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Una nueva generación (¡Final de temporada!) T1

Tras la muerte de la mayoría de Señores Feudales a manos de la banda de criminales Dragón Rojo en el Torneo de los Dojos, el mundo ha pegado un giro de 180 grados. Las sombras de un nuevo Daimyo en el País de la Espiral preocupan a Sarutobi Hanabi. En el País de la Tormenta, Amekoro Yui ha creado secretamente el cargo de Tormenta mientras hace creer al resto del mundo que es la nueva Señora. En el País del Bosque, el único Daimyo superviviente teme por su vida. Pero no sólo los Tres Grandes han visto el status quo totalmente quebrado.

En el País del Fuego se extendió el caos, y hace tiempo ya que el Jūchin del Valle de los Dojos lo conquistó, expulsando a unas mafias que todavía colean, buscadas por los sámurais. En el País del Viento hay una cruda guerra civil a varios bandos, y en el de la Tierra hay rumores de que una está a punto de llegar. El País del Agua, quizás, esté en el centro de todo. Y si no lo está, debería preocuparse por demostrarlo, pues las sospechas sobre Umigarasu crecen cada vez más. Las aldeas saben que algo planea, al principio con Dragón Rojo, ahora quizás al margen de Dragón Rojo, según las últimas informaciones.

Pero quizás estos asuntos no sean más que la punta del iceberg de las amenazas de los ninjas. Kurama, junto a sus Generales, asegura ser el próximo Emperador de Oonindo. Nadie lo dice abiertamente, pero todo el mundo sabe que algún día presentará la guerra a las puertas de cualquiera de nosotros.
#1
En muchos casos, la gente recurría al distrito comercial para satisfacer su ocio. Digamos, era el lugar por excelencia en Amegakure para salir, ya que ahí podías encontrar de todo. Y cuando nos referimos a "de todo", es en el sentido casi literal de la frase. Nadie se esperaba lo que estaba ocurriendo ese día en el lugar.

¡VAMOS VAMOS!

Unos ruidos y gritos provenían de una gran ronda de gente que se había formado en una de las calles del distrito. Toda la muchedumbre se encontraba alentando.

¡SIGAN ASÍ!
¡ESTOS TIPOS ESTAN LOCOS!

La gente estaba totalmente efusiva y sorprendida por no creer lo que estaban viendo. Si se tenía la suficiente suerte para ver lo que estaba pasando dentro, se entendería fácilmente la reacción de las masas.

Tres hombres se encontraban montando el espectáculo. Los 3, al mismo tiempo, se encontraba haciendo lo que se le denomina jueguitos o dominadas, cada uno con su balón correspondiente. Ya llevaban un tiempo y aún no se les caía la pelota. Pero, lo que era realmente sorprendente, es que estaban haciendo los mismos movimientos, coreografiados de una manera totalmente perfecta. Sus movimientos no fallaban, parecían marionetas que se movían al unísono, pero con movimientos totalmente humanos.

Había un detalle, no menor, que la gente no estaba teniendo en cuenta o que no le daban importancia. Las caras de cada showman no demostraba lo que estaban haciendo, incluso ninguno de los tres estaba mirando la pelota, sino para delante. Y no parecían estar realmente contentos con su actuación.

Si se miraba las espaldas de cada uno de ellos, se notaría que estaban conectados por una muy fina sombra que provenía de un callejón muy cercano a ellos. Incluso, si se estaba lo suficientemente cerca del callejón, de vez en cuando se escuchaba una risilla.

Nosotros no estamos haciendo esto ¡Queremos parar! — exclamó uno de los tres que estaban en el centro.

La gente solo rio, pensando que la broma esa formaba parte del show.
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#2
Amedama Daruu caminaba distraído por las zonas menos concurridas del Distrito Comercial. Era por la mañana, cuando solía haber menos gente. El único momento del día en el que el Hyūga podía tolerar aquellas calles. Por eso se sorprendió cuando escuchó silbidos, gritos. Uno en particular llamó su atención.

¡ESTOS TIPOS ESTÁN LOCOS!

Alarmado, se movió rápido cruzando un callejón y se encontró con una marabunta. Chasqueó la lengua y se abrió paso a través de la gente para averiguar de qué se trataba. Pero no lo consiguió. Se llevó la mano a la frente pensando que en realidad estaba siendo bastante estúpido, y se apartó de todo el mundo.

«Byakugan.»

Con su dōjutsu, pasó a través de la gente y se topó con una curiosa escena: tres tipos daban toques a tres balones, de forma totalmente coordinada. Había algo extraño, no obstante. Desde sus pies, un chakra ajeno se filtraba hacia el cuerpo y les movía los brazos y las piernas. «¿Un genjutsu? ¿Quién será el bastardo...?»

Nosotros no estamos haciendo esto. ¡Queremos parar! —exclamó uno de los hombres.

