30/12/2017, 11:20
La conversación avanzaba. En esta ocasión, el tema se decantó por la mismísima montaña que pisaban en esos instantes.
—Diría que es EL punto más alto, no uno de un grupo.
—¿Quién sabe? Yo, al menos, no conozco todo el mundo. Quizás haya alguna montaña más alta —afirmó con una sonrisa.
—¿Sabes que desde allí arriba no se debería de poder ver algo más allá de nubes? ¿No?
El joven asintió.
—No se preocupe, se me ocurrirá algo.
Entonces Karamaru le habló sobre la tenacidad necesaria para alcanzar la cima y lo importante que era tener una motivación tangible de la que alimentarse para lograrlo. El kusajin se mantuvo silencioso a lo largo del monólogo, inexorable. «¿No es la curiosidad una razón lo suficientemente fuerte?», pensó en preguntar en alto, pero finalmente no lo hizo.
—Veo que es usted una persona con la cabeza bien puesta sobre los hombros —observó con cordialidad—. Mi nombre es Uchiha Ralexion, es un placer. ¿Sería tan amable de decirme su nombre?
—Diría que es EL punto más alto, no uno de un grupo.
—¿Quién sabe? Yo, al menos, no conozco todo el mundo. Quizás haya alguna montaña más alta —afirmó con una sonrisa.
—¿Sabes que desde allí arriba no se debería de poder ver algo más allá de nubes? ¿No?
El joven asintió.
—No se preocupe, se me ocurrirá algo.
Entonces Karamaru le habló sobre la tenacidad necesaria para alcanzar la cima y lo importante que era tener una motivación tangible de la que alimentarse para lograrlo. El kusajin se mantuvo silencioso a lo largo del monólogo, inexorable. «¿No es la curiosidad una razón lo suficientemente fuerte?», pensó en preguntar en alto, pero finalmente no lo hizo.
—Veo que es usted una persona con la cabeza bien puesta sobre los hombros —observó con cordialidad—. Mi nombre es Uchiha Ralexion, es un placer. ¿Sería tan amable de decirme su nombre?