center"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-size: 16px;">(D) Limpiando escombros</span></span></div></div>
<br />
<div style="border-top: 2px solid cornflowerblue; font-size: 11px;"></div>
<br />
<span style="color: cornflowerblue;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Publicada en:</span></span> Ame<br />
<span style="color: cornflowerblue;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Rango recomendado:</span></span> Genin<br />
<span style="color: cornflowerblue;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Solicitante:</span></span> Inuzuka Karaga<br />
<span style="color: cornflowerblue;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Lugar:</span></span> Antigua casa abandonada, Campos y Montañas de la Tormenta.<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">En lo que hoy es es la vía ferroviaria, se encuentra una casa a medio demoler, ubicada entre Amegakure y la Ciudad Fantasma. Se ha pedido ayuda a dos ninjas, para que recuperen todos los objetos posibles que no sean muebles que se encuentren aún dentro de la casa y transportarlos a Amegakure para entregárselos a Karaga. Los genin, Nara Jun y Akamatsu Nao, deberán partir juntos, y regresar a la aldea para entregar los artilugios en la residencia de Karaga. Se adjunta en mapa con las localizaciones indicadas. </span></div>
    </div>
</div>
<br />
Mientras tanto, en una cómoda y sencilla casita, un joven de ojos rojizos leía el pergamino con la misión asignada que recibió esa misma mañana por parte del mismo perro. <span style="color: rosybrown; font-style: italic;">«Una casa abandonada, en medio de la nada. ¿Por qué?»</span> Pese a que lucía un trabajo sencillo, aquel papel no le daba motivos del porqué alguien estaría interesado en algo cómo eso. Tal vez no era de su incumbencia, pero eso no mataba su curiosidad. Más allá de pensar historias y fantasmas como tal, algo le olía mal. Quizá, pese a todo, él era muchísimo más intuitivo que otros genin de su promoción.<br />
<br />
Al menos, no parecía que iba a ser un trabajo aburrido <span style="color: rosybrown; font-style: italic;">«O no tanto, al menos. Pero mejor no me hago expectativas al respecto.»</span> En el fondo quería creer, que había algo más. ¿Sería esta una gran aventura? ¿O simplemente se estaba emocionando de más con la idea de la casa en ruinas?<br />
<br />
Como fuese, el genin, se alistó y tomó su paraguas. Encaminándose a la salida de la aldea. ¿Cuánto tardaría esperando a su acompañante?]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Lluvia. ¿Cotidianidad o déjà vu? Jun sentiría que por alguna razón, ese día ya lo había vivido antes. ¿Era porque su rutina era la misma de siempre? ¿O porque el destino le había preparado algo?<br />
<br />
Afuera de su hogar, se escucharon pasos, o mejor dicho, pisadas. Algo o alguien, se paró frente a la puerta de su casa y empezó a llamar con fuerza para que le atendieran. <br />
<br />
Tres golpes, tres exactos golpes.<br />
<br />
Al abrir la puerta, ahí estaría de nuevo: Un enorme doberman, con la bandana de Amegakure en su cuello, sentado, esperando. El animal dejó un pergamino al pie del portón, alzando la mirada.<br />
<br />
<span style="color: tomato;" class="mycode_color">—¡Traigo una misión para Nara Jun! —</span> Dijo el canino con portentosa voz.<br />
<br />
<br />
<div style="background: #000; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020; margin-top: 5px;">
    <div style="color: #cfcfcf; font-weight: bold; padding: 8px; width: auto;">
        <input type="button" class="button spoiler-button" style="font-weight: bold;" value="Contenido del Pergamino" /><br />
    </div>
    <div class="quotecontent">
        <div style="padding: 8px; display: none; border-bottom-right-radius: 5px; border-bottom-left-radius: 5px;"><div style="border-top: 2px solid cornflowerblue; font-size: 11px;">
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<div align="center"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-size: 16px;">(D) Limpiando escombros</span></span></div></div>
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<div style="border-top: 2px solid cornflowerblue; font-size: 11px;"></div>
<br />
<span style="color: cornflowerblue;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Publicada en:</span></span> Ame<br />
<span style="color: cornflowerblue;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Rango recomendado:</span></span> Genin<br />
<span style="color: cornflowerblue;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Solicitante:</span></span> Inuzuka Karaga<br />