Daruu entornó los ojos y enfocó con cuidado. Una fina sombra bifurcaba y se ataba a las suyas. La sombra se filtraba hasta un callejón. Más allá, una chiquilla, una genin, utilizando un Ninjutsu para pasárselo bien. Daruu entornó la mirada un poco más, y comenzó a caminar alrededor de los edificios...


· · ·


¡ZAS!

Jun sintió en la nuca el imponente golpe de una colleja bien dada. De esas que te da tu madre cuando metes la mano en el tarro de galletas si no corresponde.

¿No te da vergüenza? Los ninjas están para proteger a la gente, no para hacer esto. ¿No tienes nada mejor que hacer? —riñó un joven, de cabellos negros y ojos con un extraño color blanco, sin pupilas. Las venas de los laterales estaban hinchadas, lo que le hacía adoptar un aspecto aún más aterrador. Si es que la placa de jōnin no daba a entender ya que se había metido en un buen lío—. A ver. Nombre completo, por favor.

El jōnin de la Lluvia había aparecido de la nada por la espalda. Incluso si Jun se hubiese volteado, habría jurado que allí no había nadie apenas hacía un instante.

¤ Suiton: Amegakure no Jutsu
¤ Elemento Agua: Técnica del Ocultación en la Lluvia
- Legado de: Sumizu Kouta en la antigüedad
- Tipo: Apoyo
- Rango: C
- Requisitos: Suiton 40
- Gastos: 16 CK (impide regeneración de chakra)
- Daños: -
- Efectos adicionales: Vuelve invisible al usuario en la lluvia
- Sellos: Tigre
- Velocidad: Lenta
- Alcance y dimensiones: -
Variante del Meisagakure no Jutsu que utiliza el chakra Suiton para ocultarse en cualquier ambiente en el que haya lluvia, con menor dificultad y mayor efectividad. El usuario se volverá completamente invisible ojos normales, sólo siendo descubierto por shinobi que dispongan de otro método de rastreo (por ejemplo, un dōjutsu). Un personaje con 40 puntos más en Percepción que la Inteligencia del ejecutor detectará sin problemas la silueta del usuario en medio de la lluvia. El usuario podrá moverse únicamente con sigilo, y en cualquier caso realizar un movimiento ofensivo arruinará la concentración necesaria para mantener el jutsu activo.
· Marcas de sangre ~ 飴
No hay marcas de sangre registradas.
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#3
A pesar de que el show continuaba, iba a llegar un momento en el que la Nara se iba a terminar cansando, ya que la técnica que utiliza genera un cierto cansancio si se abusa mucho de ella. Pero esto no iba a ser lo que pare todo de golpe. Había un tercero que no quería que eso continuase.

¡ZAS!

¡AHHH!

Gritó con cierta fuerza cuando sintió un señor golpe detrás suyo y llevó directo sus manos a la nuca. Mientras tanto, la concentración se le fue por el excusado y el Kagemane se terminó deshaciendo. Los tres hombres terminaron liberados de las sombras y el público dejó caer una interjección, decepcionados al ver como caían las pelotas.

¡Hijo de p-

A pesar de la leve oscuridad del lugar, cuando pegó la media vuelta, lo primero que divisó fue una placa de jōnin. Pero, aún más aterrador que eso, estaba en frente de un muchacho con unos ojos totalmente blancos y se notaba como las venas a un lado de los ojos estaban totalmente hinchadas. No podía ver bien todos sus rasgos faciales, esos ojos acaparaban la atención total de Jun.

He-heeey. No hay porque ponerse así. Se lo estaban pasando bien. — movía las manos para ambos lados, intentando restarle importancia al asunto. Notoriamente, se le veía nerviosa y se le notaba un poco en la voz, que sufría de un leve temblor. —Escucha, n-no hay necesidad de hacer esto. Ninguna persona sufrió daño alguno acá.

Cada segundo que pasaba era como si esos ojos le penetraran la psique ¿Qué mierda era eso? «Puto ciego de mierda.» Ni siquiera había entendido como la había encontrado. Quizás una técnica o tenía información de que algo pasaba ahí. Claro, estaba ciego o sino no entendía de que mierda se trataba eso. «Espera, ¿y si?»

La chica empezó a caminar de cuclillas para atrás, haciendo el mínimo ruido posible y mirando fijo al "ciego", esperando que este no la escuche y pueda salir lo más rápido de esa situación.
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#4
A juzgar por lo que ellos dijeron, creo que sí sufrieron algo de daño, ¿eh? Nombre completo —dijo—. No volveré a repetirlo. El siguiente paso es una noche de calabozo en la Torre de la Arashikage. No será agradable.

Jun se le quedó mirando durante unos largos segundos. Luego, comenzó a retroceder poco a poco, mirándole fijamente. Daruu fijó la mirada en ella. Jun fijó la mirada en él. Daruu la seguía con la mirada.

