8/10/2017, 23:14
Era extraño, pero parecía ser que Datsue había intentado consolarla de alguna manera sacando a la luz el asunto de que la última contrincante de Akame había sufrido una derrota similar a la propia. Aunque ella misma lo había visto y desde su punto de vista Ayame había dado mucha más pelea.
—Me preocupa la diferencia que hubo, tuvo que haber sido abismal si no le ofrecí ningún tipo de resistencia —dijo casi en un murmullo mientras flexionaba las piernas para poder apoyar el rostro en sus rodillas.
No es bonito ser un shinobi y perder tan mal contra alguien en un combate amistoso. Es decir, sabías perfectamente que tenías a un enemigo delante y pudiste verle la cara por un buen rato, no es que te atacaron por sorpresa ni similares.
Aunque haya sido una sorpresa para la pecosa que aquellos clones pudieran golpearla.
Aun así, el Uchiha parecía convencido de que el problema de la Kageyama era en realidad Akame, y eso no era así, no le importaba si su novio podía vencerla o no, lo que le importaba era qué tan fácil le pudiera llegar a resultar.
—Da igual si gano o pierdo, quiero por lo menos ofrecer un reto. Quiero decir, perdí contra él sin siquiera poder devolverle un solo golpe y tuve la suerte de que fue contra un compañero de la aldea, ¿qué hubiese pasado si hubiese sido en el campo de batalla?
Decía la rubia sin despegar el rostro de sus rodillas, las cuales ahora abrazaba por debajo de las mismas con ambos brazos. Aunque algo le había resultado llamativo y eso era que el chico se negase a contarle nada del cambio de color del iris, ¿sería importante para los Uchihas? Podría responder con una suposición, pero hasta que no le preguntase a Akame no podría dar nada por seguro.
—Me preocupa la diferencia que hubo, tuvo que haber sido abismal si no le ofrecí ningún tipo de resistencia —dijo casi en un murmullo mientras flexionaba las piernas para poder apoyar el rostro en sus rodillas.
No es bonito ser un shinobi y perder tan mal contra alguien en un combate amistoso. Es decir, sabías perfectamente que tenías a un enemigo delante y pudiste verle la cara por un buen rato, no es que te atacaron por sorpresa ni similares.
Aunque haya sido una sorpresa para la pecosa que aquellos clones pudieran golpearla.
Aun así, el Uchiha parecía convencido de que el problema de la Kageyama era en realidad Akame, y eso no era así, no le importaba si su novio podía vencerla o no, lo que le importaba era qué tan fácil le pudiera llegar a resultar.
—Da igual si gano o pierdo, quiero por lo menos ofrecer un reto. Quiero decir, perdí contra él sin siquiera poder devolverle un solo golpe y tuve la suerte de que fue contra un compañero de la aldea, ¿qué hubiese pasado si hubiese sido en el campo de batalla?
Decía la rubia sin despegar el rostro de sus rodillas, las cuales ahora abrazaba por debajo de las mismas con ambos brazos. Aunque algo le había resultado llamativo y eso era que el chico se negase a contarle nada del cambio de color del iris, ¿sería importante para los Uchihas? Podría responder con una suposición, pero hasta que no le preguntase a Akame no podría dar nada por seguro.