Parecía ser que así como se le pasaban por alto las indicaciones al leer, también confundía nombres con apellidos. Aunque bueno, cuando sólo existía una letra de diferencia a cualquiera le pasaba. Lo cierto es que la mujer no pareció ablandarse en ningún momento ante las disculpas de la joven kunoichi.
—Me sorprende que no intentes meterme una excusa por tu retraso, pero de todas formas no tendría tiempo para escucharla— se dio la vuelta y empezó a caminar para adentrarse en el edificio. —Claro que te voy a explicar, pero será adentro en la biblioteca. Andando—. se introdujo en el recinto.
La Sarutobi reconocería los pasillos y salones de aquel internado, por lo que aún sin la guía de la profesora hubiese encontrado el camino. La diferencia se haría notar cuando llegasen a la biblioteca, la cuál notaría que había sufrido una remodelación reciente y ahora tenía varios estantes vacíos. Oh, ahí el detalle. No eran unos pocos libros los que la pelirroja tendría que llevar.
—Bien, procedamos a la explicación— Se giró para observarla. —La colección del fallecido Yako Shigeharu incluía estudios básicos sobre kekkei genkai raros o hijutsu de clanes olvidados. A veces en la Academia de las Olas llegan niños huérfanos o quienes simplemente de la noche a la mañana se despiertan con poderes raros y no tenemos manera de poder educarles en estas artes. La donación de estos escritos será de gran ayuda para apoyar a estos alumnos para que al menos los tutores podamos entender de forma mínima sus capacidades y así ser de apoyo en los primeros pasos para que desarrollen sus habilidades innatas a futuro— Yoko se ajustó los anteojos antes de proseguir. —Los profesores estamos hasta el cuello de trabajo ya que una nueva tanda de chicos acaba de ser ingresada, por lo que tú deberás cumplir con este trabajo en nuestro lugar— giró su mirada y extendió la mano con la palma hacia arriba, señalando un diablito que estaba cerca de una de las estanterías. —Te proporcionaremos esa carretilla de carga para que puedas transportar las cajas más fácilmente— bajó la mano y posó sus ojos de regreso a la chica. —Una vez los traigas acá, necesito que ordenes los libros según sean de ninjutsu, genjutsu, taijutsu o bukijutsu y los dejes acomodados en esos estantes vacíos. ¿Ha quedado claro?
La mujer sacó una nota de los bolsillos y se la extendió. Si la leía, notaría que era la dirección exacta de la mansión Yako.
»Si estás lista, parte cuanto antes, que yo debo hacer mi ronda de vigilancia habitual en los pasillos. Cuento contigo, Sarutobi.
—Me sorprende que no intentes meterme una excusa por tu retraso, pero de todas formas no tendría tiempo para escucharla— se dio la vuelta y empezó a caminar para adentrarse en el edificio. —Claro que te voy a explicar, pero será adentro en la biblioteca. Andando—. se introdujo en el recinto.
La Sarutobi reconocería los pasillos y salones de aquel internado, por lo que aún sin la guía de la profesora hubiese encontrado el camino. La diferencia se haría notar cuando llegasen a la biblioteca, la cuál notaría que había sufrido una remodelación reciente y ahora tenía varios estantes vacíos. Oh, ahí el detalle. No eran unos pocos libros los que la pelirroja tendría que llevar.
—Bien, procedamos a la explicación— Se giró para observarla. —La colección del fallecido Yako Shigeharu incluía estudios básicos sobre kekkei genkai raros o hijutsu de clanes olvidados. A veces en la Academia de las Olas llegan niños huérfanos o quienes simplemente de la noche a la mañana se despiertan con poderes raros y no tenemos manera de poder educarles en estas artes. La donación de estos escritos será de gran ayuda para apoyar a estos alumnos para que al menos los tutores podamos entender de forma mínima sus capacidades y así ser de apoyo en los primeros pasos para que desarrollen sus habilidades innatas a futuro— Yoko se ajustó los anteojos antes de proseguir. —Los profesores estamos hasta el cuello de trabajo ya que una nueva tanda de chicos acaba de ser ingresada, por lo que tú deberás cumplir con este trabajo en nuestro lugar— giró su mirada y extendió la mano con la palma hacia arriba, señalando un diablito que estaba cerca de una de las estanterías. —Te proporcionaremos esa carretilla de carga para que puedas transportar las cajas más fácilmente— bajó la mano y posó sus ojos de regreso a la chica. —Una vez los traigas acá, necesito que ordenes los libros según sean de ninjutsu, genjutsu, taijutsu o bukijutsu y los dejes acomodados en esos estantes vacíos. ¿Ha quedado claro?
La mujer sacó una nota de los bolsillos y se la extendió. Si la leía, notaría que era la dirección exacta de la mansión Yako.
»Si estás lista, parte cuanto antes, que yo debo hacer mi ronda de vigilancia habitual en los pasillos. Cuento contigo, Sarutobi.
![[Imagen: 7FT8VMk.gif]](https://i.imgur.com/7FT8VMk.gif)
