7/02/2018, 19:40
El joven se acarició el mentón con actitud más que satisfecha tras lograr devolverle la puya a Akame. A continuación el uzujin le preguntó sobre su retorno hasta la Hierba y la adquisición de los libros. El genin asintió repetidas veces con una sonrisa equitativa a la ajena.
—Sí, no puedo agradecértelo lo suficiente —Ralexion se cruzó de brazos—. Tomé la caravana como me dijiste, semanas más tarde retorné a Tane-Shigai y los recogí. ¡Una lectura excelente! Me disipó muchas dudas importantes sobre lo que significa ser Uchiha. Los he traído conmigo, en caso de que quieras que te los devuelva.
Sin pudor alguno el moreno se sentó en el taburete contiguo al que había sido el de Akame hasta el agraciado encuentro. Pensó en ordenar más bebida pero se decantó por controlarse ya que no estaba solo.
—¿Y qué me trae por aquí? Una misión, ¿qué si no? Con gente de tu aldea, además.
—Sí, no puedo agradecértelo lo suficiente —Ralexion se cruzó de brazos—. Tomé la caravana como me dijiste, semanas más tarde retorné a Tane-Shigai y los recogí. ¡Una lectura excelente! Me disipó muchas dudas importantes sobre lo que significa ser Uchiha. Los he traído conmigo, en caso de que quieras que te los devuelva.
Sin pudor alguno el moreno se sentó en el taburete contiguo al que había sido el de Akame hasta el agraciado encuentro. Pensó en ordenar más bebida pero se decantó por controlarse ya que no estaba solo.
—¿Y qué me trae por aquí? Una misión, ¿qué si no? Con gente de tu aldea, además.