13/10/2017, 04:27
Datsue puso morritos y frunció el ceño, como un crío enfadado, cuando Koko pidió que no se usaran sellos explosivos. ¡Con lo que a él le gustaban! Siempre y cuando, claro, no sufriese sus efectos. Todavía recordaba el sello que le había pegado Akame en el antebrazo… y así lo hacía también su piel, en forma de una marca que le quedaría por el resto de sus días.
Además de aquello, también pidió que no se dejase llevar con el ninjutsu. El Uchiha se rascó la nuca. Aquello era algo demasiado… ambiguo. ¿Qué era dejarse llevar? ¿Un Gōkakyū? ¿Un Ryūka? ¿Dónde debía poner el límite? No lo sabía, pero supuso que lo iría descubriendo por el camino.
—Es justo —respondió Datsue, cuando la kunoichi le pidió no agarrarla por las tetas. No supo si por temas de dolor o por... simple pudor.
Entonces, empezó a dar pequeños saltitos en el sitio, haciendo que sus músculos entrasen en calor y su corazón empezase a bombear con más rapidez. Incluso dio un par de puñetazos al aire, probándose. Hacía mucho que no combatía. Concretamente, desde que había reducido a cenizas al Cuarto Uzukage. A Zoku. Con la ayuda de Shukaku y su hermano.
Pero luchar era algo que uno nunca olvidaba. Lo primero de todo, era analizar a su rival. ¿Qué sabía de ella, aparte de que le gustaban las katanas? «Prácticamente nada…» Su iris se volvió rojo, y tres tomoe surgieron alrededor de su pupila. Aquel simple acto le descubrió dos cosas: primero, que el chakra de la kunoichi era de color dorado, muy parecido al de su hermana; y, segundo, que aquel chakra no estaba muy concentrado. En un choque de ninjutsus, todo parecía indicar que él llevaría las de ganar.
Asintió para sí. Aquello eran buenas noticias. Retrasó ligeramente su posición, situándose a diez metros de ella, y formuló el sello de la confrontación.
—¿Empezamos?
Además de aquello, también pidió que no se dejase llevar con el ninjutsu. El Uchiha se rascó la nuca. Aquello era algo demasiado… ambiguo. ¿Qué era dejarse llevar? ¿Un Gōkakyū? ¿Un Ryūka? ¿Dónde debía poner el límite? No lo sabía, pero supuso que lo iría descubriendo por el camino.
—Es justo —respondió Datsue, cuando la kunoichi le pidió no agarrarla por las tetas. No supo si por temas de dolor o por... simple pudor.
Entonces, empezó a dar pequeños saltitos en el sitio, haciendo que sus músculos entrasen en calor y su corazón empezase a bombear con más rapidez. Incluso dio un par de puñetazos al aire, probándose. Hacía mucho que no combatía. Concretamente, desde que había reducido a cenizas al Cuarto Uzukage. A Zoku. Con la ayuda de Shukaku y su hermano.
Pero luchar era algo que uno nunca olvidaba. Lo primero de todo, era analizar a su rival. ¿Qué sabía de ella, aparte de que le gustaban las katanas? «Prácticamente nada…» Su iris se volvió rojo, y tres tomoe surgieron alrededor de su pupila. Aquel simple acto le descubrió dos cosas: primero, que el chakra de la kunoichi era de color dorado, muy parecido al de su hermana; y, segundo, que aquel chakra no estaba muy concentrado. En un choque de ninjutsus, todo parecía indicar que él llevaría las de ganar.
Asintió para sí. Aquello eran buenas noticias. Retrasó ligeramente su posición, situándose a diez metros de ella, y formuló el sello de la confrontación.
—¿Empezamos?
![[Imagen: ksQJqx9.png]](https://i.imgur.com/ksQJqx9.png)
¡Agradecimientos a Daruu por el dibujo de PJ y avatar tan OP! ¡Y a Reiji y Ayame por la firmaza! Si queréis una parecida, este es el lugar adecuado