<span style="color: cornflowerblue;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Lugar:</span></span> Antigua casa abandonada, Campos y Montañas de la Tormenta.<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">En lo que hoy es es la vía ferroviaria, se encuentra una casa a medio demoler, ubicada entre Amegakure y la Ciudad Fantasma. Se ha pedido ayuda a dos ninjas, para que recuperen todos los objetos posibles que no sean muebles que se encuentren aún dentro de la casa y transportarlos a Amegakure para entregárselos a Karaga. Los genin, Nara Jun y Akamatsu Nao, deberán partir juntos, y regresar a la aldea para entregar los artilugios en la residencia de Karaga. Se adjunta en mapa con las localizaciones indicadas. </span></div>
    </div>
</div>
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Mientras tanto, en una cómoda y sencilla casita, un joven de ojos rojizos leía el pergamino con la misión asignada que recibió esa misma mañana por parte del mismo perro. <span style="color: rosybrown; font-style: italic;">«Una casa abandonada, en medio de la nada. ¿Por qué?»</span> Pese a que lucía un trabajo sencillo, aquel papel no le daba motivos del porqué alguien estaría interesado en algo cómo eso. Tal vez no era de su incumbencia, pero eso no mataba su curiosidad. Más allá de pensar historias y fantasmas como tal, algo le olía mal. Quizá, pese a todo, él era muchísimo más intuitivo que otros genin de su promoción.<br />
<br />
Al menos, no parecía que iba a ser un trabajo aburrido <span style="color: rosybrown; font-style: italic;">«O no tanto, al menos. Pero mejor no me hago expectativas al respecto.»</span> En el fondo quería creer, que había algo más. ¿Sería esta una gran aventura? ¿O simplemente se estaba emocionando de más con la idea de la casa en ruinas?<br />
<br />
Como fuese, el genin, se alistó y tomó su paraguas. Encaminándose a la salida de la aldea. ¿Cuánto tardaría esperando a su acompañante?]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[A chance encounter [Shijima]]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-a-chance-encounter-shijima</link>
			<pubDate>Thu, 02 Aug 2018 06:55:25 +0200</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=0">Kuro</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-a-chance-encounter-shijima</guid>
			<description><![CDATA[Si hay algo que Kuro se había acostumbrado a ver en todo el tiempo que había estado llevando esa doble vida, era a los diferentes parajes que tenía para ofrecer el país del agua y los alrededores de Amegakure. Una persona sin recursos tenía que aprovechar todo lo que tenía a su alcance, y todo lo que no costase Ryos también. Su propio hogar carente y los lugares en los que se dedicaba a conseguir el poco sueño libre de malos y rencorosos pensamientos eran siempre precarios y vacantes de cualquier lujo. Había venido de la nada, y si bien los dichos decían que a la nada retornaría, no estaba dispuesto a dejarse tragar por la vorágine del tiempo y la sociedad sin resistirse con uñas y dientes, sin tomar de ella todo lo que podía sin un ápice de dudas. Esa clase de pensamientos eran los que le permitían seguir adelante a pesar de todo; calculando esos vagos planes tambaleantes con los que se guiaba por la vida.<br />
<br />
Asi era que en vez de recurrir a lugares dentro de la aldea, optaba por bañarse en las frías aguas de los lagos que estaban más lejos de Amegakure. Uno pensaría que las lluvias constantes lo mantenían a uno limpio, pero sorprendentemente sin la ayuda de otras cosas todo lo que hacían era mantener a uno mojado. Y a pesar de que formaba parte de la vida diaria allí, había aprendido a odiarlo. Porque recordaba desde que era niño las goteras en su casa cayendo sobre su rostro, mojando partes de su cuerpo sin dejarlo dormir. Porque recordaba la amargura y la angustia de su madre a medida las condiciones en las que vivían se iban deteriorando, y el clima continuaba azorandolos, ciñendose sobre ellos con toda la crueldad indiferente de la naturaleza.<br />
<br />
Esas fueron las primeras lecciones que tuvo del mundo cuando la inocencia de la niñez ya le estaba siendo arrancada: La indiferencia del mundo.<br />
<br />
