<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/">
	<channel>
		<title><![CDATA[NinjaWorld - Torreón de Pruebas]]></title>
		<link>https://ninjaworld.es/</link>
		<description><![CDATA[NinjaWorld - https://ninjaworld.es]]></description>
		<pubDate>Wed, 10 Jun 2026 04:54:45 +0000</pubDate>
		<generator>MyBB</generator>
		<item>
			<title><![CDATA[Vitalidad]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-vitalidad</link>
			<pubDate>Sat, 14 Jan 2023 14:55:16 +0100</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=201">Himura Ren</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-vitalidad</guid>
			<description><![CDATA[Ren estaba entrenando a contrarreloj. No le quedaban muchos días, ni horas para entrenar, y aun así todavía le faltaba tiempo. Tiempo para, ya no ser mejor, sino para volver a tener las capacidades que había llegado a adquirir hace medio año cuando se presentó en el torneo de los Dojos.  Y aun con esas, seguía yendo día tras día a entrenar, las agujetas la estaban matando, pero cuando llevaba un rato de ejercicio ya no eran tan dolorosas.<br />
<br />
La morena llevaba ropa deportiva, una camisa corta oscura y unos shorts del mismo color que tenían una línea azulada en un lateral como único detalle. Sus zapatillas eran blancas, pero empezaban a tener un color grisáceo debido al sobreúso que le daba. Su frente estaba al descubierto debido a la cinta que tenía para el pelo, junto a otra más atrás para recogérselo en forma de coleta. Se acercó hasta un lateral del recinto donde tenía sus pertenencias, dejando la espada de shinai sobre el asiento. Tomó una toalla, para buscar limpiarse el sudor, y se encorvó hacia delante al sentarse, dejando escapar un largo suspiro que reflejaba su agotamiento. <br />
<br />
Sentada en las gradas más bajas, podía ver a sus alrededores a más gente entrenando. A lo mejor estaban en una situación parecida, preparándose para cuando fueran llamados como soldados a la guerra. Ren tenía entre sus manos una botella con agua, y la apretó ligeramente con sus dedos de forma inconsciente. ¿Y si no había entrenado suficiente? ¿Y si le pasaba algo a Hana? Tragó algo de saliva, pensando en ello mientras miraba al frente, sin sostener la mirada en ningún sitio, completamente perdida y angustiada. No debía pensar en ello, pero... Pero era Hana, y no podía evitarlo.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Ren estaba entrenando a contrarreloj. No le quedaban muchos días, ni horas para entrenar, y aun así todavía le faltaba tiempo. Tiempo para, ya no ser mejor, sino para volver a tener las capacidades que había llegado a adquirir hace medio año cuando se presentó en el torneo de los Dojos.  Y aun con esas, seguía yendo día tras día a entrenar, las agujetas la estaban matando, pero cuando llevaba un rato de ejercicio ya no eran tan dolorosas.<br />
<br />
La morena llevaba ropa deportiva, una camisa corta oscura y unos shorts del mismo color que tenían una línea azulada en un lateral como único detalle. Sus zapatillas eran blancas, pero empezaban a tener un color grisáceo debido al sobreúso que le daba. Su frente estaba al descubierto debido a la cinta que tenía para el pelo, junto a otra más atrás para recogérselo en forma de coleta. Se acercó hasta un lateral del recinto donde tenía sus pertenencias, dejando la espada de shinai sobre el asiento. Tomó una toalla, para buscar limpiarse el sudor, y se encorvó hacia delante al sentarse, dejando escapar un largo suspiro que reflejaba su agotamiento. <br />
<br />
Sentada en las gradas más bajas, podía ver a sus alrededores a más gente entrenando. A lo mejor estaban en una situación parecida, preparándose para cuando fueran llamados como soldados a la guerra. Ren tenía entre sus manos una botella con agua, y la apretó ligeramente con sus dedos de forma inconsciente. ¿Y si no había entrenado suficiente? ¿Y si le pasaba algo a Hana? Tragó algo de saliva, pensando en ello mientras miraba al frente, sin sostener la mirada en ningún sitio, completamente perdida y angustiada. No debía pensar en ello, pero... Pero era Hana, y no podía evitarlo.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Doctrina glacial]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-doctrina-glacial</link>
			<pubDate>Fri, 15 Oct 2021 14:15:22 +0200</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=2">Amedama Daruu</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-doctrina-glacial</guid>
			<description><![CDATA[Era un día triste, como todos aquellos días. Pero no hacía sol, como era costumbre en los días tristes de Amegakure. Como un acto de rebeldía, la tormenta arreciaba, negándose a morir. Volviéndose eterna.<br />
<br />
O al menos, eso es lo que Amedama Daruu quería creer.<br />
<br />
Él pensaba que ella aprobaría lo que iban a hacer. Qué pensaría que no había una manera mejor de pasar la pena. Eso también era lo que él quería creer.<br />
<br />
Pero a algo hay que aferrarse. De lo contrario, ¿qué nos quedaría?<br />
<br />
El Hyūga caminaba solemne y sombrío por las plataformas de la grada del gran estadio, en la cima de un torreón, que Amegakure solía emplear para exhibiciones y exámenes. No lo hacían a menudo. Cada vez menos, de hecho. Como habían hecho ellos, muchos shinobi lo reservaban para duelos amistosos y entrenamientos de combate.<br />
<br />
