Este foro utiliza cookies
Este foro utiliza cookies para guardar tu información de inicio de sesión si estás registrado, y tu última visita si no lo estás. Las cookies son pequeños documentos de texto guardados en tu ordenador; las cookies establecidas por este foro sólo pueden ser utilizadas en este mismo sitio y no poseen riesgos de seguridad. Las cookies de este foro también llevan un registro de los temas que has leído y cuándo fue la última vez que los leíste. Los administradores NO tienen acceso a esta información, sólo TU NAVEGADOR. Por favor confirma si aceptas el establecimiento de estas cookies.

Se guardará una cookie en tu navegador sea cual sea tu elección para no tener que hacerte esta pregunta otra vez. Podrás cambiar tus ajustes sobre cookies en cualquier momento usando el link en el pie de página.

Una nueva era T5

Tras la muerte de la mayoría de Señores Feudales a manos de la banda de criminales Dragón Rojo en el Torneo de los Dojos, el mundo ha pegado un giro de 180 grados. Las sombras de un nuevo Daimyo en el País de la Espiral preocupan a Sarutobi Hanabi. En el País de la Tormenta, Amekoro Yui ha creado secretamente el cargo de Tormenta mientras hace creer al resto del mundo que es la nueva Señora. En el País del Bosque, el único Daimyo superviviente teme por su vida. Pero no sólo los Tres Grandes han visto el status quo totalmente quebrado.

En el País del Fuego se extendió el caos, y hace tiempo ya que el Jūchin del Valle de los Dojos lo conquistó, expulsando a unas mafias que todavía colean, buscadas por los sámurais. En el País del Viento hay una cruda guerra civil a varios bandos, y en el de la Tierra hay rumores de que una está a punto de llegar. El País del Agua, quizás, esté en el centro de todo. Y si no lo está, debería preocuparse por demostrarlo, pues las sospechas sobre Umigarasu crecen cada vez más. Las aldeas saben que algo planea, al principio con Dragón Rojo, ahora quizás al margen de Dragón Rojo, según las últimas informaciones.

Pero quizás estos asuntos no sean más que la punta del iceberg de las amenazas de los ninjas. Kurama, junto a sus Generales, asegura ser el próximo Emperador de Oonindo. Nadie lo dice abiertamente, pero todo el mundo sabe que algún día presentará la guerra a las puertas de cualquiera de nosotros.
#46
— Gracias por depositar vuestra confianza en mí. Significa mucho, de verdad — admitió, realmente feliz. Puede que Kumopansa siguiera desconfiando de él, pero al menos, había accedido a ayudarle —. Pero entenderás que esto no es precisamente una decisión que se pueda tomar a la ligera. Si me presento en la aldea contigo de aquí a unas semanas y tu plan no funciona, moriré. Y no solamente eso. Podrían acusarte de haber colaborado con un traidor, y hasta podrías correr mi misma suerte.

» No quiero arriesgar nuestras vidas, Yota. Y no me gustaría que tu arriesgases tu posición en la aldea por intentar salvarme — Juro se revolvió el pelo, agotado —. ¿Qué quieres que haga? Por mucho que confíe en ti, la aldea me odia y estoy seguro de que la Morikage también. ¿Es tu relación tan buena con ella como para creer que confiará en ti sin ninguna prueba? ¿Cómo diablos me va a aceptar la villa después de asesinar a su líder? Todo lo que ha pasado después de ese momento es responsabilidad mía.


— La verdad es que lo que estaría bastante bien es que la confianza fuese mutua

Mordí el caramelo con la boca para terminarlo de una buena vez. La verdad es que lo que me apetecía era acabar con aquel día.

— Si, eso molaría demasiado — añadió Kumopansa.

— Quiero asesinar a Kurama. Ese es mi propósito. Es lo que le prometí a Chōmei y si no fuera por sus generales, nos habríamos evitado muchos problemas. A estas alturas me da igual el pasado, pero sé que el futuro será mucho mejor sin él — afirmó Juro —. Si muero, no solo se perderá mi vida, sino que Chōmei desaparecerá durante vete tú a saber cuanto tiempo. Cuando él regrese, quizá ya sea demasiado tarde. No puedo arriesgarme. Quiero aprovechar el poder que hemos conseguido los dos juntos para hacer algo por el mundo antes de que mi paso por él se termine.