Las primeras veces el agua le había calado hasta los huesos. Pero cada vez se había vuelto un poco más fácil. Hasta que ahora su cuerpo se había acostumbrado del todo. Seguía sin ser una experiencia placentera, pero era casi un ritual para él. Se había terminado por despojar de sus prendas dejándolas ordenadas en la pequeña capa impermeable debajo de un árbol cercano y sin perder sus vestimentas de vista se metió con el agua hasta la cadera para asearse. No tenía vergüenza alguna ni se ocultaría de una persona que apareciese: La enfrentaría con la mirada. Su cuerpo era una de las cosas de las que estaba orgulloso, y la vergüenza era para aquellos que tenían algo que ocultar.<br />
<br />
Los lagos rápidamente perdían el atractivo excepto para los niños de día y para los amantes de noche, siempre y cuando el clima permitiese que las cosas no fueran el más absoluto barrial. Pero incluso en la rutina más absoluta de vez en cuando se podía ver alguna que otra persona caminando por los caminos, trabajando los campos, mercaderes yendo y viniendo. Uno podía decir que la privacidad no era un lujo, pero la comodidad, para él, si que lo era.<br />
<br />
Sentía que cuando entraba era una persona, y cuando salía era otra. El cambio era minúsculo, pero siempre presente. Llevandose una mano al rostro, se peinó el cabello hacia atrás y se secó como mejor pudo antes de acercarse al árbol que hacía las veces de silencioso guardian sobre sus prendas, cambiándose mientras echaba un vistazo al camino cercano. Se colocó la bandana en torno a su cuello, con el símbolo de Amegakure, y revisó que todas sus pertenencias siguieran en su lugar.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Si hay algo que Kuro se había acostumbrado a ver en todo el tiempo que había estado llevando esa doble vida, era a los diferentes parajes que tenía para ofrecer el país del agua y los alrededores de Amegakure. Una persona sin recursos tenía que aprovechar todo lo que tenía a su alcance, y todo lo que no costase Ryos también. Su propio hogar carente y los lugares en los que se dedicaba a conseguir el poco sueño libre de malos y rencorosos pensamientos eran siempre precarios y vacantes de cualquier lujo. Había venido de la nada, y si bien los dichos decían que a la nada retornaría, no estaba dispuesto a dejarse tragar por la vorágine del tiempo y la sociedad sin resistirse con uñas y dientes, sin tomar de ella todo lo que podía sin un ápice de dudas. Esa clase de pensamientos eran los que le permitían seguir adelante a pesar de todo; calculando esos vagos planes tambaleantes con los que se guiaba por la vida.<br />
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Asi era que en vez de recurrir a lugares dentro de la aldea, optaba por bañarse en las frías aguas de los lagos que estaban más lejos de Amegakure. Uno pensaría que las lluvias constantes lo mantenían a uno limpio, pero sorprendentemente sin la ayuda de otras cosas todo lo que hacían era mantener a uno mojado. Y a pesar de que formaba parte de la vida diaria allí, había aprendido a odiarlo. Porque recordaba desde que era niño las goteras en su casa cayendo sobre su rostro, mojando partes de su cuerpo sin dejarlo dormir. Porque recordaba la amargura y la angustia de su madre a medida las condiciones en las que vivían se iban deteriorando, y el clima continuaba azorandolos, ciñendose sobre ellos con toda la crueldad indiferente de la naturaleza.<br />
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Esas fueron las primeras lecciones que tuvo del mundo cuando la inocencia de la niñez ya le estaba siendo arrancada: La indiferencia del mundo.<br />
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Las primeras veces el agua le había calado hasta los huesos. Pero cada vez se había vuelto un poco más fácil. Hasta que ahora su cuerpo se había acostumbrado del todo. Seguía sin ser una experiencia placentera, pero era casi un ritual para él. Se había terminado por despojar de sus prendas dejándolas ordenadas en la pequeña capa impermeable debajo de un árbol cercano y sin perder sus vestimentas de vista se metió con el agua hasta la cadera para asearse. No tenía vergüenza alguna ni se ocultaría de una persona que apareciese: La enfrentaría con la mirada. Su cuerpo era una de las cosas de las que estaba orgulloso, y la vergüenza era para aquellos que tenían algo que ocultar.<br />
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Los lagos rápidamente perdían el atractivo excepto para los niños de día y para los amantes de noche, siempre y cuando el clima permitiese que las cosas no fueran el más absoluto barrial. Pero incluso en la rutina más absoluta de vez en cuando se podía ver alguna que otra persona caminando por los caminos, trabajando los campos, mercaderes yendo y viniendo. Uno podía decir que la privacidad no era un lujo, pero la comodidad, para él, si que lo era.<br />
