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Érase una vez un dragón - Versión para impresión +- NinjaWorld (https://ninjaworld.es) +-- Foro: País del Rayo (https://ninjaworld.es/foro-pais-del-rayo) +--- Foro: Valle de Unraikyo (https://ninjaworld.es/foro-valle-de-unraikyo) +--- Tema: Érase una vez un dragón (/tema-%C3%A9rase-una-vez-un-dragon) |
RE: Érase una vez un dragón - Ryūnosuke - 9/05/2021 Ryūnosuke se encontraba de rodillas. Como eso no estaba bien, se levantó. Su espalda quedó encorvada, con una de sus manos sujetándose el otro antebrazo por el dolor. Pese a que medían lo mismo, ahora ella parecía más alta. Con más envergadura. Más poderosa. Incluso se atrevía a hablarle como a un crío. —¿Crees que unos cuantos huesos rotos y unas magulladuras van a detenerme, madre? —Su voz sonó más arisca de lo que pretendió. Su tono reflejó más la herida en su orgullo de lo que quiso—. He sufrido cosas peores. Me he hecho cosas peores. Pero tú no lo sabes. Cómo lo vas a saber. —Hijo… —Adiós, madre. Apenas fue un parpadeo. Un instante, y su clon se intercambió por él gracias al uso del Kawarimi. De pronto ya no se encontraba frente a su madre en el lago, sino a muchos metros de distancia, sobre un enorme mandoble todavía anclado en un pilar de roca. Como el verdugo al tomar el hacha frente al reo, extrajo el espadón de la piedra. RE: Érase una vez un dragón - Ôwatatsumi - 9/05/2021 Apenas fue un parpadeo. Un instante, y su hijo ya no era su hijo. No del todo, al menos. Él la rodeó con sus enormes brazos, en un Abrazo de Oso, y ella no pudo hacer nada por impedirlo. Él apretó con fuerza, queriendo quitarle el aliento, mas no pudo. El aliento ya lo había perdido antes. ............................No es real. .................No es real. ...........................................................................................No es real. .........................................No es real. ............................. ¡No es real! ..................................................................¡No es real! ...............................................................................................................................¡No es real! ......................................................... ¡No es real! ..........................¡NO ES REAL! Era eso. Una ilusión. Un ardid. ¡Un Henge no Jutsu! Era falso, era falso, era falso... No tenía de qué preocuparse, no tenía de qué… ¡Oh, Dioses! La cara de su hijo… Toda su piel… Tenía… ¡Era como si tuviese la lepra! ¡Decenas de manchas cubriéndole la piel! ¡Una enfermedad contagiosa por el contacto! ¡Y la estaba…tocando! Por el rabillo del ojo, vio a su hijo, allá en lo alto, alzando el mandoble hacia el cielo. —¡K-kaiba, espera! RE: Érase una vez un dragón - Ryūnosuke - 9/05/2021 Ryūnosuke se encolerizó al oír de nuevo aquella palabra que tan extraña y olvidada le resultaba ya a sus oídos. —¡Yo ya no respondo a ese nombre! ¡Soy Ryūnosuke! ¡El Heraldo del Dragón! —rabió desde lo alto—¡Te avisé de su llegada, madre! ¡Te dije lo que vendría, y no quisiste escucharme! ¡SOY EL HERALDO! ¡HE AVISADO! ¡AHORA RECIBE SU LLEGADA! Bajó la espada, imbuida en cientos de llamas hambrientas. —¡¡¡RECIBE AL DRAGÓN!!! 200 PV * 2 (Modo Sabio) = 400 PV 20 metros de diámetro/12 metros de alto *2 (Modo Sabio) = 40 metros de diámetro/24 metros de alto RE: Érase una vez un dragón - Ôwatatsumi - 26/04/2023 Lo que caía sobre ella no eran las llamas de un dragón. Lo que caía sobre ella no era un incendio. No, lo que se le venía encima era el puro infierno. Uno capaz de purgar la lepra. Uno capaz de evaporizar las bacterias que se había comido del lagartijo, y con ellas, su piel. Por primera vez en mucho tiempo, el miedo a morir por algo que no fuese una enfermedad le sacudió el corazón. Cerró los ojos, y golpeó con fuerza la cabeza del clon de Kaiba con su propia frente. No tenía tiempo. No había lugar donde cobijarse. Salvo por… ¡La lagartija! El cadáver de la invocación de Kaiba seguía en el lago. Ōwatatsumi no perdió ni un segundo en pensarlo. Si lo hacía, su pavor a las bacterias la detendrían. Conteniendo la respiración, se tiró de cabeza sobre la boca abierta del gigantesco dragón de Komodo, refugiándose en el interior de su estómago. Las llamas arrollaron el lago, evaporando toneladas y toneladas de agua, y derritiendo la piel del dragón. Ardía. Ardía demasiado incluso para ella. Y, entonces, pagó el precio de las puertas, y el mundo a su alrededor se volvió de noche. RE: Érase una vez un dragón - Ryūnosuke - 26/04/2023 Ryūnosuke agarró el pelo chamuscado de su madre y la irguió cuan larga era con su mano sana. Ella entreabrió los ojos, sin poder mover un solo músculo más. Eso era algo que ni siquiera ella podía hacer, con todos los huesos y los ligamentos rotos. —¿Vas a matarme… como a tu padre? Ryūnosuke miró el espadón, y luego volvió a mirarla a ella. —Tú lo dijiste —le recordó—. No eres mi padre. La cargó sobre el hombro. —Y necesito que me guíes al Santuario de los Despojos. FIN. |