1/06/2018, 19:11
El monólogo ajeno le arrancó una amarga sonrisa. «Si tan solo hubieras estado ahí para detener a ese monstruo... si cualquiera hubiera estado ahí. Pero todo el mundo lo ignoró como si no tuviese importancia...».
—No te preocupes, sensei, ya no me puede hacer daño —afirmó con cierta tranquilidad.
Con la mirada perdida en algún punto desconocido del horizonte a la derecha de Karma, la joven tomó la taza por el asa y le dio un pequeño sorbo al té, asegurándose de que podía beberse. El sabor de la bebida, acompañado de su sutil aroma, le ayudaron a calmarse. «No está nada mal».
Acto seguido, Akame le preguntó si tenía hambre. Parecía que no sabía muy bien cómo continuar la conversación.
—La verdad es que no me importaría —indicó, neutral—. Hmm... quizás una ración de tempura de verdura.
—No te preocupes, sensei, ya no me puede hacer daño —afirmó con cierta tranquilidad.
Con la mirada perdida en algún punto desconocido del horizonte a la derecha de Karma, la joven tomó la taza por el asa y le dio un pequeño sorbo al té, asegurándose de que podía beberse. El sabor de la bebida, acompañado de su sutil aroma, le ayudaron a calmarse. «No está nada mal».
Acto seguido, Akame le preguntó si tenía hambre. Parecía que no sabía muy bien cómo continuar la conversación.
—La verdad es que no me importaría —indicó, neutral—. Hmm... quizás una ración de tempura de verdura.