14/08/2019, 20:49
Roga llamó tres veces a la puerta del Carámbano y se adentró sin más miramientos. Le recibió un agudo chillido de un chiquillo y, de repente, se vio rodeado por al menos una decena de filos y objetos rudimentarios, entre los que se contaban varios cuchillos y tenedores, jarras de vidrio, botellas e incluso alguna antorcha que alguien había descolgado de una pared.
Sin embargo, como si alguien hubiese congelado el tiempo, nadie en la posada movió un músculo.
—¡Es él! ¡Es el monstruo! —gritaba el niño, abrazado a las piernas del que parecía ser el dueño de la taberna: un hombre rollizo y de cabellos castaños que vestía un clásico uniforme de camarero ya ensuciado.
Los parroquianos miraron al chiquillo y luego se dirigieron, absolutamente confundidos, hacia el shinobi de Amegakure. Y aún así, ninguno de ellos bajó las armas.
—¿Este? Pero si no es más que un chaval...
—¿Quién eres, muchacho? —habló el tabernero, con voz grave y ligeramente rota.
Sin embargo, como si alguien hubiese congelado el tiempo, nadie en la posada movió un músculo.
—¡Es él! ¡Es el monstruo! —gritaba el niño, abrazado a las piernas del que parecía ser el dueño de la taberna: un hombre rollizo y de cabellos castaños que vestía un clásico uniforme de camarero ya ensuciado.
Los parroquianos miraron al chiquillo y luego se dirigieron, absolutamente confundidos, hacia el shinobi de Amegakure. Y aún así, ninguno de ellos bajó las armas.
—¿Este? Pero si no es más que un chaval...
—¿Quién eres, muchacho? —habló el tabernero, con voz grave y ligeramente rota.
![[Imagen: MsR3sea.png]](https://i.imgur.com/MsR3sea.png)
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