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		<title><![CDATA[NinjaWorld - Torreón de la Academia]]></title>
		<link>https://ninjaworld.es/</link>
		<description><![CDATA[NinjaWorld - https://ninjaworld.es]]></description>
		<pubDate>Mon, 15 Jun 2026 16:18:57 +0000</pubDate>
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		<item>
			<title><![CDATA[(D) Nuevas gotas de lluvia]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-d-nuevas-gotas-de-lluvia</link>
			<pubDate>Fri, 20 May 2022 01:06:49 +0200</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=1234">Narrador</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-d-nuevas-gotas-de-lluvia</guid>
			<description><![CDATA[<div style="background: #000; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020; margin-top: 5px;">
    <div style="color: #cfcfcf; font-weight: bold; padding: 8px; width: auto;">
        <input type="button" class="button spoiler-button" style="font-weight: bold;" value="Aclaraciones" /><br />
    </div>
    <div class="quotecontent">
        <div style="padding: 8px; display: none; border-bottom-right-radius: 5px; border-bottom-left-radius: 5px;">Nao al habla, entro con hueco principal :p.</div>
    </div>
</div>
<br />
Eran tiempos duros y oscuros en Amegakure, pero aún con la partida de la <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Tormenta,</span> las gotas jamás dejaban de caer sobre la aldea. La lluvia seguiría eternamente cayendo, y nuevos shinobi habrían de seguir sus pasos. El crudo invierno en la aldea causaba que las tempestades fueran mucho más frías y copiosas, como si se trataran de un augurio para lo que estaba por suceder. <br />
<br />
En uno de los salones de práctica de la academia, un jōnin leía tres reportes. Pese a todo el estruendo, su trabajo era encaminar a los nuevos genins que recién se alistaban a la vida shinobi. Oh, pobres de ellos que les tocaba vivir en la época donde los tambores de guerra resonarían. <br />
<br />
Dio una calada a su cigarro, una de las chicas realmente tenía al menos un par de misiones en la bolsa, pero al otro par aún no se les había exprimido nada del jugo. <br />
<br />
Suspiró y se rascó la nuca. ¿Cómo se suponía que debía lidiar con eso? Yamaoka Ryutaro era un shinobi dedicado a estar siempre en primera fila, pero nunca fue reconocido por su paciencia. ¿Y ahora tenía que cuidar de tres niños? En cualquier momento podrían mandarlos a la guerra, morir. No quería ni pensar en la idea de pasar por eso, pero ahí estaba, esperando.<br />
<br />
El jōnin tenía pelo largo y una coleta larga, cuyos cabellos y ojos eran de un color negro ceniza, pero más allá de el resto de su aspecto era tal cuál lo que se esperaría de un shinobi de su rango. De pies a cabeza lucía como el ninja genérico con uniforme militar y bandana en la frente. Aguardaba pues, en el salón, escondido e invisible en algún lugar donde incluso si los genin llegasen no lo viesen. Quería primero observarlos en secreto para analizarlos. ¿O quizá sólo estaba demasiado asustado como para entablar una conversación a primera instancia?<br />
<br />
Cada uno de los genins había recibido un pergamino en sus hogares, siendo que sólo faltaba que se presentasen al lugar indicado.<br />
<br />
La sala que les esperaba era una antigua sala de simulación de clima desértico, siendo que había bastante arena por doquier, aunque el lugar en sí estaba bastante templado.<br />
<br />
<div style="background: #000; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020; margin-top: 5px;">
    <div style="color: #cfcfcf; font-weight: bold; padding: 8px; width: auto;">
        <input type="button" class="button spoiler-button" style="font-weight: bold;" value="Contenido del Pergamino" /><br />
    </div>
    <div class="quotecontent">
        <div style="padding: 8px; display: none; border-bottom-right-radius: 5px; border-bottom-left-radius: 5px;">
<div style="border-top: 2px solid cornflowerblue; font-size: 11px;">
<br />
<div align="center"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-size: 16px;">(D) Nuevas gotas de lluvia</span></span></div></div>
<br />
<div style="border-top: 2px solid cornflowerblue; font-size: 11px;"></div>
<br />
<span style="color: white;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Publicada en:</span></span> Ame<br />
<span style="color: white;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Rango recomendado:</span></span> Genin<br />
<span style="color: white;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Nivel recomendado:</span></span> -<br />
<span style="color: white;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Solicitante:</span></span> Equipo de mantenimiento de la Academia Ninja<br />
<span style="color: white;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Lugar:</span></span> Torreón de la Academia<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Recientemente hubo un incidente en una de las salas de simulación de clima, siendo que todo el equipo dañado y antiguo debe ser desmontado y desmantelado antes de realizar una nueva instalación. Se ha solicitado a tres genins para que puedan cumplir con esta tarea para dejar el sitio completamente vacío y en orden.<br />
<br />
Se informa además, que los tres genin estarán bajo la supervisión y guía de Yamaoka Ryutaro, quién se encargará de coordinarlos como equipo.</span></div>
    </div>
</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="background: #000; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020; margin-top: 5px;">
    <div style="color: #cfcfcf; font-weight: bold; padding: 8px; width: auto;">
        <input type="button" class="button spoiler-button" style="font-weight: bold;" value="Aclaraciones" /><br />
    </div>
    <div class="quotecontent">
        <div style="padding: 8px; display: none; border-bottom-right-radius: 5px; border-bottom-left-radius: 5px;">Nao al habla, entro con hueco principal :p.</div>
    </div>
</div>
<br />
Eran tiempos duros y oscuros en Amegakure, pero aún con la partida de la <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Tormenta,</span> las gotas jamás dejaban de caer sobre la aldea. La lluvia seguiría eternamente cayendo, y nuevos shinobi habrían de seguir sus pasos. El crudo invierno en la aldea causaba que las tempestades fueran mucho más frías y copiosas, como si se trataran de un augurio para lo que estaba por suceder. <br />
<br />
En uno de los salones de práctica de la academia, un jōnin leía tres reportes. Pese a todo el estruendo, su trabajo era encaminar a los nuevos genins que recién se alistaban a la vida shinobi. Oh, pobres de ellos que les tocaba vivir en la época donde los tambores de guerra resonarían. <br />
<br />
Dio una calada a su cigarro, una de las chicas realmente tenía al menos un par de misiones en la bolsa, pero al otro par aún no se les había exprimido nada del jugo. <br />
<br />
Suspiró y se rascó la nuca. ¿Cómo se suponía que debía lidiar con eso? Yamaoka Ryutaro era un shinobi dedicado a estar siempre en primera fila, pero nunca fue reconocido por su paciencia. ¿Y ahora tenía que cuidar de tres niños? En cualquier momento podrían mandarlos a la guerra, morir. No quería ni pensar en la idea de pasar por eso, pero ahí estaba, esperando.<br />
<br />
El jōnin tenía pelo largo y una coleta larga, cuyos cabellos y ojos eran de un color negro ceniza, pero más allá de el resto de su aspecto era tal cuál lo que se esperaría de un shinobi de su rango. De pies a cabeza lucía como el ninja genérico con uniforme militar y bandana en la frente. Aguardaba pues, en el salón, escondido e invisible en algún lugar donde incluso si los genin llegasen no lo viesen. Quería primero observarlos en secreto para analizarlos. ¿O quizá sólo estaba demasiado asustado como para entablar una conversación a primera instancia?<br />
<br />
Cada uno de los genins había recibido un pergamino en sus hogares, siendo que sólo faltaba que se presentasen al lugar indicado.<br />
<br />
La sala que les esperaba era una antigua sala de simulación de clima desértico, siendo que había bastante arena por doquier, aunque el lugar en sí estaba bastante templado.<br />
<br />
<div style="background: #000; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020; margin-top: 5px;">
    <div style="color: #cfcfcf; font-weight: bold; padding: 8px; width: auto;">
        <input type="button" class="button spoiler-button" style="font-weight: bold;" value="Contenido del Pergamino" /><br />
    </div>
    <div class="quotecontent">
        <div style="padding: 8px; display: none; border-bottom-right-radius: 5px; border-bottom-left-radius: 5px;">
<div style="border-top: 2px solid cornflowerblue; font-size: 11px;">
<br />
<div align="center"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-size: 16px;">(D) Nuevas gotas de lluvia</span></span></div></div>
<br />
<div style="border-top: 2px solid cornflowerblue; font-size: 11px;"></div>
<br />
<span style="color: white;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Publicada en:</span></span> Ame<br />
<span style="color: white;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Rango recomendado:</span></span> Genin<br />
<span style="color: white;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Nivel recomendado:</span></span> -<br />
<span style="color: white;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Solicitante:</span></span> Equipo de mantenimiento de la Academia Ninja<br />
<span style="color: white;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Lugar:</span></span> Torreón de la Academia<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Recientemente hubo un incidente en una de las salas de simulación de clima, siendo que todo el equipo dañado y antiguo debe ser desmontado y desmantelado antes de realizar una nueva instalación. Se ha solicitado a tres genins para que puedan cumplir con esta tarea para dejar el sitio completamente vacío y en orden.<br />
<br />
Se informa además, que los tres genin estarán bajo la supervisión y guía de Yamaoka Ryutaro, quién se encargará de coordinarlos como equipo.</span></div>
    </div>
</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[(D) Dar cera, pulir cera]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-d-dar-cera-pulir-cera</link>
			<pubDate>Thu, 15 Jul 2021 17:49:01 +0200</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=1179">Kaminari Kimi</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-d-dar-cera-pulir-cera</guid>