Daruu, que tenía la vista clavada en el suelo y las manos en los bolsillos, se detuvo de repente al sentir una suave brisa más fría de lo habitual. Desvió de reojo la mirada al centro del estadio.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Era un día triste, como todos aquellos días. Pero no hacía sol, como era costumbre en los días tristes de Amegakure. Como un acto de rebeldía, la tormenta arreciaba, negándose a morir. Volviéndose eterna.<br />
<br />
O al menos, eso es lo que Amedama Daruu quería creer.<br />
<br />
Él pensaba que ella aprobaría lo que iban a hacer. Qué pensaría que no había una manera mejor de pasar la pena. Eso también era lo que él quería creer.<br />
<br />
Pero a algo hay que aferrarse. De lo contrario, ¿qué nos quedaría?<br />
<br />
El Hyūga caminaba solemne y sombrío por las plataformas de la grada del gran estadio, en la cima de un torreón, que Amegakure solía emplear para exhibiciones y exámenes. No lo hacían a menudo. Cada vez menos, de hecho. Como habían hecho ellos, muchos shinobi lo reservaban para duelos amistosos y entrenamientos de combate.<br />
<br />
Daruu, que tenía la vista clavada en el suelo y las manos en los bolsillos, se detuvo de repente al sentir una suave brisa más fría de lo habitual. Desvió de reojo la mirada al centro del estadio.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Combate de exhibición]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-combate-de-exhibicion</link>
			<pubDate>Tue, 21 May 2019 19:58:26 +0200</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=0">Galen</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-combate-de-exhibicion</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="color: darkorange;" class="mycode_color">Ascua</span>, <span style="color: gold;" class="mycode_color">Verano</span> del 219</div>
<br />
— <span style="color: #1C5C42;" class="mycode_color">Me está matando no saber quién hay al otro lado</span> — Galen se sincera mientras termina una pieza de fruta, una manzana que era tan verde como pudo encontrar por la mañana en el mercado. Con la boca libre y el estómago lleno, se pone a mascar un poco de menta que saca del bolsillo de la chaqueta. Lo masca muy rápido, desesperadamente.<br />
<br />
Viste un chaleco negro y pantalones grises holgados. La camiseta es ceñida y también negra; los pantalones terminan debajo de la rodilla y hasta los pies, la pierna está cubierta por vendas. Pasa lo mismo con los brazos, desde las palmas de las manos a los codos. En la pierna izquierda tiene el portaobjetos, y a su espalda, en una correa, un pergamino de invocación. Su cabello luce más corto que de costumbre, prácticamente rapado. Está sentado con las manos entrelazadas delante del mentón, sujetando su cabeza. Todos en el cuarto pueden ver que está temblando como una gelatina de nervios. <br />
<br />
A su lado se encuentra Kitsune, uno de los Chunnin encargados de organizar este tipo de entretenimientos en Amegakure. Hoy asiste al encuentro un importante señor de Tempestad Eterna y lo acompañan algunos de sus más allegados. La velada ha sido concertada con premeditación y también las condiciones del combate y el estadio; por momento, Galen las desconoce.<br />
<br />
Aunque muchos nobles asisten al evento, la aldea permite también la entrada de locales para que disfruten del espectáculo. Es un evento trascendental para Galen, que asiste por primera vez en calidad de participante. En el pasado ha presenciado algunos combates, muchos con un final feliz, y otros de terribles consecuencias. Por su parte, espera que la velada suceda con normalidad y poder volver a casa con todos los miembros en su lugar.<br />
<br />
— <span style="color: skyblue;" class="mycode_color">¿Sabes por qué te han elegido, verdad? </span>— Kitsune se levanta del asiento y se coloca enfrente del pelado.<br />
<br />
— <span style="color: #1C5C42;" class="mycode_color">No tengo ni idea... Nunca he sabido cual es el criterio.</span><br />
<br />
— <span style="color: skyblue;" class="mycode_color">Es por tus marionetas. Hay muy pocos como tu en la aldea y se rumorea que uno de los acompañantes del mandamás está interesado en ver tu... “arte”</span> — su forma de expresarlo denota cierto desacuerdo en la palabra que utiliza para definir su estilo — <span style="color: skyblue;" class="mycode_color">No es que me impresione demasiado, pero ellos son los que mandan.</span><br />
<br />
«Se creerá con más derecho.» <br />
<br />
Sin mediar palabra, Galen se levanta del asiento y dirige su mirada hacia los alrededores. Varias luces artificiales y una antorcha en la puerta de salida iluminan la estancia; está repleta de elementos que puede emplear en la demostración. Como él no es particularmente hábil con ningún arma ni es especialmente fuerte en el combate físico, decide no aventurarse con nada que no tenga ensayado de antemano. La puerta de salida le impone un respeto enorme que está deseando dejar atrás. Sus ganas de empezar la exhibición van en aumento por segundos.<br />
<br />
Decide dar la espalda al Chunnin  y concentrarse únicamente en su Chakra. Lo siente fluir a través de todo su cuerpo. Cierra los ojos y lentamente todo se desvanece. Piensa que es solo energía que fluye. Sus pensamientos se diluyen.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align"><span style="color: darkorange;" class="mycode_color">Ascua</span>, <span style="color: gold;" class="mycode_color">Verano</span> del 219</div>
