17/08/2019, 23:22
Roga se cruzó de brazos, analizando cuidadosamente la peliaguda situación que le rodeaba. Y entonces, sucedió algo que ninguno de los allí presentes, ni siquiera el aterrorizado chiquillo, podría haber esperado. El shinobi cogió algo de su equipaje que disparó las alarmas de los parroquianos, pero antes de que nadie moviera siquiera un músculo, giró rápidamente sobre una de sus dos piernas, remató la graciosa pirueta con un puntapié y flexionó la rodilla contraria. Entonces mostró lo que había cogido: un pergamino que ahora desplegaba con su brazo estirado mientras se tapaba de forma dramática el rostro con la mano libre.
Ninguno de los allí presentes bajó ni un centímetro las armas. Se habían quedado, literalmente, paralizados, con la boca abierta de par en par y ojipláricos contemplaban, sin comprender qué acababan de ver, al esperpéntico personaje que se había presentado en su lugar de culto de aquella manera.
Sólo al cabo de varios largos minutos, el tabernero se aclaró la garganta y balbuceó:
—K... K... ¿Kingu Roga? —malpronunció. Y, ahora sí, todos bajaron las armas—. ¿Y... y, perdona, qué dices que has venido hacer?
Ninguno de los allí presentes bajó ni un centímetro las armas. Se habían quedado, literalmente, paralizados, con la boca abierta de par en par y ojipláricos contemplaban, sin comprender qué acababan de ver, al esperpéntico personaje que se había presentado en su lugar de culto de aquella manera.
Sólo al cabo de varios largos minutos, el tabernero se aclaró la garganta y balbuceó:
—K... K... ¿Kingu Roga? —malpronunció. Y, ahora sí, todos bajaron las armas—. ¿Y... y, perdona, qué dices que has venido hacer?
![[Imagen: MsR3sea.png]](https://i.imgur.com/MsR3sea.png)
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