4/04/2018, 01:33
Los dos ninjas de Amegakure se encontraban escondidos a la espera de algún indicio de estar en el lugar correcto, pero más importante aún, con la gente correcta. Las voces, que se escuchaban una por sobre la otra, eran constantes y de alto volumen. La mezcla de ellas generaban sonidos molestos y claramente seguían sin poder entender ni una sola palabra de esa efusiva conversación.
En sus movimientos livianos pero aún un poco toscos, la kunoichi pisó varias hojas secas que no pudieron escaparse de los oídos entrenados de un adulto entrenado. Ese ligero sonido tan suave, que ni el calvo ni tres de las figuras- por su continuo gesto de sorpresa- pudieron escuchar, hicieron mella en la más altas de las personas. Tuvo que dar una media vuelta a gran velocidad para lanzar un kunai que se clavaría, y haría un agujero profundo, en un árbol a pocos centímetros de la nariz de Shijima.
«Mierda»
En su fugaz ataque la capucha del ahora identificado hombre voló para apoyarse en su espalda. De piel morena, caballo castaño oscuro y corto, ojos negros, nariz grande y labios gruesos, un rostro serio miraba fijamente la posición de la compatriota del monje.
—Sal de ahí, ahora.— una voz potente, como ya venían escuchando, mas extrañamente calma dio la orden.
En sus movimientos livianos pero aún un poco toscos, la kunoichi pisó varias hojas secas que no pudieron escaparse de los oídos entrenados de un adulto entrenado. Ese ligero sonido tan suave, que ni el calvo ni tres de las figuras- por su continuo gesto de sorpresa- pudieron escuchar, hicieron mella en la más altas de las personas. Tuvo que dar una media vuelta a gran velocidad para lanzar un kunai que se clavaría, y haría un agujero profundo, en un árbol a pocos centímetros de la nariz de Shijima.
«Mierda»
En su fugaz ataque la capucha del ahora identificado hombre voló para apoyarse en su espalda. De piel morena, caballo castaño oscuro y corto, ojos negros, nariz grande y labios gruesos, un rostro serio miraba fijamente la posición de la compatriota del monje.
—Sal de ahí, ahora.— una voz potente, como ya venían escuchando, mas extrañamente calma dio la orden.
"El miedo es el camino al lado oscuro. El miedo lleva a la ira, la ira al odio, el odio al sufrimiento, y el sufrimiento al lado oscuro"
-Maestro Yoda.
◘ Hablo ◘ Pienso ◘
-Maestro Yoda.
◘ Hablo ◘ Pienso ◘
