5/12/2017, 01:55
Un error deshonroso, un error que les complicaría la tarea entre manos.
Había metido la pata. Literalmente.
En primera instancia dejó escapar un ahogado gemido de sorpresa. Segundos más tarde cayó en la cuenta de lo que había hecho. Sí, había dado con el escondrijo, tal y como querían, pero de una manera muy distante a la planeada. Se apresuró a sacar la pierna del hoyo como si le fuera la vida en ello.
—Lo he encontrado, Niwashi-dono —exclamó a sabiendas de que el tiempo del sigilo había pasado—Disculpe mi torpeza... esto es terriblemente deshonroso.
Más que ansioso de enmendar el patético desliz cometido, el tuerto examinó con atención lo que quedaba de la madriguera, en busca de algo que le pudiera ayudar a rastrear al topo.
Había metido la pata. Literalmente.
En primera instancia dejó escapar un ahogado gemido de sorpresa. Segundos más tarde cayó en la cuenta de lo que había hecho. Sí, había dado con el escondrijo, tal y como querían, pero de una manera muy distante a la planeada. Se apresuró a sacar la pierna del hoyo como si le fuera la vida en ello.
—Lo he encontrado, Niwashi-dono —exclamó a sabiendas de que el tiempo del sigilo había pasado—Disculpe mi torpeza... esto es terriblemente deshonroso.
Más que ansioso de enmendar el patético desliz cometido, el tuerto examinó con atención lo que quedaba de la madriguera, en busca de algo que le pudiera ayudar a rastrear al topo.