Resoplé con cierto cansancio y terminé por llevar la vista al suelo, negando con la cabeza.

— ¿Acaso no es esa la empresa de todo Ōnindo? A pesar de las diferencias de Kintsugi y de Kusagakure con os bijūs, existe una alianza con Amegakure y Uzushiogakure para enfrentar la amenaza que representa ese hijo de la gran puta para el Ōnindo. Esta noe s una batalla que puedas ganar tu solo, Kurama es poderoso y estoy convencido de que incluso Chomei estará de acuerdo con lo que digo. Si vas a ir a por él tu solo vas a perder

Aquello era de locos. Desconocía cuál había sido el periplo del jinchuriki después de aquel asesinato pero estaba claro que se le habían aflojado varios tornillos y que había perdido la cabeza.
[Imagen: K1lxG4r.png]

[Imagen: dlinHLO.png]

Narro ~ Hablo ~ Pienso ~ Kumopansa
Responder
#47
Se llevo una mano al pelo y se lo revolvió. No sabía ni cómo expresarse ya. Él también estaba cansado y demasiado agobiado con la situación. Habían sido muchas emociones.

— Por supuesto que sé que es un suicidio. No estoy tan ciego. Pero, ¿qué opciones te crees que he tenido durante este tiempo desde el exilio? Presentarme en Kusagakure habría sido mi condena, y aunque las otras aldeas decidieran no entregarme por alguna razón, eso solo empeoraría la delicada situación en la que nos encontramos. Hemos estado solos y nuestra única manera de seguir adelante ha sido aceptarlo — suspiró.

» Kurama no va a esperar a que haga las paces con la villa, si es que ocurre alguna vez. Después de lo que ocurrió en aquella misión, nos querrá muertos y es un milagro que no nos haya encontrado ya. Pero no voy a escapar más. Si algo sucede y es mi deber ir, iré, aunque nadie nos respalde, Yota. Es algo que he asumido.

De cualquier manera, eso no implicaba que se estuviera cerrando a la propuesta de su compañero. Más bien, que tanto si acertara como fallara, sus intenciones iban a ser las mismas. Trataría de hacer su cometido en la vida, el que había asumido, y pasara lo que pasara, todo terminaría.

Con suerte, quizá podría ser un peso que inclinara la balanza a favor de la humanidad. Sin ella, al menos podría contribuir en algo.

— Mira, no me malinterpretes. Ojalá pudiéramos volver a los tiempos de antes. Es solo que es... difícil de creer, ¿vale? Yo... no quiero hacerme falsas esperanzas. No sé si podría... — trató de juntar su discurso en algo coherente —. Dices que la confianza tiene que ser mutua, ¿no? Tienes razón, sí... pero creo que tengo el mismo derecho que tú a dudar, ¿no? Te recuerdo que me has pedido una prueba antes de creer en mi y la he cumplido. Aunque creáis en mi, tú eras prácticamente la persona más cercana a mí en la villa sin contar a mi familia. Tú no eres el problema, sino los demás. Necesito saber si alguien de verdad va a estar dispuesto a escuchar mi versión de la historia, antes de jugarme el cuello.

¿Tan irracional estaba siendo acaso para que le miraran de aquel modo? El que tenía delante, que había sido su mejor amigo en el pasado, le estaba pidiendo que abandonara toda protección para adentrarse en un lugar en el que probablemente le recibirían con la muerte, sin si quiera una seguridad de que eso no pasaría, más que la de que tenía que confiar.

Quería confiar. Pero lamentablemente, la confiazaba se ganaba. Y aunque no quería dudar, tampoco quería morir.
Hablo / Pienso

Avatar hecho por la increible Eri-sama.

...

