20/06/2019, 02:25
La kunoichi se despidió con una tímida reverencia, dándole vueltas a lo que acaba de escuchar, imaginando como podía ser la frustración de aquel muchacho al ser incapaz de corregir los errores de su familia. No pudo evitar pensar en sus propios padres, cuando decidieron abandonar la vida de ninjas, tal vez esperaban ahorrarle a ella aquella situación, la enorme exigencia, el peso de un gran clan sobre los hombros… No obstante ella no tenía opción, era su sueño y pensaba demostrarles a todos que era su labor en el mundo, sería reconocida como una de las mejores kunoichi de la historia.
Con un movimiento de cabeza volvió a la cruda realidad, donde aquellas cajas se agolpaban cruelmente alrededor de la carreta. Con un suspiro despejó las necesarias antes de poder manejar las necesarias. -Tendré mucha suerte si acabo este maldito trabajo hoy - suspiró haciendo fuerza y empezando a andar, con intención de llevar el primer cargamento hasta la academia, al menos le podían haber dado una carreta más grande, al menos se habría ahorrado uno o dos viajes desde el barrio alto hasta la academia. Pensando en aquella cantidad de viajes, a la pelirroja se le hacía poco hasta el trabajo de clasificación posterior.
Con un movimiento de cabeza volvió a la cruda realidad, donde aquellas cajas se agolpaban cruelmente alrededor de la carreta. Con un suspiro despejó las necesarias antes de poder manejar las necesarias. -Tendré mucha suerte si acabo este maldito trabajo hoy - suspiró haciendo fuerza y empezando a andar, con intención de llevar el primer cargamento hasta la academia, al menos le podían haber dado una carreta más grande, al menos se habría ahorrado uno o dos viajes desde el barrio alto hasta la academia. Pensando en aquella cantidad de viajes, a la pelirroja se le hacía poco hasta el trabajo de clasificación posterior.