29/11/2016, 20:35
Santo Dios, por Rikudo-sama, ¿Cómo pudo irse tanto de madre un simple encontronazo? Todo por el puto bocachancla ese...
Sí, sin duda hice lo correcto, darle la espalda y zanjar aquello por la vía directa. Antes de que la bilis que recorría mi esófago saliera fuera en forma de combate y ganas de matarle. No debíamos olvidar que allí era un extraño y viajaba sin amigos.
Pero al mismo tiempo no pude haber tomado una peor decisión. Aquel desgraciado también tenía ganas de fiesta, vaya que si las tenía. Algo impactó mi cabeza para destruirse ipsofacto. Percibí con dolor agudo como la fina piel de mi cuero cabelludo había sido tallado como la talla el artista a la corteza y sentí el calor de mi propia sangre cuando llegó a mis mejillas. Tenía un ligero corte en la coronilla. Nada grave, por supuesto, pero algo aparatoso.
Me había llenado completamente de rabia. Aquel golpe trapero por la espalda fue de lo más ruin que me habían tirado a la cara y aunque mi mano diestra se dirigió a la zona del corte, una tercera extremidad sorpresiva se adelantó. La trenza aumentó su tamaño, su grosor y parecía estar viva, jalando del cuello al Uchiha y levantando sus pies del suelo. Ni siquiera escuché el grito ahogado de la jovenzuela al mando del garito. Tan solo como el acompañante de aquel indeseable trataba de poner calma.ç
—P-pero, pero, pero… —levantó las palmas hacia arriba, como si fuese a intermediar, aunque sin atreverse a ponerse en medio—. V-vamo' a tranquilizarnos.
— Cierra el pico, trabalenguas
Joder, hasta yo mismo sentía vergüenza ajena de mis borderios cuando estaba en tal estado d embriaguez de rabia. No en el momento, claro, sino cuando todo el mal ya se había hecho.
—¿Eso cuenta como aplastarte la cabeza?
El tio seguía con el cachondeo. Era incapaz de frenar y se había topado con alguien de su misma condición. Mal negocio para ambos.
— Miralo, si sigu.. — Un aroma penetrante me detuvo, incluso mi trenza se fue moviendo hacia el suelo, permitiendo que el Uchiha tocase con los pies en el suelo y lo acabé liberando de las ataduras. — ¿Lo has sentido tu también?
Primeras palabras no hostiles de la velada. Alguien debía romper el hielo, supongo. Pero aquel aroma... No lo había percibido jamás pero se había colado hasta el fondo de mi alma y de alguna forma me había calmada y cautivado.
— Okasho... — Murmuré por lo bajo, de un modo prácticamente inaudible.
Sí, sin duda hice lo correcto, darle la espalda y zanjar aquello por la vía directa. Antes de que la bilis que recorría mi esófago saliera fuera en forma de combate y ganas de matarle. No debíamos olvidar que allí era un extraño y viajaba sin amigos.
Pero al mismo tiempo no pude haber tomado una peor decisión. Aquel desgraciado también tenía ganas de fiesta, vaya que si las tenía. Algo impactó mi cabeza para destruirse ipsofacto. Percibí con dolor agudo como la fina piel de mi cuero cabelludo había sido tallado como la talla el artista a la corteza y sentí el calor de mi propia sangre cuando llegó a mis mejillas. Tenía un ligero corte en la coronilla. Nada grave, por supuesto, pero algo aparatoso.
Me había llenado completamente de rabia. Aquel golpe trapero por la espalda fue de lo más ruin que me habían tirado a la cara y aunque mi mano diestra se dirigió a la zona del corte, una tercera extremidad sorpresiva se adelantó. La trenza aumentó su tamaño, su grosor y parecía estar viva, jalando del cuello al Uchiha y levantando sus pies del suelo. Ni siquiera escuché el grito ahogado de la jovenzuela al mando del garito. Tan solo como el acompañante de aquel indeseable trataba de poner calma.ç
—P-pero, pero, pero… —levantó las palmas hacia arriba, como si fuese a intermediar, aunque sin atreverse a ponerse en medio—. V-vamo' a tranquilizarnos.
— Cierra el pico, trabalenguas
Joder, hasta yo mismo sentía vergüenza ajena de mis borderios cuando estaba en tal estado d embriaguez de rabia. No en el momento, claro, sino cuando todo el mal ya se había hecho.
—¿Eso cuenta como aplastarte la cabeza?
El tio seguía con el cachondeo. Era incapaz de frenar y se había topado con alguien de su misma condición. Mal negocio para ambos.
— Miralo, si sigu.. — Un aroma penetrante me detuvo, incluso mi trenza se fue moviendo hacia el suelo, permitiendo que el Uchiha tocase con los pies en el suelo y lo acabé liberando de las ataduras. — ¿Lo has sentido tu también?
Primeras palabras no hostiles de la velada. Alguien debía romper el hielo, supongo. Pero aquel aroma... No lo había percibido jamás pero se había colado hasta el fondo de mi alma y de alguna forma me había calmada y cautivado.
— Okasho... — Murmuré por lo bajo, de un modo prácticamente inaudible.
![[Imagen: K1lxG4r.png]](https://i.imgur.com/K1lxG4r.png)
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