Sellos implantados: Hermandad intrepida
  • Juro y Datsue : Aliento nevado, 218. Poder:60
Responder
#48
— Por supuesto que sé que es un suicidio. No estoy tan ciego. Pero, ¿qué opciones te crees que he tenido durante este tiempo desde el exilio? Presentarme en Kusagakure habría sido mi condena, y aunque las otras aldeas decidieran no entregarme por alguna razón, eso solo empeoraría la delicada situación en la que nos encontramos. Hemos estado solos y nuestra única manera de seguir adelante ha sido aceptarlo — suspiró.

» Kurama no va a esperar a que haga las paces con la villa, si es que ocurre alguna vez. Después de lo que ocurrió en aquella misión, nos querrá muertos y es un milagro que no nos haya encontrado ya. Pero no voy a escapar más. Si algo sucede y es mi deber ir, iré, aunque nadie nos respalde, Yota. Es algo que he asumido.


Tuve que frotarme los ojos, así como la cara creo que lo hice un par de veces A pesar de todo le estaba tendiendo mi mano, le estaba diciendo que confiaría en él y que lucharía para que le readmitiesen en la aldea para que escuchasen su versión. No obstante seguía cerrado en banda y era él el que no confiaba en mí. Resultaba sumamente frustrante, tanto que incluso Kumopansa ni rechistaba, de hecho se la notaba ciertamente superada.

— Mira, no me malinterpretes. Ojalá pudiéramos volver a los tiempos de antes. Es solo que es... difícil de creer, ¿vale? Yo... no quiero hacerme falsas esperanzas. No sé si podría...

— Joder, no lo entiendes, ¿verdad?[/sub]

[color=green]Dices que la confianza tiene que ser mutua, ¿no? Tienes razón, sí... pero creo que tengo el mismo derecho que tú a dudar, ¿no? Te recuerdo que me has pedido una prueba antes de creer en mi y la he cumplido. Aunque creáis en mi, tú eras prácticamente la persona más cercana a mí en la villa sin contar a mi familia. Tú no eres el problema, sino los demás. Necesito saber si alguien de verdad va a estar dispuesto a escuchar mi versión de la historia, antes de jugarme el cuello.


— Permiteme que haya tenido mis reservas después de que te cargarás al Morikage y huyeras mientras yo me recuperaba en el castillo del Daimyo tras haber recibido no sé cuantas cuchilladas en el pecho y haber sido precipitado por la ventana. La verdad es que no sé cómo cojones salí vivo de aquello — dije en relación a lo primero. — Para cuando volví Aburame Kintsugi ya había sido nombrada Yondaime Morikage y lo primero que tuve que hacer fue someterme a un interrogatorio de Kintsugi en el que finalmente me hizo jurar que haría todo lo que estuviese en mi mano para ayudar en la misión prioritaria de capturarte

Igual, solo igual, si le decía las cosas como eran acabaría confiando aunque fuese solo un poco en mí y en el hecho de que si volvía conmigo a Kusagakure me ocuparía de que no lo linchasen nada más poner un pie en la aldea.

— Pero me resultaba totalmente imposible que el Jurete que yo conocí matase al Morikage a sangre fría sin motivo aparente. Por eso quería saber la verdad y por eso he decidido confiar en ti una vez más. si fueses el típico compañero que te ponen en una misión no me tomaría tantas molestias, te lo aseguro. Así que.... está bien, necesitas tu tiempo, ¿cuando estarás listo? ¿cómo nos comunicamos? ¿qué necesitas para que confíes en mí?
[Imagen: K1lxG4r.png]

[Imagen: dlinHLO.png]

Narro ~ Hablo ~ Pienso ~ Kumopansa
Responder
#49
Juro frunció el ceño, al tiempo que Yota se frotaba los ojos. Era claro que los dos tenían su punto de vista y se estaban acalorando injustamente. Kumopansa solo intervenía para lanzar pullas, pero su peso en la conversación seguía siendo tan nulo como siempre. Lo más frustrante de todo era que, por mucho que tratara de razonar con ellos, sus palabras no llegaban a ningún lado y cada frase empeoraba la situación.

« Calmate. Esto no es nuevo. Vamos a pensar bien » — En sus días, los problemas por esta clase de cosas habían sido más que frecuentes. Y es que, por mucho que fueran mejores amigos, habían discutido muchísimo por cosas como estas. Normalmente, pasarían unos días hasta darse cuenta del malentendido, pero no tenían ese tiempo.

