20/12/2016, 01:55
Por supuesto, nada más romperle el vaso en la cabeza, Datsue supo que había obrado mal. No por el hecho de que fuese un gesto rastrero y cobarde, ni porque se sintiese arrepentido por el posible daño que le hubiese causado. No. Simplemente porque sabía que, tras una acción como aquella, su pellejo estaba en más que un aprieto.
Por mucho que se lo temiese, sin embargo, lo que menos se esperaba Datsue era que iba a ser atrapado por una… coleta. Aquel negro cabrón había hecho crecer tanto su pelo que ahora le tenía suspendido en el aire con un nudo perfecto sobre su garganta.
— Miralo, si sigu.. — Yota se detuvo de pronto. Algo le había llamado la atención de tal manera que incluso soltó al Uchiha— ¿Lo has sentido tu también?
Datsue, con los ojos llorosos y tosiendo por la momentánea asfixia, le lanzó una mirada acusadora.
—¿Tú qué crees? Si no podía ni respirar…
Pero entonces lo sintió él también. Un aroma penetrante y profundo, que inundó su olfato y embelesó sus sentidos. De hecho, aquella fragancia pareció provocar en todos un estado de relajación y sosiego, como si enfadarse fuese algo banal y agotador y no hubiese mayor placer que estar en paz.
Entonces, la vieron. Entrando por la puerta de la entrada como si se tratase de un ángel caído del cielo. Era de mediana altura, de cabellos largos y blancos como la nieve y con el cuerpo completo cubierto por una túnica de color beis. Sus ojos, azules, se posaron en todos y cada unos de los presentes. De la camarera al aldeano, del aldeano a Yota y finalmente posando su mirada en Datsue, con quién se detuvo unos segundos más.
Finalmente, sus labios se curvaron en una sonrisa:
—Siento la interrupción —A Datsue no le parecía que lo sintiese en absoluto—. Pero, por favor, seguid con lo que estabais haciendo. No paréis por mí.
Por mucho que se lo temiese, sin embargo, lo que menos se esperaba Datsue era que iba a ser atrapado por una… coleta. Aquel negro cabrón había hecho crecer tanto su pelo que ahora le tenía suspendido en el aire con un nudo perfecto sobre su garganta.
— Miralo, si sigu.. — Yota se detuvo de pronto. Algo le había llamado la atención de tal manera que incluso soltó al Uchiha— ¿Lo has sentido tu también?
Datsue, con los ojos llorosos y tosiendo por la momentánea asfixia, le lanzó una mirada acusadora.
—¿Tú qué crees? Si no podía ni respirar…
Pero entonces lo sintió él también. Un aroma penetrante y profundo, que inundó su olfato y embelesó sus sentidos. De hecho, aquella fragancia pareció provocar en todos un estado de relajación y sosiego, como si enfadarse fuese algo banal y agotador y no hubiese mayor placer que estar en paz.
Entonces, la vieron. Entrando por la puerta de la entrada como si se tratase de un ángel caído del cielo. Era de mediana altura, de cabellos largos y blancos como la nieve y con el cuerpo completo cubierto por una túnica de color beis. Sus ojos, azules, se posaron en todos y cada unos de los presentes. De la camarera al aldeano, del aldeano a Yota y finalmente posando su mirada en Datsue, con quién se detuvo unos segundos más.
Finalmente, sus labios se curvaron en una sonrisa:
—Siento la interrupción —A Datsue no le parecía que lo sintiese en absoluto—. Pero, por favor, seguid con lo que estabais haciendo. No paréis por mí.
![[Imagen: ksQJqx9.png]](https://i.imgur.com/ksQJqx9.png)
¡Agradecimientos a Daruu por el dibujo de PJ y avatar tan OP! ¡Y a Reiji y Ayame por la firmaza! Si queréis una parecida, este es el lugar adecuado