25/07/2019, 22:57
Era una suerte que Roga hubiese tomado la iniciativa de coger ropa de abrigo, o en aquellos instantes lo estaría pasando realmente mal. La temperatura en Amegakure solía ser fresca por la ausencia de sol y las constantes lluvias, pero en Yukio descendía bruscamente y las nieves eran testigo directo de ello. Y eso que aún no había llegado el invierno y la Reina de las Nieves no había desplegado todo su poder.
Tras cruzar el puente, Roga se encontró con un cartel tallado en madera que rezaba "Yukio" en letras grabadas y que le daba la bienvenida a su destino. La primera línea de casas se abría ante él: casas de dos pisos como máximo, rodeadas por vallas y construidas al más puro estilo tradicional y con tejados a dos aguas para evitar la acumulación de nieve sobre ellos. Las farolas, apagadas a aquella hora del día, acompañaban el camino en cada una de las calles que se abría entre las casas. Desde su posición, a la entrada de la ciudad, no pudo ver ni un alma.
Tras cruzar el puente, Roga se encontró con un cartel tallado en madera que rezaba "Yukio" en letras grabadas y que le daba la bienvenida a su destino. La primera línea de casas se abría ante él: casas de dos pisos como máximo, rodeadas por vallas y construidas al más puro estilo tradicional y con tejados a dos aguas para evitar la acumulación de nieve sobre ellos. Las farolas, apagadas a aquella hora del día, acompañaban el camino en cada una de las calles que se abría entre las casas. Desde su posición, a la entrada de la ciudad, no pudo ver ni un alma.
![[Imagen: MsR3sea.png]](https://i.imgur.com/MsR3sea.png)
Esta cuenta representa a la totalidad de los administradores de NinjaWorld.es