18/09/2018, 22:49
Augurio, Otoño 218
Hacía poco más de una hora que el sol estaría saludando a los aldeanos de Uzushiogakure, por mi parte me encontraba aún en mi casa, precisamente en el comer con una tostada untada con mermelada de fresa en mi mano, y en la otra un vaso con jugo de naranja, masticaba y bebía lo más rápido posible, como era raro en mi me volví a quedar dormida y ahora tenía que sumarle dos al acelerador, era un casi un milagro que me hubiera alistado en tiempo récord esta vez, quizá estaba perfeccionando algo que nunca pensé empezar a un lado, y eso era arreglarme a mi misma con un poco más de atención.
«Que llego tarde!!»
Tras unos pocos segundos más de atragantamiento y alivio, con un poco de ayuda de aquella bebida cítrica y unos golpecitos en el pecho, terminé por haber realizado todo lo que me atase a mi hogar, era tiempo de partir. —Gracias por la comida!— dije mientras me levantaba de la mesa a toda velocidad —. Me voy ya!— corrí hasta la salida y posteriormente por la calle.
—Cuídate mucho!!— Braceó mi padre desde la puerta de la casa.
«No se me queda nada, ¿no?» Recapacité mientras seguí mis rápidas pisadas hacia el edificio del Uzukage, hice una revisión rápida de mi inventario y cuando aseguré que todo estuviese ahí seguí con más calma.
Cuando llegué al edificio, pasé el portal y me dispuse a buscar con la mirada al sujeto que sería mi compañero de misión. «¿Será que ya llegó?» Caminé por la recepción por todas partes buscandole, pero ni siquiera sabía como era, y su nombre se me había olvidado...
—¿Quién será?— miré dubitativa hacia todas y cada una de las personas.
Hacía poco más de una hora que el sol estaría saludando a los aldeanos de Uzushiogakure, por mi parte me encontraba aún en mi casa, precisamente en el comer con una tostada untada con mermelada de fresa en mi mano, y en la otra un vaso con jugo de naranja, masticaba y bebía lo más rápido posible, como era raro en mi me volví a quedar dormida y ahora tenía que sumarle dos al acelerador, era un casi un milagro que me hubiera alistado en tiempo récord esta vez, quizá estaba perfeccionando algo que nunca pensé empezar a un lado, y eso era arreglarme a mi misma con un poco más de atención.
«Que llego tarde!!»
Tras unos pocos segundos más de atragantamiento y alivio, con un poco de ayuda de aquella bebida cítrica y unos golpecitos en el pecho, terminé por haber realizado todo lo que me atase a mi hogar, era tiempo de partir. —Gracias por la comida!— dije mientras me levantaba de la mesa a toda velocidad —. Me voy ya!— corrí hasta la salida y posteriormente por la calle.
—Cuídate mucho!!— Braceó mi padre desde la puerta de la casa.
«No se me queda nada, ¿no?» Recapacité mientras seguí mis rápidas pisadas hacia el edificio del Uzukage, hice una revisión rápida de mi inventario y cuando aseguré que todo estuviese ahí seguí con más calma.
Cuando llegué al edificio, pasé el portal y me dispuse a buscar con la mirada al sujeto que sería mi compañero de misión. «¿Será que ya llegó?» Caminé por la recepción por todas partes buscandole, pero ni siquiera sabía como era, y su nombre se me había olvidado...
—¿Quién será?— miré dubitativa hacia todas y cada una de las personas.
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«Pienso»
Akito (Teal)
Naoko (Lightcoral)
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