Además, Juro aún recordaba. Los últimos momentos que habían pasado juntos, antes del secuestro, habían estado teñidos por esa misma amargura. Ambos habían discutido y uno de sus mayores arrepentimientos cuando creyó que iba a morir era no haber podido disculparse.

No le apetecía volver a pasar por lo mismo. Las personas maduraban y él también.

— Esperad un momento, por favor. ¿Podemos empezar de cero? — murmuró Juro, alzando la palma de su mano derecha para indicarles que parasen —. Puede que sea porque hace mucho que no hablo con nadie, pero no me estoy expresando nada bien y solo os estoy haciendo daño. Lo siento. No debería haberos hablado así.

Se frotó la nuca, aún con una expresión de disculpa, y luego continuó.

— Sé que habéis decidido confiar en mí a pesar de lo mucho que peligran vuestras cabezas por ello y os lo agradezco. Solo por eso, merecéis confianza. Y desde el momento en que no habéis tratado de matarme y habéis decidido escuchar mi historia, os habéis ganado la mía. De verdad. Quizá sea presuntuoso por mi parte, pero me gustaría poder recuperar el tiempo perdido con vosotros y poder a volver ser amigos como antes — explicó, como introducción a lo que ya le había parecido obvio pero no había tratado de explicar. Todo para llegar al punto que buscaba lograr —. Tienes razón en una cosa. Me gustaría volver a la villa. Ver a mi familia y reconciliarme con mis compañeros. Que todo vuelva a ser como antes y esté en mi hogar.

» No quiero que penséis que lo que estoy diciendo significa que no confío en vosotros, chicos. Lo que os he intentado decir es que creo que la situación que tenemos entre manos es muy complicada. Quiero regresar a la villa y estoy feliz de teneros, pero por eso mismo, tenemos que trabajar juntos, como compañeros, una vez más. ¿No piensas lo mismo? — murmuró —. Es como una misión de rango S: "Limpiar mi nombre y lograr que me admitan en la aldea". Y creo que necesitamos planearlo juntos. Si cada uno hacemos lo que nos parece, no lo conseguiremos.

En el fondo, Juro seguía sin creerlo. Pero aun así, también era cierto que tenía delante de él una oportunidad de regresar a la Aldea. No pensaba que sus crímenes simplemente desaparecerían, pero si todos conocieran la historia, algo podría cambiar. En su interior había un gran conflicto moral: por un lado, una parte de su ser quería cumplir su deber, luchar contra Kurama y acabar con todo; pero, por otro lado, no podía negar que el resto de su interior se había revuelto de emoción al sentir las palabras de su ex compañero. Una segunda oportunidad.

Con el corazón en un puño, intentó que esta vez su propósito fuera escuchado. La idea era la misma, no creía que lanzarse hacia la aldea fuera la mejor manera de regresar. Pero ahora, esperaba que Yota pudiera escucharle.
Hablo / Pienso

Avatar hecho por la increible Eri-sama.

...

Sellos implantados: Hermandad intrepida
  • Juro y Datsue : Aliento nevado, 218. Poder:60
Responder
#50
— Esperad un momento, por favor. ¿Podemos empezar de cero?

— ¿De cero?

Puede que sea porque hace mucho que no hablo con nadie, pero no me estoy expresando nada bien y solo os estoy haciendo daño. Lo siento. No debería haberos hablado así.

Lo cierto es que explicarse nunca había sido su gran don.

— Explicate bien pues

— Sé que habéis decidido confiar en mí a pesar de lo mucho que peligran vuestras cabezas por ello y os lo agradezco. Solo por eso, merecéis confianza. Y desde el momento en que no habéis tratado de matarme y habéis decidido escuchar mi historia, os habéis ganado la mía. De verdad. Quizá sea presuntuoso por mi parte, pero me gustaría poder recuperar el tiempo perdido con vosotros y poder a volver ser amigos como antes

La verdad es que si uno se paraba un momento era bastante alucinante que no le hubiese saltado al cuello de buenas a primeras. Es probable que incluso Kumopansa en aquel momento se hubiese sentido sorprendida. Pero en el fondo sabía que había gato encerrado. El Jurete que yo conocía jamás hubiese asesinado a sangre fría al Morikage.

