11/10/2017, 14:36
Ante la idea de Koko, el Uchiha compuso una mueca con la boca, parecida a una n minúscula, a la vez que alzaba las cejas, como si no le hiciese ascos a la oferta. Giró sobre la toalla, encarándola, y cruzó las piernas.
—Bueno… el dinero siempre es un buen estímulo, qué duda cabe —atrapó con una mano toda la arena que fue capaz—. Aunque hay cosas que el dinero no puede comprar… —O, más bien, que el poco dinero acumulado por un gennin no podía conseguir.
Por eso, había decidido viajar a su tierra natal. Al País del Bosque. Aquella era la idea que llevaba rumiando días, a espaldas de Akame. Sabía que allí podría hacerse con lo que quería a un precio más asumible. Pero… ¿por qué no intentarlo antes con Koko? Si conocía a alguien que podía conseguirle algo parecido a lo que buscaba, esa era ella.
O, para ser exactos, su hermana.
—Hay otra cosa que también me interesaría, Koko. —Dejó que la arena, envuelta en su puño, cayese en un fino hilo, como un reloj de arena. Colocó los dedos de su otra mano bajo ella, y sintió el cosquilleo de la arenilla al rozarle—. Hay un tipo de… medicamento, usado en los hospitales, que sirve para dormir a las personas. Ya sabes, lo que utilizan cuando van a operar a alguien para que no sienta nada. O cuando padecen mucho dolor. Estoy seguro de que lo usaron con tu hermana cuando le pasó… aquello. —Datsue se había enterado de lo de Noemi cuando ésta había viajado al Valle de los Dojos, presumiblemente en busca de su hermana. La noticia había corrido como la pólvora: la kunoichi más bella de su generación, lisiada. Cómo había perdido los dos miembros, era algo que desconocía, pero supuso que habían sido el motivo a su renuncia como kunoichi—. El caso es, que ese medicamento no lo venden en Farmaninja… ni en ningún otro sitio que conozca. Pero yo soy un simple gennin, y tu familia… Bueno, con los contactos que tiene, estoy convencido de que no les costaría nada conseguir un poco del hospital.
Datsue había probado de todo: hierbas; pastillas… Todo lo que le habían vendido en Farmaninja para ayudarle a conciliar el sueño. Pero Datsue no tenía problema para quedarse dormido, sino para mantener su estado de ensoñación. Por eso había pensado en aquello. No sabía cómo la llamaban, pero tenía que ser una droga de lo más potente si conseguía que sus consumidores se mantuviesen dormidos incluso cuando le abrían el pecho en una operación. Eso era lo que verdaderamente necesitaba. Una droga somnífera a prueba de bombas…
… A prueba de Shukaku.
—¿Qué me dices? —propuso—. Si gano, te comprometes a pedirle ese favor a tu familia.
—Bueno… el dinero siempre es un buen estímulo, qué duda cabe —atrapó con una mano toda la arena que fue capaz—. Aunque hay cosas que el dinero no puede comprar… —O, más bien, que el poco dinero acumulado por un gennin no podía conseguir.
Por eso, había decidido viajar a su tierra natal. Al País del Bosque. Aquella era la idea que llevaba rumiando días, a espaldas de Akame. Sabía que allí podría hacerse con lo que quería a un precio más asumible. Pero… ¿por qué no intentarlo antes con Koko? Si conocía a alguien que podía conseguirle algo parecido a lo que buscaba, esa era ella.
O, para ser exactos, su hermana.
—Hay otra cosa que también me interesaría, Koko. —Dejó que la arena, envuelta en su puño, cayese en un fino hilo, como un reloj de arena. Colocó los dedos de su otra mano bajo ella, y sintió el cosquilleo de la arenilla al rozarle—. Hay un tipo de… medicamento, usado en los hospitales, que sirve para dormir a las personas. Ya sabes, lo que utilizan cuando van a operar a alguien para que no sienta nada. O cuando padecen mucho dolor. Estoy seguro de que lo usaron con tu hermana cuando le pasó… aquello. —Datsue se había enterado de lo de Noemi cuando ésta había viajado al Valle de los Dojos, presumiblemente en busca de su hermana. La noticia había corrido como la pólvora: la kunoichi más bella de su generación, lisiada. Cómo había perdido los dos miembros, era algo que desconocía, pero supuso que habían sido el motivo a su renuncia como kunoichi—. El caso es, que ese medicamento no lo venden en Farmaninja… ni en ningún otro sitio que conozca. Pero yo soy un simple gennin, y tu familia… Bueno, con los contactos que tiene, estoy convencido de que no les costaría nada conseguir un poco del hospital.
Datsue había probado de todo: hierbas; pastillas… Todo lo que le habían vendido en Farmaninja para ayudarle a conciliar el sueño. Pero Datsue no tenía problema para quedarse dormido, sino para mantener su estado de ensoñación. Por eso había pensado en aquello. No sabía cómo la llamaban, pero tenía que ser una droga de lo más potente si conseguía que sus consumidores se mantuviesen dormidos incluso cuando le abrían el pecho en una operación. Eso era lo que verdaderamente necesitaba. Una droga somnífera a prueba de bombas…
… A prueba de Shukaku.
—¿Qué me dices? —propuso—. Si gano, te comprometes a pedirle ese favor a tu familia.
![[Imagen: ksQJqx9.png]](https://i.imgur.com/ksQJqx9.png)
¡Agradecimientos a Daruu por el dibujo de PJ y avatar tan OP! ¡Y a Reiji y Ayame por la firmaza! Si queréis una parecida, este es el lugar adecuado