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Sentía que cuando entraba era una persona, y cuando salía era otra. El cambio era minúsculo, pero siempre presente. Llevandose una mano al rostro, se peinó el cabello hacia atrás y se secó como mejor pudo antes de acercarse al árbol que hacía las veces de silencioso guardian sobre sus prendas, cambiándose mientras echaba un vistazo al camino cercano. Se colocó la bandana en torno a su cuello, con el símbolo de Amegakure, y revisó que todas sus pertenencias siguieran en su lugar.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Vientos cruzados de Verano]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-vientos-cruzados-de-verano</link>
			<pubDate>Tue, 19 Jun 2018 02:42:15 +0200</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=374">Manase Mogura</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-vientos-cruzados-de-verano</guid>
			<description><![CDATA[En Amegakure llovía como siempre, y hacía frío como siempre. A lo mejor no tanto como en otras épocas del año, pero igual era necesario salir con un poco de abrigo y por más costumbre que fuese, un cambio de atuendo al entrar a la casa.<br />
<br />
Este relato, sin embargo, nos lleva unos kilómetros más allá de los límites de la urbe tecnológica. A un lugar donde si bien las precipitaciones eran comunes, no eran el pan de cada día. Un carro tirado por un humilde poni transportaba un par de cajas, en su interior descansaban diversos objetos, todos ellos formaban parte de la petición del comitente de aquella misión. A ambos lados del carro caminarían dos personas, ninjas. Simulando ser meros civiles.<br />
<br />
El objetivo de la misión era sencillo, el cliente había pedido que una carga fuese ingresada en la aldea de Hantomura. El contenido de las cajas era bastante variado, pergaminos y tinta, algunos elementos y lo más curioso sin duda alguna serían las armas. Por razones que no se dieron a conocer en el documento, se solicitó que los encargados de hacer la entrega no estuviesen vestidos con elementos que los pudiesen identificar como shinobi de Amegakure.<br />
<br />
De manera que ahí estarían, Manase Mogura y Umikiba Kaido. Cargando sus propias pertenencias en unas precarias mochilas de viaje y vistiendo capas gruesas de paja a juego con un amplio sombrero. Mogura por su parte, debajo de aquella capa vestía un kimono bastante sencillo y comunacho, hecho con la tela más barata que pudo encontrar y además un pantalón bastante simple. Colgando en el lomo del poni además habían un par de cantimploras hechas con una sección grande de bambú. Procuraba a su vez mantener su estilo usual de peinado con una tela enrollada a lo largo de su frente.<br />
<br />
A pesar de lo precario que podría sonar aquella protección contra la lluvia, apenas se sentía, en parte a que solo había un poco de garua.<br />
<br />
<span style="color: lightskyblue;" class="mycode_color">—No tiene sentido.</span><br />
<br />
Diría el médico en un punto del viaje.<br />
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<span style="color: lightskyblue;" class="mycode_color">—¿Cómo lograría conseguir alimento para sobrevivir debajo de las alcantarillas?</span>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[En Amegakure llovía como siempre, y hacía frío como siempre. A lo mejor no tanto como en otras épocas del año, pero igual era necesario salir con un poco de abrigo y por más costumbre que fuese, un cambio de atuendo al entrar a la casa.<br />
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Este relato, sin embargo, nos lleva unos kilómetros más allá de los límites de la urbe tecnológica. A un lugar donde si bien las precipitaciones eran comunes, no eran el pan de cada día. Un carro tirado por un humilde poni transportaba un par de cajas, en su interior descansaban diversos objetos, todos ellos formaban parte de la petición del comitente de aquella misión. A ambos lados del carro caminarían dos personas, ninjas. Simulando ser meros civiles.<br />
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El objetivo de la misión era sencillo, el cliente había pedido que una carga fuese ingresada en la aldea de Hantomura. El contenido de las cajas era bastante variado, pergaminos y tinta, algunos elementos y lo más curioso sin duda alguna serían las armas. Por razones que no se dieron a conocer en el documento, se solicitó que los encargados de hacer la entrega no estuviesen vestidos con elementos que los pudiesen identificar como shinobi de Amegakure.<br />
