4/07/2016, 13:27
Tatsuya logró divisar a su compañero cuando este se estaba subiendo a unos bambúes en vez de ayudarlo con su problema ursino. Aparentemente el niño seguía encabritado y le aplicó la ley del hielo. El espadachín funció el ceño y pensó en recriminarle su actuar, pero al estar en plena persecución no pudo pararse a regañarlo.
¿¡Pero que hace!?
Datsue al final se bajó del árbol y tras unos sellos se transformó en otro oso pero tratando de asemejarse al de género opuesto. Aunque el Uchiha se contoneara para intentar provocar los instintos del macho esto no ocurriría, ya que se sabe que los pandas criados en cautiverio por regla general pierden todo el interés sexual. En vez de eso lo único que logró es que el oso cambiase de objetivo y que considerase a Datsue como un posible competidor en su territorio. Ahora la agresión iría dirigida hacia él, si bien los pandas lejos de pelear sólo suelen forcejear entre sí este estaba más enojado de lo normal. Pero bueno, era mejor que quisiera atacarlo y no montárselo.
Así pues el espadachín simplemente pudo ver cómo tanto el oso falso cómo el verdadero se echaban a correr. Se dió la vuelta y quiso seguilos, pero un extraño ruido, un pequeño llanto captó su atención. Se giró para buscar la fuente del sonido y a punto estuvo de meter el pie en la zanja, pero gracias a que previamente su compañero ya había removido parte de la nieve pudo ver la trampa a tiempo.
Se agachó para examinar el orificio y pudo observar que dentro se encontraba atrapado un osezno. Al parecer el Uchiha no logró sacarlo y le tocaba a él mismo rescatarlo. Podía utilizar caña cómo cebo pero le daba miedo que el alambre le terminase lastimando las encías al panda y si eso ocurría se podría ir despidiendo de los 500 Ryos.
"Creo que tendré que recurrir a un método más radical"
Al ver la profundidad de la zanja pensó que la única manera de sacar al osito de ahí sería excavar hasta que hubiese suficiente espacio para poder alcanzarlo, pero había un problema. Empezó a tantear los bordes del agujero sólo para darse cuenta de la dura roca que recubría las paredes. Suspiró y se puso a pensar en otra solución, pero tras darle varias vueltas al asunto terminó por tomar medidas drásticas. Desenfundó su espada, dejando fluir su Raiton en ella y con ayuda del filo aumentado empezó a cortar la roca.
La nevada cesó, pero ahora la oscuridad empezaba a hacerse presente. Mientras el de ojos dispares trabajaba abriendo más y más el orificio su compañero quizás ya estaría cerca del pueblo. Tatsuya tardaría un buen rato en sacar al panda chillón pero no tenía planes de abandonarlo ahí adentro.
¿¡Pero que hace!?
Datsue al final se bajó del árbol y tras unos sellos se transformó en otro oso pero tratando de asemejarse al de género opuesto. Aunque el Uchiha se contoneara para intentar provocar los instintos del macho esto no ocurriría, ya que se sabe que los pandas criados en cautiverio por regla general pierden todo el interés sexual. En vez de eso lo único que logró es que el oso cambiase de objetivo y que considerase a Datsue como un posible competidor en su territorio. Ahora la agresión iría dirigida hacia él, si bien los pandas lejos de pelear sólo suelen forcejear entre sí este estaba más enojado de lo normal. Pero bueno, era mejor que quisiera atacarlo y no montárselo.
Así pues el espadachín simplemente pudo ver cómo tanto el oso falso cómo el verdadero se echaban a correr. Se dió la vuelta y quiso seguilos, pero un extraño ruido, un pequeño llanto captó su atención. Se giró para buscar la fuente del sonido y a punto estuvo de meter el pie en la zanja, pero gracias a que previamente su compañero ya había removido parte de la nieve pudo ver la trampa a tiempo.
Se agachó para examinar el orificio y pudo observar que dentro se encontraba atrapado un osezno. Al parecer el Uchiha no logró sacarlo y le tocaba a él mismo rescatarlo. Podía utilizar caña cómo cebo pero le daba miedo que el alambre le terminase lastimando las encías al panda y si eso ocurría se podría ir despidiendo de los 500 Ryos.
"Creo que tendré que recurrir a un método más radical"
Al ver la profundidad de la zanja pensó que la única manera de sacar al osito de ahí sería excavar hasta que hubiese suficiente espacio para poder alcanzarlo, pero había un problema. Empezó a tantear los bordes del agujero sólo para darse cuenta de la dura roca que recubría las paredes. Suspiró y se puso a pensar en otra solución, pero tras darle varias vueltas al asunto terminó por tomar medidas drásticas. Desenfundó su espada, dejando fluir su Raiton en ella y con ayuda del filo aumentado empezó a cortar la roca.
La nevada cesó, pero ahora la oscuridad empezaba a hacerse presente. Mientras el de ojos dispares trabajaba abriendo más y más el orificio su compañero quizás ya estaría cerca del pueblo. Tatsuya tardaría un buen rato en sacar al panda chillón pero no tenía planes de abandonarlo ahí adentro.