31/03/2018, 21:34
Dentro de la recepción de Amegakure, a la que acababa de acudir una joven muchacha lista para dar sus primeros pasos en el mundo shinobi, aguardaba otro joven, este más experimentado. Era un hombre imponente de grandes músculos y ojos claros, vestido con una camiseta de tirantes azul oscura, tan pegada a su cuerpo que no dejaba ninguna parte de su torso a la imaginación.
—Buen dia, Mi nombre es Senju Shijima y quisiera solicitar una mision de rango D
Pese a lo que cabía esperar por su apariencia intimidante, el hombre respondió con palabras amables y simpáticas, con un tono de voz que no pegaba mucho con su apariencia.
—Buenos días señorita, dame un segundo que mire tu expediente y te encuentre una misión adecuada…
El hombre tecleo algo en el ordenador, leyó concentrado durante unos segundos, y luego rebusco algo en uno de los cajones. Poco después, le entrego un pergamino a la joven y la dejo leerlo.
—Si tienes cualquier duda, este es el momento señorita
—Buen dia, Mi nombre es Senju Shijima y quisiera solicitar una mision de rango D
Pese a lo que cabía esperar por su apariencia intimidante, el hombre respondió con palabras amables y simpáticas, con un tono de voz que no pegaba mucho con su apariencia.
—Buenos días señorita, dame un segundo que mire tu expediente y te encuentre una misión adecuada…
El hombre tecleo algo en el ordenador, leyó concentrado durante unos segundos, y luego rebusco algo en uno de los cajones. Poco después, le entrego un pergamino a la joven y la dejo leerlo.
—Si tienes cualquier duda, este es el momento señorita
