5/12/2017, 14:22
Las alabanzas de Tsu llevaron al muchacho a sonreír con satisfacción. No obstante Kuranosuke no esperaba el temible abrazo que vendría después. La respiración se le cortó durante unos instantes, pero hizo todo lo posible en tal de disimularlo. Más allá de eso no sabía muy bien cómo reaccionar. Pero a fin de cuentas no importaba, el trabajo estaba hecho.
El fornido campesino le indicó que él se ocuparía del roedor, albergando intenciones de atraparlo en el cubículo de la extraña máquina. El tuerto se sentía más que dispuesto a deshacerse de esa molestia.
Pero la alimañana no estaba dispuesta a rendirse sin pelear. En un descuido del tuerto, el topo le propinó un doloroso bocado que logró atravesar el grosor de sus guantes de recolecta. Sorprendido, Kuranosuke soltó al animal.
—Tsk... —de sus labios solo salió eso.
No iba a permitir que su presa se le escapara de nuevo. Trató de volverlo a agarrar con presteza, sin deseo alguno de permitir que el topo volviese bajo tierra. Y lo si conseguía, esta vez llevaría más cuidado...
El fornido campesino le indicó que él se ocuparía del roedor, albergando intenciones de atraparlo en el cubículo de la extraña máquina. El tuerto se sentía más que dispuesto a deshacerse de esa molestia.
Pero la alimañana no estaba dispuesta a rendirse sin pelear. En un descuido del tuerto, el topo le propinó un doloroso bocado que logró atravesar el grosor de sus guantes de recolecta. Sorprendido, Kuranosuke soltó al animal.
—Tsk... —de sus labios solo salió eso.
No iba a permitir que su presa se le escapara de nuevo. Trató de volverlo a agarrar con presteza, sin deseo alguno de permitir que el topo volviese bajo tierra. Y lo si conseguía, esta vez llevaría más cuidado...