Tienes razón en una cosa. Me gustaría volver a la villa. Ver a mi familia y reconciliarme con mis compañeros. Que todo vuelva a ser como antes y esté en mi hogar.

» No quiero que penséis que lo que estoy diciendo significa que no confío en vosotros, chicos. Lo que os he intentado decir es que creo que la situación que tenemos entre manos es muy complicada. Quiero regresar a la villa y estoy feliz de teneros, pero por eso mismo, tenemos que trabajar juntos, como compañeros, una vez más. ¿No piensas lo mismo? — murmuró —. Es como una misión de rango S: "Limpiar mi nombre y lograr que me admitan en la aldea". Y creo que necesitamos planearlo juntos. Si cada uno hacemos lo que nos parece, no lo conseguiremos.


No pude evitar soltar un leve suspiro ante sus últimas palabras. Empezaba a ver claras sus intenciones.

— Creo que no eres muy consciente de lo que me estás pidiendo. Igual te estoy entendiendo mal pero... ¿me estás pidiendo que le coma la oreja a la Morikage? ¿que lave tu nombre desde dentro?

— Eso no es una misión de rango S, es más complicado todavía

No le faltaba razón a la araña. Igual la población la podía doblegar hasta cierto punto, pero a Kintsugi, de conseguirlo, me resultaría costoso y complicado. Todo eso suponiendo que al final me creyese y por el camino no hubiese decidido cortarme la cogorota, claro.
[Imagen: K1lxG4r.png]

[Imagen: dlinHLO.png]

Narro ~ Hablo ~ Pienso ~ Kumopansa
Responder
#51
Los ánimos se calmaron, desde luego. Un año en el exilio habían templado sus nervios y le habían hecho darse cuenta de la importancia de que las palabras llegaran a su destinatario, sin importar cuánto había que repetirlas o de qué manera. Enfadarse no servía de nada, y menos cuando no sabes si es la última vez que hablarás con la persona que tienes delante.

En otras circunstancias, congratularía ese pequeño crecimiento personal, pero no era el momento ni el lugar.

— Creo que no eres muy consciente de lo que me estás pidiendo. Igual te estoy entendiendo mal pero... ¿me estás pidiendo que le coma la oreja a la Morikage? ¿que lave tu nombre desde dentro?

Juro no pudo evitar encogerse de hombros. Por el tono de su amigo, pudo ver que la tentativa no le hacía mucha gracia, pero, ¿qué había imaginado exactamente cuando se ofreció a ayudarle? Hiciesen lo que hiciesen, si la Morikage no le aceptaba, Juro nunca podría regresar a Kusagakure sin ser asesinado. La población podía decir lo que quisiera.

— Sé que es una mala idea. Es lo que pretendía decirte hace unos minutos — se defendió Juro, encogiéndose de hombros —. Por eso, que me presente en Kusagakure de buenas a primeras es una idea incluso peor, chicos. No daré dos pasos sin ser capturado y llevado ante la Morikage y estaremos en las mismas. Y si me permites decirlo, creo que apelar a una población que probablemente siente rencor y miedo hacia mi, de buenas a primeras, también es un suicidio para los tres.

»Este es el dilema. Para lograr esta misión, no podemos arriesgarnos a que piense que vosotros también sois traidores. Y tampoco vamos a arriesgar mi integridad física sin estar seguros de que no me van a matar en cuanto llegue. Esas son mis condiciones — exclamó Juro, con el mismo tono amable, pero mucho más tajante

Juro se llevó una mano a la barbilla, ciertamente pensativo. Eso era lo lógico sí, pero... ¿Qué podían hacer? ¿De verdad había algún plan que pudiera permitir todo eso y a la vez cumplir su objetivo? Hicieran lo que hicieran tomarían riesgos, desde luego, pero no quería tomar un riesgo demasiado grande. Hay quien dice que quien no arriesga no gana. Pero se negaba rotundamente. Aunque eso significara que la misión no pudiera cumplirse nunca, prefería que ambos pudieran continuar sus vidas.

