6/02/2018, 18:24
La joven del Remolino vio como algo parecido a la tristeza se apoderaba solo por un instante de la chica de cabello plateado, pero no duró nada más que eso, por lo que no pudo —ni se atrevió, tampoco— decir nada.
—Seguro que si lo cocina tu madre el arroz sabrá delicioso, o incluso tú —musitó la chica —. Mi madre decía que si hacías algo con amor, por muy raro o la mala pinta que tenga, estará más rico que cualquier plato que se vea precioso.
Bueno, aquello no era precisamente del todo cierto, muchas comidas podían verse apetecibles y resultar deliciosas, pero ella, acostumbrada a vivir y a comer sola; las comidas que a veces traía su hermana mayor eran gloria para su paladar, aunque bastante poco apetecibles.
Después de aquella pequeña conversación y la pregunta de la pelirroja hacia la chica de Kusagakure para que la ayudase a llegar a Tane-Shigai, no pudo evitar sonreír al leer la respuesta afirmativa de Taeko. ¡Por fin! ¡Un alma caritativa! ¿Era Shiona-sama enviándole a alguien desde donde estuviese? ¡Bendita sea!
—¡Muchísimas gracias, Taeko-san! —exclamó, cerrando los puños con ilusión —. Seguro que con tu ayuda tardaré medio día menos en llegar.
Negó con la cabeza cuando le ofreció beber, ya que tampoco quería abusar de su hospitalidad. Luego, antes de que se preocupase, sacó una cantimplora con motivos de pétalos de cerezo esparcidos por todo el objeto, lo abrió y pegó un trago.
Se sentía mil veces mejor que hacía un rato.
—¡Cuando gustes, Taeko-san!
—Seguro que si lo cocina tu madre el arroz sabrá delicioso, o incluso tú —musitó la chica —. Mi madre decía que si hacías algo con amor, por muy raro o la mala pinta que tenga, estará más rico que cualquier plato que se vea precioso.
Bueno, aquello no era precisamente del todo cierto, muchas comidas podían verse apetecibles y resultar deliciosas, pero ella, acostumbrada a vivir y a comer sola; las comidas que a veces traía su hermana mayor eran gloria para su paladar, aunque bastante poco apetecibles.
Después de aquella pequeña conversación y la pregunta de la pelirroja hacia la chica de Kusagakure para que la ayudase a llegar a Tane-Shigai, no pudo evitar sonreír al leer la respuesta afirmativa de Taeko. ¡Por fin! ¡Un alma caritativa! ¿Era Shiona-sama enviándole a alguien desde donde estuviese? ¡Bendita sea!
—¡Muchísimas gracias, Taeko-san! —exclamó, cerrando los puños con ilusión —. Seguro que con tu ayuda tardaré medio día menos en llegar.
Negó con la cabeza cuando le ofreció beber, ya que tampoco quería abusar de su hospitalidad. Luego, antes de que se preocupase, sacó una cantimplora con motivos de pétalos de cerezo esparcidos por todo el objeto, lo abrió y pegó un trago.
Se sentía mil veces mejor que hacía un rato.
—¡Cuando gustes, Taeko-san!
![[Imagen: ksQJqx9.png]](https://i.imgur.com/ksQJqx9.png)