22/08/2017, 00:06
Kotetsu se dirigió a la pequeña cabaña donde se encontraba Kageru, y antes de entrar o si quiera probar que la puerta estuviese abierta, llamó al señor con un tono de voz más alto de lo normal.
Kageru, por su parte; que se encontraba dormitando sobre su sofá, se levantó de un brinco y solo alcanzó a escuchar:
—... con la labor asignada, la playa ya se encuentra limpia.
—Ah, ¿sí? Bien, bien, ¡qué hacendosos son los jóvenes de hoy en día sí! —exclamó el viejo mientras se levantaba despacio y acudía a recibir al cansado genin —. Toma, joven, entrega este pergamino en la recepción del edificio de la Uzukage, lo has hecho bien hijo.
Cuando ya se encontró la puerta abierta y Kotetsu era libre de pasar a la choza —donde hacía igual o más calor que fuera—, Kageru fue a tomar un pergamino que tenía guardado y se lo tendió al de cabellos claros.
—Muchas gracias, de verdad.
Inclinó su cabeza un poco, lo suficiente para que el chico captase que simbolizaba agradecimiento para después volver a retirarse a su sofá, donde quedó dormido al instante.
Kageru, por su parte; que se encontraba dormitando sobre su sofá, se levantó de un brinco y solo alcanzó a escuchar:
—... con la labor asignada, la playa ya se encuentra limpia.
—Ah, ¿sí? Bien, bien, ¡qué hacendosos son los jóvenes de hoy en día sí! —exclamó el viejo mientras se levantaba despacio y acudía a recibir al cansado genin —. Toma, joven, entrega este pergamino en la recepción del edificio de la Uzukage, lo has hecho bien hijo.
Cuando ya se encontró la puerta abierta y Kotetsu era libre de pasar a la choza —donde hacía igual o más calor que fuera—, Kageru fue a tomar un pergamino que tenía guardado y se lo tendió al de cabellos claros.
—Muchas gracias, de verdad.
Inclinó su cabeza un poco, lo suficiente para que el chico captase que simbolizaba agradecimiento para después volver a retirarse a su sofá, donde quedó dormido al instante.