			<description><![CDATA[<div style="background: #000; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020; margin-top: 5px;">
    <div style="color: #cfcfcf; font-weight: bold; padding: 8px; width: auto;">
        <input type="button" class="button spoiler-button" style="font-weight: bold;" value="Aviso" /><br />
    </div>
    <div class="quotecontent">
        <div style="padding: 8px; display: none; border-bottom-right-radius: 5px; border-bottom-left-radius: 5px;">Tomó la trama con hueco de nuevos.</div>
    </div>
</div>
<br />
Para muchos, aquel era un día como cualquier otro en Amegakure. Llovía a más no poder y no estaba sucediendo nada especial. Eso para la mayoría de gente, claro, pero para un grupo selecto de jóvenes y sus familias, este día marcaría un antes y un después en sus vidas.<br />
<br />
Un nuevo grupo de estudiantes había ascendido a genin. Kaminari Kimi entre ellos.<br />
<br />
Luego varias promesas, palabras de ánimos y despedidas, la chica salió del edificio como varios otros genin.<br />
<br />
<span style="color: blueviolet;" class="mycode_color">—Oh, ¡hola!</span> —Saludó a su hermana, que se había quedado esperándola fuera—. <span style="color: blueviolet;" class="mycode_color">Qué bien que hayas venido. Justo iba a ir a buscarte.</span><br />
<br />
Lo primero que notaría Chika es que ahora en su frente lucía con orgullo y felicidad la bandada de Amegakure.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="background: #000; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020; margin-top: 5px;">
    <div style="color: #cfcfcf; font-weight: bold; padding: 8px; width: auto;">
        <input type="button" class="button spoiler-button" style="font-weight: bold;" value="Aviso" /><br />
    </div>
    <div class="quotecontent">
        <div style="padding: 8px; display: none; border-bottom-right-radius: 5px; border-bottom-left-radius: 5px;">Tomó la trama con hueco de nuevos.</div>
    </div>
</div>
<br />
Para muchos, aquel era un día como cualquier otro en Amegakure. Llovía a más no poder y no estaba sucediendo nada especial. Eso para la mayoría de gente, claro, pero para un grupo selecto de jóvenes y sus familias, este día marcaría un antes y un después en sus vidas.<br />
<br />
Un nuevo grupo de estudiantes había ascendido a genin. Kaminari Kimi entre ellos.<br />
<br />
Luego varias promesas, palabras de ánimos y despedidas, la chica salió del edificio como varios otros genin.<br />
<br />
<span style="color: blueviolet;" class="mycode_color">—Oh, ¡hola!</span> —Saludó a su hermana, que se había quedado esperándola fuera—. <span style="color: blueviolet;" class="mycode_color">Qué bien que hayas venido. Justo iba a ir a buscarte.</span><br />
<br />
Lo primero que notaría Chika es que ahora en su frente lucía con orgullo y felicidad la bandada de Amegakure.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Atados a los recuerdos]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-atados-a-los-recuerdos</link>
			<pubDate>Mon, 15 Mar 2021 04:02:14 +0100</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=1052">Akamatsu Nao</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-atados-a-los-recuerdos</guid>
			<description><![CDATA[Nao, ya llevaba algún tiempo de haberse graduado. Pero que tuviese ahora la bandana en su brazo no cambiaba mucho en realidad, más allá de que ahora estaba certificado como un shinobi. Nunca fue bueno para combatir, y seguía sin mejorar demasiado en ese aspecto. No había entrenado jamás su Ninjutsu elemental, no tampoco el estilo de combate del taijutsu cuerpo a cuerpo o con armas, más allá de lo más básico que todo shinobi debería conocer. <br />
<br />
Tampoco era fuerte, rápido, o diestro. <span style="color: rosybrown; font-style: italic;">«Por dios, casi parece que no he cambiado en lo absoluto desde que me gradué.»</span> Seguramente había muchos estudiantes que podrían darle una paliza si quisieran.<br />
<br />
Llegó a la Academia cuando ya habían terminado las clases, esperando tener espacio para practicar un poco por su propia cuenta. Principalmente fue a una de las zonas llena de estructuras de metal altas, ideales para practicar saltos y acrobacias. El genin saltó a lo alto... O mejor dicho, lo intentó. <br />
<br />
Ciertamente aún le faltaba bastante para llegar a un nivel "decente". En un momento trató de alcanzar un pilar alto, pero a duras penas logró aferrarse con una mano al borde superior y utilizar el chakra de sus pies para aferrarse al mismo y no caerse de culo al frío y duro piso. <span style="color: rosybrown; font-style: italic;">«Huh... Creo que yo no saqué los talentos de shinobi de mi familia.»</span> Se quejó mientras bajaba de un salto para volverlo a intentar.<br />
<br />
Sin embargo, estaba tan concentrado que no se percató de que quizá no estaba solo en aquel lugar.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Nao, ya llevaba algún tiempo de haberse graduado. Pero que tuviese ahora la bandana en su brazo no cambiaba mucho en realidad, más allá de que ahora estaba certificado como un shinobi. Nunca fue bueno para combatir, y seguía sin mejorar demasiado en ese aspecto. No había entrenado jamás su Ninjutsu elemental, no tampoco el estilo de combate del taijutsu cuerpo a cuerpo o con armas, más allá de lo más básico que todo shinobi debería conocer. <br />
<br />
Tampoco era fuerte, rápido, o diestro. <span style="color: rosybrown; font-style: italic;">«Por dios, casi parece que no he cambiado en lo absoluto desde que me gradué.»</span> Seguramente había muchos estudiantes que podrían darle una paliza si quisieran.<br />
<br />
Llegó a la Academia cuando ya habían terminado las clases, esperando tener espacio para practicar un poco por su propia cuenta. Principalmente fue a una de las zonas llena de estructuras de metal altas, ideales para practicar saltos y acrobacias. El genin saltó a lo alto... O mejor dicho, lo intentó. <br />
<br />
Ciertamente aún le faltaba bastante para llegar a un nivel "decente". En un momento trató de alcanzar un pilar alto, pero a duras penas logró aferrarse con una mano al borde superior y utilizar el chakra de sus pies para aferrarse al mismo y no caerse de culo al frío y duro piso. <span style="color: rosybrown; font-style: italic;">«Huh... Creo que yo no saqué los talentos de shinobi de mi familia.»</span> Se quejó mientras bajaba de un salto para volverlo a intentar.<br />
<br />
Sin embargo, estaba tan concentrado que no se percató de que quizá no estaba solo en aquel lugar.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Las noticias vuelan]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-las-noticias-vuelan</link>
			<pubDate>Thu, 30 Jan 2020 09:52:52 +0100</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=3">Aotsuki Ayame</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-las-noticias-vuelan</guid>
			<description><![CDATA[Ayame echó a correr tan pronto puso un pie fuera de la <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Pastelería de Kiroe-chan</span>. Había ido a buscar a Daruu, pero su madre, después de atosigarle a preguntas, le indicó que debía estar entrenando en la Academia. Así que allí se dirigió a todo correr. Tal era su emoción que ni siquiera recordaba que llevaba el vientre vendado, pese a que la herida de bala ya estaba, afortunadamente, más que cicatrizada. Una de las pocas ventajas de ser jinchūriki, que todas las heridas se curaban el doble de rápido. Afuera llovía, como era habitual en Amegakure, y hacía frío. Mucho frío. Pero, a juzgar por la resplandeciente sonrisa que adornaba sus mejillas, a ella no parecía importarle.<br />
<br />
Sólo había pasado un día desde todo lo que había pasado en Coladragón y Kaido, como también había pasado sólo un día desde que se atreviera a confesarse a Yui y terminara ascendida a jōnin, pero para Ayame era como si hubiese pasado una eternidad. ¿Cómo se podían haber acumulado tantos acontecimientos en sólo una jornada? Y eso sin contar la acalorada discusión que mantuvo con su padre nada más regresar a casa y tener que repetirle todo. Era evidente que no se iba a tomar nada bien el hecho de que su hija, la jinchūriki de Amegakure, la <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Guardiana</span> de Amegakure; hubiese decidido, por su cuenta y riesgo, liberar a la bestia que guardaba en su interior. Un capricho, una temeridad que les podría haber costado a todos la vida, una irresponsabilidad... La conversación fue de todo menos agradable, y Ayame aún sentía pinchazos de ansiedad en el pecho cuando lo recordaba. Al final, y con todo aquello, su padre ni siquiera la había felicitado por su ascenso. Al enterarse de que Amekoro Yui estaba de acuerdo con todo aquello, se había limitado a aceptar lo evidente entre gruñidos de inconformidad y lo había dejado estar.<br />
<br />
Llegó hasta la Academia en cuestión de minutos, y preguntó en la recepción por la ubicación de Amedama Daruu. Una amable señorita le indicó que se encontraba en una de las salas climatizadas, reservadas para el entrenamiento de jōnin, y la muchacha no pudo contener una sonrisa maléfica. Tras darle las gracias, siguió las instrucciones y al fin se encaró ante aquella puerta con la señal de <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">"Sólo Jōnin"</span>. Llena de orgullo, infló el pecho, con su reluciente placa dorada brillando en su brazo derecho y entró con decisión. <br />
<br />
—<span style="color: dodgerblue;" class="mycode_color">¡Hola, Daruu!</span>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Ayame echó a correr tan pronto puso un pie fuera de la <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Pastelería de Kiroe-chan</span>. Había ido a buscar a Daruu, pero su madre, después de atosigarle a preguntas, le indicó que debía estar entrenando en la Academia. Así que allí se dirigió a todo correr. Tal era su emoción que ni siquiera recordaba que llevaba el vientre vendado, pese a que la herida de bala ya estaba, afortunadamente, más que cicatrizada. Una de las pocas ventajas de ser jinchūriki, que todas las heridas se curaban el doble de rápido. Afuera llovía, como era habitual en Amegakure, y hacía frío. Mucho frío. Pero, a juzgar por la resplandeciente sonrisa que adornaba sus mejillas, a ella no parecía importarle.<br />
<br />
