11/09/2019, 18:35
Roga volvió a corregir la pronunciación de su apellido, pero el tabernero agitó una mano en el aire, restándole importancia al asunto. No parecía que tuviera demasiado interés en corregirse en breves. De hecho, cuando le aseguró que no estaba pasando frío, el hombre no pudo sino observarla con cierto escepticismo, pero terminó encogiéndose de hombros.
—Como quieras pero, si me permites un consejo, lo primero que haría en su lugar, señorita, sería buscarme algo de abrigo. Estas tierras no son para ir enseñando cacho, el frío no tendrá piedad y te aseguro que sus mordiscos son como colmillos. No es la primera vez que tenemos que amputar algún miembro a algún loco inconsciente que se cree que puede domar a la Reina del Hielo.
Sin embargo, parecía que Roga no mentía cuando decía que había venido a investigar las desapariciones. El tabernero pegó un largo y tendido suspiro.
—Oh... Así que te has encontrado con Yarou... —dijo, con la mirada perdida en algún punto en el techo—. Su hijo fue la última víctima... la tercera hasta ahora. Pobre muchacho... —Con otro hondo suspiro, el hombre se tapó los ojos y hundió los hombros, completamente abatido—. Antes de él fueron un pobre vagabundo al que conocía toda la ciudad y... y... mi hija... No... No hemos encontrado sus cuerpos aún, pero si el chico de Yarou acabó así...
El hombre se sumió en un profundo silencio durante varios largos segundos. Para cuando volvió a levantar la mirada no había ni rastro de lágrimas en sus ojos, ni flaqueza en su voz.
—Todos ellos desaparecieron por la noche, uno cada semana. Con la última víctima ya tuvimos bastante, así que se decretó un toque de queda para antes de que se ponga el sol. Pero mucho nos tememos que no sea suficiente, que sigan desapareciendo más y más personas...
—Como quieras pero, si me permites un consejo, lo primero que haría en su lugar, señorita, sería buscarme algo de abrigo. Estas tierras no son para ir enseñando cacho, el frío no tendrá piedad y te aseguro que sus mordiscos son como colmillos. No es la primera vez que tenemos que amputar algún miembro a algún loco inconsciente que se cree que puede domar a la Reina del Hielo.
Sin embargo, parecía que Roga no mentía cuando decía que había venido a investigar las desapariciones. El tabernero pegó un largo y tendido suspiro.
—Oh... Así que te has encontrado con Yarou... —dijo, con la mirada perdida en algún punto en el techo—. Su hijo fue la última víctima... la tercera hasta ahora. Pobre muchacho... —Con otro hondo suspiro, el hombre se tapó los ojos y hundió los hombros, completamente abatido—. Antes de él fueron un pobre vagabundo al que conocía toda la ciudad y... y... mi hija... No... No hemos encontrado sus cuerpos aún, pero si el chico de Yarou acabó así...
El hombre se sumió en un profundo silencio durante varios largos segundos. Para cuando volvió a levantar la mirada no había ni rastro de lágrimas en sus ojos, ni flaqueza en su voz.
—Todos ellos desaparecieron por la noche, uno cada semana. Con la última víctima ya tuvimos bastante, así que se decretó un toque de queda para antes de que se ponga el sol. Pero mucho nos tememos que no sea suficiente, que sigan desapareciendo más y más personas...
![[Imagen: MsR3sea.png]](https://i.imgur.com/MsR3sea.png)
Esta cuenta representa a la totalidad de los administradores de NinjaWorld.es