<br />
— <span style="color: #1C5C42;" class="mycode_color">Me está matando no saber quién hay al otro lado</span> — Galen se sincera mientras termina una pieza de fruta, una manzana que era tan verde como pudo encontrar por la mañana en el mercado. Con la boca libre y el estómago lleno, se pone a mascar un poco de menta que saca del bolsillo de la chaqueta. Lo masca muy rápido, desesperadamente.<br />
<br />
Viste un chaleco negro y pantalones grises holgados. La camiseta es ceñida y también negra; los pantalones terminan debajo de la rodilla y hasta los pies, la pierna está cubierta por vendas. Pasa lo mismo con los brazos, desde las palmas de las manos a los codos. En la pierna izquierda tiene el portaobjetos, y a su espalda, en una correa, un pergamino de invocación. Su cabello luce más corto que de costumbre, prácticamente rapado. Está sentado con las manos entrelazadas delante del mentón, sujetando su cabeza. Todos en el cuarto pueden ver que está temblando como una gelatina de nervios. <br />
<br />
A su lado se encuentra Kitsune, uno de los Chunnin encargados de organizar este tipo de entretenimientos en Amegakure. Hoy asiste al encuentro un importante señor de Tempestad Eterna y lo acompañan algunos de sus más allegados. La velada ha sido concertada con premeditación y también las condiciones del combate y el estadio; por momento, Galen las desconoce.<br />
<br />
Aunque muchos nobles asisten al evento, la aldea permite también la entrada de locales para que disfruten del espectáculo. Es un evento trascendental para Galen, que asiste por primera vez en calidad de participante. En el pasado ha presenciado algunos combates, muchos con un final feliz, y otros de terribles consecuencias. Por su parte, espera que la velada suceda con normalidad y poder volver a casa con todos los miembros en su lugar.<br />
<br />
— <span style="color: skyblue;" class="mycode_color">¿Sabes por qué te han elegido, verdad? </span>— Kitsune se levanta del asiento y se coloca enfrente del pelado.<br />
<br />
— <span style="color: #1C5C42;" class="mycode_color">No tengo ni idea... Nunca he sabido cual es el criterio.</span><br />
<br />
— <span style="color: skyblue;" class="mycode_color">Es por tus marionetas. Hay muy pocos como tu en la aldea y se rumorea que uno de los acompañantes del mandamás está interesado en ver tu... “arte”</span> — su forma de expresarlo denota cierto desacuerdo en la palabra que utiliza para definir su estilo — <span style="color: skyblue;" class="mycode_color">No es que me impresione demasiado, pero ellos son los que mandan.</span><br />
<br />
«Se creerá con más derecho.» <br />
<br />
Sin mediar palabra, Galen se levanta del asiento y dirige su mirada hacia los alrededores. Varias luces artificiales y una antorcha en la puerta de salida iluminan la estancia; está repleta de elementos que puede emplear en la demostración. Como él no es particularmente hábil con ningún arma ni es especialmente fuerte en el combate físico, decide no aventurarse con nada que no tenga ensayado de antemano. La puerta de salida le impone un respeto enorme que está deseando dejar atrás. Sus ganas de empezar la exhibición van en aumento por segundos.<br />
<br />
Decide dar la espalda al Chunnin  y concentrarse únicamente en su Chakra. Lo siente fluir a través de todo su cuerpo. Cierra los ojos y lentamente todo se desvanece. Piensa que es solo energía que fluye. Sus pensamientos se diluyen.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Vínculos de hermandad]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-vinculos-de-hermandad</link>
			<pubDate>Mon, 04 Feb 2019 19:57:40 +0100</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=6">Umikiba Kaido</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-vinculos-de-hermandad</guid>
			<description><![CDATA[Era una mañana lúgubre, como todas, vaya. Llovía a cántaros y no había señales de que fuera a detenerse nunca. <br />
<br />
El Torreón de Pruebas era una inmensa torre de placas de acero, tan alta como cualquier otra allí en Amegakure. Su interior estaba plagado de campos de entrenamiento y uno de ellos en particular, el más grande de todos, hacía la de estadio para ocasiones especiales, torneos, y exámenes. Algún Señor Feudal, de hecho, habrá estado en su palco alguna vez. También tenía sendas gradas alrededor para los espectadores.<br />
<br />
Era un espacio imponente. Amplio, sin ninguna disturbación en su terreno. Ideal para las prácticas que requirieran ninjutsu de gran escala y menesteres de ese tipo. <br />
<br />
Daban las once y media de la mañana. Roga había llegado temprano.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Era una mañana lúgubre, como todas, vaya. Llovía a cántaros y no había señales de que fuera a detenerse nunca. <br />
<br />
El Torreón de Pruebas era una inmensa torre de placas de acero, tan alta como cualquier otra allí en Amegakure. Su interior estaba plagado de campos de entrenamiento y uno de ellos en particular, el más grande de todos, hacía la de estadio para ocasiones especiales, torneos, y exámenes. Algún Señor Feudal, de hecho, habrá estado en su palco alguna vez. También tenía sendas gradas alrededor para los espectadores.<br />
<br />
