29/11/2016, 01:20
Era cuanto menos agradable que alguien se mantuviese en absoluto silencio escuchándola atentamente cuando usualmente la gente tiende a cuestionar absolutamente todo incluso desde la más absoluta ignorancia. ~Ya me estás cayendo bien. ~Pensaba la rubia poco antes de terminar con sus explicaciones puesto que al no haber sido interrumpida ni una sola vez podía darse el lujo de opinar acerca de las actitudes ajenas.
Indistintamente de lo que el Hyuuga pudiera pensar, Noemi había hablado en todo momento con sinceridad por lo que le hubiese irritado considerablemente que la contradijeran o cuestionasen puesto que en serio, todo lo que había dicho era más o menos lo que había experimentado en ese momento, aunque claro, puede que las palabras escogidas no hayan sido las mejores pues nadie está preparado para ir y explicar lo que se siente morir… Es más, nadie debería de saber lo que se siente pero ahí estaba ella y otros tantos supervivientes que estuvieron en el mismo lugar aquel día.
Pero pronto llegarían las respuestas a las preguntas que la kunoichi había formulado al joven de Uzushio. Fueron sencillas y hasta se daba los lujos de soltar una que otra broma, probablemente para no dejar que el ambiente se tensase, después de todo no es tan agradable hablar de la muerte, menos de la propia.
—Que suerte la tuya y esperemos que así se mantenga. —Respondió con una sonrisa de medio lado al mismo tiempo en que se cruzaba de brazos y desviaba la mirada hacia los guardias que seguían dentro del campo de visión de la chica.
Lo que sí, el peliverde llevaba la razón en algo, un hecho irrefutable y es que las aldeas al fin se habían dejado de fastidiar con los conflictos y desconfianzas y ahora se mantenían todas aliadas, o por lo menos eso era lo que daban a entender a los ojos de todos inclusive shinobis. O puede que a algunos de rangos más elevados se les contase alguna que otra cosilla que a los menos experimentados no se les permitía saber. Vaya uno a saber.
—Supongo que sí, o sea tenemos a los bijuu por ahí dando vueltas que nos pueden matar cuando se les venga en gana así que tiempo para estar peleando entre nosotros no tenemos en realidad. —Hizo una ligera pausa simplemente para regresar la mirada al chico. —Digo, ni siquiera los kages se salvaron. —Agregaría con el ceño algo fruncido.
Todos habían muerto inclusive shinobis de todos los rangos sin ninguna excepción, siquiera los kages. Pero Noemi realmente prefería pensar en alguna otra cosa, como un lugar más cómodo para hablar que de pie frente al monolito.
—¿Hay alguna otra cosa que te interese preguntar? Porque podríamos buscar algún lugar más… Cómodo. —Consultaría la rubia esperando una respuesta afirmativa por parte del Hyuuga.
Indistintamente de lo que el Hyuuga pudiera pensar, Noemi había hablado en todo momento con sinceridad por lo que le hubiese irritado considerablemente que la contradijeran o cuestionasen puesto que en serio, todo lo que había dicho era más o menos lo que había experimentado en ese momento, aunque claro, puede que las palabras escogidas no hayan sido las mejores pues nadie está preparado para ir y explicar lo que se siente morir… Es más, nadie debería de saber lo que se siente pero ahí estaba ella y otros tantos supervivientes que estuvieron en el mismo lugar aquel día.
Pero pronto llegarían las respuestas a las preguntas que la kunoichi había formulado al joven de Uzushio. Fueron sencillas y hasta se daba los lujos de soltar una que otra broma, probablemente para no dejar que el ambiente se tensase, después de todo no es tan agradable hablar de la muerte, menos de la propia.
—Que suerte la tuya y esperemos que así se mantenga. —Respondió con una sonrisa de medio lado al mismo tiempo en que se cruzaba de brazos y desviaba la mirada hacia los guardias que seguían dentro del campo de visión de la chica.
Lo que sí, el peliverde llevaba la razón en algo, un hecho irrefutable y es que las aldeas al fin se habían dejado de fastidiar con los conflictos y desconfianzas y ahora se mantenían todas aliadas, o por lo menos eso era lo que daban a entender a los ojos de todos inclusive shinobis. O puede que a algunos de rangos más elevados se les contase alguna que otra cosilla que a los menos experimentados no se les permitía saber. Vaya uno a saber.
—Supongo que sí, o sea tenemos a los bijuu por ahí dando vueltas que nos pueden matar cuando se les venga en gana así que tiempo para estar peleando entre nosotros no tenemos en realidad. —Hizo una ligera pausa simplemente para regresar la mirada al chico. —Digo, ni siquiera los kages se salvaron. —Agregaría con el ceño algo fruncido.
Todos habían muerto inclusive shinobis de todos los rangos sin ninguna excepción, siquiera los kages. Pero Noemi realmente prefería pensar en alguna otra cosa, como un lugar más cómodo para hablar que de pie frente al monolito.
—¿Hay alguna otra cosa que te interese preguntar? Porque podríamos buscar algún lugar más… Cómodo. —Consultaría la rubia esperando una respuesta afirmativa por parte del Hyuuga.