Sólo había pasado un día desde todo lo que había pasado en Coladragón y Kaido, como también había pasado sólo un día desde que se atreviera a confesarse a Yui y terminara ascendida a jōnin, pero para Ayame era como si hubiese pasado una eternidad. ¿Cómo se podían haber acumulado tantos acontecimientos en sólo una jornada? Y eso sin contar la acalorada discusión que mantuvo con su padre nada más regresar a casa y tener que repetirle todo. Era evidente que no se iba a tomar nada bien el hecho de que su hija, la jinchūriki de Amegakure, la <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Guardiana</span> de Amegakure; hubiese decidido, por su cuenta y riesgo, liberar a la bestia que guardaba en su interior. Un capricho, una temeridad que les podría haber costado a todos la vida, una irresponsabilidad... La conversación fue de todo menos agradable, y Ayame aún sentía pinchazos de ansiedad en el pecho cuando lo recordaba. Al final, y con todo aquello, su padre ni siquiera la había felicitado por su ascenso. Al enterarse de que Amekoro Yui estaba de acuerdo con todo aquello, se había limitado a aceptar lo evidente entre gruñidos de inconformidad y lo había dejado estar.<br />
<br />
Llegó hasta la Academia en cuestión de minutos, y preguntó en la recepción por la ubicación de Amedama Daruu. Una amable señorita le indicó que se encontraba en una de las salas climatizadas, reservadas para el entrenamiento de jōnin, y la muchacha no pudo contener una sonrisa maléfica. Tras darle las gracias, siguió las instrucciones y al fin se encaró ante aquella puerta con la señal de <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">"Sólo Jōnin"</span>. Llena de orgullo, infló el pecho, con su reluciente placa dorada brillando en su brazo derecho y entró con decisión. <br />
<br />
—<span style="color: dodgerblue;" class="mycode_color">¡Hola, Daruu!</span>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Carne fresca en la ciudad]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-carne-fresca-en-la-ciudad</link>
			<pubDate>Fri, 19 Oct 2018 16:49:50 +0200</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=12">Karamaru</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-carne-fresca-en-la-ciudad</guid>
			<description><![CDATA[Golpe va, golpe viene, y el calvo se entretiene. Bajo una torrencial lluvia simulada dentro de la academia en la que pasó largos años de su vida, Karamaru entrenaba como lo podría hacer en cualquier otro lado. Sin embargo, la realidad era que había perdido la mayor parte del día y estando cerca la noche prefería mantenerse dentro de la ciudad.<br />
<br />
<span style="color: dodgerblue; font-style: italic;">«Un, dos, tres, cua… un, dos ,tres, cua…»</span> y la combinación se repetía.<br />
<br />
La sala en la que se encontraba era pequeña y no poseía ninguna decoración, solo el suelo y las paredes hacían compañía en el lugar donde se le enseñaba a los estudiantes a resistir el clima duro y húmedo del país. Era regla para todo amejin acostumbrarse a la lluvia si quería vivir en paz.<br />
<br />
<span style="color: dodgerblue; font-style: italic;">«Un, dos, tres... un, dos, tres...»</span> repetía al haber cambiado la combinación de golpes que repartía al aire.<br />
<br />
Hacía unas cuántas horas que había empezado y el cansancio se le empezaba a notar con la falta de velocidad y agilidad de sus movimientos. Su boca abierta buscando la mayor cantidad de aire posible y unos pulmones que hacían que todo su torso se inflará y desinflará al respirar. Pero allí seguía, con la transpiración oculta por el agua, en movimiento hasta que sus músculos le dieran el "basta" con el que terminar.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Golpe va, golpe viene, y el calvo se entretiene. Bajo una torrencial lluvia simulada dentro de la academia en la que pasó largos años de su vida, Karamaru entrenaba como lo podría hacer en cualquier otro lado. Sin embargo, la realidad era que había perdido la mayor parte del día y estando cerca la noche prefería mantenerse dentro de la ciudad.<br />
<br />
<span style="color: dodgerblue; font-style: italic;">«Un, dos, tres, cua… un, dos ,tres, cua…»</span> y la combinación se repetía.<br />
<br />
La sala en la que se encontraba era pequeña y no poseía ninguna decoración, solo el suelo y las paredes hacían compañía en el lugar donde se le enseñaba a los estudiantes a resistir el clima duro y húmedo del país. Era regla para todo amejin acostumbrarse a la lluvia si quería vivir en paz.<br />
<br />
<span style="color: dodgerblue; font-style: italic;">«Un, dos, tres... un, dos, tres...»</span> repetía al haber cambiado la combinación de golpes que repartía al aire.<br />
<br />
Hacía unas cuántas horas que había empezado y el cansancio se le empezaba a notar con la falta de velocidad y agilidad de sus movimientos. Su boca abierta buscando la mayor cantidad de aire posible y unos pulmones que hacían que todo su torso se inflará y desinflará al respirar. Pero allí seguía, con la transpiración oculta por el agua, en movimiento hasta que sus músculos le dieran el "basta" con el que terminar.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Fantasmagoría]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-fantasmagoria</link>
			<pubDate>Thu, 24 May 2018 11:45:07 +0200</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=2">Amedama Daruu</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-fantasmagoria</guid>
			<description><![CDATA[Se lo pensó un par de veces antes de apoyar la mano en el picaporte y abrir la puerta de la primera sala de combate del tercer piso de la Torre de la Academia, donde había acordado encontrarse con Aotsuki Zetsuo, reputado y temible jounin y ácido director de hospital de Amegakure. Se lo pensó porque, precisamente, no lo había acordado. Lo había decidido unilateralmente, y había trasladado esa decisión a su hija, Aotsuki Ayame. Quién sabía si realmente Zetsuo habría aceptado la propuesta y ya se encontraba allí, sentado con la espalda apoyada en la pared del fondo, en cuyo caso era normal que uno se plantease si entrar o no, porque Zetsuo no era un hombre paciente —probablemente, no asistir a la cita tendría peores consecuencias, sí. O, quizás, Zetsuo, por mera tozudez, como no había acordado antes estar allí, ni siquiera se había presentado.<br />
<br />
Allí no había nadie, no obstante. Sólo el ring, pequeño, destinado a practicar posturas de Taijutsu. Y la afamada pared. Por imitar una de las posibilidades que había barajado, el muchacho se acercó a ella y tomó asiento, apoyando su espalda allí.<br />
<br />
El tiempo diría si Aotsuki Zetsuo se presentaría finalmente a la cita o si le dejaría plantado, como a una colegiala en el día del baile de fin de curso.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Se lo pensó un par de veces antes de apoyar la mano en el picaporte y abrir la puerta de la primera sala de combate del tercer piso de la Torre de la Academia, donde había acordado encontrarse con Aotsuki Zetsuo, reputado y temible jounin y ácido director de hospital de Amegakure. Se lo pensó porque, precisamente, no lo había acordado. Lo había decidido unilateralmente, y había trasladado esa decisión a su hija, Aotsuki Ayame. Quién sabía si realmente Zetsuo habría aceptado la propuesta y ya se encontraba allí, sentado con la espalda apoyada en la pared del fondo, en cuyo caso era normal que uno se plantease si entrar o no, porque Zetsuo no era un hombre paciente —probablemente, no asistir a la cita tendría peores consecuencias, sí. O, quizás, Zetsuo, por mera tozudez, como no había acordado antes estar allí, ni siquiera se había presentado.<br />
<br />
Allí no había nadie, no obstante. Sólo el ring, pequeño, destinado a practicar posturas de Taijutsu. Y la afamada pared. Por imitar una de las posibilidades que había barajado, el muchacho se acercó a ella y tomó asiento, apoyando su espalda allí.<br />
<br />
El tiempo diría si Aotsuki Zetsuo se presentaría finalmente a la cita o si le dejaría plantado, como a una colegiala en el día del baile de fin de curso.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Entrenando con un viejo conocido]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-entrenando-con-un-viejo-conocido</link>
			<pubDate>Thu, 17 May 2018 10:19:06 +0200</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=2">Amedama Daruu</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-entrenando-con-un-viejo-conocido</guid>
			<description><![CDATA[Daruu abrió las puertas del recinto especial de prácticas. Era un lugar muy amplio, de al menos cincuenta metros de largo y treinta de ancho. Un campo de entrenamiento en el séptimo piso del Torreón de la Academia que disponía de, cerca de las paredes de hormigón, un montón de muñecos de entrenamiento, dianas para practicar puntería con shuriken, y troncos de madera cortados. El espacio central era un ring de combate muy grande.<br />
<br />
Era una de las clases donde entrenaban Taijutsu y combate con armas cuando estaban en la Academia. Daruu recordaba perfectamente esas sesiones de entrenamiento, donde no tardó en dejar de aprender de los sensei para pasar a sorprenderlos con el Juuken. Ahora hubiera deseado aprender mucho más de ellos, y, como si quisiera permearse de la experiencia acumulada en aquella sala, como cada día, se fortalecía allí.<br />
<br />
Cuando cerró la puerta y se dio la vuelta, enseguida se dio cuenta de que no estaba sólo. A pocos metros de la entrada, un pelirrojo familiar le devolvió la mirada.<br />
<br />
<span style="color: mediumseagreen;" class="mycode_color">—¿Inoue-san?</span> —De Keisuke, Daruu conocía más bien poco. Tuvo un pequeño encuentro con él, que acabó en una desafortunada diferencia de mentalidades con su hermano, un tal Hazegawa que presentaba bastante poco respeto por los demás. De éste no había vuelto a oír nada, pero con Keisuke sí que se encontró en otra ocasión, en el Torneo de los Dojos, donde también participó para dar honor a Amegakure.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Daruu abrió las puertas del recinto especial de prácticas. Era un lugar muy amplio, de al menos cincuenta metros de largo y treinta de ancho. Un campo de entrenamiento en el séptimo piso del Torreón de la Academia que disponía de, cerca de las paredes de hormigón, un montón de muñecos de entrenamiento, dianas para practicar puntería con shuriken, y troncos de madera cortados. El espacio central era un ring de combate muy grande.<br />
<br />
