25/07/2019, 23:48
"¿DÓNDE VERGA ESTÁ TODO MUNDO?" Ahí en la ciudad, pese a ser el medio día, parecía más un pueblo fantasma abandonado de la mano de Amenokami que una urbe habitable. Frío y solitario, en la forma más estricta de las palabras. "En estos momentos es cuando debería decir que me da mala espina, pero espero que no sea nada grave. Aunque bueno, no los culpo. Con esto de las desapariciones y del deben estar más que aterrados. Sólo espero que no sea demasiado tarde." Negó con la cabeza.
Su prioridad era encontrar la taberna, donde además de recabar información podría averiguar de algún hostal para poder alojarse en su estadía, ya que dudaba de obtener resultados en una sola noche. De por sí, estaba fatigado por el trayecto y tenía hambre. "Aunque quizá cause problemas que entre a un sitio así siendo menor de edad. Esta gente no respeta la placa." Para muestra lo ocurrido el día anterior.
Entonces el foco imaginario se prendió. Aprovechando que no veía moros en la costa, realizó una cadena simple de sellos que desató una pequeña nube de humo. Revelando luego una imagen muy idealista del propio genin. "OH YEAH DARLING" Era -según él- una versión adulta de sí mismo. Aparentaba unos veintiún años, con su cabellera multicolor llegando hasta los hombros. Sus ojos ahora eran mucho más afiliados, sin perder su brillo y audacia. Su mentón era fuerte y masculino, además de que se veía atlético aunque no tan alto, sin pasar del metro setenta y dos.
—Me van a escuchar quieran o no—. Pensó en voz alta, siendo que su voz pasó de infantil a juvenil.
Lucía cómo si portara un gran abrigo invernal marrón con detalle de felpa blanco en cuello y capucha. De las mangas colgaban tiras de tela y el pantalón negro también con detalle de felpa en tobillos. Llevaba botas gruesas, mientras sus gafas iban en su frente, aunque bajo el disfraz si las llevaba puestas.
Así, se adentró en la gélida Yukio, buscando algún letrero en especial que le indicase el sitio de la taberna, o quizás a alguna alma en pena que se atreviese a vagar por ahí.
Su prioridad era encontrar la taberna, donde además de recabar información podría averiguar de algún hostal para poder alojarse en su estadía, ya que dudaba de obtener resultados en una sola noche. De por sí, estaba fatigado por el trayecto y tenía hambre. "Aunque quizá cause problemas que entre a un sitio así siendo menor de edad. Esta gente no respeta la placa." Para muestra lo ocurrido el día anterior.
Entonces el foco imaginario se prendió. Aprovechando que no veía moros en la costa, realizó una cadena simple de sellos que desató una pequeña nube de humo. Revelando luego una imagen muy idealista del propio genin. "OH YEAH DARLING" Era -según él- una versión adulta de sí mismo. Aparentaba unos veintiún años, con su cabellera multicolor llegando hasta los hombros. Sus ojos ahora eran mucho más afiliados, sin perder su brillo y audacia. Su mentón era fuerte y masculino, además de que se veía atlético aunque no tan alto, sin pasar del metro setenta y dos.
—Me van a escuchar quieran o no—. Pensó en voz alta, siendo que su voz pasó de infantil a juvenil.
Lucía cómo si portara un gran abrigo invernal marrón con detalle de felpa blanco en cuello y capucha. De las mangas colgaban tiras de tela y el pantalón negro también con detalle de felpa en tobillos. Llevaba botas gruesas, mientras sus gafas iban en su frente, aunque bajo el disfraz si las llevaba puestas.
Así, se adentró en la gélida Yukio, buscando algún letrero en especial que le indicase el sitio de la taberna, o quizás a alguna alma en pena que se atreviese a vagar por ahí.
![[Imagen: 7FT8VMk.gif]](https://i.imgur.com/7FT8VMk.gif)