Era un espacio imponente. Amplio, sin ninguna disturbación en su terreno. Ideal para las prácticas que requirieran ninjutsu de gran escala y menesteres de ese tipo. <br />
<br />
Daban las once y media de la mañana. Roga había llegado temprano.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Un enfrentamiento anunciado]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-un-enfrentamiento-anunciado</link>
			<pubDate>Mon, 23 Apr 2018 12:49:03 +0200</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=2">Amedama Daruu</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-un-enfrentamiento-anunciado</guid>
			<description><![CDATA[La alarma del despertador llevaba un tiempo sonando, pero el chico, que se hacía el dormido, seguía boca abajo. Si por él fuera, bien hubiera estado que se ahogara con la cara enterrada en la almohada. Un grito de rabia y de impotencia se ahogó en el cojín, y finalmente, un brazo se movió y golpeó el timbre, cesando el <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">ring</span> del reloj.<br />
<br />
<span style="color: mediumseagreen;" class="mycode_color">—Aaaagghhhhh.</span> —Daruu se dio la vuelta y respiró hondo varias veces. <span style="color: plum; font-style: italic;">«Digo yo que tendré que levantarme en algún momento...»</span><br />
<br />
La casa de los Amedama estaba más vacía que nunca por las mañanas sin la presencia de Kiroe. Finalmente, Kori convenció a Zetsuo de que le diera el alta a Daruu, que ya se encontraba bien. La madre de Daruu también se encontraba bien, pero había una diferencia fundamental entre ellos dos. Que la mujer era la que había donado los ojos, y por tanto, se encontraba en un largo proceso de rehabilitación en el que le estaban enseñando a desenvolverse, más o menos, por sí misma.<br />
<br />
Daruu levantó la persiana y gimió con fastidio cuando la luz entró por la ventana y le cegó los ojos. En Amegakure raro era el día en el que hiciese sol, pero como mínimo siempre había una capa de espesas nubes tapando el cielo. Pero aún con el tenue brillo que conseguía atravesar las nubes, el cambio con la oscuridad total fue brusco y nada bienvenido. El muchacho bostezó y se restregó los párpados, tratando de habituarse. Abrió el cajón de la mesita y se echó un poco de colirio en cada ojo. Parpadeó un par de veces y se miró en el espejo que tenía al lado del armario.<br />
<br />
<span style="color: plum; font-style: italic;">«Buenos días otra vez, ojos nuevos»</span>, pensó. Tardaría en habituarse. En el hospital no había tenido un espejo todas las mañanas para mirarse, pero en casa sí.<br />
<br />
No perdió mucho tiempo, porque si no llegaría tarde, y se dio una ducha caliente y agradable, desayunó y se vistió con su nueva indumentaria de ninja, todavía por estrenar. Volvió a mirarse al espejo. <span style="color: plum; font-style: italic;">«En el fondo, me quedan bien.»</span> Se sintió mal con su madre por tener ese tipo de pensamientos. <span style="color: plum; font-style: italic;">«Soy un desastre: me siento mal por pensar mal, me siento mal por pensar bien...»</span><br />
<br />
Le echó un vistazo al reloj de la cocina. Todavía llegaba con tiempo. Pero no le haría daño tampoco llegar sin estrés y relajarse allí.<br />
<br />
Abrió la puerta de casa y bajó las escaleras. Para salir a la calle, Daruu tenía que cruzar la <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Pastelería de Kiroe-chan</span>. El corto trecho entre el pie de las escaleras y la puerta de la cafetería-pastelería era lo más duro: ver los estantes vacíos, sentir el local frío, las sillas encima de las mesas... y la ausencia de su madre, una vez más, que a esas horas ya estaría en la barra preparando café para los clientes habituales.<br />
<br />
Ay, los clientes habituales. Por supuesto, Daruu tenía que reconocer que era normal que preguntasen por su madre, pero eso no hacía más pesado comunicar la noticia a cada uno de ellos, soportar sus caras, e incluso los gestos de ligero desagrado que ponían cuando le miraban a los ojos. Era normal, pero no era fácil. En particular, había una señora mayor que siempre venía todas las mañanas a charlar con su madre y a tomarse un café, la señora Shiroyama, que todas las mañanas pretendía pasarse a charlar también con él. Daruu siempre tenía que disculparse y asegurar de que tenía que irse a entrenar, pero la mujer siempre conseguía arrancarle un par de comentarios sobre cómo se encontraba su madre.<br />
<br />
<span style="color: mediumseagreen;" class="mycode_color">—Deseando volver para escucharla a usted, Shiroyama-san</span> —dijo, con una ligera inclinación y una sonrisa—. <span style="color: mediumseagreen;" class="mycode_color">Ahora, si me disculpa, tengo que irme, que el sensei me ha citado.</span><br />
<br />
<span style="color: lightpink;" class="mycode_color">—¡Que sepas que cuando se recupere seré yo la que le haga un bizcocho a ella por una vez!</span><br />
<br />
<span style="color: mediumseagreen;" class="mycode_color">—¡Y estoy seguro de que se lo agradecerá muchísimo, de verdad! Se lo comentaré cuando la vea, ¡pase un buen día!</span><br />
<br />
Daruu se alejó prácticamente corriendo de allí aunque no tuviera prisa, en parte porque desde que había salido del hospital odiaba estar en casa.<br />
<br />