— La verdad es que no tengo ni la menor idea de qué hacer — confesó Juro —. Quizá el problema está en que somos muy pocos y vais a estar solos en la Aldea. ¿Y si añadiésemos a alguien más a nuestra causa? ¿Crees que hay alguien en Kusagakure que podría creer mi historia y no delatarnos? Es una decisión muy arriesgada también y podría matarnos a los dos, así que si no estás completamente seguro, ni lo intentemos.

La verdad es que no solo era una lluvia de ideas. Había dicho la primera cosa que se le había pasado por la cabeza. Con más gente, su influencia ante el pueblo y la Morikage podría mejorar, y quizá adquiriría un mayor respaldo. Sin embargo, las consecuencias podían seguir siendo muy negativas y no estaba del todo seguro de si acabarían violando los acuerdos que acababa de proponer él.
Hablo / Pienso

Avatar hecho por la increible Eri-sama.

...

Sellos implantados: Hermandad intrepida
  • Juro y Datsue : Aliento nevado, 218. Poder:60
Responder
#52
— Sé que es una mala idea. Es lo que pretendía decirte hace unos minutos

No hizo falta repetirselo demasiado. era una idea pésima y, lo más probable es que fuese última losa en la lápida del Yota kusajin. Porque lo más probables es que de tirarlo para adelante y mover hilos dentro de la aldea, acabase muerto o, en el mejor de los supuestos, exiliado como estaba ahora Juro.

Por eso, que me presente en Kusagakure de buenas a primeras es una idea incluso peor, chicos. No daré dos pasos sin ser capturado y llevado ante la Morikage y estaremos en las mismas. Y si me permites decirlo, creo que apelar a una población que probablemente siente rencor y miedo hacia mi, de buenas a primeras, también es un suicidio para los tres.

»Este es el dilema. Para lograr esta misión, no podemos arriesgarnos a que piense que vosotros también sois traidores. Y tampoco vamos a arriesgar mi integridad física sin estar seguros de que no me van a matar en cuanto llegue. Esas son mis condiciones


— En resumidas cuentas, quieres que te garantice con suma seguridad que vas a tener un buen recibimiento, ¿no?

Era algo complicado, pero tenía el aspecto de ser una buena causa por la que empezar a jugarse el pellejo, por la que hacer lo correcto. Porque... aquello era lo correcto, ¿verdad? Supongo que era inevitable tener dudas sobre qué era lo correcto y qué no lo era.

Quizá el problema está en que somos muy pocos y vais a estar solos en la Aldea. ¿Y si añadiésemos a alguien más a nuestra causa? ¿Crees que hay alguien en Kusagakure que podría creer mi historia y no delatarnos? Es una decisión muy arriesgada también y podría matarnos a los dos, así que si no estás completamente seguro, ni lo intentemos.

Me llevé la mano diestra a la nuca, rascandola en un tono pensativo. Yo también había empezado a hacer funcionar la cocorota y lo cierto es que añadir efectivos a la causa podía resultar bastante útil.

— ¿A parte de mí con quien te llevabas bien en la la aldea antes de liarla parda? Creo que serán esas personas en las que podamos confiar y, si además se llevan bien conmigo o confían un poco, el proceso será todavía más sencillo.

— No, si al final vas a resultar un puto genio... Pero o cierto es que Kintsugi-sama parece confiar cada vez más en ti. No por nada te dio esa plaquita
[Imagen: K1lxG4r.png]

[Imagen: dlinHLO.png]

Narro ~ Hablo ~ Pienso ~ Kumopansa
Responder
#53
— En resumidas cuentas, quieres que te garantice con suma seguridad que vas a tener un buen recibimiento, ¿no?

— Con que no me maten nada más llegar, yo estoy contento — contestó Juro, encogiéndose de hombros. Poco más había que añadir ahí, ya se lo había explicado varias veces.

El punto era que los dos pudieran sobrevivir a aquel loco intento, pero la verdad es que era difícil. Juro suspiró, consciente del berenjenal en el que se estaban metiendo. ¿Por qué Yota no podía simplemente haberlo dejado estar en primer lugar? Cada uno habría seguido con su vida y ya esta. Menos riesgos para todos. La vida del marionetista pendía en un hilo de cualquier manera, pero la de su excompañero no.

