26/11/2018, 01:28
La engañifa había funcionado y el aparente botín se esfumo en una pequeña pero dolorosa explosión. Kazuma se dio a la fuga mientras sus oídos le permitían sentir cierto grado de realización personal: siempre había querido saber que se sentía ser el protagonista de una historia y que los perseguidores malvados le gritasen “¡¿QUÉ HACES AHÍ PARADO, IDIOTA?! ¡¡CÓGELE, CÓGELE!!”. Resultaba algo clásico de los personajes picarescos en la literatura del bosque.
—Pero esta es la realidad —se dijo a sí mismo, sabiendo que no podría escaparse tan fácilmente.
Aquella no sería una historia con final feliz si no encontraba la manera de deshacerse de su perseguidor; puesto que, de atraparle, le daría una paliza que quedaría grabada en la ignominiosa historia de quienes fallaban su primera misión.
El sujeto no era ágil ni rápido, pero se le notaba bastante determinado. Solo era cuestión de tiempo para que le diera alcance. El joven decidió intentar engañarle, haciéndole creer que se había quedado sin energías: dio una rápida carrera para perderlo por unos instantes, dirigiéndose hacia un claro cercano. Allí, realizo tres sellos y utilizo su chakra para crear un simple clon suyo que se quedaría quieto en un costado, como tratando de ocultarse torpemente en las raíces de un árbol.
Kazuma buscaría alejarse de allí en dirección a la aldea, moviéndose con cuidado para que ningún ruido alertase al matón de su truco. Si tenía suerte, aquel subterfugio le distraería lo suficiente como para ponerse a salvo.
—Pero esta es la realidad —se dijo a sí mismo, sabiendo que no podría escaparse tan fácilmente.
Aquella no sería una historia con final feliz si no encontraba la manera de deshacerse de su perseguidor; puesto que, de atraparle, le daría una paliza que quedaría grabada en la ignominiosa historia de quienes fallaban su primera misión.
El sujeto no era ágil ni rápido, pero se le notaba bastante determinado. Solo era cuestión de tiempo para que le diera alcance. El joven decidió intentar engañarle, haciéndole creer que se había quedado sin energías: dio una rápida carrera para perderlo por unos instantes, dirigiéndose hacia un claro cercano. Allí, realizo tres sellos y utilizo su chakra para crear un simple clon suyo que se quedaría quieto en un costado, como tratando de ocultarse torpemente en las raíces de un árbol.
Kazuma buscaría alejarse de allí en dirección a la aldea, moviéndose con cuidado para que ningún ruido alertase al matón de su truco. Si tenía suerte, aquel subterfugio le distraería lo suficiente como para ponerse a salvo.
![[Imagen: aab687219fe81b12d60db220de0dd17c.gif]](https://i.pinimg.com/originals/aa/b6/87/aab687219fe81b12d60db220de0dd17c.gif)
