20/09/2019, 16:47
"Su modus operandi está claro: Desaparecieron cuando no había testigos y se encontraban en solitario, aún cuando las ubicaciones fuesen distintas. No parece que las víctimas tengan una conexión en específico para que fueran atacados. Además, parece ser que la "presa" de esta semana aún no ha sido cobrada... Lobo va hilando las cosas." Se llevó un dedo a los labios, pensativo.
El aroma del fuerte alcohol le inundó las fosas, aunque no le molestaba del todo, se permitió alzar la ceja por la hora a la que el señor le había dado por beber. "¿Por qué alguien mantendría en secreto los resultados de la investigación?" Aquel detalle era cuanto menos curioso, haciéndose la idea de que si de por sí los pobladores eran recelosos con él, iba a tener que trabajar aún más duro para lograr que el mentado médico escupiera la sopa sobre lo sucedido. "Y tampoco puedes venir y mantener el Henge hasta que te explote la cabeza, lobo." Suspiró y trató de no sonreír ante la situación, guardándose para sus adentros la diversión. "Para colmo se llama Shi el tipo." Se mantuvo estoico ante las últimas indicaciones del tabernero.
No dijo nada cuando el hombre volvió a beber, recurriendo a la bebida para calmar aquella esperanza de ver nuevamente a su hija. "Aún sabiendo lo del otro muchacho... No. Lobo no va a echar leña al fuego. Sé franco." Posó ambas manos suavemente en la mesa y se levantó lentamente sin apartar la mirada del fondo vacío de su vaso donde alguna vez hubo batido de chocolate.
—Al contrario... ¿Sabe?— sonrió para luego girar suavemente su cuello hasta posar sus ojos en el tabernero mientras reclinaba la nuca hacia atrás, dejando que su fleco se escurriera en su rostro. —Acaba de darme una maravillosa idea—. Se irguió y se cruzó de brazos. —¿Sería tan amable de prepararme una habitación y algo de almuerzo? Comeré al regreso, pues planeo ir a hablar con el médico que vive acá atrás. Aunque, necesito hacerle una última pregunta: ¿Conoce a alguien que tenga razones de peso para salir en la noche aún con el toque de queda? Alguien que por trabajo o similar podría arriesgarse. Si sabe de una persona que llegase a ese extremo también me gustaría que me indicase dónde vive para poder hablar— Sonrió con confianza mientras pasaba su mano tras su cabello, acomodándolo para que este nuevamente cayera suavemente.
"Tendrá que ser, esta misma noche. No puedes aplazarlo, lobo." Ya tenía maquinado su plan de acción, solo necesitaba afinar los detalles.
El aroma del fuerte alcohol le inundó las fosas, aunque no le molestaba del todo, se permitió alzar la ceja por la hora a la que el señor le había dado por beber. "¿Por qué alguien mantendría en secreto los resultados de la investigación?" Aquel detalle era cuanto menos curioso, haciéndose la idea de que si de por sí los pobladores eran recelosos con él, iba a tener que trabajar aún más duro para lograr que el mentado médico escupiera la sopa sobre lo sucedido. "Y tampoco puedes venir y mantener el Henge hasta que te explote la cabeza, lobo." Suspiró y trató de no sonreír ante la situación, guardándose para sus adentros la diversión. "Para colmo se llama Shi el tipo." Se mantuvo estoico ante las últimas indicaciones del tabernero.
No dijo nada cuando el hombre volvió a beber, recurriendo a la bebida para calmar aquella esperanza de ver nuevamente a su hija. "Aún sabiendo lo del otro muchacho... No. Lobo no va a echar leña al fuego. Sé franco." Posó ambas manos suavemente en la mesa y se levantó lentamente sin apartar la mirada del fondo vacío de su vaso donde alguna vez hubo batido de chocolate.
—Al contrario... ¿Sabe?— sonrió para luego girar suavemente su cuello hasta posar sus ojos en el tabernero mientras reclinaba la nuca hacia atrás, dejando que su fleco se escurriera en su rostro. —Acaba de darme una maravillosa idea—. Se irguió y se cruzó de brazos. —¿Sería tan amable de prepararme una habitación y algo de almuerzo? Comeré al regreso, pues planeo ir a hablar con el médico que vive acá atrás. Aunque, necesito hacerle una última pregunta: ¿Conoce a alguien que tenga razones de peso para salir en la noche aún con el toque de queda? Alguien que por trabajo o similar podría arriesgarse. Si sabe de una persona que llegase a ese extremo también me gustaría que me indicase dónde vive para poder hablar— Sonrió con confianza mientras pasaba su mano tras su cabello, acomodándolo para que este nuevamente cayera suavemente.
"Tendrá que ser, esta misma noche. No puedes aplazarlo, lobo." Ya tenía maquinado su plan de acción, solo necesitaba afinar los detalles.
![[Imagen: 7FT8VMk.gif]](https://i.imgur.com/7FT8VMk.gif)
