30/05/2017, 19:58
Una sonrisa apareció en los labios del anciano, y esa fue toda la reacción que conseguiría Karamaru, pues Yui seguía mirandolo fijamente con la guardia bien alta. Era el primero de los chicos que habían recibido esa patada que la había aguantado sin caerse, rendirse o llorar. Y parecía que le espabiló un poco.
Cuando se hizo sonar las articulaciones, la kunoichi frunció el ceño y retrocedió otro paso. Finalmente, Karamaru iba a pelear.
El shinobi se lanzó buscando asestar un puñetazo en la mejilla de Yui con su puño derecho, lenta y torpemente, así que esquivarlo fue tan fácil que fue casi insultante. La joven se agachó y avanzó para rematar la boca del shinobi, entonces se dio cuenta de su error, había subestimado bastante a Karamaru, quien tenía preparado un nuevo ataque que ahora se dirigía al rostro de Yui.
Logró cubrirse por instinto, bloqueando el puño izquierdo del calvo. Aún así, la fuerza de Karamaru bastaría para mandarla un par de metros hacia atrás, aún siendo un golpe bloqueado. En ese momento acababa de descubrir que la kunoichi apenas pesaba más que una pluma y por la expresión de dolor que tenía en la cara, que no soportaba mucho el dolor físico.
La joven chasqueó la lengua y volvió a colocarse en posición defensiva, esta vez con una mirada de intenso odio en Karamaru.