Era una de las clases donde entrenaban Taijutsu y combate con armas cuando estaban en la Academia. Daruu recordaba perfectamente esas sesiones de entrenamiento, donde no tardó en dejar de aprender de los sensei para pasar a sorprenderlos con el Juuken. Ahora hubiera deseado aprender mucho más de ellos, y, como si quisiera permearse de la experiencia acumulada en aquella sala, como cada día, se fortalecía allí.<br />
<br />
Cuando cerró la puerta y se dio la vuelta, enseguida se dio cuenta de que no estaba sólo. A pocos metros de la entrada, un pelirrojo familiar le devolvió la mirada.<br />
<br />
<span style="color: mediumseagreen;" class="mycode_color">—¿Inoue-san?</span> —De Keisuke, Daruu conocía más bien poco. Tuvo un pequeño encuentro con él, que acabó en una desafortunada diferencia de mentalidades con su hermano, un tal Hazegawa que presentaba bastante poco respeto por los demás. De éste no había vuelto a oír nada, pero con Keisuke sí que se encontró en otra ocasión, en el Torneo de los Dojos, donde también participó para dar honor a Amegakure.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Estudiar es más duro de lo que parece]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-estudiar-es-mas-duro-de-lo-que-parece</link>
			<pubDate>Tue, 03 Apr 2018 16:32:24 +0200</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=0">Hayato</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-estudiar-es-mas-duro-de-lo-que-parece</guid>
			<description><![CDATA[Como cada mañana se había levantado bien temprano para llevar a su hermana a la guardería y llegar antes  a la Academia para entrenar a primera hora y luego estudiar un rato antes de las clases. El chico era consciente de que necesitaba trabajar como mínimo el doble que cualquiera de aquel lugar, había llegado muy tarde a la Academia y tenía mucho que recuperar.<br />
<br />
Hayato acababa de salir del vestuario de la zona de entrenamiento en la torre de la Academia aún con el cabello mojado. pero como ya se había acostumbrado a tenerlo prácticamente todo el día a sí por culpa de la lluvia del lugar no le dio demasiada importancia. Vestía como solía hacerlo habitualmente con su vieja camiseta de cuello alto de color verde oscuro, sus pantalones marrones de tela recia y sus viejas botas. Aunque en esta ocasión cargaba con una pequeña mochila de tela desgastada donde llevaba un par de libros de iniciación a la lectura.<br />
<br />
Se dirigió hasta la zona dedicada a los ascensores de la planta sin prisa, pero sin pausa. No quería perder el tiempo si quería dedicarle un tiempo a aprender a leer puesto que le daba vergüenza que el resto de los chicos de la Academia le viesen en aquel empeño puesto que le hacia sentirse un tanto estúpido.<br />
<br />
No tardó demasiado en coger la primera cabina disponible y descender hasta la planta dedicada a la biblioteca, como cada mañana el sitio estaba totalmente despejado. Así que avanzó por la sala hasta la mesa más alejada de la entrada para apartarse lo máximo posible de las posibles miradas indiscretas que pudieran llegar de improvisto. Se sentó con rapidez y dejó la mochila sobre la mesa, la abrió y extraño un par de libros. <br />
<br />
Las portadas de ambos volúmenes eran las típicas de los libros para la introducción a la lectura con dibujo de animales de colores y palabras escritas en diferentes fuentes de letras. Eso era una de los motivos por lo que sentía vergüenza, el otro era reconocer abiertamente que apenas era capaz de  comprender un puñado de palabras y encima de las más sencillas.<br />
<br />
Hayato dejó escapar un pequeño suspiro mientras abría el libro y repasaba por lo bajo las pronunciaciones que había estado practicando la noche anterior.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Como cada mañana se había levantado bien temprano para llevar a su hermana a la guardería y llegar antes  a la Academia para entrenar a primera hora y luego estudiar un rato antes de las clases. El chico era consciente de que necesitaba trabajar como mínimo el doble que cualquiera de aquel lugar, había llegado muy tarde a la Academia y tenía mucho que recuperar.<br />
<br />
Hayato acababa de salir del vestuario de la zona de entrenamiento en la torre de la Academia aún con el cabello mojado. pero como ya se había acostumbrado a tenerlo prácticamente todo el día a sí por culpa de la lluvia del lugar no le dio demasiada importancia. Vestía como solía hacerlo habitualmente con su vieja camiseta de cuello alto de color verde oscuro, sus pantalones marrones de tela recia y sus viejas botas. Aunque en esta ocasión cargaba con una pequeña mochila de tela desgastada donde llevaba un par de libros de iniciación a la lectura.<br />
<br />
Se dirigió hasta la zona dedicada a los ascensores de la planta sin prisa, pero sin pausa. No quería perder el tiempo si quería dedicarle un tiempo a aprender a leer puesto que le daba vergüenza que el resto de los chicos de la Academia le viesen en aquel empeño puesto que le hacia sentirse un tanto estúpido.<br />
<br />
No tardó demasiado en coger la primera cabina disponible y descender hasta la planta dedicada a la biblioteca, como cada mañana el sitio estaba totalmente despejado. Así que avanzó por la sala hasta la mesa más alejada de la entrada para apartarse lo máximo posible de las posibles miradas indiscretas que pudieran llegar de improvisto. Se sentó con rapidez y dejó la mochila sobre la mesa, la abrió y extraño un par de libros. <br />
<br />
Las portadas de ambos volúmenes eran las típicas de los libros para la introducción a la lectura con dibujo de animales de colores y palabras escritas en diferentes fuentes de letras. Eso era una de los motivos por lo que sentía vergüenza, el otro era reconocer abiertamente que apenas era capaz de  comprender un puñado de palabras y encima de las más sencillas.<br />
<br />
Hayato dejó escapar un pequeño suspiro mientras abría el libro y repasaba por lo bajo las pronunciaciones que había estado practicando la noche anterior.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Tema libre] Un día cualquiera más]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-tema-libre-un-dia-cualquiera-mas</link>
			<pubDate>Sat, 24 Mar 2018 21:52:13 +0100</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=0">Hayato</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-tema-libre-un-dia-cualquiera-mas</guid>
			<description><![CDATA[Hayato se despertó sobresaltado, entre sudores y respiración agitada, una noche más y ya iban seis. Desde que había llegado a la aldea se habían intensificado, en ellas aparecían siempre su padre y su madre, persiguiéndolos por un campo de té en mitad de la noche mientras una tormenta arrecia. Él corre junto a su hermana en una huida que parece no tener final, hasta que al final se encuentra con esos ojos... los ojos de su madre que le miran fijamente y un escalofriante susurro ininteligible le hace despertar. <br />
<br />
Jadeante, se incorporó sobre su futón hasta quedar sentado mientras se llevaba ambas manos al rostro. Resopló más aliviado al darse cuenta de que tan sólo había sido otra de esas malditas pesadillas <span style="color: slateblue;" class="mycode_color">"Estoy a kilómetros de ellos..."</span> se repetía una y otra vez, en cierto modo se sentía estúpido y culpable por tener aquellos sueños. Se suponía que los shinobi eran valientes, y él... sin embargo seguía asustado por un maldito borracho y una puta drogadicta <span style="color: slateblue;" class="mycode_color">"Joder..."</span> se pasó las manos por el cabello para apartar un poco el sudor de su frente y miró al pequeño futón que tenía a su lado, su hermana dormía plácidamente <span style="color: slateblue;" class="mycode_color">"Qué envidia"</span> pensó mientras retiraba con las piernas la manta que le cubría antes de levantarse para abandonar el pequeño dormitorio del apartamento que le había cedido el viejo del pueblo que al final había resultado que si que había sido ninja y uno bastante bueno por lo que había ido descubriendo a lo largo de aquella semana.<br />
<br />
Cerró la puerta con cuidado tras de sí para no despertar a su hermana, cruzó el pequeño pasillo que vertebraba la pequeño hogar: al final la puerta de entrada, su derecha el salón comedor, frente a esta puerta una pequeña cocina y un poco más adelante la puerta del dormitorio del que acababa de salir y frente a ella la del baño. <br />
<br />
Hayato siguió hasta la cocina, cerró tras de sí con cuidado antes de encender la luz de la pequeña habitación que consistía en un pequeño pollete con dos fuegos y un lavadero, por encima unos pequeños estantes y debajo un mueble con distintos compartimentos, al fondo una nevera y frente al pollete una mesa pequeña con dos sillas. Sobre la mesa, colgado en la pared un reloj con forma de pollo un tanto cómico cuyas agujas marcaban las cinco menos cinco de la mañana.<br />
<br />
Al ver la hora no pudo más que suspirar, todos los días a la misma hora <span style="color: slateblue;" class="mycode_color">"Siempre igual"</span>medio reprimió un bostezo mientras se acercaba hasta la alacena superior para coger un paquete de cereales que dejó sobre el pollo de la cocina. Después se agachó y abrió el armario justo debajo del fregadero para sacar un bol y una cuchara. Los dejó sobre la misma superficie que los cereales antes de llenar el recipiente de los mismos y volver a dejarlo en el estante de arriba. Tras esto, se dirigió hasta la nevera y la abrió <span style="color: slateblue;" class="mycode_color">"Buff..."</span> el chico casi se echaba a llorar cada vez que abría aquel maravilloso aparato rebosante de comida, de hecho la primera vez que fue al supermercado y volvió a casa lo hizo a escondidas de su hermana. Nunca en la vida había tenido lo necesario antes, era una sensación que difícilmente podría describir pero que le encantaba. Cogió un bote de leche y volvió a cerrar la nevera con cuidado. <br />
<br />
Regresó frente al bol y echó un chorreón de leche a sus cereales, antes de trasportar cereales y botella de leche hasta la pequeña mesita. Se sentó frente a su comida y comenzó a disfrutar de ella como cada mañana, despacio mientras dejaba su mente relajarse un poco. Mientras con una mano usaba la cuchara, usó la otra para tomar un pequeño librillo que había sobre la mesa <span style="color: teal;" class="mycode_color">&lt;&lt;Aprendiendo a leer&gt;&gt;</span> se podía leer en su portada con letras de colorines y forma de animalitos, se había propuesto aprender pero le daba demasiada vergüenza pedir ayuda así que usaba los libros de la guardería de su hermana y un viejo cassette que los acompañaban con la pronunciación y demás lecciones. Aún así apenas se sabía el abecedario, pero no se desanimaría tan fácilmente.<br />