Había pasado aproximadamente una semana del alta, y Daruu había estado entrenando duro todo ese tiempo. No sólo porque estaba seguro de que Ayame también había estado haciéndolo, en previsión del combate que iban a disputar por orden de Kori-sensei, sino porque, y sobretodo por esto, tenía mucho que aprender si quería estar a la altura de otros ninjas ahora que había perdido su Kekkei Genkai. El estilo de pelea de los Hyuuga resultó ser bastante más dependiente de sus habilidades genéticas de lo que él mismo pensaba al tenerlo tan asimilado. Él mismo había pedido la semana de tregua. Y durante esa semana, había desarrollado una técnica nueva y todo. Pero para él no era suficiente. Al final, tuvo que tomarse un día de descanso, el último, o si no no hubiera llegado en forma al combate aquella mañana.<br />
<br />
Kori les había citado en la cima del Torreón de Prueba, una gruesa y altísima torre donde tenían lugar combates de celebración, exámenes y otro tipo de exhibiciones. Pero normalmente estaba vacío, y a aquella hora de la mañana ni siquiera habría mirones en las gradas. Era un terreno perfecto para dar rienda suelta a su Ninjutsu.<br />
<br />
Daruu entró en la recepción y tomó línea recta directa hacia el ascensor, que tardó un rato en llegar arriba del todo. Una vez allí, salió y caminó hacia el centro. Estaba sólo todavía. Se quedó allí plantado, y por primera vez en toda la mañana se percató de que no llovía. Para los supersticiosos, mal augurio.<br />
<br />
Para los que les habían arrancado los ojos en un día de lluvia, aquello no era más que un día normal en el que podías mirar hacia arriba sin ninguna molestia. Si hubiera hecho sol, ya sería otro cantar. A Daruu le hubiese molestado mucho luchar con la molestia del sol cegándole a cada rato.<br />
<br />
Así estaba bien. Todo cubierto de nubes claras y oscuras, podías mantener los ojos abiertos sin casi entrecerrar los párpados. Perfecto por él.<br />
<br />
Se sentó en el centro del campo del estadio en <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">seiza</span>, y decidió dedicarle un rezo al silencio y a la quietud, hasta que los hermanos Aotsuki hicieran acto de presencia.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[La alarma del despertador llevaba un tiempo sonando, pero el chico, que se hacía el dormido, seguía boca abajo. Si por él fuera, bien hubiera estado que se ahogara con la cara enterrada en la almohada. Un grito de rabia y de impotencia se ahogó en el cojín, y finalmente, un brazo se movió y golpeó el timbre, cesando el <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">ring</span> del reloj.<br />
<br />
<span style="color: mediumseagreen;" class="mycode_color">—Aaaagghhhhh.</span> —Daruu se dio la vuelta y respiró hondo varias veces. <span style="color: plum; font-style: italic;">«Digo yo que tendré que levantarme en algún momento...»</span><br />
<br />
La casa de los Amedama estaba más vacía que nunca por las mañanas sin la presencia de Kiroe. Finalmente, Kori convenció a Zetsuo de que le diera el alta a Daruu, que ya se encontraba bien. La madre de Daruu también se encontraba bien, pero había una diferencia fundamental entre ellos dos. Que la mujer era la que había donado los ojos, y por tanto, se encontraba en un largo proceso de rehabilitación en el que le estaban enseñando a desenvolverse, más o menos, por sí misma.<br />
<br />
Daruu levantó la persiana y gimió con fastidio cuando la luz entró por la ventana y le cegó los ojos. En Amegakure raro era el día en el que hiciese sol, pero como mínimo siempre había una capa de espesas nubes tapando el cielo. Pero aún con el tenue brillo que conseguía atravesar las nubes, el cambio con la oscuridad total fue brusco y nada bienvenido. El muchacho bostezó y se restregó los párpados, tratando de habituarse. Abrió el cajón de la mesita y se echó un poco de colirio en cada ojo. Parpadeó un par de veces y se miró en el espejo que tenía al lado del armario.<br />
<br />
<span style="color: plum; font-style: italic;">«Buenos días otra vez, ojos nuevos»</span>, pensó. Tardaría en habituarse. En el hospital no había tenido un espejo todas las mañanas para mirarse, pero en casa sí.<br />
<br />
No perdió mucho tiempo, porque si no llegaría tarde, y se dio una ducha caliente y agradable, desayunó y se vistió con su nueva indumentaria de ninja, todavía por estrenar. Volvió a mirarse al espejo. <span style="color: plum; font-style: italic;">«En el fondo, me quedan bien.»</span> Se sintió mal con su madre por tener ese tipo de pensamientos. <span style="color: plum; font-style: italic;">«Soy un desastre: me siento mal por pensar mal, me siento mal por pensar bien...»</span><br />
<br />
Le echó un vistazo al reloj de la cocina. Todavía llegaba con tiempo. Pero no le haría daño tampoco llegar sin estrés y relajarse allí.<br />
<br />
Abrió la puerta de casa y bajó las escaleras. Para salir a la calle, Daruu tenía que cruzar la <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Pastelería de Kiroe-chan</span>. El corto trecho entre el pie de las escaleras y la puerta de la cafetería-pastelería era lo más duro: ver los estantes vacíos, sentir el local frío, las sillas encima de las mesas... y la ausencia de su madre, una vez más, que a esas horas ya estaría en la barra preparando café para los clientes habituales.<br />
<br />
