1/07/2018, 01:49
—¡Sabía que había hecho bien en contratar a un ninja de Ame! ¡Sois duros e implacables como la tormenta! ¡Bam, bam, bam! —rugió, eufórico. El día para él, y su familia, parecía no terminar tan mal como se había previsto. Al menos, estaban a salvo, pese a que su sobrina seguía envuelta en esas condenadas telas.
Shenfu Kano tomó la carretilla y echó a correr por el camino, junto a Kaido. Entonces, llegaron al cruce. A la derecha, Taikarune, donde se encontraba Jitsuna y, probablemente, el olvidado Yoku Reon.
A la izquierda, el puerto. Las huellas de unos cascos de caballo y el surco de dos ruedas de carro iban en aquella dirección.
Shenfu Kano tomó la carretilla y echó a correr por el camino, junto a Kaido. Entonces, llegaron al cruce. A la derecha, Taikarune, donde se encontraba Jitsuna y, probablemente, el olvidado Yoku Reon.
A la izquierda, el puerto. Las huellas de unos cascos de caballo y el surco de dos ruedas de carro iban en aquella dirección.