<br />
Una vez hubo acabado de desayunar venía la parte más divertida y dura del día, alistar a su hermana para la guardería. La pequeñaja había salido rebelde, levantarla era una odisea y arreglarla ya para que contar.<br />
<br />
Tras más de una hora de luchas, carreras, pataletas y alguna que otra burla. Los dos hermanos se encontraron cerrando la puerta tras de sí, ambos equipados con sus dos buenos chubasqueros. Él uno de color amarillo largo y ella uno rosa con dibujitos de unicornios de colores del que se había encaprichado.<br />
<br />
<span style="color: orange;" class="mycode_color">—Pues ale, ¡a por un nuevo día!—</span> dijo Hayato tras cerrar la puerta<br />
<br />
<span style="color: pink;" class="mycode_color">—¡A la guardería, sí!—</span> celebró la pequeñaja con alegría<br />
<br />
<span style="color: orange;" class="mycode_color">—¡Sí!—</span> respondió con la misma alegría el chico<br />
<br />
Acto seguido se irían alejando poco a poco de su pequeño apartamento, descendiendo las escaleras del edificio y adentrándose en la eterna lluvia de Amegakure.<br />
<br />
<div style="background: #000; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020; margin-top: 5px;">
    <div style="color: #cfcfcf; font-weight: bold; padding: 8px; width: auto;">
        <input type="button" class="button spoiler-button" style="font-weight: bold;" value="OFF" /><br />
    </div>
    <div class="quotecontent">
        <div style="padding: 8px; display: none; border-bottom-right-radius: 5px; border-bottom-left-radius: 5px;">Cualquiera es libre de  entrar a este tema, pero no más de dos jugadores por favor</div>
    </div>
</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Hayato se despertó sobresaltado, entre sudores y respiración agitada, una noche más y ya iban seis. Desde que había llegado a la aldea se habían intensificado, en ellas aparecían siempre su padre y su madre, persiguiéndolos por un campo de té en mitad de la noche mientras una tormenta arrecia. Él corre junto a su hermana en una huida que parece no tener final, hasta que al final se encuentra con esos ojos... los ojos de su madre que le miran fijamente y un escalofriante susurro ininteligible le hace despertar. <br />
<br />
Jadeante, se incorporó sobre su futón hasta quedar sentado mientras se llevaba ambas manos al rostro. Resopló más aliviado al darse cuenta de que tan sólo había sido otra de esas malditas pesadillas <span style="color: slateblue;" class="mycode_color">"Estoy a kilómetros de ellos..."</span> se repetía una y otra vez, en cierto modo se sentía estúpido y culpable por tener aquellos sueños. Se suponía que los shinobi eran valientes, y él... sin embargo seguía asustado por un maldito borracho y una puta drogadicta <span style="color: slateblue;" class="mycode_color">"Joder..."</span> se pasó las manos por el cabello para apartar un poco el sudor de su frente y miró al pequeño futón que tenía a su lado, su hermana dormía plácidamente <span style="color: slateblue;" class="mycode_color">"Qué envidia"</span> pensó mientras retiraba con las piernas la manta que le cubría antes de levantarse para abandonar el pequeño dormitorio del apartamento que le había cedido el viejo del pueblo que al final había resultado que si que había sido ninja y uno bastante bueno por lo que había ido descubriendo a lo largo de aquella semana.<br />
<br />
Cerró la puerta con cuidado tras de sí para no despertar a su hermana, cruzó el pequeño pasillo que vertebraba la pequeño hogar: al final la puerta de entrada, su derecha el salón comedor, frente a esta puerta una pequeña cocina y un poco más adelante la puerta del dormitorio del que acababa de salir y frente a ella la del baño. <br />
<br />
Hayato siguió hasta la cocina, cerró tras de sí con cuidado antes de encender la luz de la pequeña habitación que consistía en un pequeño pollete con dos fuegos y un lavadero, por encima unos pequeños estantes y debajo un mueble con distintos compartimentos, al fondo una nevera y frente al pollete una mesa pequeña con dos sillas. Sobre la mesa, colgado en la pared un reloj con forma de pollo un tanto cómico cuyas agujas marcaban las cinco menos cinco de la mañana.<br />
<br />
Al ver la hora no pudo más que suspirar, todos los días a la misma hora <span style="color: slateblue;" class="mycode_color">"Siempre igual"</span>medio reprimió un bostezo mientras se acercaba hasta la alacena superior para coger un paquete de cereales que dejó sobre el pollo de la cocina. Después se agachó y abrió el armario justo debajo del fregadero para sacar un bol y una cuchara. Los dejó sobre la misma superficie que los cereales antes de llenar el recipiente de los mismos y volver a dejarlo en el estante de arriba. Tras esto, se dirigió hasta la nevera y la abrió <span style="color: slateblue;" class="mycode_color">"Buff..."</span> el chico casi se echaba a llorar cada vez que abría aquel maravilloso aparato rebosante de comida, de hecho la primera vez que fue al supermercado y volvió a casa lo hizo a escondidas de su hermana. Nunca en la vida había tenido lo necesario antes, era una sensación que difícilmente podría describir pero que le encantaba. Cogió un bote de leche y volvió a cerrar la nevera con cuidado. <br />
<br />
Regresó frente al bol y echó un chorreón de leche a sus cereales, antes de trasportar cereales y botella de leche hasta la pequeña mesita. Se sentó frente a su comida y comenzó a disfrutar de ella como cada mañana, despacio mientras dejaba su mente relajarse un poco. Mientras con una mano usaba la cuchara, usó la otra para tomar un pequeño librillo que había sobre la mesa <span style="color: teal;" class="mycode_color">&lt;&lt;Aprendiendo a leer&gt;&gt;</span> se podía leer en su portada con letras de colorines y forma de animalitos, se había propuesto aprender pero le daba demasiada vergüenza pedir ayuda así que usaba los libros de la guardería de su hermana y un viejo cassette que los acompañaban con la pronunciación y demás lecciones. Aún así apenas se sabía el abecedario, pero no se desanimaría tan fácilmente.<br />
<br />
Una vez hubo acabado de desayunar venía la parte más divertida y dura del día, alistar a su hermana para la guardería. La pequeñaja había salido rebelde, levantarla era una odisea y arreglarla ya para que contar.<br />
<br />
Tras más de una hora de luchas, carreras, pataletas y alguna que otra burla. Los dos hermanos se encontraron cerrando la puerta tras de sí, ambos equipados con sus dos buenos chubasqueros. Él uno de color amarillo largo y ella uno rosa con dibujitos de unicornios de colores del que se había encaprichado.<br />
<br />
<span style="color: orange;" class="mycode_color">—Pues ale, ¡a por un nuevo día!—</span> dijo Hayato tras cerrar la puerta<br />
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<span style="color: pink;" class="mycode_color">—¡A la guardería, sí!—</span> celebró la pequeñaja con alegría<br />
<br />
<span style="color: orange;" class="mycode_color">—¡Sí!—</span> respondió con la misma alegría el chico<br />
<br />
Acto seguido se irían alejando poco a poco de su pequeño apartamento, descendiendo las escaleras del edificio y adentrándose en la eterna lluvia de Amegakure.<br />
<br />
<div style="background: #000; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020; margin-top: 5px;">
    <div style="color: #cfcfcf; font-weight: bold; padding: 8px; width: auto;">
        <input type="button" class="button spoiler-button" style="font-weight: bold;" value="OFF" /><br />
    </div>
    <div class="quotecontent">
        <div style="padding: 8px; display: none; border-bottom-right-radius: 5px; border-bottom-left-radius: 5px;">Cualquiera es libre de  entrar a este tema, pero no más de dos jugadores por favor</div>
    </div>
</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Que parte de recien empiezo no se entiende?]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-que-parte-de-recien-empiezo-no-se-entiende</link>
			<pubDate>Wed, 21 Mar 2018 15:10:30 +0100</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=631">Shijima</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-que-parte-de-recien-empiezo-no-se-entiende</guid>
			<description><![CDATA[No hacia mucho de mi graduacion como Genin y aun no habia hecho nada con mi nueva vida como ninja, de hecho, me gradué de pura suerte teniendo en cuenta de que mis golpes de Taijutsu son lamentables <span style="color: firebrick; font-style: italic;">«Eso lo de estudiar por demas me daba buenas calificaciones, pero en cuerpo a cuerpo soy un desastre»</span> me digo siempre a mi misma, pero toda la pinta de nerd que mostraba decia que seguiria haciendo lo contrario <span style="color: firebrick; font-style: italic;">«Al menos sabes usar bien armas y tambien lanzar»</span> era mi excusa perfecta para seguir como venia, aunque estaba claro que no era lo mejor para mi carrera.<br />
<br />
Ya estaba parada en la zona de combates de la academia, pero no habia nadie desocupado como para ayudarle a entrenar un poco el tema del cuerpo a cuerpo, algo amistoso, nada de sacarse los ojos entre compatriotas, algunas personas no lo veian asi...sobretodo los que aun se estan entrenando y estan en la mismisima mierda...como yo por ejemplo]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[No hacia mucho de mi graduacion como Genin y aun no habia hecho nada con mi nueva vida como ninja, de hecho, me gradué de pura suerte teniendo en cuenta de que mis golpes de Taijutsu son lamentables <span style="color: firebrick; font-style: italic;">«Eso lo de estudiar por demas me daba buenas calificaciones, pero en cuerpo a cuerpo soy un desastre»</span> me digo siempre a mi misma, pero toda la pinta de nerd que mostraba decia que seguiria haciendo lo contrario <span style="color: firebrick; font-style: italic;">«Al menos sabes usar bien armas y tambien lanzar»</span> era mi excusa perfecta para seguir como venia, aunque estaba claro que no era lo mejor para mi carrera.<br />
<br />