Buey, Jabalí, Caballo, Rata, Palmada.

Aquél jōnin formuló los sellos a una velocidad casi imperceptible para Jun. Detrás de Daruu, al final del callejón, creció un enorme muro lleno de afilados pinchos sangrantes que taponó toda la salida. Si Jun miraba detrás de ella, vería que otro muro similar había crecido al otro lado del callejón.

»¿A dónde vas? —Daruu sonrió.

¤ Magen: Kokoni Arazu no Jutsu
¤ Ilusión Demoníaca: Técnica de los Falsos Alrededores
- Tipo: Apoyo (Genjutsu ambiental)
- Rango: D
- Requisitos: Genjutsu 25
- Gastos: 30 CK (impide regeneración de chakra)
- Daños: -
- Efectos adicionales: (ver descripción)
- Sellos: Buey → Jabalí → Caballo → Rata → Palmada
- Velocidad: Instantánea
- Alcance y dimensiones:
  • Puede ser utilizada a una distancia de 100 metros (debe conocerse el lugar a modificar a la perfección o poder observarlo) y tiene un radio de efecto de 5 metros
  • (Genjutsu 40) El radio de efecto de la técnica aumenta hasta los 25 metros
  • (Genjutsu 60) El radio de efecto de la técnica aumenta hasta los 50 metros
  • (Genjutsu 80) El radio de efecto de la técnica aumenta hasta los 100 metros
Esta ilusión permite modificar pequeños detalles del entorno para hacer creer a aquellos que se encuentran allí que es de una manera diferente a cómo es realmente. Los usuarios de Genjutsu más novatos podrían cambiar cosas como el color de una puerta, el letrero que cuelga de ella o esconder una trampa de forma astuta. Los más aventajados serán capaces de cambiar por completo el aspecto de un lugar durante el tiempo de ejecución de la técnica. Aunque el ejecutor puede hacer más cosas mientras la ilusión esté activa, ésta consume gran parte de su concentración, sobretodo a medida que se aplica sobre terrenos más grandes. El usuario deberá rolear esto en consecuencia con su nivel de Inteligencia actual. Ni qué decir tiene que cualquier daño causado al usuario de la técnica desbaratará la treta.
· Marcas de sangre ~ 飴
No hay marcas de sangre registradas.
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#5
Bueno, odiaba estar en su casa y soportar a su padre, quizás el calabozo no estaba tan mal. Le hubiera gustado saber si le dan comida allí y, con eso en mente, se lo pensaba dos veces. Pero, no, si la llevaban al calabozo y alguno de sus padres se enteraban, la mataban. Apreciando eso, si se enteraban que un jōnin le estaba llamando la atención por hacer algún disturbio, también se la harían pasar feo.

Espera, si nos tranquilizamos vamos a pod-.

Antes de que pueda decir algo, el de los ojos blancos empezó una secuencia de sellos. Claro, eso se sabía porque no había otra cosa que esté haciendo con las manos, pero la velocidad que empleaba para hacerlo parecía inhumana. Jun nunca había visto tal velocidad para hacer un sello en su vida, ni siquiera pensaba que eso era posible.

PERO ¡¿QUÉ CARAJOS ES ESO?!

El gran muro que apareció al final del callejón tenía un aspecto desagradable para la muchachita. Nuevamente, en su vida había visto algo similar. Pero ese no era el verdadero problema, sino que la estructura también estaba a las espaldas de ella. Detuvo su andar y se tuvo que quedar mano a mano con el chico, frente a esos ojos tan extravagantes. Miró para todos lados, buscando una salida, pero sabía que no tenía muchas opciones de escape. Conocía sus fortalezas, y sabía que la velocidad no era una de ellas.

Aceptando su destino, pegó un fuerte suspiro y dejó de mirar esos ojos del inframundo.

Nara Jun. — frunció el ceño, ligeramente molesta por encontrarse tan arrinconada. Literalmente. —¿Y ahora? ¿Qué vas a hacer con eso?

Tenía miedo de haberse metido en un problema grande. Vivía buscando los problemas, a veces no intencionalmente, pero esta vez había llegado un poco lejos y la habían agarrado con las manos en la masa.
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#6
¿Ves? —Sonrió Daruu—. No era tan difícil. —El Hyūga formuló el sello del Carnero—. ¡Kai! —Las paredes ensangrentadas desaparecieron como por arte de magia. Lo hicieron despacio, como el espejismo de un desierto cuando cae la noche y acecha el frío. Claro que eso ni Jun ni Daruu lo sabían, o si lo sabían sería de oídas, porque no habían estado jamás en el País del Viento, ni en el País del Rayo.

Daruu suspiró.

