17/09/2018, 04:13
Aquella mañana el Sarutobi se había levantado con el pie izquierdo y, como siempre pasaba estaba de muy mal humor, casi rozando las ganas de destrozarlo todo, por suerte su padre había salido y estaba desayunando solo en su casa.
Tras acabar rápidamente el desayuno salio a la calle casi corriendo y dirigiéndose al jardín de los cerezos a entrenar, necesitaba patear algo, destrozar algo, lo que fuera para descargar toda aquella ira. Cada vez estaba mas enfadado y cada vez perdía mas el control sobre si mismo.
Una vez llegado al jardín el de Uzu miro a su alrededor y vio a lo lejos a otra persona, parecía que practicaba Taijutsu, pero al estar lo suficientemente lejos poco le importo, haciendo rápidamente sellos y ejecutando su primera técnica, dirigida directamente contra un árbol, que separado de los demás era el perfecto blanco
- Katon: Sarutobi Karyū Endan
Un precioso dragón salio surcando el cielo directo hacia aquel pobre árbol, que al recibir la técnica por tres lados distinto quedo convertido en simples cenizas totalmente.
El Sarutobi aun estaba enfadado, así que miro a su alrededor y tras ver un árbol se acerco a el, saco un Kunai y comenzó a dar golpes con este y patadas sin piedad. Quería olvidarlo todo, olvidar el dolor, olvidar la pena, ahora solo estaba el y su ira. Su control sobre si mismo cada vez era menor y estaba perdiendo mas y mas los estribos, pegaba sin parar y sin observar lo que pasaba a su alrededor. Si alguien no le paraba era capaz de arrasar con todo el campo de entrenamiento con sus técnicas de fuego.
Tras acabar rápidamente el desayuno salio a la calle casi corriendo y dirigiéndose al jardín de los cerezos a entrenar, necesitaba patear algo, destrozar algo, lo que fuera para descargar toda aquella ira. Cada vez estaba mas enfadado y cada vez perdía mas el control sobre si mismo.
Una vez llegado al jardín el de Uzu miro a su alrededor y vio a lo lejos a otra persona, parecía que practicaba Taijutsu, pero al estar lo suficientemente lejos poco le importo, haciendo rápidamente sellos y ejecutando su primera técnica, dirigida directamente contra un árbol, que separado de los demás era el perfecto blanco
- Katon: Sarutobi Karyū Endan
Un precioso dragón salio surcando el cielo directo hacia aquel pobre árbol, que al recibir la técnica por tres lados distinto quedo convertido en simples cenizas totalmente.
El Sarutobi aun estaba enfadado, así que miro a su alrededor y tras ver un árbol se acerco a el, saco un Kunai y comenzó a dar golpes con este y patadas sin piedad. Quería olvidarlo todo, olvidar el dolor, olvidar la pena, ahora solo estaba el y su ira. Su control sobre si mismo cada vez era menor y estaba perdiendo mas y mas los estribos, pegaba sin parar y sin observar lo que pasaba a su alrededor. Si alguien no le paraba era capaz de arrasar con todo el campo de entrenamiento con sus técnicas de fuego.