Ya estaba parada en la zona de combates de la academia, pero no habia nadie desocupado como para ayudarle a entrenar un poco el tema del cuerpo a cuerpo, algo amistoso, nada de sacarse los ojos entre compatriotas, algunas personas no lo veian asi...sobretodo los que aun se estan entrenando y estan en la mismisima mierda...como yo por ejemplo]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[(D) La culpa fue de la criada]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-d-la-culpa-fue-de-la-criada</link>
			<pubDate>Mon, 12 Mar 2018 23:53:07 +0100</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=4">Sasaki Reiji</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-d-la-culpa-fue-de-la-criada</guid>
			<description><![CDATA[El invierno se había marchado para dejar paso a la primavera, y el año había cambiado. Haciendo retrospectiva ¿Qué había logrado el año anterior? Había fracasado estrepitosamente en mi primera misión, por mucho que la hubieran dado por cumplida. ¿Y qué más? Nada. Había perdido lo más valioso que una persona puede poseer: El tiempo.<br />
<br />
Y lo peor era que aún me frustraba aquel fracaso.  ¿Cómo podía haber sido tan estúpido? Yo podía perder en una pelea cuerpo a cuerpo, desde luego yo no era fuerte, ni tampoco me interesaba la fuerza. Pero ¿fracasar en una misión donde lo que se ponía a prueba era mi inteligencia? Tendría que cargar el resto de mi vida con aquella vergüenza.<br />
<br />
Y lo peor era la gente que te decía que no habías fracaso, y que lo habías hecho de maravilla. Me daban ganas de darles una patada en el trasero y mandarlos a la mierda. ¿Intentar animarme? Solo conseguían que estuviera más y más enfadado conmigo mismo. De verdad que me daban ganas de petearles.<br />
<br />
Y mientras hacía todas aquellas reflexiones, aun tumbado en la cama, alguien llamó al timbre. Eran las ocho de la mañana ¿Quién llamaba al timbre a las ocho de la mañana? Mis padres se habían marchado, y mi hermana se había ido con mi madre a preparar la verdulería para abrir por que hoy Mikazuki estaba ocupado. Todos tenían llaves de casa. No me quedo más remedio que levantarme a ver quién era. Igual era algún vecino al que se le había acabado el café…<br />
<br />
Yo me consideraba una persona cautelosa, por lo que, aunque fuese un vecino, mire por la rendija para ver de quien se trataba. Al otro lado de la puerta había una mujer con el pelo de color aguamarina, atado en una coleta alta. No era especialmente alta, aunque tampoco era bajita. Tenía los ojos del color de la miel, la piel clara y pálida, como cualquier amejin que al que no suele darle el sol. No era especialmente atractiva, pero tampoco era una mujer fea, al menos a mis ojos. Me sacaría unos quince años, y tenía una cicatriz que le cruzaba el ojo derecho, un zarpazo de algún animal del tamaño de un tigre, aunque el ojo seguía en su lugar. Lo más importante, no era solo su aspecto, ni la bandana que lucía en la frente. Era la placa que la identificaba como Jonin de la aldea.<br />
<br />
Desde mi lado de la puerta, tampoco podía determinar si trataba de algún enemigo que se había colado en la aldea y me había elegido como objetivo. Tal vez estaba un poco paranoico, debía confiar en los shinobis que guardaban las entradas a la aldea, no estaban ahí por su falta de talento. Acabe abriendo la puerta.<br />
<br />
—<span style="color: SeaGreen;" class="mycode_color">¿Karasukage Reiji?</span> — Preguntó con un tono de voz simpatico.<br />
<br />
—<span style="color: Firebrick;" class="mycode_color">Si, soy yo ¿ha sucedido algo?</span><br />
<br />
—<span style="color: SeaGreen;" class="mycode_color">Nada, no te preocupes.</span> —Volvió a decir con un tono amigable. —<span style="color: SeaGreen;" class="mycode_color">Necesito que acudas a la azotea de la academia antes de media hora, si no estás allí a tiempo, te degradare y tendrás que volver a graduarte como genin.</span><br />
<br />
Después de decir eso, sonrió y empezó a… ¿derretirse? Estaba claro que aquello debía tratarse de un clon, pero en lugar de desaparecer dejando una nube de humo , había empezado a convertirse en una sustancia entre amarillo y naranja de apariencia viscosa y con un olor… dulce. Era como si el clon estuviera hecho de… ¿Miel? <br />
<br />
Aunque aún estaba bastante sorprendido por aquello, no podía perder el tiempo. Una orden de un superior era una orden. Y solo me había dado media hora. Tenía que ducharme, vestirme y lo más importante: Llegar.<br />
<br />
<div align="center"><span style="font-size: 25px;">* * *</span></div>
<br />
Karasukage Reiji no fue la única persona en Amegakure que recibió la visita de aquel extraño Clon viscoso y de olor dulzón. Dos personas más recibieron la misma visita. A la misma hora: Las ocho de la mañana. Con exactamente las mismas instrucciones.<br />
<br />
¿Qué querría aquella mujer de los tres gennin?]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[El invierno se había marchado para dejar paso a la primavera, y el año había cambiado. Haciendo retrospectiva ¿Qué había logrado el año anterior? Había fracasado estrepitosamente en mi primera misión, por mucho que la hubieran dado por cumplida. ¿Y qué más? Nada. Había perdido lo más valioso que una persona puede poseer: El tiempo.<br />
<br />
Y lo peor era que aún me frustraba aquel fracaso.  ¿Cómo podía haber sido tan estúpido? Yo podía perder en una pelea cuerpo a cuerpo, desde luego yo no era fuerte, ni tampoco me interesaba la fuerza. Pero ¿fracasar en una misión donde lo que se ponía a prueba era mi inteligencia? Tendría que cargar el resto de mi vida con aquella vergüenza.<br />
<br />
Y lo peor era la gente que te decía que no habías fracaso, y que lo habías hecho de maravilla. Me daban ganas de darles una patada en el trasero y mandarlos a la mierda. ¿Intentar animarme? Solo conseguían que estuviera más y más enfadado conmigo mismo. De verdad que me daban ganas de petearles.<br />
<br />
Y mientras hacía todas aquellas reflexiones, aun tumbado en la cama, alguien llamó al timbre. Eran las ocho de la mañana ¿Quién llamaba al timbre a las ocho de la mañana? Mis padres se habían marchado, y mi hermana se había ido con mi madre a preparar la verdulería para abrir por que hoy Mikazuki estaba ocupado. Todos tenían llaves de casa. No me quedo más remedio que levantarme a ver quién era. Igual era algún vecino al que se le había acabado el café…<br />
<br />
Yo me consideraba una persona cautelosa, por lo que, aunque fuese un vecino, mire por la rendija para ver de quien se trataba. Al otro lado de la puerta había una mujer con el pelo de color aguamarina, atado en una coleta alta. No era especialmente alta, aunque tampoco era bajita. Tenía los ojos del color de la miel, la piel clara y pálida, como cualquier amejin que al que no suele darle el sol. No era especialmente atractiva, pero tampoco era una mujer fea, al menos a mis ojos. Me sacaría unos quince años, y tenía una cicatriz que le cruzaba el ojo derecho, un zarpazo de algún animal del tamaño de un tigre, aunque el ojo seguía en su lugar. Lo más importante, no era solo su aspecto, ni la bandana que lucía en la frente. Era la placa que la identificaba como Jonin de la aldea.<br />
<br />
Desde mi lado de la puerta, tampoco podía determinar si trataba de algún enemigo que se había colado en la aldea y me había elegido como objetivo. Tal vez estaba un poco paranoico, debía confiar en los shinobis que guardaban las entradas a la aldea, no estaban ahí por su falta de talento. Acabe abriendo la puerta.<br />
<br />
—<span style="color: SeaGreen;" class="mycode_color">¿Karasukage Reiji?</span> — Preguntó con un tono de voz simpatico.<br />
<br />
—<span style="color: Firebrick;" class="mycode_color">Si, soy yo ¿ha sucedido algo?</span><br />
<br />
—<span style="color: SeaGreen;" class="mycode_color">Nada, no te preocupes.</span> —Volvió a decir con un tono amigable. —<span style="color: SeaGreen;" class="mycode_color">Necesito que acudas a la azotea de la academia antes de media hora, si no estás allí a tiempo, te degradare y tendrás que volver a graduarte como genin.</span><br />
<br />
Después de decir eso, sonrió y empezó a… ¿derretirse? Estaba claro que aquello debía tratarse de un clon, pero en lugar de desaparecer dejando una nube de humo , había empezado a convertirse en una sustancia entre amarillo y naranja de apariencia viscosa y con un olor… dulce. Era como si el clon estuviera hecho de… ¿Miel? <br />
<br />
Aunque aún estaba bastante sorprendido por aquello, no podía perder el tiempo. Una orden de un superior era una orden. Y solo me había dado media hora. Tenía que ducharme, vestirme y lo más importante: Llegar.<br />
<br />
<div align="center"><span style="font-size: 25px;">* * *</span></div>
<br />
Karasukage Reiji no fue la única persona en Amegakure que recibió la visita de aquel extraño Clon viscoso y de olor dulzón. Dos personas más recibieron la misma visita. A la misma hora: Las ocho de la mañana. Con exactamente las mismas instrucciones.<br />
<br />
¿Qué querría aquella mujer de los tres gennin?]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Oscuros rumores]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-oscuros-rumores</link>
			<pubDate>Tue, 30 Jan 2018 22:44:02 +0100</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=3">Aotsuki Ayame</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-oscuros-rumores</guid>
			<description><![CDATA[Era como si el mismo cielo se hubiera puesto de acuerdo para poner de manifiesto el presagio de lo que estaba por acontecer. Estaba atardeciendo, pero el ambiente era más oscuro de lo habitual por aquellas densas nubes, negras como el carbón, que descargaban con toda su furia sobre Amegakure una tormenta como hacía bastante tiempo no se sentía. La lluvia formaba pesadas cortinas de agua que apenas dejaban ver a unos pocos metros por delante, incluso para la gente de Amegakure que ya estaba más que acostumbrada a las constantes precipitaciones. El cegador destello de un rayo recorrió el cielo como el restallido de un látigo y, casi de manera inmediata, el rugido del trueno que le acompañaba hizo incluso vibrar las ventanas de los edificios. <br />
<br />
Ayame, muerta de miedo, se encogió sobre sí misma, aferrándose a su paraguas como si le fuera la vida en ello. Ilusa, se había plantado frente al torreón de la Academia y ahora intercambiaba el peso de una pierna a la otra de forma continua mientras sus ojos trataban de ver más allá de la bruma y recorrían de una a otra las siluetas de las múltiples ventanas del edificio. Lo que hacía allí, después de tanto tiempo de haber conseguido graduarse, sólo lo sabía ella. Pero no dejaba de morderse el labio, insegura, y de vez en cuando hacía girar la umbela sobre su cabeza de forma parsimoniosa. Estaba aterrorizada, pero la curiosidad casi sobrepasaba al terror. <br />