»Me llamo Amedama Daruu. Me gustaría decir que estoy encantado de conocerte —dijo—, pero lo que has hecho está mal. ¿Torturar civiles con Ninjutsu? Entre tú y yo, si la jefa llega a enterarse de esto, podría raparte el pelo al cero y dejarte calva. Podría fabricar una cuerda con él y atarte del meñique a la torre, y apostarse unos cuantos ryō a que te caes antes de un minuto. O peor... podría hacerte limpiar los baños del Torreón de la Academia. De abajo a arriba. —Quizás había exagerado con lo primero. Aunque conocía un caso...

»Bueno. Parecía todo un chiste, pero la Tormenta, Yui... ¿sabes? Cuentan las malas lenguas que existió una genin irreverente y contestona que le plantó cara en su despacho cuando todavía era Arashikage —relató—. Ha habido muchos, claro, y suelen acabar muertos por lo general. Pero esta... esta era inmortal...

Daruu sonrió ampliamente. Aunque no era una historia sobre su aldea de la que se enorgulleciera —y en particular, había un amigo que le dedicaría en esos momentos algo más que palabras—, lo cierto es que tal vez pudiera enderezar a la joven antes de que se repitiese con ella.

»...y como no se la podía matar, la Arashikage la Cuarta la hizo pedacitos y los selló en el fondo del lago.
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#7
Kai. Claro ¿Qué podía ser sino una ilusión? Otra vez los genjutsus le jugaban una mala pasada. Ella todavía no podía perfeccionar ningún tipo de técnica de ese estilo y tampoco las reconocía cuando la encerraban en una, cosa que en cierto punto la llegaba a frustrar. Pero estas cosas le daban experiencia para reconocer este tipo de técnicas en el futuro y también poder aprenderlas.

Jun seguía mirando hacia otro lado, aún molesta por la situación en la que se encontraba, y escuchando todas las historias que le contaba Daruu sobre genin que la cagaron y fueron castigados por eso. «Mi pelo no.» Se llevó las manos a la cabeza, palpando su cabello. Ya había escuchado historias de ese tipo, todos los que fueron genin en la etapa de Yui sabían de estas historias y del poco filtro que tenían ante ese tipo de situaciones. Si bien que cada vez que escuchaba ese tipo de relatos le daba un cierto sentimiento de miedo, la realidad era que ella nunca actuó con respecto a lo que le podía pasar.

Cuando volteó, ya al final de la última historia, vio como el chico sonreía. No parecía estar feliz por esa historia o que este disfrutándolo, pero no había necesidad de sonreír mientras contaba tal atrocidad.

Que asco. — dijo seca, reflexionando todo lo que le contó. —No se que decirte, solo quería divertirme un rato. Aunque admito que la cagué un poco. — nuevamente suspiró. —Perdón por lo que causé. — dijo en un tono muy bajo, algo apenada por la actitud que tenía que mostrar. —Si una disculpa y prometer que no voy a hacer algo similar en un futuro no basta, supongo que vas a tener que torturarme hasta la muerte.

A pesar de la situación, no podía dejar de lado su sarcasmo. Y esto solo porque le parecía una exageración todas esas penas para gente que recién empezaba a ejercer como ninja. Pero no era algo que iba a discutirle, por lo menos por su parte.
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#8
Daruu se acercó con cautela y posó su mano en el hombro de Jun. Suspiró.

La disculpa y la promesa me bastan —dijo—. La tortura es un acto atroz, incluso cuando es necesario. Los que disfrutan con ella son escoria y merecen la muerte. Jamás te haría eso. Pero... lo que estabas haciendo no era divertirte, era una forma de tortura, si bien suave.

»¿Por qué no te diviertes con el Ninjutsu de otra forma más útil? Puedes buscar compañeros con los que entrenar, o usar una de las salas del Torreón de la Academia. Puedes investigar nuevas formas de hacer Ninjutsu... no tienes por qué hacer esto. —Daruu sonrió—. Dejaremos esto entre tú y yo y no te reportaré, ¿de acuerdo? Pero más te vale cumplir la promesa.
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#9
La cercanía y las palabras del chico le había sorprendido un poco, ya que pensó que iba a ser un poco más severo con lo que había soltado ella.

Si... no voy a entrenar ni nada de eso que me dices, pero voy a buscar otra forma para pasármelo bien. Prometo no volver a hacer eso. Gracias por no reportarme, me matan en casa si se enteran de eso.

Se le podía ver bastante incómoda, pedir disculpas y dar las gracias a alguien desconocido se le hacía algo penoso, pero eso no quitaba que sus palabras eran totalmente sinceras.

Espera, ¿entonces estás en contra de lo que hacía la Yondaime con esos genin? — ladeó la cabeza, visiblemente confundida. —Digo, porque esas famosas historias que se escuchan por ahí son bastantes fuertes. Y tú solo nombraste algunas pocas.
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