9/12/2018, 13:55
Kazuma se acurrucó, haciéndose un ovillo sobre sí mismo. Buscaba relajarse, y lo cierto fue que no le costó demasiado hacerlo. Sólo tuvo que gastar algunos minutos en hallar la paz dentro de aquella oscuridad que le rodeaba, acostumbrarse a los sonidos que le rodeaban y encontrarles alguna posible explicación: algún animalillo inquieto (seguramente un roedor o similar), aquel aullido no era más que un búho desde su percha, las sombras terroríficas no eran más que caprichos de la escasa luz.
¿Pero qué haría entonces? ¿Seguiría caminando en aquella penumbra? ¿Se arriesgaría a perderse de nuevo en la oscuridad de la noche? ¿Y qué iba a hacer con la bandana sin dueño que acababa de encontrar?
¿Pero qué haría entonces? ¿Seguiría caminando en aquella penumbra? ¿Se arriesgaría a perderse de nuevo en la oscuridad de la noche? ¿Y qué iba a hacer con la bandana sin dueño que acababa de encontrar?
