16/06/2018, 21:09
—¡Kila! —respondió al fin—. ¡Esa rufiana me lo contó todo! ¿¡Dónde está Koe-chan!? ¡Ya tienes lo que querías! —rugió, tratando de deshacerse del agarre de Kaido.
Katame suspiró, metiendo el pergamino en un bolsillo de su pantalón.
—Así que esa zorra se fue de la boca, ¿eh? —se relamió los labios. Luego hizo un ademán, como quitándole importancia—. ¿Y el barco? ¿Está desalojado?
—¡Sí! —respondió—. ¿Y mi sobrina?
Katame asintió, complacido, mientras sus ojos se desviaban por un momento al almacén de en frente. Pareció pensárselo por unos instantes.
—Has obrado bien, Kano. Y sí, ya tengo lo que quería… —miró a Kuchige—. Mátale.
Katame suspiró, metiendo el pergamino en un bolsillo de su pantalón.
—Así que esa zorra se fue de la boca, ¿eh? —se relamió los labios. Luego hizo un ademán, como quitándole importancia—. ¿Y el barco? ¿Está desalojado?
—¡Sí! —respondió—. ¿Y mi sobrina?
Katame asintió, complacido, mientras sus ojos se desviaban por un momento al almacén de en frente. Pareció pensárselo por unos instantes.
—Has obrado bien, Kano. Y sí, ya tengo lo que quería… —miró a Kuchige—. Mátale.