<br />
Y al mismo tiempo estaba deseando poner pies en polvorosa y volver a la seguridad de su hogar. <br />
<br />
<span style="color: royalblue; font-style: italic;">«¿Será verdad...? Y si lo es, ¿qué voy a hacer?»</span> Pensó, con un terrible escalofrío.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Era como si el mismo cielo se hubiera puesto de acuerdo para poner de manifiesto el presagio de lo que estaba por acontecer. Estaba atardeciendo, pero el ambiente era más oscuro de lo habitual por aquellas densas nubes, negras como el carbón, que descargaban con toda su furia sobre Amegakure una tormenta como hacía bastante tiempo no se sentía. La lluvia formaba pesadas cortinas de agua que apenas dejaban ver a unos pocos metros por delante, incluso para la gente de Amegakure que ya estaba más que acostumbrada a las constantes precipitaciones. El cegador destello de un rayo recorrió el cielo como el restallido de un látigo y, casi de manera inmediata, el rugido del trueno que le acompañaba hizo incluso vibrar las ventanas de los edificios. <br />
<br />
Ayame, muerta de miedo, se encogió sobre sí misma, aferrándose a su paraguas como si le fuera la vida en ello. Ilusa, se había plantado frente al torreón de la Academia y ahora intercambiaba el peso de una pierna a la otra de forma continua mientras sus ojos trataban de ver más allá de la bruma y recorrían de una a otra las siluetas de las múltiples ventanas del edificio. Lo que hacía allí, después de tanto tiempo de haber conseguido graduarse, sólo lo sabía ella. Pero no dejaba de morderse el labio, insegura, y de vez en cuando hacía girar la umbela sobre su cabeza de forma parsimoniosa. Estaba aterrorizada, pero la curiosidad casi sobrepasaba al terror. <br />
<br />
Y al mismo tiempo estaba deseando poner pies en polvorosa y volver a la seguridad de su hogar. <br />
<br />
<span style="color: royalblue; font-style: italic;">«¿Será verdad...? Y si lo es, ¿qué voy a hacer?»</span> Pensó, con un terrible escalofrío.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[¡Formando equipo! Jirobo-sensei se presenta]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-formando-equipo-jirobo-sensei-se-presenta</link>
			<pubDate>Thu, 25 Jan 2018 22:14:57 +0100</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=715">Tetsuya</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-formando-equipo-jirobo-sensei-se-presenta</guid>
			<description><![CDATA[Estaba amaneciendo en Amegakure, el sol se pudo vislumbrar entre las nubes pero fue por poco tiempo, cómo era habitual las nubes cubrían el cielo con tonos grises y negros y a la vez cubrían con su manto de lluvia toda la aldea generando una gran sensación de frialdad y humedad por todo el lugar. Mientras eso sucedía un despertador resonaba en la residencia sarutobi ensordeciendo a su vez el sonido de las lluvias. No pasó mucho tiempo, cuando una mano bastante pálida dio un golpe al despertador para apagarlo. El joven genin recién graduado se incorporó y miró el calendario de la pared, finalmente había llegado el gran día, era el día de conocer quienes de los compañeros de la academia serían sus compañeros de equipo y quién de todos los jounin de Amegakure sería su sensei y capitán de equipo.<br />
<br />
Sin rastro de pereza se levantó de un salto y fue derecho a la ducha para así despejarse entre otras cosas... Una vez terminó se puso sus mejores ropas arregló su habitación y bajó a desayunar, estaba tan nervioso por ir a la academia que a penas se comió un bol de arroz y unas piezas de fruta junto con un vaso de leche. Prácticamente engulló toda la comida, subió de nuevo a lavarse los dientes, agarró un paraguas y se dispuso a salir a la calle. <span style="color: OrangeRed;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">-  Hoy ni la lluvia me podrá fastidiar el día... Bueno vamos allá, que ganas de conocer al equipo y comenzar a hacer misiones...</span></span> Dijo el joven mientras atravesaba el patio de la casa y salía a la calle.<br />
<br />
Caminaba tranquilamente por las calles de amegakure, su casa estaba muy lejos de la academia por lo que tenía un buen paseo hasta su destino, sin embargo, eso era buen pues podía aprovechar para tranquilizarse y calmar los nervios que tenía desde que hace una semana se tuvo que cancelar la graduación y la presentación de equipos debido a que uno de los Jounin estaba ausente y no lo localizaban... Aquello recordó al joven de cabellos negros que había profesores que no eran muy responsables lo cual le arrancó un pensamiento que por un momento le tuvo inquieto. <span style="color: coral;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">&lt;&lt;-  Espero que ese maestro del que todos hablaban no sea mi maestro... nah, hay muchos, la probabilidad es baja... &gt;&gt;</span></span> Pensó el genin y trató de descartar aquel pensamiento de su mente. <span style="color: OrangeRed;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">-  Vamos allá... ¡¡Hoy todo saldrá bien!!</span></span>  Exclamó el joven para llenarse de animo y continuó caminando hacia la torre la cual ya no estaba muy lejos, unos quince minutos a aquel paso.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Estaba amaneciendo en Amegakure, el sol se pudo vislumbrar entre las nubes pero fue por poco tiempo, cómo era habitual las nubes cubrían el cielo con tonos grises y negros y a la vez cubrían con su manto de lluvia toda la aldea generando una gran sensación de frialdad y humedad por todo el lugar. Mientras eso sucedía un despertador resonaba en la residencia sarutobi ensordeciendo a su vez el sonido de las lluvias. No pasó mucho tiempo, cuando una mano bastante pálida dio un golpe al despertador para apagarlo. El joven genin recién graduado se incorporó y miró el calendario de la pared, finalmente había llegado el gran día, era el día de conocer quienes de los compañeros de la academia serían sus compañeros de equipo y quién de todos los jounin de Amegakure sería su sensei y capitán de equipo.<br />
<br />
Sin rastro de pereza se levantó de un salto y fue derecho a la ducha para así despejarse entre otras cosas... Una vez terminó se puso sus mejores ropas arregló su habitación y bajó a desayunar, estaba tan nervioso por ir a la academia que a penas se comió un bol de arroz y unas piezas de fruta junto con un vaso de leche. Prácticamente engulló toda la comida, subió de nuevo a lavarse los dientes, agarró un paraguas y se dispuso a salir a la calle. <span style="color: OrangeRed;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">-  Hoy ni la lluvia me podrá fastidiar el día... Bueno vamos allá, que ganas de conocer al equipo y comenzar a hacer misiones...</span></span> Dijo el joven mientras atravesaba el patio de la casa y salía a la calle.<br />
<br />
Caminaba tranquilamente por las calles de amegakure, su casa estaba muy lejos de la academia por lo que tenía un buen paseo hasta su destino, sin embargo, eso era buen pues podía aprovechar para tranquilizarse y calmar los nervios que tenía desde que hace una semana se tuvo que cancelar la graduación y la presentación de equipos debido a que uno de los Jounin estaba ausente y no lo localizaban... Aquello recordó al joven de cabellos negros que había profesores que no eran muy responsables lo cual le arrancó un pensamiento que por un momento le tuvo inquieto. <span style="color: coral;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">&lt;&lt;-  Espero que ese maestro del que todos hablaban no sea mi maestro... nah, hay muchos, la probabilidad es baja... &gt;&gt;</span></span> Pensó el genin y trató de descartar aquel pensamiento de su mente. <span style="color: OrangeRed;" class="mycode_color"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">-  Vamos allá... ¡¡Hoy todo saldrá bien!!</span></span>  Exclamó el joven para llenarse de animo y continuó caminando hacia la torre la cual ya no estaba muy lejos, unos quince minutos a aquel paso.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[(C) Al otro lado del papel]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-c-al-otro-lado-del-papel</link>
			<pubDate>Mon, 15 Jan 2018 10:45:12 +0100</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=3">Aotsuki Ayame</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-c-al-otro-lado-del-papel</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Tsuchiyōbi, 15 de Bienvenida del 218.</span></div>
<br />
<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Chasquido.</span><br />
<br />
Un característico silbido rasgó el aire y la flecha tembló peligrosamente cuando se clavó a apenas unos centímetros del centro de la diana tallada en el tronco del árbol. <br />
<br />
Ayame bajó el arco y alzó su mano libre para tomar otra flecha del carcaj que llevaba adosado a la espalda. Hacía mucho tiempo que no visitaba el Torreón de la Academia, pero Kōri los había convocado allí a Daruu y a ella para cumplir una nueva misión. De alguna manera había llegado demasiado pronto al lugar citado, tan pronto que se permitió el lujo de dar la vuelta al edificio y refugiarse entre los árboles que había allí. No tardó mucho en encontrar <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">su árbol</span>. Él árbol que ella misma había marcado con aquella diana hacía cosa de un año para practicar el lanzamiento de shuriken y poder aprobar el examen de ascenso a genin.<br />
<br />
Cuánto tiempo había pasado de aquello...<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Chasquido.</span><br />
<br />
Volvió a tensar el arco. La flecha se clavó justo en el centro de la diana y la euforia la invadió.<br />
<br />
Ahora volvía a utilizar el mismo árbol para practicar el tiro con arco... a ciegas. Con la bandana colocada sobre los ojos, Ayame estaba probando a combinar aquella nueva arma con su habilidad con la ecolocalización. No hacía mucho que había comenzado aquel entrenamiento, igual que el del Genjutsu a manos de su padre.<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Chasquido.</span> <br />
<br />
Esta vez la flecha se clavó en un punto medio entre el centro y el borde de la diana. <br />
<br />