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De manera que ahí estarían, Manase Mogura y Umikiba Kaido. Cargando sus propias pertenencias en unas precarias mochilas de viaje y vistiendo capas gruesas de paja a juego con un amplio sombrero. Mogura por su parte, debajo de aquella capa vestía un kimono bastante sencillo y comunacho, hecho con la tela más barata que pudo encontrar y además un pantalón bastante simple. Colgando en el lomo del poni además habían un par de cantimploras hechas con una sección grande de bambú. Procuraba a su vez mantener su estilo usual de peinado con una tela enrollada a lo largo de su frente.<br />
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A pesar de lo precario que podría sonar aquella protección contra la lluvia, apenas se sentía, en parte a que solo había un poco de garua.<br />
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<span style="color: lightskyblue;" class="mycode_color">—No tiene sentido.</span><br />
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Diría el médico en un punto del viaje.<br />
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<span style="color: lightskyblue;" class="mycode_color">—¿Cómo lograría conseguir alimento para sobrevivir debajo de las alcantarillas?</span>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[WIP] Escrituras de un Monje]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-wip-escrituras-de-un-monje</link>
			<pubDate>Fri, 13 Apr 2018 16:38:18 +0200</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=12">Karamaru</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-wip-escrituras-de-un-monje</guid>
			<description><![CDATA[<div style="padding: 10px; margin-top: 5px; background-color: #080808; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020;"><i><div align="center">Todo está sujeto a cambios, agregados, y eliminaciones.</div></i></div>
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<img src="https://imgur.com/wqLodxy.png" loading="lazy"  alt="[Imagen: wqLodxy.png]" class="mycode_img" /><br />
<div style="padding: 10px; margin-top: 5px; background-color: #080808; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020;"><i>He de notar, que incontables textos que yacen dentro de la Gran Biblioteca, escritos por hombres y mujeres que dedicaron su vida entera al relato para las nuevas generaciones, ocupan el mismo contenido escrito a continuación. Textos más fieles, completos, detallistas, amenos, divertidos, intrigantes y entendibles. Sin embargo, el área de influencia de mi templo ha sido nula desde incontables años y toda esa cultura plasmada en tinta, que cuenta la gran historia de los Dioses, los guardianes, y el Ermitaño, ha sido reservada puertas adentro, reservada por los maestros y reservada por los clanes. Es por este motivo que, desde mi conocimiento actual como un joven e inexperto monje shinobi, he decidido comenzar a hacer correr la pluma por sobre el papel para que la <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">gente del exterior</span> pueda conocernos.</i></div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="padding: 10px; margin-top: 5px; background-color: #080808; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020;"><i><div align="center">Todo está sujeto a cambios, agregados, y eliminaciones.</div></i></div>
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<img src="https://imgur.com/wqLodxy.png" loading="lazy"  alt="[Imagen: wqLodxy.png]" class="mycode_img" /><br />
<div style="padding: 10px; margin-top: 5px; background-color: #080808; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020;"><i>He de notar, que incontables textos que yacen dentro de la Gran Biblioteca, escritos por hombres y mujeres que dedicaron su vida entera al relato para las nuevas generaciones, ocupan el mismo contenido escrito a continuación. Textos más fieles, completos, detallistas, amenos, divertidos, intrigantes y entendibles. Sin embargo, el área de influencia de mi templo ha sido nula desde incontables años y toda esa cultura plasmada en tinta, que cuenta la gran historia de los Dioses, los guardianes, y el Ermitaño, ha sido reservada puertas adentro, reservada por los maestros y reservada por los clanes. Es por este motivo que, desde mi conocimiento actual como un joven e inexperto monje shinobi, he decidido comenzar a hacer correr la pluma por sobre el papel para que la <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">gente del exterior</span> pueda conocernos.</i></div>]]></content:encoded>
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