3/10/2018, 23:16
El vendedor le miró por última vez por encima del hombro, como si estuviera sopesando de verdad la posibilidad de llamar a uno de los shinobi que se encargaban de la guardia del mercado aquel día. Pareció arrepentirse en el último momento, sin embargo, porque terminó por exhalar un largo y tendido suspiro.
—P... p... pues son verdes, con forma de ho... ho... hoja normal y los b... b... bordes serrados. Miden e... e... entre cinco y quince centímetros de lo... lo... longitud y entre dos y cinco de a... a... ancho —reveló, y entonces su mirada se tornó suspicaz y extrañada—. P... p... ¿Pero vas a ir hasta las I... I... Islas del Té a buscarlas?
—P... p... pues son verdes, con forma de ho... ho... hoja normal y los b... b... bordes serrados. Miden e... e... entre cinco y quince centímetros de lo... lo... longitud y entre dos y cinco de a... a... ancho —reveló, y entonces su mirada se tornó suspicaz y extrañada—. P... p... ¿Pero vas a ir hasta las I... I... Islas del Té a buscarlas?
