26/02/2019, 12:43
—Pues dependerá mucho de tus gustos, que acá hay variedad —respondió Roga, mientras se sentaba en la silla con un suspiro de alivio—. Suelen tener ramen, arroz, sushi... o si quieres algo más mundano puedes pedir un simple emparedado casero. Lo que sí es extraño son los aderezos, hay unas salsas con nombres chistosos que parece que las nombró un niño de preescolar —se rio ligeramente—. Aunque si me pides mi opinión personal hay una hamburguesa a la que le llaman torito que tiene huevo adentro. Si, suena loco pero sabe mejor de lo que se escucha, te lo aseguro —añadió, apoyando la mano diestra en el pecho y alzando la zurda como una especie de juramento—. Ahí viene la mesera con la carta, quizás te ayude a decidirte.
Y, tal y como decía, una mujer vestida con aquel mismo extraño uniforme y con un cartón doblado en mano se acercó a ellos.
—Sean bienvenidos, puedo tomar su orden.
—No deberías ser tan formal conmigo, sabes que es lo que pido siempre que vengo —Roga sonrió con familiaridad. Por sus palabras, era evidente que acudía a aquel sitio a menudo—. Aunque quizás ella se tome su tiempo en ver la carta.
—Siempre debo ser profesional con todos mis clientes, por mucha confianza que tenga —replicó ella, sacudiendo la cabeza—. Discúlpeme por esto último, señorita. Acá tiene el menú.
—N... no tiene por qué disculparse —sonrió ella, aceptando la carta con una leve inclinación de cabeza. Sus ojos pasaron a toda velocidad por todas y cada una de las opciones del menú. Tal y como había asegurado Roga, parecía que allí tenían de todo. Durante un instante se había sentido tentada por el torito que había mencionado su acompañante, pero nunca le había sentado bien el huevo en una comida tan pesada—. Para mí unos nachos con queso y salsa agria, por favor —decidió al fin, pasándole la carta a Roga.
Y, tal y como decía, una mujer vestida con aquel mismo extraño uniforme y con un cartón doblado en mano se acercó a ellos.
—Sean bienvenidos, puedo tomar su orden.
—No deberías ser tan formal conmigo, sabes que es lo que pido siempre que vengo —Roga sonrió con familiaridad. Por sus palabras, era evidente que acudía a aquel sitio a menudo—. Aunque quizás ella se tome su tiempo en ver la carta.
—Siempre debo ser profesional con todos mis clientes, por mucha confianza que tenga —replicó ella, sacudiendo la cabeza—. Discúlpeme por esto último, señorita. Acá tiene el menú.
—N... no tiene por qué disculparse —sonrió ella, aceptando la carta con una leve inclinación de cabeza. Sus ojos pasaron a toda velocidad por todas y cada una de las opciones del menú. Tal y como había asegurado Roga, parecía que allí tenían de todo. Durante un instante se había sentido tentada por el torito que había mencionado su acompañante, pero nunca le había sentado bien el huevo en una comida tan pesada—. Para mí unos nachos con queso y salsa agria, por favor —decidió al fin, pasándole la carta a Roga.

![[Imagen: kQqd7V9.png]](https://i.imgur.com/kQqd7V9.png)