15/10/2018, 20:06
Kazuma pareció meditar durante un instante si el hombre le estaba hablando en serio o, simplemente, estaba utilizando el sarcasmo con él. No parecía muy espabilado, por lo que al final terminó respondiendo con un simple y escueto "vale" que fue respondido con un nuevo gruñido por parte de él.
Y fue entonces cuando el shinobi volvió a la carga, preguntando por la planta del té.
El hombre detuvo el movimiento de su hacha a medio descenso y le dirigió una larga mirada por debajo de sus pobladas cejas que se extendió durante varios segundos. Los nudillos se marcaron blancos en el mango de la herramienta. Entonces echó los hombros hacia atrás, el hacha siguió el movimiento ascendente de sus brazos y...
Volvió a descargarla sobre el tocón, que se partió en dos de forma limpia con un seco chasquido.
—Pues te has equivocado por varios centenares de kilómetros, muchacho. Todo el mundo sabe que el té crece en las Islas del Té. De ahí su nombre —añadió, con evidente retintín, al tiempo que volvía a agacharse para tomar otro madero.
Y fue entonces cuando el shinobi volvió a la carga, preguntando por la planta del té.
El hombre detuvo el movimiento de su hacha a medio descenso y le dirigió una larga mirada por debajo de sus pobladas cejas que se extendió durante varios segundos. Los nudillos se marcaron blancos en el mango de la herramienta. Entonces echó los hombros hacia atrás, el hacha siguió el movimiento ascendente de sus brazos y...
Volvió a descargarla sobre el tocón, que se partió en dos de forma limpia con un seco chasquido.
—Pues te has equivocado por varios centenares de kilómetros, muchacho. Todo el mundo sabe que el té crece en las Islas del Té. De ahí su nombre —añadió, con evidente retintín, al tiempo que volvía a agacharse para tomar otro madero.