Ayame torció el gesto. Pese a lo emocionada que se había sentido cuando su padre retomó con ella el entrenamiento de las técnicas ilusorias, había olvidado lo estricto que podía llegar a ser. Una gota de sudor frío recorrió su sien al recordar la sesión del día anterior, en aquella sesión de adiestramiento sobre la técnica de ilusionismo general y la modificación del entorno. No, la palabra piedad no estaba en la boca de Zetsuo. Y así lo demostró al hacerle rememorar la guarida de los Kajitsu Hōzuki y a Reigetsu...<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Chasquido.</span><br />
<br />
La flecha volvió a clavarse a escasos centímetros del centro, justo en el extremo contrario de la primera que había lanzado.<br />
<br />
Pero no iba a rendirse así como así. Por muchas pesadillas que le hiciera recordar, no iba a permitir que volviera a tirar la toalla con ella. Estaba decidida a sorprenderle como fuera. Y a Kōri. Y a Daruu.<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Chasquido.</span><br />
<br />
<span style="color: royalblue; font-style: italic;">«¿Uh...?»</span><br />
<br />
La flecha se desvió hacia arriba bruscamente y terminó clavándose en el suelo varios metros más allá del árbol. Como una gota al caer en un estanque, su voz le había devuelto no sólo el eco de la diana, sino el de una inconfundible figura que se acababa de materializar allí. La sorpresa le había hecho mover el arco en el último momento, haciéndole errar el tiro.<br />
<br />
<span style="color: dodgerblue;" class="mycode_color">—¡Perdón!</span> — Ayame sonrió apurada, y después de plegar de nuevo el arco sobre su antebrazo, se llevó las manos al rostro. Empujó la bandana hacia abajo para colocársela alrededor del cuello como la solía llevar ahora y liberó sus cabellos por encima de la tela de la misma.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Tsuchiyōbi, 15 de Bienvenida del 218.</span></div>
<br />
<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Chasquido.</span><br />
<br />
Un característico silbido rasgó el aire y la flecha tembló peligrosamente cuando se clavó a apenas unos centímetros del centro de la diana tallada en el tronco del árbol. <br />
<br />
Ayame bajó el arco y alzó su mano libre para tomar otra flecha del carcaj que llevaba adosado a la espalda. Hacía mucho tiempo que no visitaba el Torreón de la Academia, pero Kōri los había convocado allí a Daruu y a ella para cumplir una nueva misión. De alguna manera había llegado demasiado pronto al lugar citado, tan pronto que se permitió el lujo de dar la vuelta al edificio y refugiarse entre los árboles que había allí. No tardó mucho en encontrar <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">su árbol</span>. Él árbol que ella misma había marcado con aquella diana hacía cosa de un año para practicar el lanzamiento de shuriken y poder aprobar el examen de ascenso a genin.<br />
<br />
Cuánto tiempo había pasado de aquello...<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Chasquido.</span><br />
<br />
Volvió a tensar el arco. La flecha se clavó justo en el centro de la diana y la euforia la invadió.<br />
<br />
Ahora volvía a utilizar el mismo árbol para practicar el tiro con arco... a ciegas. Con la bandana colocada sobre los ojos, Ayame estaba probando a combinar aquella nueva arma con su habilidad con la ecolocalización. No hacía mucho que había comenzado aquel entrenamiento, igual que el del Genjutsu a manos de su padre.<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Chasquido.</span> <br />
<br />
Esta vez la flecha se clavó en un punto medio entre el centro y el borde de la diana. <br />
<br />
Ayame torció el gesto. Pese a lo emocionada que se había sentido cuando su padre retomó con ella el entrenamiento de las técnicas ilusorias, había olvidado lo estricto que podía llegar a ser. Una gota de sudor frío recorrió su sien al recordar la sesión del día anterior, en aquella sesión de adiestramiento sobre la técnica de ilusionismo general y la modificación del entorno. No, la palabra piedad no estaba en la boca de Zetsuo. Y así lo demostró al hacerle rememorar la guarida de los Kajitsu Hōzuki y a Reigetsu...<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Chasquido.</span><br />
<br />
La flecha volvió a clavarse a escasos centímetros del centro, justo en el extremo contrario de la primera que había lanzado.<br />
<br />
Pero no iba a rendirse así como así. Por muchas pesadillas que le hiciera recordar, no iba a permitir que volviera a tirar la toalla con ella. Estaba decidida a sorprenderle como fuera. Y a Kōri. Y a Daruu.<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Chasquido.</span><br />
<br />
<span style="color: royalblue; font-style: italic;">«¿Uh...?»</span><br />
<br />
La flecha se desvió hacia arriba bruscamente y terminó clavándose en el suelo varios metros más allá del árbol. Como una gota al caer en un estanque, su voz le había devuelto no sólo el eco de la diana, sino el de una inconfundible figura que se acababa de materializar allí. La sorpresa le había hecho mover el arco en el último momento, haciéndole errar el tiro.<br />
<br />
<span style="color: dodgerblue;" class="mycode_color">—¡Perdón!</span> — Ayame sonrió apurada, y después de plegar de nuevo el arco sobre su antebrazo, se llevó las manos al rostro. Empujó la bandana hacia abajo para colocársela alrededor del cuello como la solía llevar ahora y liberó sus cabellos por encima de la tela de la misma.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[[Mision Rango D] Mas fuerte que nunca]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-mision-rango-d-mas-fuerte-que-nunca</link>
			<pubDate>Wed, 26 Apr 2017 16:28:04 +0200</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=12">Karamaru</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-mision-rango-d-mas-fuerte-que-nunca</guid>
			<description><![CDATA[<div style="background: #000; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020; margin-top: 5px;">
    <div style="color: #cfcfcf; font-weight: bold; padding: 8px; width: auto;">
        <input type="button" class="button spoiler-button" style="font-weight: bold;" value="OFF" /><br />
    </div>
    <div class="quotecontent">
        <div style="padding: 8px; display: none; border-bottom-right-radius: 5px; border-bottom-left-radius: 5px;">Perdon si escribo sin tildes. Estoy en un PC al que no le puedo cambiar la configuracion del teclado y esta en ingles <img src="https://ninjaworld.es/images/emotes/dosuveses/10.gif" alt="Lengua" title="Lengua" class="smilie smilie_57" /></div>
    </div>
</div>
<br />
Ese dia de verano, Karamaru se puso a recordar lo que habia sucedido hacia un mes. Ese triste recuerdo de la noticia del fallecimiento de un trio de hermanos que lo devasto. Un recuerdo que no se olvidaba pero que extra;amente, ese dia le estaba dando fuerzas a continuar. Le estaba diciendo que siga con su camino, que aprenda del pasado y se acostumbre al dolor. Despues de todo, tenia que llegar a ser un monje admirable.<br />
<br />
Esa tarde su cuerpo se lleno de valentia, su autoestima se fue a la nubes, y sintio como esa muerte que ya parecia lejana lo hacia tan fuerte como para seguir cumpliendo con el deber, para seguir sirviendo a la gran Amegakure.<br />
<br />
<span style="color: dodgerblue;" class="mycode_color">"Alla voy Onindo, tengo que ser de los mejores shinobi, por Keiji y sus hijos"</span><br />
<br />
En tan solo minutos paso de su casa hasta las puertas del enorme edificio de la Arashikage, casi en un intento de no dejar bajar esa moral tan alta que tenia en esos momentos. Irrumpio en el lugar y, al igual que hizo la primer vez, busco con su mirada a alguien con pintas de empleado.<br />
<br />
Aunque aquella primera vez no habia acertado a la primera.<br />
<br />
<span style="color: gold;" class="mycode_color">Buenos dias, soy el genin Habaki Karamaru y vengo en busca de un pergamino de mision.</span>- comenzo con una sonrisa grande en la boca tras encontrar a su primer objetivo de empleado.<br />
<br />
El calvo estaba a punto de dar saltos de emocion, las ganas de mejorar y de servir lo superaban y hablaba con una rapidez casi inentendible.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="background: #000; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020; margin-top: 5px;">
    <div style="color: #cfcfcf; font-weight: bold; padding: 8px; width: auto;">
        <input type="button" class="button spoiler-button" style="font-weight: bold;" value="OFF" /><br />
    </div>
    <div class="quotecontent">
        <div style="padding: 8px; display: none; border-bottom-right-radius: 5px; border-bottom-left-radius: 5px;">Perdon si escribo sin tildes. Estoy en un PC al que no le puedo cambiar la configuracion del teclado y esta en ingles <img src="https://ninjaworld.es/images/emotes/dosuveses/10.gif" alt="Lengua" title="Lengua" class="smilie smilie_57" /></div>
    </div>
</div>
<br />
Ese dia de verano, Karamaru se puso a recordar lo que habia sucedido hacia un mes. Ese triste recuerdo de la noticia del fallecimiento de un trio de hermanos que lo devasto. Un recuerdo que no se olvidaba pero que extra;amente, ese dia le estaba dando fuerzas a continuar. Le estaba diciendo que siga con su camino, que aprenda del pasado y se acostumbre al dolor. Despues de todo, tenia que llegar a ser un monje admirable.<br />
<br />
Esa tarde su cuerpo se lleno de valentia, su autoestima se fue a la nubes, y sintio como esa muerte que ya parecia lejana lo hacia tan fuerte como para seguir cumpliendo con el deber, para seguir sirviendo a la gran Amegakure.<br />
<br />
<span style="color: dodgerblue;" class="mycode_color">"Alla voy Onindo, tengo que ser de los mejores shinobi, por Keiji y sus hijos"</span><br />
<br />
En tan solo minutos paso de su casa hasta las puertas del enorme edificio de la Arashikage, casi en un intento de no dejar bajar esa moral tan alta que tenia en esos momentos. Irrumpio en el lugar y, al igual que hizo la primer vez, busco con su mirada a alguien con pintas de empleado.<br />
<br />
Aunque aquella primera vez no habia acertado a la primera.<br />
<br />
<span style="color: gold;" class="mycode_color">Buenos dias, soy el genin Habaki Karamaru y vengo en busca de un pergamino de mision.</span>- comenzo con una sonrisa grande en la boca tras encontrar a su primer objetivo de empleado.<br />
<br />
El calvo estaba a punto de dar saltos de emocion, las ganas de mejorar y de servir lo superaban y hablaba con una rapidez casi inentendible.]]></content:encoded>
		</item>
	</channel>
</rss>