Ay, los clientes habituales. Por supuesto, Daruu tenía que reconocer que era normal que preguntasen por su madre, pero eso no hacía más pesado comunicar la noticia a cada uno de ellos, soportar sus caras, e incluso los gestos de ligero desagrado que ponían cuando le miraban a los ojos. Era normal, pero no era fácil. En particular, había una señora mayor que siempre venía todas las mañanas a charlar con su madre y a tomarse un café, la señora Shiroyama, que todas las mañanas pretendía pasarse a charlar también con él. Daruu siempre tenía que disculparse y asegurar de que tenía que irse a entrenar, pero la mujer siempre conseguía arrancarle un par de comentarios sobre cómo se encontraba su madre.<br />
<br />
<span style="color: mediumseagreen;" class="mycode_color">—Deseando volver para escucharla a usted, Shiroyama-san</span> —dijo, con una ligera inclinación y una sonrisa—. <span style="color: mediumseagreen;" class="mycode_color">Ahora, si me disculpa, tengo que irme, que el sensei me ha citado.</span><br />
<br />
<span style="color: lightpink;" class="mycode_color">—¡Que sepas que cuando se recupere seré yo la que le haga un bizcocho a ella por una vez!</span><br />
<br />
<span style="color: mediumseagreen;" class="mycode_color">—¡Y estoy seguro de que se lo agradecerá muchísimo, de verdad! Se lo comentaré cuando la vea, ¡pase un buen día!</span><br />
<br />
Daruu se alejó prácticamente corriendo de allí aunque no tuviera prisa, en parte porque desde que había salido del hospital odiaba estar en casa.<br />
<br />
Había pasado aproximadamente una semana del alta, y Daruu había estado entrenando duro todo ese tiempo. No sólo porque estaba seguro de que Ayame también había estado haciéndolo, en previsión del combate que iban a disputar por orden de Kori-sensei, sino porque, y sobretodo por esto, tenía mucho que aprender si quería estar a la altura de otros ninjas ahora que había perdido su Kekkei Genkai. El estilo de pelea de los Hyuuga resultó ser bastante más dependiente de sus habilidades genéticas de lo que él mismo pensaba al tenerlo tan asimilado. Él mismo había pedido la semana de tregua. Y durante esa semana, había desarrollado una técnica nueva y todo. Pero para él no era suficiente. Al final, tuvo que tomarse un día de descanso, el último, o si no no hubiera llegado en forma al combate aquella mañana.<br />
<br />
Kori les había citado en la cima del Torreón de Prueba, una gruesa y altísima torre donde tenían lugar combates de celebración, exámenes y otro tipo de exhibiciones. Pero normalmente estaba vacío, y a aquella hora de la mañana ni siquiera habría mirones en las gradas. Era un terreno perfecto para dar rienda suelta a su Ninjutsu.<br />
<br />
Daruu entró en la recepción y tomó línea recta directa hacia el ascensor, que tardó un rato en llegar arriba del todo. Una vez allí, salió y caminó hacia el centro. Estaba sólo todavía. Se quedó allí plantado, y por primera vez en toda la mañana se percató de que no llovía. Para los supersticiosos, mal augurio.<br />
<br />
Para los que les habían arrancado los ojos en un día de lluvia, aquello no era más que un día normal en el que podías mirar hacia arriba sin ninguna molestia. Si hubiera hecho sol, ya sería otro cantar. A Daruu le hubiese molestado mucho luchar con la molestia del sol cegándole a cada rato.<br />
<br />
Así estaba bien. Todo cubierto de nubes claras y oscuras, podías mantener los ojos abiertos sin casi entrecerrar los párpados. Perfecto por él.<br />
<br />
Se sentó en el centro del campo del estadio en <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">seiza</span>, y decidió dedicarle un rezo al silencio y a la quietud, hasta que los hermanos Aotsuki hicieran acto de presencia.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[El combate retrasado]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-el-combate-retrasado</link>
			<pubDate>Fri, 21 Apr 2017 23:30:21 +0200</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=12">Karamaru</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-el-combate-retrasado</guid>
			<description><![CDATA[<div style="background: #000; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020; margin-top: 5px;">
    <div style="color: #cfcfcf; font-weight: bold; padding: 8px; width: auto;">
        <input type="button" class="button spoiler-button" style="font-weight: bold;" value="OFF" /><br />
    </div>
    <div class="quotecontent">
        <div style="padding: 8px; display: none; border-bottom-right-radius: 5px; border-bottom-left-radius: 5px;">Keisuke, te avisó que suelo postear a veces en una PC que solo tiene el teclado en configuración inglesa y no lo puedo cambiar. Así que perdona si a veces posteo sin Ñ, ni ¿ ni pongo tildes <img src="https://ninjaworld.es/images/emotes/dosuveses/10.gif" alt="Lengua" title="Lengua" class="smilie smilie_57" /></div>
    </div>
</div>
<br />
Hacía poco tiempo que había estado en ese mismo edificio, todavía quedaban en su mente recuerdos vivos. La mujer que se transformaba en agua, la que se transformaba en papel, los dos luchadores y el congelante albino. Una pelea evitada, otra negada por parte del calvo, y otra negada propuesto por el mismo. Había sido un día extraño de demasiada actividad, era difícil de olvidar.<br />
<br />
