9/03/2018, 11:14
Ir acompañada hacía que la chica se preocupase menos por llegar y por su estado de cansancio, ya que Taeko san le daba aquellas fuerzas invisibles que le hacían tener más resistencia y más ganas de lograr su recorrido. Logró mantenerse y ambas continuaron por la senda que la de la Hierba había señalado.
Taeko pareció volver a escribir algo y Eri esperó, paciente, a que la peliplateada le enseñase su cuaderno para ver qué era lo que estaba escribiendo. Por un momento echó hacia atrás aquellos pensamientos pues a lo mejor la kunoichi no quería hablar, si no... ¿Trazar algo en el cuaderno?
Sí, al final la nota era para ella.
—Bueno, Taeko-san, si insistes y es lo que quieres hacer de acuerdo —concedió la pelirroja con una sonrisa, aunque aún no estaba muy convencida si era lo que de verdad quería, después de todo la estaba arrastrando sin mayor motivo que ser su guía, y ni si quiera la estaba pagando. Aquello era demasiado amable por su parte.
Movió sus hombros un par de veces, ya que los iba sintiendo entumecidos. Luego volvió a mirar a su acompañante.
—¿Nunca has gastado el cuaderno al estar hablando siempre por ahí? Me refiero, si solo llevas un cuaderno, ¿tendrías que parar a comprar otro? —preguntó la chica, curiosa. La verdad es que el cuaderno estaba bien, pero... Últimamente había visto a niños con pequeñas pizarras y tizas donde escribían y luego borraban, así ahorraban papel y podían hacer lo mismo.
Taeko pareció volver a escribir algo y Eri esperó, paciente, a que la peliplateada le enseñase su cuaderno para ver qué era lo que estaba escribiendo. Por un momento echó hacia atrás aquellos pensamientos pues a lo mejor la kunoichi no quería hablar, si no... ¿Trazar algo en el cuaderno?
Sí, al final la nota era para ella.
—Bueno, Taeko-san, si insistes y es lo que quieres hacer de acuerdo —concedió la pelirroja con una sonrisa, aunque aún no estaba muy convencida si era lo que de verdad quería, después de todo la estaba arrastrando sin mayor motivo que ser su guía, y ni si quiera la estaba pagando. Aquello era demasiado amable por su parte.
Movió sus hombros un par de veces, ya que los iba sintiendo entumecidos. Luego volvió a mirar a su acompañante.
—¿Nunca has gastado el cuaderno al estar hablando siempre por ahí? Me refiero, si solo llevas un cuaderno, ¿tendrías que parar a comprar otro? —preguntó la chica, curiosa. La verdad es que el cuaderno estaba bien, pero... Últimamente había visto a niños con pequeñas pizarras y tizas donde escribían y luego borraban, así ahorraban papel y podían hacer lo mismo.
![[Imagen: ksQJqx9.png]](https://i.imgur.com/ksQJqx9.png)