12/09/2018, 19:29
Y Daruu comenzó su relato.
Yui no se movió ni un ápice ni hizo ningún comentario mientras tanto. Se limitó a escuchar al recién ascendido Chūnin con la mirada de sus electrizantes ojos perdida en algún punto de los nubarrones que siempre cubrían Amegakure. Un rayo surcó el cielo, y terminó por reflejarse en sus iris.
—¿Quieres decir...? —comenzó a hablar, volviéndose con lentitud hacia Daruu—. ¿Que Datsue no sólo va a intentar colarse en nuestra aldea saltándose todas las medidas de seguridad, sino que además va a tratar de hacerse con Watasashi Aiko, despojarla del Fūinjutsu que la retiene y de paso llevarla a su terreno? Quizás estás sobreestimando a ese Uchiha, Amedama.
Se llevó la mano al mentón, pensativa, y con la sombra de la gravedad ensombreciendo sus rasgos.
—Aunque después de todo lo que ha demostrado que es capaz de hacer y todo lo que hizo durante el examen... —murmuró para sí, haciendo referencia a las múltiples venganzas del chico y, sobre todo, al reporte de Shanise sobre el Susano'o y a su increíble habilidad para absorber incluso una bijuudama. Se volvió hacia Daruu de nuevo y una sonrisa iluminó sus rasgos—. ¡Ja! ¡Pero me gusta como piensas, chaval! Ojalá los otros chicos fueran más como tú y menos... "problemáticos". Se hará así. No pienso permitir que se tomen en vano mis órdenes y mucho menos pienso permitir que Uzushiogakure se haga con una kunoichi inmortal. Moveremos de lugar el sello, a un punto donde esté constantemente vigilada, y avisaré al equipo de sellado para que lo recubra por completo de explosivos. Si a alguien consigue burlar nuestras defensas y se le ocurre tocarla se llevará un recibimiento por todo lo alto —añadió, exhibiendo aquellos dientes como navajas—. Sólo dime una cosa, Amedama Daruu. ¿Uchiha Datsue conoce el paradero de nuestra aldea?
Yui no se movió ni un ápice ni hizo ningún comentario mientras tanto. Se limitó a escuchar al recién ascendido Chūnin con la mirada de sus electrizantes ojos perdida en algún punto de los nubarrones que siempre cubrían Amegakure. Un rayo surcó el cielo, y terminó por reflejarse en sus iris.
—¿Quieres decir...? —comenzó a hablar, volviéndose con lentitud hacia Daruu—. ¿Que Datsue no sólo va a intentar colarse en nuestra aldea saltándose todas las medidas de seguridad, sino que además va a tratar de hacerse con Watasashi Aiko, despojarla del Fūinjutsu que la retiene y de paso llevarla a su terreno? Quizás estás sobreestimando a ese Uchiha, Amedama.
Se llevó la mano al mentón, pensativa, y con la sombra de la gravedad ensombreciendo sus rasgos.
—Aunque después de todo lo que ha demostrado que es capaz de hacer y todo lo que hizo durante el examen... —murmuró para sí, haciendo referencia a las múltiples venganzas del chico y, sobre todo, al reporte de Shanise sobre el Susano'o y a su increíble habilidad para absorber incluso una bijuudama. Se volvió hacia Daruu de nuevo y una sonrisa iluminó sus rasgos—. ¡Ja! ¡Pero me gusta como piensas, chaval! Ojalá los otros chicos fueran más como tú y menos... "problemáticos". Se hará así. No pienso permitir que se tomen en vano mis órdenes y mucho menos pienso permitir que Uzushiogakure se haga con una kunoichi inmortal. Moveremos de lugar el sello, a un punto donde esté constantemente vigilada, y avisaré al equipo de sellado para que lo recubra por completo de explosivos. Si a alguien consigue burlar nuestras defensas y se le ocurre tocarla se llevará un recibimiento por todo lo alto —añadió, exhibiendo aquellos dientes como navajas—. Sólo dime una cosa, Amedama Daruu. ¿Uchiha Datsue conoce el paradero de nuestra aldea?