En fin. Una vez se habían puesto a hablar, poco remedio le quedaba. De verdad quería volver a su antiguo hogar, aunque fuera una última vez. Pero prefería tener la cabeza atada al cuerpo cuando se volviera a reunir con su familia.

— ¿A parte de mí con quien te llevabas bien en la la aldea antes de liarla parda? Creo que serán esas personas en las que podamos confiar y, si además se llevan bien conmigo o confían un poco, el proceso será todavía más sencillo.

— No, si al final vas a resultar un puto genio... Pero o cierto es que Kintsugi-sama parece confiar cada vez más en ti. No por nada te dio esa plaquita

Juro disimuló una sonrisa ante el comentario de la araña.

— Enhorabuena por tu promoción y tus méritos, Yota. Me alegro de que hayas superado los problemas de confianza que te causé con ella, independientemente de todo este asunto — dijo, pero no añadió más. Juro tenía ciertas dudas sobre la Morikage, pero no era el momento. Volvió al tema de la cuestión —. Además de mi familia y de ti, la verdad es que no tenía muchos amigos en la villa, aunque me da un poco de verguenza admitirlo. Ser el jinchūriki de la aldea no ayudó mucho. Mi alumno Kazuma era con quien pasaba más tiempo, pero creo que nunca llegaste a conocerlo, ¿verdad?

» Recuerdo haber realizado alguna misión con un chico llamado Daigo. No eramos inseparables y no creo que haya visto con buenos ojos lo que ha ocurrido, pero llegué a conocerlo y confiaba en él. Es un buen chico.

La verdad es que visto así, tampoco había sido la mejor de las ideas. Quizá la sociabilización no era su punto fuerte.
Hablo / Pienso

Avatar hecho por la increible Eri-sama.

...

Sellos implantados: Hermandad intrepida
  • Juro y Datsue : Aliento nevado, 218. Poder:60
Responder
#54
— Enhorabuena por tu promoción y tus méritos, Yota. Me alegro de que hayas superado los problemas de confianza que te causé con ella, independientemente de todo este asunto

Pude sentir aquella palmadita como una inyección de moral. La verdad es que aquellos pequeños momentos indicaban que estaban revirtiendo mi fortuna en lo que a mi desempeño como shinobi se refería.

Además de mi familia y de ti, la verdad es que no tenía muchos amigos en la villa, aunque me da un poco de verguenza admitirlo. Ser el jinchūriki de la aldea no ayudó mucho. Mi alumno Kazuma era con quien pasaba más tiempo, pero creo que nunca llegaste a conocerlo, ¿verdad?

» Recuerdo haber realizado alguna misión con un chico llamado Daigo. No eramos inseparables y no creo que haya visto con buenos ojos lo que ha ocurrido, pero llegué a conocerlo y confiaba en él. Es un buen chico.


Me llevé la mano diestra a la nuca, pensativo. Definitivamente su familia era una mala opción, aunque también una baza que considerar en el futuro pero cuando el nombre de Daigo llegó a mis oídos... ahí si vi una oportunidad.

— ¿Daigo dices? ¿Tsukiyama Daigo?

Kumopansa sentía algunas dudas. Era inevitable, yo también las sentí, pero podía ser un buen apoyo. Quería pensar que me ayudaría.

— Daigo, ¿eh? Creo podría ser un buen apoyo, si. Y de hecho, creo que podría confiar en mí, le conozco bien

Aquel peliverde era un buen tipo y alguien en quien confiaría. Un shinobi muy capaz y contundente en las distancias cortas y que siempre e levantaba para dar un último golpe.

— Intentaré buscar su apoyo. Pero... ¿Cómo lo hago para contactar contigo de nuevo cuando lo tenga?
[Imagen: K1lxG4r.png]

[Imagen: dlinHLO.png]

Narro ~ Hablo ~ Pienso ~ Kumopansa
Responder



This forum uses Lukasz Tkacz MyBB addons.