Pero ese día todo era tranquilo y regular. Pocas personas en cada piso, lo justo y necesario para no estar abarrotado pero que haya algún combatiente o entrenador dandole vida al asunto. Karamaru se encontraba en uno de los pisos más altos, solo sobre un gran tatami de varios metros de diámetro.<br />
<br />
Sentado, piernas cruzadas, manos sobre las rodillas y ojos cerrados. Los sonidos del ambiente lo ayudaban a entrenamiento de meditación, uno que rara vez ocurría en aquel edificio. El metal, manejado por claros expertos, chocando. La madera, manejada por obvios novatos, golpeando. Pequeños rayos, llamas y vientos bruscos quebrando el silencio, en cantidades suficientes para no destrozar nada de aquel apacible lugar. Al menos apacible en aquel momento para algunos, como para Karamaru en aquel momento.<br />
<br />
<span style="color: dodgerblue;" class="mycode_color">«Faltará mucho...»</span>- pensaba un impaciente pero calmo monje.<br />
<br />
Ocupaba en solitario aquel tatami de color beige, pero no en posición central. Se encontraba cerca de la circunferencia, dejando un lado opuesto disponible para alguna persona lo suficientemente valiente o confianzuda o divertida, como para entretenerse un rato a base de puños y movimientos ágiles. Porque la realidad era que Karamaru no había entablado combate nunca con un extranjero, nunca desde que había abandonado la relativa comodidad de su templo.<br />
<br />
El calvo chasqueó la lengua, demostrándose a si mismo que sus horas de meditación estaban concluyendo y nadie de toda aquella aldea pasó cerca de él para <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">jugar</span> un rato.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="background: #000; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020; margin-top: 5px;">
    <div style="color: #cfcfcf; font-weight: bold; padding: 8px; width: auto;">
        <input type="button" class="button spoiler-button" style="font-weight: bold;" value="OFF" /><br />
    </div>
    <div class="quotecontent">
        <div style="padding: 8px; display: none; border-bottom-right-radius: 5px; border-bottom-left-radius: 5px;">Keisuke, te avisó que suelo postear a veces en una PC que solo tiene el teclado en configuración inglesa y no lo puedo cambiar. Así que perdona si a veces posteo sin Ñ, ni ¿ ni pongo tildes <img src="https://ninjaworld.es/images/emotes/dosuveses/10.gif" alt="Lengua" title="Lengua" class="smilie smilie_57" /></div>
    </div>
</div>
<br />
Hacía poco tiempo que había estado en ese mismo edificio, todavía quedaban en su mente recuerdos vivos. La mujer que se transformaba en agua, la que se transformaba en papel, los dos luchadores y el congelante albino. Una pelea evitada, otra negada por parte del calvo, y otra negada propuesto por el mismo. Había sido un día extraño de demasiada actividad, era difícil de olvidar.<br />
<br />
Pero ese día todo era tranquilo y regular. Pocas personas en cada piso, lo justo y necesario para no estar abarrotado pero que haya algún combatiente o entrenador dandole vida al asunto. Karamaru se encontraba en uno de los pisos más altos, solo sobre un gran tatami de varios metros de diámetro.<br />
<br />
Sentado, piernas cruzadas, manos sobre las rodillas y ojos cerrados. Los sonidos del ambiente lo ayudaban a entrenamiento de meditación, uno que rara vez ocurría en aquel edificio. El metal, manejado por claros expertos, chocando. La madera, manejada por obvios novatos, golpeando. Pequeños rayos, llamas y vientos bruscos quebrando el silencio, en cantidades suficientes para no destrozar nada de aquel apacible lugar. Al menos apacible en aquel momento para algunos, como para Karamaru en aquel momento.<br />
<br />
<span style="color: dodgerblue;" class="mycode_color">«Faltará mucho...»</span>- pensaba un impaciente pero calmo monje.<br />
<br />
Ocupaba en solitario aquel tatami de color beige, pero no en posición central. Se encontraba cerca de la circunferencia, dejando un lado opuesto disponible para alguna persona lo suficientemente valiente o confianzuda o divertida, como para entretenerse un rato a base de puños y movimientos ágiles. Porque la realidad era que Karamaru no había entablado combate nunca con un extranjero, nunca desde que había abandonado la relativa comodidad de su templo.<br />
<br />
El calvo chasqueó la lengua, demostrándose a si mismo que sus horas de meditación estaban concluyendo y nadie de toda aquella aldea pasó cerca de él para <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">jugar</span> un rato.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[El rey del torreón]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-el-rey-del-torreon</link>
			<pubDate>Sat, 18 Feb 2017 14:14:18 +0100</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=374">Manase Mogura</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-el-rey-del-torreon</guid>
			<description><![CDATA[Todos tienen su rutina de entrenamiento y su lugar preferido para hacerlo, pero nunca está demás hacer algún cambio y buscar un sitio menos común, encontrarse con gente nueva e intentar trabar amistad o encontrar a ese rival con el que algunos tanto sueñan.<br />
<br />
Ese día, curiosamente parecía que varios habían tenido esa mismo tipo de pensamiento. El torreón de pruebas se notaba bastante concurrido teniendo en cuenta de que no se estaba celebrando ningún tipo de evento oficial. En las gradas había algunos grupos de jóvenes ninjas, algunos carecían de bandana, otros la relucían orgullosamente en su frente u otra parte de su cuerpo.<br />
