5/12/2017, 00:57
De vuelta en el almacén de herramientas, el granjero desveló un llamativo artilugio de una forma algo excéntrica. Kuranosuke no había reparado antes en el misterioso bulto oculto bajo la manta, demasiado concentrado en cambiarse de ropa lo antes posible. Afortunadamente para él, ahora ya no necesitaba preguntarse qué había ahí, oculto en la sábana, ni lo había hecho antes al no ser consciente de su existencia.
El señor Niwashi lo había llamado "Succioneitor 3000", una denominación que le producía una sensación desagradable a Kuranosuke por motivos que no llegaba a comprender.
En cualquiera de los casos, el granjero se mostraba más que confiado en las capacidades del aparato. Mientras fuera capaz de localizar al topo, el referido haría el resto. El tuerto no encontró motivos para protestar o sugerir otro plan de acción.
Y ahora Tsu se preguntaba dónde podría estar la alimaña, pidiéndole sugerencias a Kuranosuke.
—Me temo que no conozco el terreno ni los hábitos del "ladrón" en profundidad pero, yo diría que masticando alguna hortaliza del huerto en este precisto instante, si es tan dado a destrozar sus cultivos como dice. Eso, o el hecho de que lo descubrí lo habrá asustado, como ya dije —reflexionó—. Podríamos peinar el perímetro, y en caso de que no demos con él... quizás podríamos tenderle una trampa, ponerle algún tipo de cebo.
El señor Niwashi lo había llamado "Succioneitor 3000", una denominación que le producía una sensación desagradable a Kuranosuke por motivos que no llegaba a comprender.
En cualquiera de los casos, el granjero se mostraba más que confiado en las capacidades del aparato. Mientras fuera capaz de localizar al topo, el referido haría el resto. El tuerto no encontró motivos para protestar o sugerir otro plan de acción.
Y ahora Tsu se preguntaba dónde podría estar la alimaña, pidiéndole sugerencias a Kuranosuke.
—Me temo que no conozco el terreno ni los hábitos del "ladrón" en profundidad pero, yo diría que masticando alguna hortaliza del huerto en este precisto instante, si es tan dado a destrozar sus cultivos como dice. Eso, o el hecho de que lo descubrí lo habrá asustado, como ya dije —reflexionó—. Podríamos peinar el perímetro, y en caso de que no demos con él... quizás podríamos tenderle una trampa, ponerle algún tipo de cebo.