12/05/2017, 12:30
Eh...... EEH....... EEEHH........
—Si, claro que lo puedo acompañar. Pero, señor, si no le es mucha molestia, antes de ir me gustaría tomarme mis medicinas. Es que ando un poco enfermo y me las olvidé allí.-
— Pero que dices, si estás como un roble, chaval, que a mi no me la colais los jovenzuelos de hoy en día. Ya subiras luego, ahora espabila y tira para abajo que estoy viejo y puedo ahogarme en el piso inundado.
Le giró habilmente con la muleta haciendo que Karamaru guiara el camino. Al parecer cierto calvo había estado abusando de un carisma que no tenía para convencer a la gente de que hicieran lo que el quisiera y el viejo era más avispado o más despistado de lo que el genin había juzgado.
— Akiko tiene que estar en el campo de entrenamiento del primer piso, ya sabe que yo lo de subir escaleras las justas, así que siempre quedamos en ese cuchitril del primer piso que ya no usa nadie, en mis tiempos poder usar ese campo era un privilegio, todos los estudiantes entrenaban y entrenaban hasta que los músculos no nos dejaban ni fisgonear en los baños femeninos. Eso sí que era entrenar y no lo que haceis ahora los jovenes, venis haceis las clases que tocan y hala, ya soy un shinobi. Pues no, ser un shinobi es dedicar cada segundo de tu vida a cultivar tu cuerpo y tu mente hasta alcanzar todos tus limites, pero qué sabrás tú de limites si no te habras esforzado en tu vida más allá de lo justo y necesario.
Por eso no puedo decirle que no a Akiko, el brillo en sus ojos me recuerda a mis juventudes. Así que cada día me hace quedarme para entrenar un rato antes de irse a casa, y que disciplina y dedicación. Pero ya me he hecho muy mayor para tanto trote así que me vendrá muy bien tu ayuda. Si te mueves algún día, claro.
El anciano esperaba que el genin iniciara la marcha pero en apenas unos segundos le había colado un discurso y parecía que iba a seguir, así que si no se daba prisa igual acababa casandose con su nieta o algo asín sin enterarse siquiera.
