7/07/2018, 00:35
Si su instinto le permitía llegar hasta el asta, Kaido cortaría las sogas que tensaban la vela. No tenía otra opción, pues de continuar alejándose de la costa, sus oportunidades de cumplir exitosamente la misión se iban a ir a la mierda. Y era eso lo que le preocupaba, y no su supervivencia, que técnicamente estaba pendiendo de un puto hilo.
El rabillo de su ojo estaba muy atento, sin embargo. Katame no le iba a dejársela tan fácil, desde luego; y no podía bajar la guardia. No ahora.
El rabillo de su ojo estaba muy atento, sin embargo. Katame no le iba a dejársela tan fácil, desde luego; y no podía bajar la guardia. No ahora.