<br />
Estudiantes y graduados por igual parecían disfrutar de la jornada ya sea observando o participando activamente de los entrenamientos que algunos estaban organizando de forma grupal, mucha camaradería en el aire.<br />
<br />
En un rincón parecía que la cosa se ponía más seria, shinobi y kunoichi se amontonaban formando un perímetro, en su interior dos genin cruzaban miradas, se los notaba listos para pelear. Desde las gradas más cercanas a estos, otras personas parecían hacer comentarios sobre lo que sucedía.<br />
<br />
Mogura, por su parte, formaba parte de aquellos espectadores en las gradas. La unica diferencia es que no estaba tan pendiente de los comentarios, a pesar de que podía escuchar perfectamente lo que la mayoría estaba cuchicheando. Él se había procurado un lugar cercano a las escaleras de las gradas y tenía su kit médico a mano.<br />
<br />
Lejos de intentar entablar combate, estaba esperando lo que era obvio que iba a pasar, alguien resultaría herido. No era un banquero de la guerra ni nada parecido, simplemente era un genin médico que consideraba que cualquier tipo de experiencia venía bien.<br />
<br />
<span style="color: lightseagreen;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Y este lugar ofrece una buena chance de darle uso a esas habilidades.</span></span><br />
<br />
Pensaba el joven de cabello azabache, atento a lo que estaba pasando en aquel perímetro improvisado en la arena.<br />
<br />
<div style="background: #000; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020; margin-top: 5px;">
    <div style="color: #cfcfcf; font-weight: bold; padding: 8px; width: auto;">
        <input type="button" class="button spoiler-button" style="font-weight: bold;" value="Off" /><br />
    </div>
    <div class="quotecontent">
        <div style="padding: 8px; display: none; border-bottom-right-radius: 5px; border-bottom-left-radius: 5px;">Bueno, acá está el post que les debía. Creo que ya podemos ir empezando.<br />
<br />
No veo mucho caso en poner alguna regla en particular sobre el tiempo de post, así que vayan posteando a medida que puedan.<br />
<br />
Sobre los turnos no tengo nada pensado más que por orden de llegada.</div>
    </div>
</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Todos tienen su rutina de entrenamiento y su lugar preferido para hacerlo, pero nunca está demás hacer algún cambio y buscar un sitio menos común, encontrarse con gente nueva e intentar trabar amistad o encontrar a ese rival con el que algunos tanto sueñan.<br />
<br />
Ese día, curiosamente parecía que varios habían tenido esa mismo tipo de pensamiento. El torreón de pruebas se notaba bastante concurrido teniendo en cuenta de que no se estaba celebrando ningún tipo de evento oficial. En las gradas había algunos grupos de jóvenes ninjas, algunos carecían de bandana, otros la relucían orgullosamente en su frente u otra parte de su cuerpo.<br />
<br />
Estudiantes y graduados por igual parecían disfrutar de la jornada ya sea observando o participando activamente de los entrenamientos que algunos estaban organizando de forma grupal, mucha camaradería en el aire.<br />
<br />
En un rincón parecía que la cosa se ponía más seria, shinobi y kunoichi se amontonaban formando un perímetro, en su interior dos genin cruzaban miradas, se los notaba listos para pelear. Desde las gradas más cercanas a estos, otras personas parecían hacer comentarios sobre lo que sucedía.<br />
<br />
Mogura, por su parte, formaba parte de aquellos espectadores en las gradas. La unica diferencia es que no estaba tan pendiente de los comentarios, a pesar de que podía escuchar perfectamente lo que la mayoría estaba cuchicheando. Él se había procurado un lugar cercano a las escaleras de las gradas y tenía su kit médico a mano.<br />
<br />
Lejos de intentar entablar combate, estaba esperando lo que era obvio que iba a pasar, alguien resultaría herido. No era un banquero de la guerra ni nada parecido, simplemente era un genin médico que consideraba que cualquier tipo de experiencia venía bien.<br />
<br />
<span style="color: lightseagreen;" class="mycode_color"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Y este lugar ofrece una buena chance de darle uso a esas habilidades.</span></span><br />
<br />
Pensaba el joven de cabello azabache, atento a lo que estaba pasando en aquel perímetro improvisado en la arena.<br />
<br />
<div style="background: #000; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020; margin-top: 5px;">
    <div style="color: #cfcfcf; font-weight: bold; padding: 8px; width: auto;">
        <input type="button" class="button spoiler-button" style="font-weight: bold;" value="Off" /><br />
    </div>
    <div class="quotecontent">
        <div style="padding: 8px; display: none; border-bottom-right-radius: 5px; border-bottom-left-radius: 5px;">Bueno, acá está el post que les debía. Creo que ya podemos ir empezando.<br />
<br />
No veo mucho caso en poner alguna regla en particular sobre el tiempo de post, así que vayan posteando a medida que puedan.<br />
<br />
Sobre los turnos no tengo nada pensado más que por orden de llegada.</div>
    </div>
</div>]]></content:encoded>
		</item>
	</channel>
</rss>