15/10/2017, 22:03
(Última modificación: 15/10/2017, 22:13 por Uchiha Datsue.)
Datsue dio gracias a los Dioses de que Koko, finalmente, se hubiese apartado. Y le dio las gracias porque él no hubiese sido capaz. Le faltaban las fuerzas… le faltaba voluntad. Aunque, una parte minúscula de sí —o no tan minúscula, según se mirase—, se apenó porque no hubiesen podido permanecer así un ratito más. Se estaba tan a gusto…
—Mira, tú me sacas lo kunoichi a mí y yo lo humano a ti.
El Uchiha siguió la mirada de Koko hasta su pantalón… y se puso más rojo de lo que ya estaba.
—Pero, ¿¡qué dices!? Esto no tiene nada que ver con… Es un acto reflejo —se excusó—. Un… una dobladez del pantalón. ¡Eso es!
¡Sería kunoichi! Ahora que estaba lejos de su influjo, el Uchiha no se podía creer que hubiese caído en una trampa tan… básica. ¿Es que era un crío de doce años, o qué? «Bueno… de catorce» se dijo, para animarse.
—Ahora en serio, quiero ir al hospital.
—Y yo quería un combate… limpio. Sin estas… triquiñuelas.
Formó el sello de Serpiente. Luego, se vistió el gorro de lana, la túnica y se echó la toalla al hombro. Koko descubrió que no se podía mover.
—Ale, ahí te quedas —dijo, pasando a su lado y caminando en dirección a la Villa. Koko tenía una ristra de complicados hexagramas dibujadas en su piel—. Por el golpe a traición y por… ese movimiento ilegal.
»Ah —dijo, al recordarlo, dándose media vuelta momentáneamente para mirarla—. ¡Y quiero ese maldito medicamento! ¡Una apuesta es una apuesta! —Abrió la boca para decir algo más, pero se lo pensó mejor y simplemente se despidió—. Adiós.
Y ni corto ni perezoso, se fue. Sabía que el sello maldito apenas la paralizaría por unos breves minutos, tiempo suficiente para poner pies en polvorosa y no mirar atrás. «Maldita sea mi alma… ¿Cómo cojones no la aparté? Como Akame se entere me va a colgar por las pelotas…»
—Mira, tú me sacas lo kunoichi a mí y yo lo humano a ti.
El Uchiha siguió la mirada de Koko hasta su pantalón… y se puso más rojo de lo que ya estaba.
—Pero, ¿¡qué dices!? Esto no tiene nada que ver con… Es un acto reflejo —se excusó—. Un… una dobladez del pantalón. ¡Eso es!
¡Sería kunoichi! Ahora que estaba lejos de su influjo, el Uchiha no se podía creer que hubiese caído en una trampa tan… básica. ¿Es que era un crío de doce años, o qué? «Bueno… de catorce» se dijo, para animarse.
—Ahora en serio, quiero ir al hospital.
—Y yo quería un combate… limpio. Sin estas… triquiñuelas.
Formó el sello de Serpiente. Luego, se vistió el gorro de lana, la túnica y se echó la toalla al hombro. Koko descubrió que no se podía mover.
—Ale, ahí te quedas —dijo, pasando a su lado y caminando en dirección a la Villa. Koko tenía una ristra de complicados hexagramas dibujadas en su piel—. Por el golpe a traición y por… ese movimiento ilegal.
»Ah —dijo, al recordarlo, dándose media vuelta momentáneamente para mirarla—. ¡Y quiero ese maldito medicamento! ¡Una apuesta es una apuesta! —Abrió la boca para decir algo más, pero se lo pensó mejor y simplemente se despidió—. Adiós.
Y ni corto ni perezoso, se fue. Sabía que el sello maldito apenas la paralizaría por unos breves minutos, tiempo suficiente para poner pies en polvorosa y no mirar atrás. «Maldita sea mi alma… ¿Cómo cojones no la aparté? Como Akame se entere me va a colgar por las pelotas…»
![[Imagen: ksQJqx9.png]](https://i.imgur.com/ksQJqx9.png)
¡Agradecimientos a Daruu por el dibujo de PJ y avatar tan OP! ¡Y a Reiji y Ayame por la firmaza! Si queréis una parecida, este es el lugar adecuado