23/06/2019, 06:09
De pronto el sonido de los paso se detuvo ante la "provocación" de la kunoichi. Mientras ella se encaminaba a la biblioteca, notaría unos pelos saltones similares a la cresta de una cacatúa en color castaño que se asomaban desde uno de los pasillos, sólo para que luego el dueño de tan peculiares cabellos saltara delante de ella. Tenía los ojos negruzcos y el cuerpo lleno de raspones. No medía más del metro con treinta y cinco, pudiendo estimar de esta manera su edad en unos nueve años aproximadamente.
Vestía con una camisa blanca de manga corta y pantalón corto azulado, ambos dejando a la vista numerosas curitas por raspones. Destacaba por llevar una pechera y hombreras de cartón atadas a manera de placas con algo de lana, imitando una armadura samurai.
—Valientes palabras para alguien que ha invadido el territorio de la resistencia— Alzó el dedo de forma dramática y señaló a la kunoichi con el dedo. —¿Qué haces aquí? No eres de los profesores, pero tienes bandana— Se cruzó de brazos. —Nos dijeron que no podíamos usar la biblioteca por remodelación, y sospechosamente tú te diriges hasta ahí.
De pronto, la otra risa resonó tras la espalda de la kunoichi. Si volteaba a ver, de otra de las intersecciones se asomó un niño de complexión similar al otro. Tenía unos intensos ojos violeta y cejas pobladas, además de ser de piel ligeramente bronceada. Llevaba una camisa de manga larga negra con una de manga roja encima, mientras en la parte baja portaba bermudas amarillas. Quizás lo que mejor le coronaba, era utilizar un kabuto de samurai con un tridente de detalle, obviamente también hecho con cajas de cartón. Lo único que no era de juguete, era el bokken en su cintura.
—Una aceptada. Quizás tú puedas serme útil...— Dijo con sonrisa socarrona.
Por increíble que parezca, ambos chiquillos parecían estar tomándose muy en serio la situación.
Vestía con una camisa blanca de manga corta y pantalón corto azulado, ambos dejando a la vista numerosas curitas por raspones. Destacaba por llevar una pechera y hombreras de cartón atadas a manera de placas con algo de lana, imitando una armadura samurai.
—Valientes palabras para alguien que ha invadido el territorio de la resistencia— Alzó el dedo de forma dramática y señaló a la kunoichi con el dedo. —¿Qué haces aquí? No eres de los profesores, pero tienes bandana— Se cruzó de brazos. —Nos dijeron que no podíamos usar la biblioteca por remodelación, y sospechosamente tú te diriges hasta ahí.
De pronto, la otra risa resonó tras la espalda de la kunoichi. Si volteaba a ver, de otra de las intersecciones se asomó un niño de complexión similar al otro. Tenía unos intensos ojos violeta y cejas pobladas, además de ser de piel ligeramente bronceada. Llevaba una camisa de manga larga negra con una de manga roja encima, mientras en la parte baja portaba bermudas amarillas. Quizás lo que mejor le coronaba, era utilizar un kabuto de samurai con un tridente de detalle, obviamente también hecho con cajas de cartón. Lo único que no era de juguete, era el bokken en su cintura.
—Una aceptada. Quizás tú puedas serme útil...— Dijo con sonrisa socarrona.
Por increíble que parezca, ambos chiquillos parecían estar tomándose muy en serio la situación.
![[Imagen: 7FT8VMk.gif]](https://i.imgur.com/7FT8VMk.gif)
