9/08/2017, 13:16
La chica se llevó la mano a la boca de inmediato, tal vez para que Riko no la viera tener arcadas o tal vez para intentar no echar el desayuno. En cualquier caso se levantó tan rápido como pudo y se le fue un poco la palidez que había adquirido por la violencia del olor. Respiró profundamente un par de veces y finalmente bajó la mano dispuesta a hablar de nuevo. Entonces aceptó la ayuda y vio a Riko de cerca, era... tenía un... como un aura que la hizo dar un paso para atrás y sonrojarse.
— Bueno, ¿qué haces aquí?
— Yo, em, eh, venía a traerte el, la cosa ésta de limpiar. ¿Estás... sólo?
Tragó saliva y empezó a mover las manos delante suyo con nerviosismo y vergüenza.
— Me refiero a sólo limpiando, no sólo en sentido de que, de que... De nada. Bueno, me han dicho que te lo trajese y me fuera pero... ¿necesitas ayuda? Eso está mucho peor que la biblioteca, y tendrías que ver la biblioteca.
Sus manos aún estaban estrechadas a pesar de que llevaba rato de pie, de lo cual se dio cuenta al acabar de hablar y empezó a soltarla lentamente.